martes, 3 de marzo de 2009


Polizón


Quisiera ser polizón de ese barco a la deriva
Esconderme en su bodega, embriagarme con
Su esencia, recogerme en su coraza y elevar
A lo infinito esta condena.

Enloquecida de amor ser el timón y la vela,
Oleaje de pasión, que al abordar su pasaje,
Se amarren bocas y lenguas, fundidas como
Carbón, en las brasas de su huella.

Ser presa de su corazón, carcelera de sus
Venas, cántaro para su sed
Reina de sus aposentos, gozo, lujuria,
Manjar… que calme a ese al lobo de mar
La hambruna de su alojamiento.
Devorar hasta saciar el deseo de los cuerpos
Y después continuar…

Retenida en su navío, para volverlo
A encontrar.
Raquel Herrero