sábado, 12 de diciembre de 2009

TE DECANTO VIDA





TE DECANTO VIDA


He perfilado tus labios
Con el extremo de mi lengua
He acariciado tu rostro
Con estas manos de mujer etérea
He besado tu frente y te he mirado
Con la sonrisa puesta
Mientras mis labios resbalaban
Suavemente por tu boca,
Tus pómulos, Tu cuello,
Tu desnudo torso incandescente.
Te he amado como ama una mujer que ama,
¡Sinceramente!
Recorriendo tu cuerpo despacio, serenamente,
Palpando cada fibra, cada poro,
Cada curva y recodo, cada pliegue
¡A mi modo!
Mis dedos juguetones,
Se fueron colando como ladrones
Para gozar de tu sexo,
De tu miembro elevado, suave y terso
Húmedo, cálido, sediento…
Me he perdido en este paraíso,
Tan tuyo, tan mío, tan nuestro
Y he parado el reloj de la vida
Por unos momentos
Para sentir este amor, este fuego,
Que quisiera hacer eterno
Nada importa, nada quiero, nada espero,
más que llenarme de ti y susurrar en tu oídos…
¡Te quiero, te deseo!
Oh¡¡
Que nadie se atreva a privar mi libertad,
A evitar que mis deseos, sean pura realidad.
Contenido, continente,
Ese fulgor que ha nacido diferente
Ansioso…
Entretejido en las entrañas de mi vientre
Espasmos de felicidad que fluyen
Bajo mi pubis ardiente
Ríos de plata, afluentes de miel,
Entre mis muslos y tu piel
Te esperaré, sí, te esperaré…
Mis cóncavas humedades,
Serán la fuente para tu sed.

Raquel Herrero