viernes, 15 de abril de 2011

TODO ES TIEMPO

TODO ES TIEMPO


Todo es tiempo, amado mío todo es tiempo

El murmullo de las olas, el quejido del viento

El grito ahogado de la parturienta, mientras

Muerde sus labios para contemplar al hijo

Que nace desde sus adentros.

Cada paso que dimos, titubeantes, queriendo

Elevarnos a ras de suelo. Nuestras manos abiertas

De niño, cuando pedíamos cariño; desde aquellos ojos

Ávidos y tiernos.

La inocencia perdida, el engaño del maestro

Nuestras dudas y temores, las órdenes y los consejos

Que llegaban de los mayores, con acierto y errores

Previniendo un destino que anunciado llegaría

Con su paleta de colores

Dibujando los paisajes, escondiendo la ruta

Que nos llevaría a los horrores, marcando el paso

Entre la tierra y ese Cielo raso, sin paradas, ni concesiones



Todo es tiempo, amado mío, todo es tiempo

El ocupado y el perdido, la hoja que mustia

Quedó arraigada en aquel árbol caído

La fe que nos ampara, la creencia en lo divino

El ateísmo, las dudas, la leve voz de aquél mendigo

Su techo de estrechas, mi mirar hacía el olvido

El ombligo del mundo, la arrogancia, la nula prestancia

La ceguera fatua, cuando no interesa lo acontecido

Esta barca pequeña, que he forjado con mis manos

Que son ahora, apenas, dos remos ateridos

De tanto surcar los mares en Océanos tan fríos

De buscar la concordia, la sinergia de sus ríos

Los afluentes que nos unieran, en ese puerto perdido

Donde reposar al lado tuyo, diera a mi vida sentido



Navegué por los pantanos y apenas encontré

El Eco rezagado que anunciaba, caminar al lado mío

Todo es tiempo, amor mío, todo es tiempo



El añorado, el dividendo, el sin sentido

El que marca a deshoras un enjambre de testigos

Que afirman sin saber, que no es tuya mi piel

Ni son tuyos mis lamentos y latidos, cuando

Ignota su palabra, fingen que les importa tu

Extraño modo de vivir. El fracaso es miel y gloría

Para aquellos que nos ven sufrir encaramados

En la dura y cruel historia de nuestro devenir

Las marcas dejaron huella en la memoria, más

Qué importa, si todo fue por ti

Es un inmenso caudal, poseído por un volcán

Es un amor ciego, que deja resbalar lava de fuego

Es tiempo nuevo que está por llegar

Todo se reduce a ello, cuando desnudo mi pecho

Se irguen mis senos y en su canal estrecho

El tiempo gime, balbuceando por las sábanas calientes

De tu lecho

El poeta embriagado lo describe y entre versos suscribe

Todo es tiempo, amado mío, todo es tiempo.



Raquel Herrero

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