viernes, 2 de septiembre de 2011

INFLUENCIA DE SABINA II, “Tanto que, no conté”



 
INFLUENCIA DE SABINA II, “Tanto que, no conté”




Tanta historia que aun no conté


Tanto cuento infernal, con murallas


abruptas de arena y de cal


Tanta sal en los ojos que ayer fueran mar


donde pude mirar el sol amanecer


Sin dañarme la piel sin quebrarse el disfraz que apañé


Para ser admirada en la playa de piras y pirañas,


que danzaban hasta enloquecer.






Fue ayer, con bikini de rayas y una cita a las tres,


en la que me acompañas; hasta el amanecer.






Me dormí, suspirando por su filigrana


Su imagen que empaña mis versos de sed


Y otra vez, vamos a la deriva…


En esta tabla esquiva de mi timidez.


Sonreiré, si me alegras la vida


Con el ancla que anida en un puerto de barcas perdidas


Donde toda diatriba se resuelve al querer


Izar velas al viento y, a contraviento;


Navegar otra vez.






Quiero ser, de tu ser, la pirata o corsario


Lamiendo las cuentas del viejo rosario


De ese dios que inventé, imitando al sagrado


Al que acuden los necesitados, los hambrientos de fe


El enfermo de amor exiliado, el viejo amargado


que ha perdido su aquél y pretende ser exonerado


pidiendo clemencia para Lucifer






Dónde fue, que enlazadas tus manos, mis manos


Decidimos nadar, en un mar agitado, hasta que


Me soltó de la red y emigró, como pájaro alado


Y sentí perpetrar el dolor, en este, mi costado


Y me ahogué en ese mar…,


de un amar sin amor que quedó naufragado.



Raquel Herrero