miércoles, 6 de abril de 2011

ATURDIMIENTO VORAZ

ATURDIMIENTO VORAZ


Es el Eco del silencio,


El que llega para aturdir,


Para agasajar con su insolencia los recuerdos


Aquellos que marcan en la piel


Cada huella de tanto llano desierto


Entremezclado de gritos lastimosos


Gritos airados, vocablos rotos


Y sabor amargo en la boca, que mastica


Para poder digerir y tragar


La impresentable y cobarde retirada de la vida






De modo inconsciente, se consiente


Se mira hacia el interior y la incordura pretende


Pagar algún error, con la mirada al frente


Descubrir que tal vez, queramos redimir


Un supuesto pecado, un pensar diferente


Cuando callamos ese nombre del amor


Que nos cruje, como cruje el desequilibrio de los huesos


Como cruje el zigzagueo entre los dientes.






No está preparado el mundo, ni el hombre


Para aceptar su derrota, lo “indigno” de proclamar


Que sólo por amor, despide su esencia el alma rota


Que llegaron a destiempo las flores que perfuman


La piel que exuda su llanto en la sien


La penitencia dicta su sentencia


Es del prójimo el perfume que pretendes


Son otros los ojos que brillan junto a él


Tu sentimiento hace ya tiempo, es y fue pecaminoso


Es obvia la cruz que has de llevar por él


Posiblemente, redimiendo de modo erróneo


El haberte aferrado a un cariño tan hondo


Del que no puedes ni te quieres desprender


Misterios al descubierto, de un camino incierto


Que en algún momento comenzaste a recorrer


Tus pasos, llevaran siempre encadenados


Los silentes latidos, lacerados


De aquél sobreviviente qué por no morir


A un hierro rojizo, candente…se aferró


Si te preguntan, no reniegues de lo evidente


Es un amor insuficiente, tristemente insuficiente


Que desde siempre te esperó.



Raquel Herrero