martes, 18 de octubre de 2011

ENTERAMENTE MÍA

ENTERAMENTE MIA




En el quinto escalón

Justo ahí, en ese quinto

Vuelvo a ser yo

Enteramente mía

Cruzando esa barrera del sentir común

Cerrando las hojas de su partitura

La música suena, melódica

Como canto de alondra o ruiseñor



Desde otro balcón

Observo la angosta primavera

Quién sabe si fueron quimeras

de la penúltima estación



Necesito alejar de mí esta agonía,

Caldear el espacio

de estas sabanas aun frías

hasta que al fin, penetras dentro

y reclamas mi piel

para calmar tu sed y mi lamento



Dicen que es innoble esta locura

Suenan gritos…, el lobo aúlla

Regurgita la bestia humana

Obtusos vocablos de fango y herida

Y una vez más; la prisa

Llegaré; hasta el quinto escalón

Y otra vez, seré

Enteramente mía

La historia se repite, día tras día

Me libero, encadenada a este juego

Juego, llamado vida

No hay tiempo que perder

Vuelan, desaparecen las horas

Y yo quiero sentir, como siento ahora

Amanecer en ti;

Gozosa de aquella ensoñación

Donde gemía la hembra

Y bramaba el varón

Donde la fortuna inquieta

Paraba las agujas del reloj

Y contemplaba nuestro lecho

Sed y hambre, haciendo el amor

Lo humano y lo divino retándole

Al cuarto, al tercero, al segundo

Al primero…

Para llegar en plenitud, a ese delirio

De lujuria y desvelo

Que aparece y nos llama

Coronando el último escalón.



Raquel Herrero