jueves, 4 de noviembre de 2010

HORA DE PARTIR

¿HORA DE PARTIR..?


Lo vio feliz, feliz como hacía tiempo

Y pensó

Que derecho me asiste a mí

A querer ser una parte de aquel trecho

De aquel camino, que no construí.

Tomar distancia, alejarse de allí

Era decisión compleja, dolorosa

Cuando desde ese campo, abonó su sentir

Pero aun así, las dudas eran tormenta

Qué camino tomar, qué decidir

No sabía hasta que punto, sin él

Valdría la pena seguir

Pero en su yo mas profundo se temía

Que ya no era necesaria su presencia

Que su ausencia, estaba por definir

Entregó lo que pudo, no hubo otra manera

Y ahora, que ya más no cabe

Que de algún modo llegó a la meta

¿Qué esperar?, cuando sabemos

Que el otro ha alcanzado la felicidad

Que supo encontrarla, poseerla

Que bien lo merecía y lo pudo lograr

Íntima felicidad, que indica

Misión cumplida.

No quiso alejarse, pero no hay cabida

Ya se llenó el vacio, llegó el momento

De callar

De darle culto a los sentidos, de rogar

Que en el algún punto del camino

Se vuelvan a encontrar.



Raquel Herrero

GOTAS CRISTALINAS


GOTAS CRISTALINAS


Llora el verbo desde la primera hora

Llora su lamento, cuando implora

No me olvides, no, no lo hagas ahora



Llora la noche hasta que llega la aurora

Llora, humedeciendo la triste alcoba

Seca este llanto, que tanto ahoga



Llora el silencio de un tiempo que atesora

Llora, la nostalgia del recuerdo

Presente y ausente, siempre llora



Llora el muro que separa nuestros cuerpos

Llora, desquebrajado por su lamento

Quiere ser puente, quiere ser encuentro



El otoño está llorando porque añora

Encontrar la primavera entre tus manos

Vuelve a la vida primavera, aflora…



Llora el medio día, ángelus desangelado

Llora todavía, por no estar a tu lado

Denle dos alas para ser ángel alado



Llora la mirada, oculta en el firmamento

Llora, la fugaz estrella de nuestro Cielo

Los ojos inclementes; puro hielo



Y llora el verbo, que preserva el celo

Llora, en ese espacio tan tuyo

Desde un deseo…tan nuestro.



Raquel Herrero

lunes, 1 de noviembre de 2010

ELIXIR PLACEBO

ELIXIR PLACEBO


Por tu lado pasa el viento sibilante

Déjalo marchar

Y percibe, su silencio cuando calle

Pues será entonces,

Cuando mi voz, puedas escuchar

Ella, te ha de llevar mis susurros

Mis gemidos, mis latidos lacerantes

Cuando decido, qué gozar del amor

Es contigo gratificante.

Me provoca, dejar que vuele mi voz

Y susurrante en tus oídos, escuches

Cada sonido, qué va arrojándose

Desde mi boca hasta tu boca

Cual hambriento peregrino

Delirante estoy…

Pero bien se lo que digo

Mis labios, sobre tus labios

Tu ombligo sobre mi ombligo

Tu pecho contra mi pecho

Tus brazos amantes, elucubrando mis sentidos

Te observo y mi deseo, es la complitud

El fuego que quema, en este cuerpo mío

Cuando proclamo mi sed

Y busco en la tersura de tu piel

Acompañes mi lujuria, mi lascivia de mujer

Hembra, que entre sus muslos emana

Como fuente clara, el elixir placebo

Donde me place, calmemos, esta sed



Raquel Herrero