sábado, 30 de octubre de 2010

AGRADEZCO


AGRADEZCO


Hasta hoy, te he agradecido tantas cosas


Pero olvidé, o tal vez no era el momento


Agradecerte otras.


El haber comprendido, que nunca te engañé


Que desde siempre, o desde el mismo día


En el que te conocí


Fui creando como ave prisionera, junco


Por junco otro nido, otra frontera


Libre como el pájaro libre, para volar


A donde quiera


Hoy elijo, llegar hasta ti, serte sincera


Agradecer la larga espera, donde comprendí


Que supiste verme como en verdad era


Que la palabra quimera, se alejó de mí


Hoy agradezco, la fuerza que te puso en mi camino


El oculto poder, que ha unido nuestro destino


Y nuestro sino es volver


Renacer desde el omniminioso culto a lo divino


Sabiendo que has decidido querer, quererme


Del mismo modo que yo te he querido


Sin juramentos, sin promesas ni testigos


Sencillamente así


Porque tú y yo, sin proponerlo, lo decidimos


Te agradezco pues, confianza y confesiones


Que colmaras mi vida, tantas y tantas ilusiones


Tu decisión de Bienvenida, cuando la vida


Lo decida y llegue, como llegó entonces


El latido acelerado, el compas de una sonrisa


El aire puro, la calma que precede a nuestra prisa


El labio enamorado, la piel febril…


Un te quiero a morir


Te agradezco, saber que contigo


Yo puedo, quiero y deseo, ser feliz.



Raquel Herrero

miércoles, 27 de octubre de 2010

SIN TU VOZ

SIN TU VOZ


Háblame, que me pierdo en tu silencio

Llámame, que no soy nada en estos versos

Mírame, que tus ojos es todo lo que tengo

No te miento,

Qué importa estar cubierto de gloria en este infierno

Qué importa mi enorme palacio

Si en él, no moras tu

Que importa la luz de mi grandiosa alcoba

Dime… Qué importa



Ni este lecho vestido de raso, ni esta alfombra

Si todo lo que piso es un fracaso, si de cada minuto

Sesenta segundos, eres tú, a quien añoro, tú, quien

Ocupa mi morada, para no sentirme esclava

De este infrahumano mundo.



¿Quién? Ha decido mi tormento, ¿Quién?

Ha elegido, mi lugar de nacimiento…

¿Quién? Elige mi destino, sin mi consentimiento

¿Quién? Se hará cargo de este inmenso dolor

Que cada día siento.

Tres claveles y una rosa, perfumaron el hedor

De la memoria

Taponaron el sangrado de mis heridas

Aliviaron con su presencia; tu lejanía y ausencia

Mas no pueden, saquear mi corazón

Arrebatar tu nombre, quebrar tu voz

Anular el espacio que te pertenece

Porque ahí, quise ponerte yo

Y no existe, fuerza humana, ni divina

Que arroje al abismo esta, mi decisión

Amarte, más que a la propia vida

Aunque la misma me niegue, derechos o razón.



Raquel Herrero