jueves, 17 de noviembre de 2011

UNA SOLA

UNA SOLA




Estoy llamando y siento

que no se escucha mi llamada

Que se apagó

esa llamarada de palabras

Que, en el inmenso resurgir de los sentidos

llegó el silencio, la apatía;

tal vez, la esperada calma.

Es necedad, absurda necedad

creer que igual que fluye el agua de los ríos

fluirá, en este almanaque de fechas sin sentido

Su Palabra.



¿Quién me oirá?

Cuando es una sola voz

la que me marca el destino

¿Quién vendrá?

A despertarme de sueños que no quiero despertar

Si cada vez que me asomo al mundo

el mundo es ciego y no ve

que no encuentro mi camino, ni mi rumbo

que a pies descalzos una senda caminé

y al final de la vereda;

no estaba la estrella que tanto busqué.



Escúchame,

quedaré en silencio, mientras me hablas

nada, prometo, te diré.



Sopla el viento y como un lamento

las rocas gimen estridentes;

Si no callan, me van a enloquecer

Escúchame,

lo cambio todo por esa palabra

una sola palabra…

me haría tanto bien.



Raquel Herrero