viernes, 13 de noviembre de 2009


INDOLENTE

Las sombras se empeñan
Y van haciéndole sombra
A este querer que de día
Y cada noche te nombra
Las mordazas que invisibles
Se adhieren a la boca
Van ahogando la queja
Que de su garganta brota
La mente está delirando
Reprimida o tal vez loca
Mientras se ofusca negando
Que hasta la dermis le llora
No hay lágrimas que derramar
En ojos que asemejan mares muertos
O tinieblas que perdieron las auroras.

Indolentes vasallos de la suerte
Mantienen su corazón amurallado
Sus latidos se expanden y contraen
A un ritmo sinuoso y oprimente.
Y en este destino falaz,
Juega el infortunio impertinente
La irónica sorna, la burla consciente
Ríen su carcajada indiferente
En ese arte del dolor
Agudo y persistente
De un querer que jura…
Vivir para quererte.


Raquel Herrero

NECESIDAD




NECESIDAD
No siento necesaria más explicación
Son los deseos, son el aliento, son la voz
Palabras que llegan desde un mar adentro
Donde cada pensamiento es coral, arrecife
Alga y caracola
Es oleaje de recuerdos, es fauna marina
Embalse, pantano, laguna y flora
Es sustento de vida, puesta de sol
Rio navegable, horizonte por descubrir
Es armonía
Es dejar la huella en una página vacía
Paleta de color que impregne de luz
La oscuridad de los días
Es buscar entre tinieblas el camino
La salida, es recomenzar en esta senda
Acaecida por alguna causalidad
Es mi ley, donde la interna batalla
No se da por concluida.
Es la huida, para volver, es lamer
La propia herida…
Es querer, querer aunque cueste la vida
Que de nada me serviría
Si no encuentro entre sus pliegos
La esencia de su querer.


Raquel Herrero

domingo, 8 de noviembre de 2009

DICEN


DICEN


Dicen que soy como la roca
Qué arraigándose a la tierra,
Se mantiene
Soportando vendavales
Lluvia, frío, nieve…
Erosionada en cada fibra
En cada poro, en cada capa
De su superficie flagelada
Dicen que soy roca muda
De gritos silentes, de ecos
Afónicos, de mudez forzada.

Dicen que soy como amapola
Luciendo entre trigales
Flor efímera y vaporosa
Que por un tiempo embellece
Planteles y valles
Dicen que soy cual mariposa
Reina por un dia,
Volátil y aleatoria
Esparcido polvo colorido
Entre una masa corpórea,
Integra y desintegrada
Belleza que se desvanece
¡Tanto y tan poquita cosa!

Dicen que soy,
Como lava de un volcán
Explosiva y generosa
Ardiente torrencial que fluye
Manando por la ladera
Ángel que desde la cumbre
Cae derrumbado en tierra.
Dicen que soy un volcán
En la laguna desierta.

Dicen que la muerte vive
Desertora entre la carne
Esperando su momento
Altiva y desafiante
Dicen que por ella espero
¡Qué sabe nadie!

Dicen lo que se imaginan
Sin pensar por un instante
Que solo tú y yo sabemos
Donde comenzó esta ruta
De mutaciones constantes.

Raquel Herrero