viernes, 26 de junio de 2009

-ALZHEIMER- LA AMIGA DE MAMÁ -MEMORIA U OLVIDO-





LA AMIGA DE MAMÁ

-MEMORIA U OLVIDO-


Maruja, es la gran amiga de mamá desde que ambas comenzarán a dar sus primeros pasos en aquel corredor de viviendas unilaterales allá por los años comprendidos entre 1927 y 1937.Sus primeros años de vida para forjar una hermosa amistad que perduraría por el resto de su existencia.Estaban tan unidas, tan compenetradas que bien podía decirse que eran uña y carne,Hermanas sin lazos de sangre, pero hermanas de vida.Compañeras inseparables que compartían, risas y lagrimas, juegos, secretos inconfesables, aventuras y amoríos, paz y guerra, chusco y hambre.Mamá, ya no está, nos dejó una tarde. Un tarde que yo rescato cada día de la memoria por que no quiero que una tarde cualquiera el olvido haga acto de presencia y se lleve su huella.Se que no volverá, que habré de conformarme con todos y cada uno de los recuerdos, de los momentos pasados en su compañía; de lo bueno y de lo malo compartido.Se, que no volveré a escuchar su voz, ni observar esa verde, dulce y tierna mirada que se desprendían como aureola de sus retinas a las mías.Mamá no volverá, pero Maruja su amiga, la extraña, la echa de menos y me pide que le diga a mi mamá (Manolita), que se acerque, que le haga una visita, que ha pasado mucho tiempo y que ella quiere verla.Una y otra vez, mientras conversa o se calla, o cuenta de los fantasmas de su memoria que le dictan incoherenciasUna y otra vez, mientras la piel se aferra a los huesos, mientras la mirada ha perdido su brillo y tirita por que tiene frío, o se desprende de su ropaje por que hace un calor insoportable, o desabotona la camisa por que quiere ponerse su vestido de fiesta para marchar a misa y luego al baile…y llora y se parte de risa.Una y otra vez, me pregunta: ¿y Manolita??Hace tanto que no nos vemos… Y yo la respondoEstá muy bien Maruja… Manolita está muy bien. Otro día la diré que me acompañe y venimos a verte, ¿vale?Y así pasan las horas de visita. Yo me despido y trago saliva, en el inútil esfuerzo de contener las lágrimas que escapan de mi control y resbalan humedeciendo mis mejillas.Me giro, mientras con la voz quebrada repito. ¡Adios Maruja, hasta mañana!Mamá ya no está y Maruja, se va alejando cada día un poco más; perdida en el olvido.

Raquel Herrero