miércoles, 26 de noviembre de 2014

YA NO ME CUESTIONO

  

YA NO ME CUESTIONO

 Hoy, en este momento me cuestiono
 la existencia; no la mía
 que ya va por derroteros adquiridos
 y a la vez, con pocos miedos.

 Me cuestiono la vida
 Sus porqués y sus razones
 Nada vino o llegó de la nada
 ¿Pero…, de dónde vino?

 Me cuestiono la fe sin certezas
 La fe ciega en algo que no vimos,
 ni sentimos, ni vivimos… Perdón
 por tanta palabrería que suena a quejido
 probablemente por alguna interferencia
 que me hace dudar entre lo divino
 y aquello que de frente nos muestra el camino
 y sus espinas no más.

 Todo es un zarandeo, ahora se fue, ahora vino
 ¡Ah!, qué cómplice silencioso me parece
 sea este “Don juan” que trastoca nuestro sino
 y nos vuelve marionetas de la suya realidad.

Ya, no vuelvo jamás a cuestionarme
 que detrás de este desarme, de este pecado
“original” queda tan solo, sobrevivir, luchar…
Contra el fuego que nos quema, contra la guerra,
 contra el hambre, contra alguna que otra serpiente
 voraz.
 Luchar, sabiendo que tras ella, quedan las secuelas;
 Pero es preciso seguir, volar…
Y ya no me cuestiono, que tan solo un ser humano
 puede salvar a otro ser humano, y juntos
 en el abrazo, llorar, reír, llorar…

Raquel Herrero