sábado, 14 de enero de 2012

DESDE DENTRO

DESDE DENTRO


Qué no daría yo, qué no daría

por tomar tus manos esta noche

por refugiar mi pecho entre tu pecho

por poder penetrar

por el canal oscuro, estrecho, largo

que me impide llegar hasta ti

y abrazar tu figura

en este lecho desecho.

Frio tengo en la piel,

ausencia de calor en los sentidos

temor, de no cumplir este sueño

que se hizo mi dueño

en una tarde de abril.

Estás en esta herida que no cierra

herida que cumple su fin

desertora de la conciencia

bálsamo que ayuda a mi sentir

Porque juro que en esta llaga abierta

te intuyo, te siento

calmas mi tormento

aun que escueza el aliento

que me llega de ti

Qué no daría yo, qué no daría

por ser vena que recorre

el flujo de tu corazón

latiendo día tras día

para sentir la savia de tu vida

sin haber perdido la razón.



Raquel Herrero

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