sábado, 11 de diciembre de 2010

RECLAMO DE INVIERNO


RECLAMO DE INVIERNO



Este frío en la piel, esta boca reseca


Esta lengua, que muere de sed


Palabras, palabras, que no llegaron antes


Y esperaban un después


De par en par se abrieron los ventanales


De par en par, el frio vaho


Contaminando sus cristales


Y detrás, justo detrás, el cristalino brillo


De los mismos lagrimales.


No hay pereza en este caminar


Que a cada paso más y más se aleja


La frontera entre la única verdad y la quimera


Resulta, tan angosta, tan fiera…






Nada tiene, a quien nada le falta


Son sus bienes, engendrados desde la matriz


Regurgitando en su garganta


Uñas incrustadas en su espalda, recordando


Cuál era su herramienta en aquel jardín de infancia


El oxido corroe, el filo de la hojalata


Al peso, tal vez obtengas un arillo de plata


¡Cuidado con ese filo!, qué lo que no cura, mata






Y otra vez este frío, que no calma el desvarío


En esta boca de nácar


En estos senos ungidos de mermelada y escarcha


Pechos que antes fueran néctar


Pechos que hoy no amamantan, síndrome


De insuficiencia entre manos plateadas


Son otras las delicias


Qué a su vera van guardadas, mientras


El cuerpo sucumbe ante una sola mirada






La ruta de los espejos, viaja desnuda…


Ingenua, melodiosa, libidinosa y clara






Raquel Herrero