lunes, 18 de octubre de 2010

DENTRO TUYO


DENTRO TUYO


Están en ti, en tu corazón

La clave y la llave,

Siempre en ti y tú lo sabes

Los pilares del amor, enraizados en la carne

Ese deseo y pasión, que nadie tuvo

Que nadie sabe

Están en ti, en esos pensamientos

Capaces de cortar el viento, para llegar

En estricto silencio, a desnudar el alma

A cobijar el cuerpo

A descubrir el perfil de unos labios sedientos

Mientras la piel exuda, exonerando secretos

Están en ti, las caricias guardadas

Con exultante recelo

Las manos que buscan poseer el verbo

En la tibia humedad de nuestro sexo

Conjuro entre los dioses que deploran

No haber podido ser ellos

Dueños resolutos, de la gloria y el averno

Y es que están en ti, solo en ti

El poder absoluto de los mil y un sueños

Donde transita la urbe cegada de celos

Y repican las campanas… Ay,

Adoloridas de misterio

Escucha a tu corazón, que yo al mío

¡Amor mío! No lo encuentro

He debido de entregarlo,

En algún momento.

Raquel Herrero

DENTRO TUYO

DENTRO TUYO


Están en ti, en tu corazón

La clave y la llave,

Siempre en ti y tú lo sabes

Los pilares del amor, enraizados en la carne

Ese deseo y pasión, que nadie tuvo

Que nadie sabe

Están en ti, en esos pensamientos

Capaces de cortar el viento, para llegar

En estricto silencio, a desnudar el alma

A cobijar el cuerpo

A descubrir el perfil de unos labios sedientos

Mientras la piel exuda, exonerando secretos

Están en ti, las caricias guardadas

Con exultante recelo

Las manos que buscan poseer el verbo

En la tibia humedad de nuestro sexo

Conjuro entre los dioses que deploran

No haber podido ser ellos

Dueños resolutos, de la gloria y el averno

Y es que están en ti, solo en ti

El poder absoluto de los mil y un sueños

Donde transita la urbe cegada de celos

Y repican las campanas… Ay,

Adoloridas de misterio

Escucha a tu corazón, que yo al mío

¡Amor mío! No lo encuentro

He debido de entregarlo,

En algún momento.

Raquel Herrero

PARTIR LA VIDA

PARTIR LA VIDA


Que no daría yo, que no daría

Por poder tener mi vida, partida en dos

Compartiendo sus penas y sus alegrías

Entre mis dos océanos de amor.



Poder ser la saciedad y el hambre,

La sed y el cántaro para beber

Ser la hembra, la esposa y la amante

Ser madre… entregar y poseer



Besos y caricias que me llaman cada tarde

Cálidas sonrisas, dispuestas a complacer

Miradas ocultas entre la mar y su brisa

Miradas con prisa, ansiosas de placer



Ay, que no daría yo, por ser poetisa

Derramando entre versos todo este querer

Que recorre mis venas, escondiendo misivas

Las que yo te ofrezco y no puedes ver



Partido tengo el corazón, empecinado

Batallando sin reposo, sin control

Queriendo escapar y quedar anclado

Ser presencia viva en todo lugar



Escuchen mi ruego, virtud o caridad

Cómo, partir en dos la vida…

Y, esta angustia dejar de lamentar

Miren mi desconsuelo, miren mi soledad.



Raquel Herrero