domingo, 16 de octubre de 2011

DESAHUICIOS ¿INMORAL?

DESAHUCIOS… ¿INMORAL?




Sucede en España, hoy, en pleno Siglo XXI. Bancas y Gobiernos, cómplices del dolor, del sufrimiento de los más desfavorecidos. La clase media baja, tal y cómo ellos denominan a una parte de esta Sociedad nuestra.

Se llama Ana, aunque podría llamarse, Pepa, o Juana. Lo cierto de esta historia es que una mujer que enviudó a los veinticuatro años, madre de dos hijas. Por las que lucho para sacarlas adelante. Mantuvo a sus hijas dignamente, con el sudor de su frente Con ese mismo sudor fue capaz de conseguir un hogar para ellas, una humilde vivienda de protección oficial que hasta hace apenas unas horas era de su propiedad.

Como cualquier madre, avaló con su pertenencia el crédito hipotecario que su hija había pedido para conformar su propia familia. Su propio hogar.

Las circunstancias de la vida, dieron al traste con el matrimonio conformado por su hija y yerno. Pero la hipoteca no entiende de situaciones que no sean financieras.

La ruptura del matrimonio, daría paso también a la quiebra de acuerdos firmados por ambos. Ella, tendría ahora que hacerse cargo de la deuda, puesto que su pareja, había desaparecido sin rendir cuentas.

Imposible llegar a cubrir tanto gasto. O llegaba un Milagro o la hija de Ana, perdería su vivienda. El milagro estaba en Ana, Viuda, Jubilada, con una pensión de cuatrocientos cincuenta euros mensuales, que ella ofrecía llorando para saldar una deuda de dimensiones inimaginables.

No alcanzaba. A su Banco no le valía, no le parecía suficiente y por ello. Con una orden Judicial. Desalojan primero a la hija de aquella vivienda que aun no había terminado de pagar y después sin el más mínimo pudor o remordimiento, con una nueva orden Judicial, desalojan a la madre de aquella vivienda, donde pasó su vida, sus pocas alegrías y sus muchos pesares. Vivienda de su propiedad.

Madre e hijas, se ven en la calle. ¿Inmoral?



Raquel Herrero