lunes, 18 de julio de 2011

CAMINAR, CAMINAR


CAMINAR, CAMINAR




Camino por la ciudad oscura


La ciudad de mis sueños


Todos duermen, “yo, sólo sueño”


Camino a ciegas en mi ciudad de Luna


Donde dejé prendidas todas mis respuestas


Hoy sus calles vacías de mí se adueñan


El viejo asfalto,


tal vez conserve alguna huella


Quizás me reconozca y permita


Que camine de nuevo, buscando a ciegas


Hay una calle larga, muy larga…


y al doblar la esquina late mi corazón


que me lleva a otra, más oscura y estrecha


veo una sombra desdibujada que infunde temor


pero no es no es más, que un mendigo que dormita


bajo la tenue luz de aquel farol.


Me puede la emoción


No sé si encuentre un enjuto portalón


Se asemejan todos, “tanto”


No quiero volver a la vieja estación


Ni regresar al lugar que ignora mi cruda soledad


Voy a pararme en cualquier campanario


Que marque las horas del reloj


Donde acuden los fieles e infieles


A rezar su oración


A ellos, les preguntaré… si saben


Dónde habita, a quien por una caricia


Y un beso tierno como la flor


Dejé, hipotecada la vida y, este músculo que sangra


Perdido; de sol a sol.



Raquel Herrero