jueves, 1 de septiembre de 2011

VEN ENTONCES




VEN ENTONCES



Tengo preparado mi equipaje

Mi traje de piel, su forraje

Que para entonces ha de ser

Suave blonda de algodón

Ligera como el aire

Sé, donde queda la última estación

Ese último adiós

Que ya no escucha nadie

Pero antes; quiero sentir la vida

Quiero que ella me aguarde

Entre sus alas quizá ralas, cobijarme

No es necesario volar

Para que llegues en esta tarde

Tarde, que suma a la suma de otras tardes

Tarde, donde la lluvia deje de mojarme

Estoy segura, tranquila, confiable

Me eximen de culpas dos calas gigantes

Aquellas que guardaron el exilio de la carne

la que fue manjar, de dientes encomiables

Hoy, me redime lo no condenable

Usurparon una niñez, de nada soy culpable

Creció la niña, parió su hambre

Ser vida, ser mujer, ser alguien

Si de mi entrega recojo, semilla en los trigales

Una flor con la esencia de mi fe constante

Si recojo, el recuerdo de un amor

Entregado a raudales

La vida será plenitud

Ven entonces, dama enlutada

Ven…, ven a buscarme.



Raquel Herrero

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