sábado, 12 de marzo de 2011
ENSOÑACIÓN
ENSOÑACIÓN
Ensoñación, que lleva cada noche
A estrenar el nuevo lecho
A tomar por asalto compartido
Las mieles, los jugos, los besos
Plenilunio de la imaginación
Qué desata la quietud, que busca
Qué intuye cada movimiento
Como dos ramas azoradas, cuando
Vibran y se rozan, remontadas por el viento
Ensoñación, que decide para el tiempo
Favor, predispuesto
El olor a Jazmín, impregnando los cuerpos
Llenando la estancia, apagando el eco,
La llamada, dejando paso a la piel
A las caricias soñadas.
Hay un sueño que despierta
A la débil compostura del ansia rezagada
Desenfreno voluptuoso, sin pecado
Lejos del arrepentimiento, deseado
Urgente, complejo
Antiguo como génesis del los tiempos
Qué no muerda el polvo
Lo que me resta en este proceso
Impúdico el verbo, se regocija
Una tarde de ensoñación, llama
Desnudando su misterio.
Raquel Herrero
martes, 8 de marzo de 2011
NECESITO AL HOMBRE
NECESITO AL HOMBRE
Sabes, mujer
Yo necesito al hombre a mi lado
Necesito al varón, qué
Cuando vea mi tristeza, seque mi llanto
Al hombre que vele junto a mí
La ternura de un recién nacido
Que no se olvide, que por él
Y nuestro amor, lo parí,
Lo engendramos, lo quise
Sin saber cómo era, hombre
Mujer, hijo, sencillamente
Que de mis venas se alimenta
Sí, yo necesito al hombre
Que me escuche, que comprenda
Y que no dude, que si algo necesita
En mí, en mi cariño, está la mejor apuesta
Que llore como hombre y que ría
Cuando la vida le sonría, que sepa
Que no es más hombre, el que por pura
Y orgullosa “fe de vida”, decide negar
Que el hombre, es sensible…,
Decide negar qué
dentro de su sabiduría esconde
La humildad,
aquella que lo engrandece como hombre
Porque ése es el hombre, que a mí me ganará
Sabes mujer,
Me valgo sola, se defenderme, trabajar
Mirar a la vida de frente, caminar
Se llorar, maldecir, se amar.
Más te digo qué
Quiero y necesito al hombre
Como compañero, como un igual
Varón que me satisfaga, que llene mi piel
De versos y palabras
Varón que redima, las ansias de mi morada
Varón, que gime, varón que brama
Varón qué, por pura pasión
Llena y difunde, esa luz…, esa costumbre
De entregar amor, mucho amor
Cada mañana.
Raquel Herrero
Sabes, mujer
Yo necesito al hombre a mi lado
Necesito al varón, qué
Cuando vea mi tristeza, seque mi llanto
Al hombre que vele junto a mí
La ternura de un recién nacido
Que no se olvide, que por él
Y nuestro amor, lo parí,
Lo engendramos, lo quise
Sin saber cómo era, hombre
Mujer, hijo, sencillamente
Que de mis venas se alimenta
Sí, yo necesito al hombre
Que me escuche, que comprenda
Y que no dude, que si algo necesita
En mí, en mi cariño, está la mejor apuesta
Que llore como hombre y que ría
Cuando la vida le sonría, que sepa
Que no es más hombre, el que por pura
Y orgullosa “fe de vida”, decide negar
Que el hombre, es sensible…,
Decide negar qué
dentro de su sabiduría esconde
La humildad,
aquella que lo engrandece como hombre
Porque ése es el hombre, que a mí me ganará
Sabes mujer,
Me valgo sola, se defenderme, trabajar
Mirar a la vida de frente, caminar
Se llorar, maldecir, se amar.
Más te digo qué
Quiero y necesito al hombre
Como compañero, como un igual
Varón que me satisfaga, que llene mi piel
De versos y palabras
Varón que redima, las ansias de mi morada
Varón, que gime, varón que brama
Varón qué, por pura pasión
Llena y difunde, esa luz…, esa costumbre
De entregar amor, mucho amor
Cada mañana.
Raquel Herrero
NECESITO AL HOMBRE
NECESITO AL HOMBRE
Sabes, mujer
Yo necesito al hombre a mi lado
Necesito al varón, qué
Cuando vea mi tristeza, seque mi llanto
Al hombre que vele junto a mí
La ternura de un recién nacido
Que no se olvide, que por él
Y nuestro amor, lo parí,
Lo engendramos, lo quise
Sin saber cómo era, hombre
Mujer, hijo, sencillamente
Que de mis venas se alimenta
Sí, yo necesito al hombre
Que me escuche, que comprenda
Y que no dude, que si algo necesita
En mí, en mi cariño, está la mejor apuesta
Que llore como hombre y que ría
Cuando la vida le sonría, que sepa
Que no es más hombre, el que por pura
Y orgullosa “fe de vida”, decide negar
Que el hombre, es sensible…,
Decide negar qué
dentro de su sabiduría esconde
La humildad,
aquella que lo engrandece como hombre
Porque ése es el hombre, que a mí me ganará
Sabes mujer,
Me valgo sola, se defenderme, trabajar
Mirar a la vida de frente, caminar
Se llorar, maldecir, se amar.
Más te digo qué
Quiero y necesito al hombre
Como compañero, como un igual
Varón que me satisfaga, que llene mi piel
De versos y palabras
Varón que redima, las ansias de mi morada
Varón, que gime, varón que brama
Varón qué, por pura pasión
Llena y difunde, esa luz…, esa costumbre
De entregar amor, mucho amor
Cada mañana.
Raquel Herrero
Sabes, mujer
Yo necesito al hombre a mi lado
Necesito al varón, qué
Cuando vea mi tristeza, seque mi llanto
Al hombre que vele junto a mí
La ternura de un recién nacido
Que no se olvide, que por él
Y nuestro amor, lo parí,
Lo engendramos, lo quise
Sin saber cómo era, hombre
Mujer, hijo, sencillamente
Que de mis venas se alimenta
Sí, yo necesito al hombre
Que me escuche, que comprenda
Y que no dude, que si algo necesita
En mí, en mi cariño, está la mejor apuesta
Que llore como hombre y que ría
Cuando la vida le sonría, que sepa
Que no es más hombre, el que por pura
Y orgullosa “fe de vida”, decide negar
Que el hombre, es sensible…,
Decide negar qué
dentro de su sabiduría esconde
La humildad,
aquella que lo engrandece como hombre
Porque ése es el hombre, que a mí me ganará
Sabes mujer,
Me valgo sola, se defenderme, trabajar
Mirar a la vida de frente, caminar
Se llorar, maldecir, se amar.
Más te digo qué
Quiero y necesito al hombre
Como compañero, como un igual
Varón que me satisfaga, que llene mi piel
De versos y palabras
Varón que redima, las ansias de mi morada
Varón, que gime, varón que brama
Varón qué, por pura pasión
Llena y difunde, esa luz…, esa costumbre
De entregar amor, mucho amor
Cada mañana.
Raquel Herrero
NECESITO AL HOMBRE
NECESITO AL HOMBRE
Sabes, mujer
Yo necesito al hombre a mi lado
Necesito al varón, qué
Cuando vea mi tristeza, seque mi llanto
Al hombre que vele junto a mí
La ternura de un recién nacido
Que no se olvide, que por él
Y nuestro amor, lo parí,
Lo engendramos, lo quise
Sin saber cómo era, hombre
Mujer, hijo, sencillamente
Que de mis venas se alimenta
Sí, yo necesito al hombre
Que me escuche, que comprenda
Y que no dude, que si algo necesita
En mí, en mi cariño, está la mejor apuesta
Que llore como hombre y que ría
Cuando la vida le sonría, que sepa
Que no es más hombre, el que por pura
Y orgullosa “fe de vida”, decide negar
Que el hombre, es sensible…,
Decide negar qué
dentro de su sabiduría esconde
La humildad,
aquella que lo engrandece como hombre
Porque ése es el hombre, que a mí me ganará
Sabes mujer,
Me valgo sola, se defenderme, trabajar
Mirar a la vida de frente, caminar
Se llorar, maldecir, se amar.
Más te digo qué
Quiero y necesito al hombre
Como compañero, como un igual
Varón que me satisfaga, que llene mi piel
De versos y palabras
Varón que redima, las ansias de mi morada
Varón, que gime, varón que brama
Varón qué, por pura pasión
Llena y difunde, esa luz…, esa costumbre
De entregar amor, mucho amor
Cada mañana.
Raquel Herrero
Sabes, mujer
Yo necesito al hombre a mi lado
Necesito al varón, qué
Cuando vea mi tristeza, seque mi llanto
Al hombre que vele junto a mí
La ternura de un recién nacido
Que no se olvide, que por él
Y nuestro amor, lo parí,
Lo engendramos, lo quise
Sin saber cómo era, hombre
Mujer, hijo, sencillamente
Que de mis venas se alimenta
Sí, yo necesito al hombre
Que me escuche, que comprenda
Y que no dude, que si algo necesita
En mí, en mi cariño, está la mejor apuesta
Que llore como hombre y que ría
Cuando la vida le sonría, que sepa
Que no es más hombre, el que por pura
Y orgullosa “fe de vida”, decide negar
Que el hombre, es sensible…,
Decide negar qué
dentro de su sabiduría esconde
La humildad,
aquella que lo engrandece como hombre
Porque ése es el hombre, que a mí me ganará
Sabes mujer,
Me valgo sola, se defenderme, trabajar
Mirar a la vida de frente, caminar
Se llorar, maldecir, se amar.
Más te digo qué
Quiero y necesito al hombre
Como compañero, como un igual
Varón que me satisfaga, que llene mi piel
De versos y palabras
Varón que redima, las ansias de mi morada
Varón, que gime, varón que brama
Varón qué, por pura pasión
Llena y difunde, esa luz…, esa costumbre
De entregar amor, mucho amor
Cada mañana.
Raquel Herrero
domingo, 6 de marzo de 2011
TE BUSCO POETA
TE BUSCO, POETA
Qué ha sucedido poeta
Que ya no le escribes al amor
Acaso tu corazón, se hizo roca
Dura piedra
O acaso…, miedo al fracaso
lo has empeñado sin compasión
Qué ha sucedido poeta
Que ya no buscas estrellas
Que iluminen, oscuras noches
Veladas de tristeza
Dime poeta sabio
Porqué, no llega tu esencia
Las calas se han escarchado
No hay jazmín de primavera
Donde has dejado poeta
Ése, tu desvarío
Locura siempre perenne
De inigualable cadencia
Poeta del desafío
Donde has dejado la apuesta
De versar a las pasiones
De dulcineas secretas
No ves que lloran, poeta
Quien, te apartó de la vereda
No ves qué inquieta su alma
Vaga en busca de tus letras
Vuelve, poeta de vida
Retoma la sed primera
Bebe, de este cántaro sin nombre
Comparte su jugoso néctar
Que ha sucedido poeta…
Te espero… en la misma senda
Raquel Herrero
Qué ha sucedido poeta
Que ya no le escribes al amor
Acaso tu corazón, se hizo roca
Dura piedra
O acaso…, miedo al fracaso
lo has empeñado sin compasión
Qué ha sucedido poeta
Que ya no buscas estrellas
Que iluminen, oscuras noches
Veladas de tristeza
Dime poeta sabio
Porqué, no llega tu esencia
Las calas se han escarchado
No hay jazmín de primavera
Donde has dejado poeta
Ése, tu desvarío
Locura siempre perenne
De inigualable cadencia
Poeta del desafío
Donde has dejado la apuesta
De versar a las pasiones
De dulcineas secretas
No ves que lloran, poeta
Quien, te apartó de la vereda
No ves qué inquieta su alma
Vaga en busca de tus letras
Vuelve, poeta de vida
Retoma la sed primera
Bebe, de este cántaro sin nombre
Comparte su jugoso néctar
Que ha sucedido poeta…
Te espero… en la misma senda
Raquel Herrero
NO TE ATREVAS
NO TE ATREVAS
Este hondo suspiro sin eco
Este amor sin medida, sin freno
Qué hice, por merecer tanto lamento
Genero impotencia, desconsuelo
Me arde la sangre, mientras vibra
Uno a uno, cada hueso
Te pasaste, de dañar con esa saña
Te burlaste, de un amor sereno
Y ahora;
Gimen la rabia, la impotencia
Gimen, al promulgar este duelo
No vengas a llamarme
Si piensas seguir mintiendo
No, no vuelvas a buscarme
Porque he decidido, acabar este reto
No merezco el escarnio
Del que tan solo tú, eres dueño
No supiste quererme, dime entonces
Para qué te quiero.
De mi carne mordiste
Hasta dejarme el pellejo
Espero, que sepas aprovecharlo
Espero, que ancho y azul sea tu cielo
Pero no te permitas asomar siquiera
A este mi desconsuelo
En algún momento,
No quedará ni una lágrima
No aparecerá, ni un solo recuerdo
Que embargue, que usurpe, que dañe
Mi universo
Entre versos te juro, no mencionar el secreto
Que me alzaba hasta la cumbre
Hasta que tú,
Tristemente tú;
Me has arrojado al suelo
Definitivamente vete, ya no eres, ya no lloro
Ya no veo.
Cegada estoy por este amor que ha decidido
Morir, morir, alzar el vuelo
He de matarlo, para revivir, ahora lo entiendo
Eso hiciste tu conmigo…en paz estamos
Adiós.., amor de nadie, amor… tan ciego
Raquel Herrero
Este hondo suspiro sin eco
Este amor sin medida, sin freno
Qué hice, por merecer tanto lamento
Genero impotencia, desconsuelo
Me arde la sangre, mientras vibra
Uno a uno, cada hueso
Te pasaste, de dañar con esa saña
Te burlaste, de un amor sereno
Y ahora;
Gimen la rabia, la impotencia
Gimen, al promulgar este duelo
No vengas a llamarme
Si piensas seguir mintiendo
No, no vuelvas a buscarme
Porque he decidido, acabar este reto
No merezco el escarnio
Del que tan solo tú, eres dueño
No supiste quererme, dime entonces
Para qué te quiero.
De mi carne mordiste
Hasta dejarme el pellejo
Espero, que sepas aprovecharlo
Espero, que ancho y azul sea tu cielo
Pero no te permitas asomar siquiera
A este mi desconsuelo
En algún momento,
No quedará ni una lágrima
No aparecerá, ni un solo recuerdo
Que embargue, que usurpe, que dañe
Mi universo
Entre versos te juro, no mencionar el secreto
Que me alzaba hasta la cumbre
Hasta que tú,
Tristemente tú;
Me has arrojado al suelo
Definitivamente vete, ya no eres, ya no lloro
Ya no veo.
Cegada estoy por este amor que ha decidido
Morir, morir, alzar el vuelo
He de matarlo, para revivir, ahora lo entiendo
Eso hiciste tu conmigo…en paz estamos
Adiós.., amor de nadie, amor… tan ciego
Raquel Herrero
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



