viernes, 27 de noviembre de 2009




SUCEDIÓ


He debido de quererte mucho
He debido de quererte tanto
Qué en cada ausencia y silencio
Brotaban enrojecidas
Las lágrimas de mis ojos
He debido de extrañarte mucho
He debido de extrañarte tanto
Que punzantes alfileres
Se clavaron en mi pecho
Innumerables amaneceres
He debido de pensarte mucho
He debido de pensarte tanto
Que hasta del alma arrojaba
Como vómito incesante
Mi dolor y mi quebranto.
He debido de amarte mucho
He debido de amarte tanto
Que he quedado muda y ciega
Mis venas se paralizaron
Y siento que la muerte llega.


Dime amor antes de irme
Si en algún momento acaso
Tú sentiste esas mismas huellas.

Raquel Herrero