viernes, 27 de febrero de 2009

ELLA


Ella
Surgió de lo profundo del océano
Como sirena extenuada…
Queda su cuerpo, tendido en la arena,
sus cabellos ondeaban con el viento,
la suave brisa, acariciando sus senos.
El sol marinero que moría de celos,
quiso con destellos caldear su cuerpo.
La hembra seducida, se arqueaba en
sensuales movimientos, excitada y
anhelante por participar del juego.
Por momentos cada fibra, cada poro,
exudaba de deseo y una concha entre
Sus muslos, se abría de puro fuego.
En aquella cala solitaria, dos manos
se extendieron… volubles portadoras
Para calmar el deseo. La sed procaz
de un pirata al abordaje, que ligero
de equipaje se ofreciera a un largo
viaje por las playas de su piel.
Imaginario poeta que de cada verso
expresa, perfecta la conjugación;
De un orgasmo infinito, cuya cadencia
Ritmo y sucesión… se escabullen
En la entrepierna... buscando su
Ocasión.
La perla luce en la abertura, la
Concha pide premura…
¿Serán mis manos o las tuyas?
Se pregunta la sirena, abrasadora
Por tanto sol…
Raquel Herrero