lunes, 17 de enero de 2011

VAHO EN EL ESPEJO

VAHO EN EL ESPEJO


Frente al espejo, me desprendo de ropajes

Lentamente, como si mis manos fueran brisa

Y las telas vaporosas su equipaje

Me descubro, descubro el paisaje

Y siento apetecible su calor, la tibieza

La suavidad que se desprende de la carne

Entonces, me miro, susurro, sonrío

y el brillo de mis ojos anuncia qué

no puede renunciar a su delirio

Busco de nuevo en el espejo, con sigilo

Cada curva, cada pliegue, cada recóndita

Humedad que exuda bajo la epidermis

Me sonrojo, me deleito, me altero

Me aparto del mundo, me olvido, me libero

Todo son caricias, todo ansiedad y fuego

Todo goce, todo roce, todo gloría que renace

Tras un largo y gélido invierno

Entras de puntillas, silencioso cómo el aire

Te acercas, me cubres, me besas, me amas

En el espejo, nuestro aliento todo lo empaña

Estamos solos, nadie, vislumbra nada

Nadie.



Raquel Herrero