jueves, 19 de marzo de 2009

SE DETUVO


SE DETUVO

Se detuvo el tiempo impío. La memoria
enajenada, niega en rotundo dar un solo
paso en dirección contraria. El túnel es
oscuro, tenebroso, traicionero…
En aquel lugar, aún queman las brasas
que los malditos fantasmas, justicieros
endemoniados, continúan atizando con
cruel y denodado empeño.
Ellos, le borraron la sonrisa a latigazos
Mordiendo su lengua con saña, enmudecieron
sus gritos, sus palabras. Su garganta, soporta
la acidez del fluido envenado, que obligada,
hubo de digerir sin masticar.
El hedor nauseabundo de aquellos amargos
tragos regurgitan bocanadas de amenazas
despiadadas, empujes, codazos, patadas.
Ungidas y babosas bofetadas, aplastamientos
cerebrales…mientras el eco de ruego eterno,
titila a ritmo acelerado.
¡Ven a buscarme dama negra! ya estoy
preparada, que no le cabe a mi cuerpo
Ni una más de sus puñaladas. Qué
Desollaron-me viva, que mi cuerpo es despojo.
Que la imagen que el espejo me devuelve,
huye despavorida, con terror en la mirada
de ver como hicieron presa, de carne tierna
y jugosa en sus primeros abriles…
Desvirgando la viña confinada a morir o
a lo peor; vivir con esa lacra.
Nadie escuchó sus quejidos ni lamentos,
nadie acudió, para sanar sus heridas.
No hubo jueces, ni testigos, ni clemencia.
Los verdugos, se jactaban en su ausencia
Siempre al acecho, siempre satisfechos
de impartir su condena.
Aullaban los lobos en la noche, perdidos
de su manada, cuando la nena, quiso
también perderse en busca de su alborada.
Lamiendo sus heridas, escondiendo su mirada,
huyo furtivamente, aquella madrugada
en busca de una mano que no la maltratara.
Desconociendo derechos, ignorando su sino,
el abuso de su cuerpo dejó de ser desatino.
No me golpees, no lo hagas y te ofrezco;
Por una sonrisa… un beso, por un beso, una
mirada, por una mirada… un mundo. Por una
suave caricia…yo entrego hasta mi alma.

Raquel Herrero