miércoles, 22 de abril de 2009

HOMENAJE A FRIDA





HOMENAJE A FRIDA KAHLO

Frida Kahlo pintora mexicana de estilo surrealista en la voz y palabra de una mujer que siente admiración por ella, después de conocer la que fue su vida. Ejemplo de valentía, de lucha tenaz, de mostrarse al mundo tal como era. Fuerza vital, para sobrellevar con coraje y orgullo los muchos sufrimientos que su cuerpo, su corazón y su mente tuvieron que soportar.

Frida, naciste hembra, débil, frágil Frida
Nacida en épocas conflictivas, violentas
Revolución, caos, confusiones sin medida.
Desde muy niña, conviviendo con el dolor.
La enfermedad, fue constante compañera de
Tus viajes, de tu vida y aún así intentabas
Llevarlo con alegría. Dicha, esperanza,
Esa fuerza vital que siempre te asistía…
Rebelde, luchadora, nunca le importó
Lo qué los demás dirían…Y su vida fue
De escándalo, de rebelión, de furia contenida
Un día y otro día… Miren como soy, lo
Que soy. Nada escondo, siquiera mi dolor
Mi sufrimiento mi rencor, mi pesar
y mi agonía.
Muñeca rota, quebrada columna, corsés
Que me sujetan, que mi cuerpo inundan
Cirugía reparadora, engranajes de metal
Bisagras que crujen incrustadas entre mis
Huesos. Osamenta de cristal que me mantiene
Tendida, inmóvil, en camastros de hospital.
Pero estoy alegre, porque mis brazos, mis manos
Pueden volar. Tomar la pluma, los pinceles y
Plasmar, todo cuanto me acontece. Usar mi
Paleta de colores, que dan luz y vida a
Esta oscura existencia mía que se empeña
en dejarme cerrada, encadenada, sin salidas.
Instinto maternal, quiero parir, quiero tener
Un hijo, quiero cuidarle, protegerlo, amarlo
Quiero ser madre…pero no puedo aunque
Lo intento…No pude mas que dejar dibujadas
Mis entrañas de feto abortado de bebé soñado
Que quise alimentar. Tener en mi regazo,
Amamantar, verlo crecer a mi lado. Sueño
Truncado…lágrimas por derramar.
Amado esposo al que no supe dar lo que
Otras le habían dado. Herederos de su apellido
De su sangre, de su nombre. Fiel testimonio
De su hombría, de su valía. Puñales para mí;
Que ahondan y agrandan mis heridas.
Los celos me matan, me enloquecen. Bien se
Que soy yo la que más ama. Bien se que él
A menudo me engaña. También lo haré yo
Cuando me venga en gana, será por despecho
Por aflicción, no encuentro otra razón
Estando tan enamorada. ¡¡Que traición!!
Tan mal pagada, que poca satisfacción me
Provoca engañar por ser engañada…
Que insoportable dolor llegar a conocer
Que mi niño grande, mi gran amor,
Retozó sin pudor con sangre de mi sangre,
Con mi pequeña hermana, hija de mi madre.
No tolero, no soporto tal traición. Lo alejo
De mi vida. ¡Ay que pena, que soledad siento yo!
Doctor, amigo mío, mi doctor…Tu sabes que acepto
Mis heridas, que ya sé convivir con el dolor. Que le
Pongo colorido a este paisaje triste y sombrío…
Pero dime amigo mío, como curo las heridas
De un sangrante corazón… Que pincel uso
Para borrar de mi memoria este loco amor.
Ayúdame. Quiero salir, quiero pintar, quiero
Hacer mi verdadera exposición. Cruda y real
Engañar a los demás, a ti mismo es engañar.
Volverá, volveré, estaremos juntos otra vez
Mi cuerpo quebrado, mutilado, ajado y marchito
Ganarán esta partida. Esta cruenta lucha por la vida
El amor, fue el principio, el motor, el retorno y
La luz que ha de llevarme de este oscuro y largo
Túnel al punto de partida… Sí, ahí está la salida…

Raquel Herrero

MATICES





MATICES

Embriaga la pluma de matices,
Estrella en su papel el temor
A perderse de sus costumbres
Sin ser capaz de creer,
Que tiene miedo a perder
Cabañas de paja y barro
Sostenidas sobre cáñamos
Que azotan vientos extraños,
En bravíos vendavales que
Rasgan como cuchillas
Dejando heridas sangrantes
En latentes corazones taponados
De ilusiones, de verdades,
De cálidos fogones de ángeles
Desangelados.

Que hay una mano extendida
Mientras la otra, amarrada
Pretende huir de la huida
Que con grilletes cerrada
No le deja otra salida que
Esperar esperanzada…
Regalando, compasiones de besos
Afortunados que gozan sin compasión
Los que piensan y proclaman
Que un ¡si quiero! Compromete
A vidas encadenadas…

Y esos ojos lastimados
Derraman gotas rojizas,
Por no lastimar miradas
De los que cómodamente,
Amarran supuestas posesiones
Sin reparar…
Que ya no existe
Aquel iris cristalino, que la ojera
Cada vez es más morada,
Que a duras penas soporta
La opresión
Por no querer herir lo débil
De una debilidad humana
Cuya pereza, no asume
Caminar hacia delante
Sin muletillas de hábitos
De un tan gastado bastón
Que astillados ya presienten,
Mente cuerpo y corazón.


Raquel Herrero