MEDITABUNDA
Quiero hablar;
De aquellos sentimientos que me habitan
Desde aquél lugar que mi memoria alcanza
Sostengo con rigor apasionado, con nostalgia
Aquellos, cuya sentida huella,
Quedó grabada en la piel, bajo la piel
Y en este músculo latente, que hizo frente
A la súbita muerte, descortés y falaz
Quiero contar
Que he caminado, por anchas avenidas
Por caminos bifurcados,
por sendas pedregosas, por atajos espinados
He caminado entre pétalos de rosa
y entre copas de vino amagado
He tomado la vid de la vida y el aire contaminado
He sentido cómo escuece la herida
Cómo duele si ahondan en la llaga
He visto sus cicatrices cubiertas de sal
Salmuera conservera, mientras la vida se va
Quiero decir
Que fueron mis pasos, titubeantes,
Que algo más tarde, aprendieron
Paso firme y hacia adelante, paso ligero
Llegaron otros pasos, que creo se perdieron
En algún momento, en algún lugar…,
esos pasos quedaron ciegos. O amarrados a un disfraz
O, encadenados a su carcelero.
Quiero creer
Que vivir son estaciones renovadas
Que he aprendido a tejer alegrías
Y a esconder, alguna que otra lágrima
Que amé y fui amada; Sin elección me abandoné
a esa entrega total que busca el alma
Qué he ardido en el averno de su cuerpo
Qué su mirada traspasó mi soledad
El, es mi abrigo en las frías madrugadas
Es, el sueño del que nunca desperté.
Raquel Herrero
sábado, 17 de septiembre de 2011
miércoles, 14 de septiembre de 2011
TAN SOLO, LO ADIVINO
TAN SOLO, LO ADIVINO
Una palabra, una expresión,
un concepto primitivo, una razón
Un motivo que motiva, un verbo
que nombra, que nace en la sombra;
Que oculto se acuna
en el mismo centro de tu corazón
Un átomo invisible, un señuelo,
una prisión
Un pájaro que vuela libre, una condena
Una pena, un dolor
Un tamiz, un tapiz, un deseo, un color
Una audacia en la noche, un derroche
El canto alegre de mi ruiseñor
Un huella perseguida, una herida
La elegía del veto, el duro reto
La quimera y fantasía
Alegoría de tantos desencuentros
Cuento, simple. Simple cuento
Invento que atajando soledades requería,
gritar silencios, callar verdades
Alzar júbilos al viento, vendimiar los olivares
Damisela que canta a Cupido y sus bondades
La flecha sin tino, marcando un destino
Desamor en los lagares, cosechas de ácido vino
¿Qué es el amor?, ¿alguien lo sabe?
Yo, tan solo lo adivino…
Raquel Herrero
Una palabra, una expresión,
un concepto primitivo, una razón
Un motivo que motiva, un verbo
que nombra, que nace en la sombra;
Que oculto se acuna
en el mismo centro de tu corazón
Un átomo invisible, un señuelo,
una prisión
Un pájaro que vuela libre, una condena
Una pena, un dolor
Un tamiz, un tapiz, un deseo, un color
Una audacia en la noche, un derroche
El canto alegre de mi ruiseñor
Un huella perseguida, una herida
La elegía del veto, el duro reto
La quimera y fantasía
Alegoría de tantos desencuentros
Cuento, simple. Simple cuento
Invento que atajando soledades requería,
gritar silencios, callar verdades
Alzar júbilos al viento, vendimiar los olivares
Damisela que canta a Cupido y sus bondades
La flecha sin tino, marcando un destino
Desamor en los lagares, cosechas de ácido vino
¿Qué es el amor?, ¿alguien lo sabe?
Yo, tan solo lo adivino…
Raquel Herrero
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