PRECEPTOS POETICOS
Qué es, escribir poesía
Si no la libre expresión
Que en nuestro interior se anida
Es, materia viva, conciencia plena
Alusión surgida
Fuente qué con fulgor emana
Cuando la sed de poeta la reclama
Prediludio de un hoy o de un mañana
Boca que se desgrana
Descrubiendo entresijos
Incrementando miradas
Es, escribir poesía
Lo contrapuesto al visible fantasma de la nada
Es azúcar y Sal
Y hasta un sabor agridulce
Que nos deja
Esta lengua “extraña”
Es escribir bajo normas de la métrica o la rima
O describir cada verso de modo surrealista,
Como aquél alquimista,
Sentido y veraz
Cuando los versos van naciendo
Desde su plena libertad
Y su entrega nos llena
Por su atractivo ritmo y, su musicalidad
Poesía es caminar, acrecentar
Dando rumbo a las concesiones
Instinto a sus mil pasiones
Condición bilateral
Es, Verborragia inagotable
Silencios para gritar
Decálogo a corazón abierto
Destino y testimonio incierto
Embaucador de una verdad.
El poeta usurpa con desmedido afán
Creando universos propios, orbita inaugural
Es puro arte, construir poesía
Facultad innata, estado ideal
Es el todo y la nada en tus constantes
Es como el día y la noche
Cuya presencia es vital
Es semilla que germina
En las almas de poetas por llegar
Raquel Herrero
sábado, 9 de octubre de 2010
viernes, 8 de octubre de 2010
SU
SUCEDE QUÉ…
De algún modo sucede qué
No resulta nueva la sensación
Tal vez, solo estuviera adormecida
Obnubilada, cubierta, por la invisible
Seducción, de aquellos ojos que un día
La miraran.
No reparó en el instinto protector de
Aquél celaje que difuminaba
Su brillo y color, su razón…
Aquella pasión que busca el corazón
Cuando perdido y fatigado
Se aferra al aliento de alguna voz
Que se sumerja en el acuífero gélido
Que emana, color grana, desde el interior
De algún modo, no sirven los reclamos
Cuando la valentía de lo osado
Te entrega con gallardía, lo que has buscado
Hay una verdad, un latente destino amurallado
Hay una soledad, desfigurada por un sueño errado
Sempiterno, postergado
Un sueño sin dueño, un velatorio olvidado.
Carente de dones, suplica razones
Para al momento comprender
Que tan siquiera puede ser ave de paso
Que desplegó sus alas para volar
Y el viento, turbulento, huracanado
Su vehemente y corto vuelo, estrelló
Dejando sus pasos a ras de suelo
Repostando en el angosto lodazal
Vuelve como ardilla herida
A lamer heridas en su madriguera
Vuelve a ese lugar sombrío
Donde nadie sepa de su soledad
Vana existencia, para quien nunca supo
Como saben los besos del verbo amar.
Raquel Herrero
De algún modo sucede qué
No resulta nueva la sensación
Tal vez, solo estuviera adormecida
Obnubilada, cubierta, por la invisible
Seducción, de aquellos ojos que un día
La miraran.
No reparó en el instinto protector de
Aquél celaje que difuminaba
Su brillo y color, su razón…
Aquella pasión que busca el corazón
Cuando perdido y fatigado
Se aferra al aliento de alguna voz
Que se sumerja en el acuífero gélido
Que emana, color grana, desde el interior
De algún modo, no sirven los reclamos
Cuando la valentía de lo osado
Te entrega con gallardía, lo que has buscado
Hay una verdad, un latente destino amurallado
Hay una soledad, desfigurada por un sueño errado
Sempiterno, postergado
Un sueño sin dueño, un velatorio olvidado.
Carente de dones, suplica razones
Para al momento comprender
Que tan siquiera puede ser ave de paso
Que desplegó sus alas para volar
Y el viento, turbulento, huracanado
Su vehemente y corto vuelo, estrelló
Dejando sus pasos a ras de suelo
Repostando en el angosto lodazal
Vuelve como ardilla herida
A lamer heridas en su madriguera
Vuelve a ese lugar sombrío
Donde nadie sepa de su soledad
Vana existencia, para quien nunca supo
Como saben los besos del verbo amar.
Raquel Herrero
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