sábado, 19 de febrero de 2011

MUTAR DE PIEL

MUTAR DE PIEL


Pobre y salvaje animal,


que descubre en su ignoto raciocinio


como es capaz, de mutar su piel


de vestirla de harapos y congregar


a nobles y plebeyos, dispuestos a


decapitar, desacato inmoral


con su máscara ideal, para crujir el fracaso


que nuca quiso, ser aliado de la honestidad


Pobre ser anodino,


Capaz de hacer jirones la propia piel


Para sembrar “sus razones” por doquier


Sagaz y avariento, encelado de maldad


Corta el viento, pisotea el tiempo


Se arrastra como víbora infernal


Vive, muriendo de celos, siempre ajeno


A la verdad


Miente, corroe cada firmamento


Analítico voraz, bien afilados los dientes


Arrogante e inclemente, morir o matar


Deficiente mental para quien nada


Resulta suficiente, la carroña no es manjar


Pobre animal, llamado hombre


Humano sin humanidad, que destruye


La luz de las auroras, la brisa serena


La barca, su playa, su arena, ay, hombre


Que hasta su piel, sabe a hiel, y su lengua


Arroja elixires venenosos, amargos como cicuta


Prostíbulo de ruta donde, lobos infernales


marcan con sus vocales la pérfida lucidez


de mutar de piel a ritmo de sus caudales


pobre acaudalado, que todo lo tienes


y tan poco vales.

Raquel Herrero