lunes, 31 de mayo de 2010


ACOMODO


Me interrogo, usurpo las respuestas, las acomodo
Le voy dando rienda suelta a la intuición
Y a esta inclinación que superpuesta,
Se acopla dulcemente en mi colchón.
La estrategia resuelve
Que siempre es la misma esencia la que llega
Que no existe más flor en mi jarrón
Que por más que me proponga
Mi cuerpo queda inerte, vacio de emoción
Si no llega la presencia de una suerte
Cuando permites embriagar mí sin razón
Y como un reo, condenado a muerte
Recibo el sacramento por mi última oración
Encadenada a tu pecho, gozando la emoción
Queriendo que pare el tiempo,
Que solo se escuche el aliento de tu voz…

Y vuelvo entonces a interrogarme
Pregunto, de donde nacen los vocablos del amor
De donde mi angustia retenida
De donde esta ingrata condición
De perseguir tanto sueño inconfesable
De contener los caminos del dolor
De ser parte de lo que llaman condenable
Cuando condena es la aflicción
De no ser carne de tu carne,
Lengua de fuego caldeando tu pasión
Suaves manos que acaricien tu semblante
Playa desierta… para dos

Raquel Herrero