sábado, 7 de marzo de 2009

INEXPLICABLE


Inexplicable


Dibujada en el rostro, una tímida sonrisa
Las pupilas dilatas, por lágrimas contenidas.

El reloj de la vida, no entiende de paradas,
suma y suma, mientras resta los minutos
consecuente a la savia de sus frutos.

Siempre dura, cruenta y desigual batalla
Cual Dulcinea imaginaria de loco caballero
que empuñaba su oxidada espada
frente a aquel batallón de demonios
camuflados, que rugían como leones
con la fuerza de un vendaval.
Desgarrándole a jirones su pureza y
dignidad.
Similar al lazarillo fiel, que por un trozo
de pan,
toleraba el infame pecado
de ciegos crueles y despiadados
que negaban su visión y fustigaban con
propias manos.
Suave y roja amapola, que lucia en la
Llanura cual si fuera banderola…
Mecida por la brisa, caldeada por el sol,
arremetida por el viento
a veces convertido en cruento
torbellino, hecho tifón.
Hembra y mujer, dama y señora.
Amante, peregrina, soñadora…
Dueña de sus noches desveladas.
De sus silencios y plegarías, de sus
ruegos a Cupido enclaustrado en
las entrañas.
Desangrado corazón que no alcanza
la razón de tan desolada estancia.

Raquel Herrero