miércoles, 14 de septiembre de 2011

TAN SOLO, LO ADIVINO

TAN SOLO, LO ADIVINO


Una palabra, una expresión,


un concepto primitivo, una razón


Un motivo que motiva, un verbo


que nombra, que nace en la sombra;


Que oculto se acuna


en el mismo centro de tu corazón


Un átomo invisible, un señuelo,


una prisión


Un pájaro que vuela libre, una condena


Una pena, un dolor


Un tamiz, un tapiz, un deseo, un color


Una audacia en la noche, un derroche


El canto alegre de mi ruiseñor


Un huella perseguida, una herida


La elegía del veto, el duro reto


La quimera y fantasía


Alegoría de tantos desencuentros


Cuento, simple. Simple cuento


Invento que atajando soledades requería,


gritar silencios, callar verdades


Alzar júbilos al viento, vendimiar los olivares


Damisela que canta a Cupido y sus bondades


La flecha sin tino, marcando un destino


Desamor en los lagares, cosechas de ácido vino


¿Qué es el amor?, ¿alguien lo sabe?


Yo, tan solo lo adivino…



Raquel Herrero