viernes, 8 de abril de 2011

DESDE SU ESENCIA


DESDE SU ESENCIA



En esta noche desvelada


Se me infringía, dar una vuelta por tu esencia


La que ayer me confesaba una solidez meditada


Sosteniendo, una calma qué, sofocada


Acertó a languidecer, sin esperar, ni comparecer


Ante su ignota mirada.






Me costaba comprender aquella decisión que confesaba


Preferencias inusitadas. Retirándole a la flor, su perfume


Deshojando cada pétalo, sin una sola mirada


Vaciando un espacio, que casi por piedad


Necesitaba ser llenado


La actuación, resultó con diploma de posgrado


Cuando desde la escuela de la vida tristemente decidimos


Herir a quien amamos, para que ganen batalla, aquellos


Que jamás darían el todo por la nada


Complejo, mirarse en el espejo, sin sentir


Que no hubo tal vez, tal fingimiento


Que la piel perdió tersura y brillo, que los ojos


Ya no resultan cristalinos, que perdieron esa luz que emana


Desde un fuego encendido. Qué la retina se desprendió


Al derramar cada gota de licuado salino


Que en el canal de su pecho se perdió guía y camino


Que el olvido se hizo viejo y olvidó lo más querido.


Así paso la noche, esta noche de vigilia


Hasta que un amanecer compadecido, se prendó de mí


Dejándome rendida






Fue entonces cuando de un mal sueño desperté


Y tú llegabas… con tu avidez y dulzura


Para calmar esta sed, que de tan lejos provenía


Certera, como el mismo renacer






Raquel Herrero

miércoles, 6 de abril de 2011

ATURDIMIENTO VORAZ

ATURDIMIENTO VORAZ


Es el Eco del silencio,


El que llega para aturdir,


Para agasajar con su insolencia los recuerdos


Aquellos que marcan en la piel


Cada huella de tanto llano desierto


Entremezclado de gritos lastimosos


Gritos airados, vocablos rotos


Y sabor amargo en la boca, que mastica


Para poder digerir y tragar


La impresentable y cobarde retirada de la vida






De modo inconsciente, se consiente


Se mira hacia el interior y la incordura pretende


Pagar algún error, con la mirada al frente


Descubrir que tal vez, queramos redimir


Un supuesto pecado, un pensar diferente


Cuando callamos ese nombre del amor


Que nos cruje, como cruje el desequilibrio de los huesos


Como cruje el zigzagueo entre los dientes.






No está preparado el mundo, ni el hombre


Para aceptar su derrota, lo “indigno” de proclamar


Que sólo por amor, despide su esencia el alma rota


Que llegaron a destiempo las flores que perfuman


La piel que exuda su llanto en la sien


La penitencia dicta su sentencia


Es del prójimo el perfume que pretendes


Son otros los ojos que brillan junto a él


Tu sentimiento hace ya tiempo, es y fue pecaminoso


Es obvia la cruz que has de llevar por él


Posiblemente, redimiendo de modo erróneo


El haberte aferrado a un cariño tan hondo


Del que no puedes ni te quieres desprender


Misterios al descubierto, de un camino incierto


Que en algún momento comenzaste a recorrer


Tus pasos, llevaran siempre encadenados


Los silentes latidos, lacerados


De aquél sobreviviente qué por no morir


A un hierro rojizo, candente…se aferró


Si te preguntan, no reniegues de lo evidente


Es un amor insuficiente, tristemente insuficiente


Que desde siempre te esperó.



Raquel Herrero