sábado, 14 de enero de 2012

EMBATES

EMBATES


No te encuentro

en las horas bajas de mi carne, de mi alma

No, no te encuentro, cuando en diálogo cadencioso

no me llegan tus palabras

Negación a la apariencia

ahí, se resume mi constancia

No te encuentro

En la mano que busco, en esa caricia

que tantas y tantas veces se ha regalado

sin temor ni causa

No, no te encuentro en esa intimidad

que gozan los que aman

En su secreto, en el fragor de la llama

No encuentran mis labios el elixir

que humedece…, se paladea y calma

la sed perpetua de mis madrugadas

No, no encuentro en ti ese crepúsculo

que riegue de luz, la oscuridad de esta ensenada

Que llene el vacio de una copa rala

No te encuentra la brisa, ni la ira, ni la calma

El sentimiento es testigo, de un fracaso por iguala

Y aun con todo, le agradezco a la vida

tu presencia inusitada

Porque te llevo tan dentro

que no tengo que buscarte

Y aun resisto los embates de la nada.



Raquel Herrero

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