lunes, 3 de enero de 2011

QUISE SALIR

QUISE SALIR


La gran avenida, sus bifurcaciones

El hombre que camina, sus razones

Así se enfrenta cada mañana

Marcando el paso de sus estaciones

En esta inmensidad, en esta urbe

Nos encontramos, nos enfrentamos

Pasamos de largo y en ocasiones

Algún saludo, alguna sonrisa, algún agrado

Aunque las prisas reduzcan este tiempo

Manejado por un reloj desaforado

Inoportuno, que decide acelerar su paso

Deambulan juntos la victoria y su fracaso.



Quise con calma detener el rumbo

Observar cada semblante uno a uno

Descifrar, hacer balance, desglosar

Lo que se muestra detrás

De aquella máscara del infortunio

Quise y casi no pude; más que temblar

Al contemplar, cómo los rostros desdibujados

Derretían el asfalto, mientras sutiles los pies

Aceleraban su paso

De qué color son tus ojos, me quedé pensando

Y tu sonrisa…, en qué lugar, en qué zaguán

La has olvidado

Parálisis de la piel en este rostro empañado.



Tal vez, solo tal vez sea el momento

De cambiar los pasos, de meditar,

De darle nuevo rumbo a este universo literal

Que camina a su pesar, tan solitario…

No hemos nacido para vagar

Sellando nuestras bocas, ocultando la mirada

Cerrando nuestras manos, ávidas de tantas cosas.



Quiero, alcanzar cada sueño que retuvo la memoria

Abrazar hasta sentir como se funden

La piel desnuda de tu cuerpo y de mi cuerpo

Elevarme, volar, divisar este paisaje que nos invita

A gozar

Salirme de este averno que tanta pena me da

Surcar el firmamento y con el mismo sentimiento

Amar, amarte; por toda la eternidad.



Raquel Herrero