domingo, 27 de septiembre de 2009

TE QUIERO





TE QUIERO


¿Sabes?,
Te quiero
Te quiero mucho
Te quiero
Tanto como puedo
Te quiero por que sí
Porque me lo pide el cuerpo
Te quiero tal y como eres…
Te quiero en los gritos
Y también en los silencios
Te quiero desde fuera y
Te quiero desde dentro
En la amargura y desesperanza
En la plena confianza y en esta
Mi aventura… te quiero
Te quiero en la sonrisa, en la
Parada, en la prisa
Sí te quiero
En cada lágrima, en cada reproche
En mis días, en mis noches
En la cálida piel, en la mirada,
En la bella sonrisa.
Te quiero en cada herida
Te quiero en mi Soledad
Te quiero en compañía
Te quiero en esencia pura
En la raíz que perdura
Te quiero cuando naces
Cuando mueres, te quiero
Te quiero en el recuerdo
Y también en el olvido
En los versos de poeta
Distante, de alumno de
Maestro…
Te quiero como sentimiento
Puro, decidido, constante
Yo te quiero
Raquel Herrero

RECOVECOS





RECOVECOS


Entre su vida y mi vida
Entre su amor y mi amor
Hay una senda vacía
Que ninguno recorrió
Entre su cielo y mi cielo
Entre su viento y mi sol
Hay un puente de Arco Iris
Muy alto para los dos
Entre su boca y mi boca
Entre el sonido y la voz
Hay un beso entretejido
Que ninguno disfrutó
Entre su cuerpo y el mío
Entre mi piel y su piel
Hay un caudaloso río
De difícil recorrer
Entre pasado y presente
Entre el mañana y el hoy
Sensaciones diferentes
Serán huella de un querer.

Raquel Herrero

domingo, 6 de septiembre de 2009




RECOVECOS


Entre su vida y mi vida
Entre su amor y mi amor
Hay una senda vacía
Que ninguno recorrió
Entre su cielo y mi cielo
Entre su viento y mi sol
Hay un puente de Arco Iris
Muy alto para los dos
Entre su boca y mi boca
Entre el sonido y la voz
Hay un beso entretejido
Que ninguno disfrutó
Entre su cuerpo y el mío
Entre mi piel y su piel
Hay un caudaloso río
De difícil recorrer
Entre pasado y presente
Entre el mañana y el hoy
Sensaciones diferentes
Serán huella de un querer.

Raquel Herrero




ANDRÓMEDA


Andrómeda mujer, materia viva
Hermosa Ingravidez
Eterno mito reflejado en ése Iris
Azulado que deslumbra a cualquier
Mortal inanimado
No admirar tu belleza es negar
Mi pecado
Ferviente deseo de sentirlo
A mi lado
De acariciar el suave lienzo de tu piel
Eres seducción, eres vida, eres mujer
Brillando, como brillan las estrellas
En el universo todo…
De un bello lienzo animado
Por quien supo crear con su pincel
La suerte de tenerte y admirar
La grandeza de su obra viva
¡¡Andrómeda que regala vida!!
¡Andrómeda vital!


Raquel Herrero

NADA





NADA


Como una gota de lluvia que cae
derramándose en la inmensidad del mar
Como una brizna de arena en el desierto
que un soplo de viento puede alejar
Como molécula que se esparce fugaz
en éste mundo tan falaz y errabundo,
tan prescindible como la nada,
tan disoluto y tan banal…
Así siente el alma callada y presa
cuando nada encuentra
y vaga tristemente en soledad

Espíritus adormecidos en la noche
que no conforman los recuerdos
que no devuelven la paz
Acudan y aviven el misterio
prendan un halo en la oscuridad
Despejen las dudas y sus silencios
que todo sea renovado, diferente…
Que la mente adormecida
salude al Alba en su despertar.


Raquel Herrero

LUNA



LUNA

Déjame mirarte bella Luna
Luna blanca, blanca cuna
Déjame admirarte luna sensual
Luna roja ardiente Luna
¡Oh sí!, coqueta, dulce y suave
Roja Luna de deseo inconfesable,
Déjame amarte.
Coqueta y caprichosa Luna
Allá en la Lejanía
Hermosa como ninguna
Anda, ¡!acércate¡¡
Quiero ver tu reflejo
Espejado en la Laguna.

Ay Luna, luna de mis sueños
Luna Mía, siempre mía.
Luna radiante, hechicera
Luna compañera de mis noches
De mis versos, de mi vida
Luna azul que coquetea
Que me envuelve
y me devuelve Lozanía.
Luna de todos
¡¡Quiero sentirte mía!!



Raquel Herrero

INCIERTO DÍA





INCIERTO DÍA

Un incierto día tomé la decisión
De abrazarme al vacio
A la nada, al hastío
Era, lo que yo sentía
Mi hogar, mi mundo, mi cruel fantasía
Vivía en aquél lugar…
Banal, ¡tan extraño para mí! qué
Nada, nada me convencía
No me planteaba siquiera
Buscar otro lugar
¿Total, para qué?
Si me afirmaba a mi misma
Que aquél lugar no existiría
Aquella funesta decisión
Me mantenía cobijada
En un eterno invierno frío
Disecada, imperturbable, moribunda viva
Que apartándose de su mundo
Creyó que renacería.
Daba mis últimos pasos
Derramaba una a una, hasta la última
Gota de aquellas lágrimas saladas
Que al caer en el asfalto
Se descomponían dejando la sombra
De un cerco y en su centro,
La roja huella de su mentira.

Alguien que pasaba por allí
Cabizbajo, meditabundo,
Con la sonrisa escondida
Penetrando en su propio mundo
Dejó clavada su mirada en esa huella
Y se dijo:¡Mira!; ¡cuanto se asemeja
A mi propia herida!
Sin palabras, sin más razones
Decidido, encaminó sus pasos
Sin saber a donde…
Doblaba la decimo quinta esquina
Con paso firme, ligero. Cómo
Aquél caminante que camina
Por valles desconocidos, por veredas
Y senderos…sin saber hacia donde
Han de llevarle
Aquellos pasos primeros.
En un cruce de caminos
Separados por un océano
Divisa, allá en la lejanía
Una figura, hermosa radiante
Tan bella, que difumina al propio Sol
Con su presencia
Su aurea, su color, nunca imaginó
Ver imagen ¡tan radiante!
Necesitaba tocarla, sentirla, decirle
Como fuera, aun exhalando un grito
Que era ella, la luz buscada,
La luz primera,
La bella alborada, que pone fin a la espera
Y ella que ni siquiera imaginaba
Ser como era, girando sobre sus pasos
Cambia la ruta primera.

Ambos se detienen
Deciden mirarse, deciden comprenderse
Deciden caminar juntos en busca
De la misma suerte.
Y se van, pisando firme, pisando fuerte
A pies descalzos
Como lo hicieran antes, como lo harían siempre
Porque quieren, necesitan y saben que se puede
Crear un mundo a su medida
Un mundo diferente.



Raquel Herrero

martes, 4 de agosto de 2009

QUEDÉ





QUEDÉ

Quedé rendida, dormida, sumida entre profundos sueños
Después de sostener entre mis manos con elevado empeño
El grueso del mundo, sus profanas inquietudes, sus virtudes
Y defectos, sus sueños y lamentaciones, sus ruegos…
Los efectos pretensiosos por apagar esos fuegos que nacen
Provocados por delirios y desvelos
Me quedé sin aliento, la sangre paralizaba su movimiento
Se entumecía cada músculo y ya no obedecía el pensamiento.
La razón serena, la etérea alegría, la fuerza primera
Quedaron perdidas en el oscuro abismo de la mente fría
Divagando, somnolientas, ebrias, desnudas, vacías…
Llegaron las pesadillas voluptuosas, resueltas, enmarañando
Todo en un halo perfecto de desarmonía, agitando la laxitud
Levitando, estrellando sus reflejos, hacinando en mil pedazos
Los espejos, la luz se apagaba, la sombra se descubría
Eran grises sus matices, oscuras pinceladas de noche triste
Agonizaban, morían las estrellas que brillaron en su día
Y yo buscaba y buscaba entre sus tinieblas, sí buscaba…
y no encontraba en ese oscuro y tenebroso túnel la salida
¡El mundo y su construcción de plomo!, mi errada valentía
Queriendo abrazar entre mis manos la indestructible materia
Que lo componía.
Quise algodonar mi mundo y el mundo se volvió quimera
Perfecta Ironía que ahora se carcajea de lo fútil de su sueño
De las batallas rendidas, de los caminos errados,
De los maderos a cuestas…
¡Para! Por lo que más quieras, para, descansa y regresa
Comencemos de nuevo, con las manos vacías, con
Nuestra sonrisa abierta
¡Inventemos la vida!, obviando rencores, dibujando
La nuestra con aquellos colores que fueron luz y alegría
Engrasemos motores, llenando de besos cada célula
Herida…
Abracémonos; con el mismo cariño, con la misma fuerza,
Con la misma entrega…
Del mismo modo, de igual manera, necesito sentir aquél
Abrazo de la vez primera…


Raquel Herrero

viernes, 31 de julio de 2009

TE EXTRAÑO




TE EXTRAÑO

Te extraño, buscando la línea imaginaria
Que te ponga frente a mi…
Quiero cruzarla, pedirte que te quedes
Junto a mí, aquí, entre mis sábanas
Pedirte, que borres de la piel cada huella
De celaje que cubre engañosa mi deseo
Mi ansia, mi plenitud de mujer
Necesito decirte que muero de sed
Que es tu boca la qué en mi provoca
Delirios de amante loba, que aúlla
Que llora, que gime que implora
Regálame ahora el bendito elixir
Que de tu lengua aflora, humedece
Mis labios, lo mismo que humedece
El rocío en las auroras.
Empápame, si así…
Navega en sus calmadas olas, derritiendo
La fría escarcha que entumece nuestra alcoba
Hazme sentir de nuevo que nadie como yo
Te hace gozar y te goza
Quiero ser una vez más tu exuberante faraona
Ésa que te enciende, que sonríe mientras mira
Que eleva tu virilidad, que asciende y desciende
Suave muy suave entre tus piernas.
Esa que amamanta tus pasiones
Que alimenta con lujuria tus razones
Que cada noche reflejada en el espejo
Inventa e imagina tus gemidos y deseos
Redimiendo tus pecados y los propios
Con este amor que te tengo.

Raquel Herrero


CABALLO DE BATALLA





CABALLO DE BATALLA

Como caballo de batalla
Con los apeos a cuestas
Siempre decidido y preparado
Por ganar alguna guerra…
Azota fuerte el Jinete
Inca con saña la espuela
Las riendas, suelta y amarra;
Él decide donde ha de dejar
Con brío de corcel, la huella
Está el Jinete tan habituado
A pelear por su estrella…
Que batalla obnubilado
Sin apercibir si quiera
Que se ha clavado la lanza
En el amado corcel…
En el centro mismo de su nobleza.
Agonizante el animal
Cae derrotado en la arena
Lastimosa la mirada,
Ineludible y quejoso su relincho
Cuando el Jinete despierta…
Tendrás que cabalgar si mi
En ésta, tu batalla Interna
Ya no rugen los molinos
Se silenciaron los vientos
Y calladas como muertas
Se vislumbran sus mareas
Tan solo suena la lágrima
Dejando su amargura fuera
Mientras el cráter se ahonda
Tras la inexplicable pérdida
Jinete, ¡has ganado la batalla!
Pero perdiste tu estela.
Raquel Herrero
Como caballo de batalla
Con los apeos a cuestas
Siempre decidido y preparado
Por ganar alguna guerra…
Azota fuerte el Jinete
Inca con saña la espuela
Las riendas, suelta y amarra;
Él decide donde ha de dejar
Con brío de corcel, la huella
Está el Jinete tan habituado
A pelear por su estrella…
Que batalla obnubilado
Sin apercibir si quiera
Que se ha clavado la lanza
En el amado corcel…
En el centro mismo de su nobleza.
Agonizante el animal
Cae derrotado en la arena
Lastimosa la mirada,
Ineludible y quejoso su relincho
Cuando el Jinete despierta…
Tendrás que cabalgar si mi
En ésta, tu batalla Interna
Ya no rugen los molinos
Se silenciaron los vientos
Y calladas como muertas
Se vislumbran sus mareas
Tan solo suena la lágrima
Dejando su amargura fuera
Mientras el cráter se ahonda
Tras la inexplicable pérdida
Jinete, ¡has ganado la batalla!
Pero perdiste tu estela.


Raquel Herrero

NO, NOS QUEDEMOS





NO, NOS QUEDEMOS


No nos quedemos;
Con las enormes ganas
Que nos tenemos
Acércate a mi boca
Apaguemos este fuego
Surfeando la carne a bocados
Degustando cada fibra
De jugosos filamentos
No nos engañemos;
Para que negar el ansia
De poseernos
Perdidos en un laberinto
En busca del mismo encuentro
Quiero, beber de tu boca
Quiero, comerte a besos.
Nuestras manos aladas
En sutiles movimientos
Acariciando locuras
Que alimentan nuestros cuerpos
En el deseo profundo
De gozar en este averno
Donde mis senos sucumben
A un torso desnudo y bello
Y la vulva se derrite
Con el tacto de tus dedos
No, no nos privemos
De volcar sobre la piel
Fluidos sin juramentos
La alcoba está en silencio
Esperando los gemidos
En este trance perfecto
Mis pechos exuberantes
Tu mástil erecto
Tu lengua y mi lengua
Mi lujuria y tu ego
La plenitud deseosa
De continuar el juego
Por que tú, me buscas
Y yo, te deseo
Porque ambos necesitamos
Palpar este secreto
Gozarnos hasta saciar
La hambruna qué no queremos.

Raquel HerreroNo nos quedemos;
Con las enormes ganas
Que nos tenemos
Acércate a mi boca
Apaguemos este fuego
Surfeando la carne a bocados
Degustando cada fibra
De jugosos filamentos
No nos engañemos;
Para que negar el ansia
De poseernos
Perdidos en un laberinto
En busca del mismo encuentro
Quiero, beber de tu boca
Quiero, comerte a besos.
Nuestras manos aladas
En sutiles movimientos
Acariciando locuras
Que alimentan nuestros cuerpos
En el deseo profundo
De gozar en este averno
Donde mis senos sucumben
A un torso desnudo y bello
Y la vulva se derrite
Con el tacto de tus dedos
No, no nos privemos
De volcar sobre la piel
Fluidos sin juramentos
La alcoba está en silencio
Esperando los gemidos
En este trance perfecto
Mis pechos exuberantes
Tu mástil erecto
Tu lengua y mi lengua
Mi lujuria y tu ego
La plenitud deseosa
De continuar el juego
Por que tú, me buscas
Y yo, te deseo
Porque ambos necesitamos
Palpar este secreto
Gozarnos hasta saciar
La hambruna qué no queremos.

Raquel Herrero

ATÓNITA





ATÓNITA


Atónita, perpleja, por el sonido estridente
de una extraña melodía, que en el tañer de
las campanas en aquel jardín de huérfanos
empujan y empujan al redoblar su llamada.
Cuesta arriba, muy arriba; Allá donde los sauces
le daban sombra a cada nicho perpetrado en
su morada.
Allá donde la lágrima viva, convertida en jardinera
se derrama en cada herida, en cada fosa,
en cada cala,
que reposa perpetua, sin dolor…
Sin el quejoso quejido de un alma atormentada
Mientras silentes los muros se unen y acompañan
Fieles testigos del quebranto que emana desde
lo más profundo de sus entrañas.
Confusa, triste, desahuciada, busca en el único lugar
donde se quedan los restos; esperando recuperar
lo que espera no haya muerto… y tan solo sea
un triste equivoco de lugar.
Y ese desconsolado silencio, en un grito ahogado
consume su oscuridad.
La mano, oprime con firmeza las cuentas del rosario
para qué, con su plegaria, se confine aquél Calvario,
dejándola en libertad.
Levantando la mirada, ojea con terror el pálido
paisaje de mármoles y cruces, de intenso olor
a nectarina, de flores amarillentas en receso.
Marcha pronta, despavorida y, emprende sin temor
El camino de regreso.


Raquel Herrero

viernes, 10 de julio de 2009

QUIEN HABLA





QUIEN HABLA


Yo miro, te observo, me pregunto…
Mientras soporto y padezco una extraña inquietud
Un vacio, un silencio que apruebo y desapruebo
Que me lleva a laberintos donde me pierdo.
El día a dia, sus momentos, este avance en retroceso
Que me mantiene cómo acorralado, cómo preso.
Que me invade mientras esta noria llamada vida
Rueda y rueda, jira y jira y, en este redondeo
También giro, también ruedo en movimiento incesante
Que va provocando en mí tanto desvelo.
Los ojos obnubilados, lacrimógenos, cegados
Cómo cubiertos de arena, no alcanzan a divisar
Ése horizonte soleado, ni ésa Luna nueva.
Tal parece que habito en el subsuelo
Donde ángeles y demonios maquinan
Su propio fuego y ardo en su hoguera, me quemo
Sin saber que lugar es el mejor, ni si existe el
Otro cielo, que en algún momento entre tantas
Pesadillas y tormentos, pueda yo alcanzar
Y elevarme y subir y llegar y reposar este
Cansancio y apatía que ahora siento.
Me asfixia la cobardía, la ignorancia que padezco
Este camino marcado que no entiendo, no comprendo
Este destino oxidado y pasado macilento que se aferra
A mi costado, esta laxitud de la que nada obtengo
Tremendo delirio, Delírium trémens… Así se quiebra
La mente; Así, hasta los versos resultan incoherentes
Así arrebujo en un puño el total de un presente
Indiferente, ni cálido, ni gélido, no hay nada
Y nada se siente, más que un mudo testigo
De un orfebre lacrado, sin contenido, ni continente
De pronto fluye la queja, esta que me retiene
Y a la vez me aleja
Canalla y desconsiderada, pueril, siempre apegada
Tan sutil, tan actual y, tan vieja…


Raquel Herrero

ERA





ERA


Era,
campo verde, verde como el olivar
Como la hiedra verde que va escalando los
Muros de su angosta soledad.
Era,

un jardín florecido de tacto aterciopelado
Donde la risa era rosa y la suave fragancia
Acuosa… corolas en libertad.
Era,

gaviota de altos vuelos que fue surcando
Océanos, montañas rocosas, azulados cielos
Melodías de ensueños, algo más.
Era,

remanso de paz con su ventanal abierto
Marea suave que va meciendo el viento
Algodonado lecho celestial.
Era,

campanilla alegre y cántico renovado
Pastorcilla feliz con su pelo alborotado
Agua fresca, arroyuelo y prado.
Era,

el espejo y su reflejo, la luz y la hoguera
La brujita buena, la real quimera, la espera
El ansia, la saciedad y la vereda.
Era,

savia de la vida nueva, brote de esperanza
Esencia confinada, licor impúber, roja granada
Edulcorante, arena y playa
Era,

Eco del silencio, timbal de la llamada
Reo, Diosa del Olimpo, Isis obsidiana
Noble, Plebeya… Inesperada
Era,

la voluntad que aquél lobo de mar
Quiso que fuera y al quedar borrosa huella
Ella, ya no se supo encontrar.
Era… era… era…


Raquel Herrero

miércoles, 1 de julio de 2009

VIVE





VIVE


Nada se mueve, le aterra el silencio
Ni siquiera el viento vino hoy a saludarla
Resbalan por su frente gotas secas y vacías
Todo, todo está inerte…
Y se siente tan sola, cuando la nada
Se hace presente.
Cuando asustada, divisa tan sólo
Las sombras de una muerte…

Por favor, que alguien acuda a su llamada
Que no sea la desesperanza su única aliada
Por favor, que alguien pechízque sus sentidos
¡¡Vive, quiere vivir, no quiere olvido!!
Que alguien arranque de su piel este vacio
Este sopor, este hastío
En este jardín de huérfanos que hasta yo
Presiento mío.
Que te encadena y condena a escuchar
Los secretos de su desvarío.

Equilibren su razón, no la arrojen al abismo
Fantasmas de la traición…
Ofrézcanle su aliento sin ninguna condición
O apuñalen bien certero;
En el mismo centro de su corazón.
¡¡Vive, quiere vivir, no quiere olvido!!


Raquel Herrero

martes, 30 de junio de 2009

PINTOR





Pintor,
No se de color pintar al viento
Los almendros están en flor
Y yo, marchitándome por dentro
Pintor, con que colores dibujo
El hondo de mis sentimientos
Este amor,
Que siempre peregrina errante
Que no se llena al instante
Más, que de desolación…
Pintor,
Cuan abismal es mi fuero
Que no muero porque espero
Dibujes mi libertad.
Y así,
Como las aves surcan el viento
Colorees dos alas de luz angelical
Para este ángel sediento,
Que busca su paraíso
En los trazos de un telar.


Raquel Herrero

viernes, 26 de junio de 2009

ALÉJATE DE MÍ





ALÉJATE DE MI


Aléjate de mi salvaje fiera
No te atrevas otra vez
A penetrar mi morada.
Ya dejaste mi corazón herido
Ya hurgaste sin piedad
En mis entrañas.
Arrancando de mi vida
Dulces sueños,
Dejándome el alma lastimada
No pretendas saciarte
De despojos
Que yo misma desprendí
De mis sentidos
A golpe de pecho
Desafiando al olvido
Que quiso penetrarme
Con lastimosos aullidos
Ya te llevaste mí jardín
De infancia
La inocencia de unas gotas
De rocío que regaban
Un camino sin escarcha.
Y seguiste tras de mi
Maldita fiera
Marchitando cada flor
De mi esperanza
Descapullando una a una
Cada planta tan lozana
No vuelvas a llamar jamás
He amurallado la entrada
Y en mi guarida he dejado
Un batallón de confianza
Que anule cada legión
Que ose destruir mi calma.


Raquel Herrero

-ALZHEIMER- LA AMIGA DE MAMÁ -MEMORIA U OLVIDO-





LA AMIGA DE MAMÁ

-MEMORIA U OLVIDO-


Maruja, es la gran amiga de mamá desde que ambas comenzarán a dar sus primeros pasos en aquel corredor de viviendas unilaterales allá por los años comprendidos entre 1927 y 1937.Sus primeros años de vida para forjar una hermosa amistad que perduraría por el resto de su existencia.Estaban tan unidas, tan compenetradas que bien podía decirse que eran uña y carne,Hermanas sin lazos de sangre, pero hermanas de vida.Compañeras inseparables que compartían, risas y lagrimas, juegos, secretos inconfesables, aventuras y amoríos, paz y guerra, chusco y hambre.Mamá, ya no está, nos dejó una tarde. Un tarde que yo rescato cada día de la memoria por que no quiero que una tarde cualquiera el olvido haga acto de presencia y se lleve su huella.Se que no volverá, que habré de conformarme con todos y cada uno de los recuerdos, de los momentos pasados en su compañía; de lo bueno y de lo malo compartido.Se, que no volveré a escuchar su voz, ni observar esa verde, dulce y tierna mirada que se desprendían como aureola de sus retinas a las mías.Mamá no volverá, pero Maruja su amiga, la extraña, la echa de menos y me pide que le diga a mi mamá (Manolita), que se acerque, que le haga una visita, que ha pasado mucho tiempo y que ella quiere verla.Una y otra vez, mientras conversa o se calla, o cuenta de los fantasmas de su memoria que le dictan incoherenciasUna y otra vez, mientras la piel se aferra a los huesos, mientras la mirada ha perdido su brillo y tirita por que tiene frío, o se desprende de su ropaje por que hace un calor insoportable, o desabotona la camisa por que quiere ponerse su vestido de fiesta para marchar a misa y luego al baile…y llora y se parte de risa.Una y otra vez, me pregunta: ¿y Manolita??Hace tanto que no nos vemos… Y yo la respondoEstá muy bien Maruja… Manolita está muy bien. Otro día la diré que me acompañe y venimos a verte, ¿vale?Y así pasan las horas de visita. Yo me despido y trago saliva, en el inútil esfuerzo de contener las lágrimas que escapan de mi control y resbalan humedeciendo mis mejillas.Me giro, mientras con la voz quebrada repito. ¡Adios Maruja, hasta mañana!Mamá ya no está y Maruja, se va alejando cada día un poco más; perdida en el olvido.

Raquel Herrero

sábado, 20 de junio de 2009

¡¡VICENTE FERRER!! ¡¡HASTA SIEMPRE!!






¡¡Vicente Ferrer!!

Se hizo rico entre los pobres por que de ellos, quedó colmado…
Los que nada tienen, nos enseñaban con su ejemplo de vida el significado de:
Humildad, ayudar, compartir, entregar, sonreír, amar, trabajar, perdonar, aceptar...Son conceptos, palabras, que marcaron su camino en tierras de pobreza y miseria. Lugares donde las carencias son extremas, lugares donde Vicente Ferrer aunó Esfuerzos y Solidaridad, para que ¡nuestros semejantes!, tuvieran acceso a una vida digna;
Vivienda, escuela, hospital, agua potable, electricidad, alimentos... Casi, toda una vida entregado a los demás y hoy, cuando ya no está su presencia corporal, sabemos que la esencia de Ferrer, perdurará por los siglos de los siglos.
Estés, donde estés...
Vicente Ferrer
Gracias


Raquel Herrero




SILENCIO

Silencio por piedad, silencio
Que pasa en procesión
El Alma atormentada
Que no se escuchen quejidos,
Ni susurros, ni lamentos
Silencio, por piedad, silencio
Que va penando la Dama
Su pecado capital
Amar, un amor impropio
En su eterna Soledad
Clavada en el pensamiento
Su corona de espinas afiladas
Que derrame en su cerebro
Lo que no quiere salir
De su morada.
Silencio, por Piedad, silencio
Que se escuche su llamada
Que jamás hable el olvido
Del secreto de su amada
Permiso tienen los dioses
Los ángeles y sus entrañas
Y, los Espíritus malignos
Que acechan en las madrugas
Silencio, por Piedad, silencio
No derramen sobre ella
Ironías, críticas, o culpación
No fustiguen su tormento
Que va arrastrando en asfalto
Su penúltima oración.


Raquel Herrero

CASTIGO





CASTIGO


Tuve sed y,
Quise beber del jugo de tu boca
No la encontré
Mordí la lengua propia
Y con su rojo fluido castigué
Esta locura que arroja
Escarnio sobre la piel.
El hambre,
Sin piedad me devoraba
Quise saciarme de ti
Pero ya no te encontraba
Y con ansia lastimé
La dermis desaforada
El aullido de la hembra
Con mis manos acallé.
Me agoté,
De la ruda y cruel batalla
Librada contra mi ser
Fustigando sin clemencia
Los recuerdos de un ayer
Cuando tú me alimentabas
Colmándome de placer.

Raquel Herrero

sábado, 6 de junio de 2009

TAL VEZ





TAL VEZ


Algún día, firmaré ese pacto sellado a fuego
Dejaré el camino que emprendí a tu lado
Te entregaré probablemente, mi último abrazo
y tragaré saliva, mientras contengo el llanto.
Tal vez, ni siquiera imagines lo que deseo tanto
Tal vez, no sean mis deseos lo que ansíes
Sin embargo, te confirmo mis proposiciones.

Algún día, volverán favores multiplicados
Será perfume la esencia, mientras los cardos
espinosos, brotarán como nardos olorosos
Gratificando la entrega de quien todo lo dio,
por un camino de luz hacia esa estrella.
Quizás, quede la piel ajada en el camino
Quizás, sea triste mi mirada y mi sonrisa,
un intento baldío. Quizás quede la osamenta
impregnada en el olvido…

Aun así, mi temor es desacato a las leyes
del destino; que siempre quiso alejarnos
de las orillas del río, donde la balsa espera
para navegar sus aguas en inusual recorrido
Un secuestro al amor, libertando a los cautivos
En un puesta de Sol, de un amanecer vencido.
Algún día…


Raquel Herrero

domingo, 31 de mayo de 2009





SERIE TELEVISIVA


Ella y él, como cada noche, acoplados en el cómodo y amplio sofá del salón. Uno al lado del otro, contemplando con aparente atención la serie que se emitía por televisión.
De vez en cuando cómplices sonrisas se desprendían de los labios y furtivas miradas dejaban entrever pensamientos similares.
La serie de alto contenido erótico, obligaba aún disimuladamente a realizar inquietos movimientos de los cuerpos, como sucede cuando no se encuentra una posición en la que poder acoplarnos y sentir comodidad.
El rubor hacia acto de presencia, patente en el color enrojecido de sus mejillas, mientras justificaban el hecho mencionando por un exceso de calor provocado por elevadas temperaturas de un otoño inusualmente fogoso.
Fue Manuel, quien sin mediar palabra alguna se desprende de su camisa, dejando su atractivo y varonil torso, desnudo y expuesto.
Nada dijo Laura, aunque miraba de reojo a su compañero mientras sentía como cada poro de su piel iba transpirando la cálida humedad, que brotaba incesante y resbalaba por su cuello, haciendo nido entre sus voluptuosos senos, en su ombligo… y poco a poco alcanzaba a llegar hasta el mismo centro de un pubis que se abría y cerraba como concha curiosa y extrovertida, queriendo contener el flujo vaginal, que bregaba entre sus piernas.
Tras un suspiro de sonido insinuante, es ella la que decide desabotonar uno a uno los nacarados botones prendidos a cada ojal. La prenda de suave lino oprimía en exceso aquellos senos de redonda aureola y pezones erectos que necesitaban expandirse respirar, lucir desafiantes y provocar que una lengua jugosa, fluida y ansiosa, degustara tan delicado manjar.
De nuevo las miradas furtivas se cruzaban el aliento desprendía la penetrante esencia del deseo y ese calor sofocante convertido en puro fuego.
Las manos de Manuel en un acto reflejo, se encuentran consolando su miembro viril que ya ondea erecto y maleable, sediento de un néctar que calme su sed, hambriento de hembra que se pose sobre él.
Laura, Laura… ¿y ahora qué?
La serie televisiva anuncia el feliz desenlace y Laura y Manuel ya despojados de cualquier equipaje, comienzan su anhelado viaje de gozo, lujuria, desenfreno y placer
Manos, bocas, lenguas, cuellos, pechos, nalgas, pubis, vagina, miembro, poros, piel, cabellos…besos, caricias, lamidos, fluidos…gritos, estallidos; Lava ardiente de un volcán que derrama con delirio el éxtasis imaginable de un amar después de amar.
Raquel Herrero

VIAJE NECESARIO





VIAJE NECESARIO

Ella se encontraba en aquellos momentos, sumergida en el más absoluto de los vacíos. A duras penas sobrevivía en un entorno hostil y nada comprensivo.
Minada de energías, de ilusiones, de ganas de vivir, de seguir adelante, piensa y piensa en cual será el modo que conseguir que aquella situación cambie definitivamente.
En su mente, tres posibles opciones.
La primera que es de la que más cerca se encuentra, le empuja disimuladamente a dejarse vencer, a convertirse en marioneta inanimada de cuyos hilos pudieran tirar todos aquellos malabaristas que la rodeaban constantemente moviendo de los hilos a su antojo.
La segunda opción, le ofrecía como descanso merecido, marchar a la otra vida; En silencio, sin quejas, sin lamentos… Y la tercera, alejarse muy, muy lejos a aquél lugar desconocido, con la esperanza de poder encontrar aquél abrazo que al menos entibie un corazón triste, frío, herido, vacío…
Por suerte, por destino, por coraje, o por, quién sabe… Toma la tercera opción.
Conocedora de qué aquella decisión, sencillamente agrande la incomprensión, los insultos, la desconfianza, las criticas, e incluso las ya juradas amenazas…

De pronto ahí está, pasajera de un vuelo a tierras lejanas, con la esperanza de volver a encontrar la esencia de su propio ser, esa esencia que había perdido en algún lejano momento de su existencia.
Necesitaba con toda su alma encontrar a esa mujer que durante toda la vida había luchado por ser ella misma, por poder dedicar su tiempo, a todas aquellas cosas que la llenaban, la satisfacían, la alimentaban y hasta la enorgullecían íntimamente.
Cuando por fin, sus pies posaron sobre aquel suelo en apariencia extraño. La sensación de paz, se hizo infinita.
No sentía miedo alguno, ni arrepentimiento, ni vergüenza, ni angustia, ni desazón, solo sentía paz, una aureola que la envolvía en esa anhelada paz interna que aun pidiéndola a gritos, no encontró en su entorno mas cercano.
Aquél destino, no estuvo elegido al azar. Allá entre millones de habitantes, se encontraba el único ciudadano, que ella conocía, admiraba y quería profundamente. Un hombre del que esperaba recibir ese tan ansiado abrazo, esa cercanía que confirmará la verdad de aquella amistad trabajada con esmero y sobremanera con absoluta sincerad.
Y ahí estaba, abierto para dar y recibir. Abierto en cuerpo y alma del mismo modo que ella imaginaba y necesitaba.
Un sólo y primer abrazo conseguiría el milagro de que aquella mujer, resurgiera de sus propias cenizas y comenzará de nuevo a ver la luz de la esperanza, de la alegría… Allí pudo hacer acopio de la fuerza necesaria para continuar y sobre manera, para sentirse viva.
Esa sensación de profunda armonía con ella misma y con el entorno elegido se mantuvo como constante cada minuto, cada hora, cada día.
Es cierto, que la mayor parte de ese tiempo, caminaba sola, estaba sola, horas y horas. Días y noches, sola… Pero también es cierto que en ningún momento esa soledad la abrumaba. Los pocos pero bellos momentos compartidos con su gran amigo, su alma casi gemela, eran más que suficiente para reforzar un vinculo soñado… Lleno de proyectos, de química, de confesiones intimas, de sensaciones únicas, placenteras. De sincerad desgarradora que permitía sin embargo deshacerse de un duro equipaje que le quebraba hasta el alma. Fue un gozo un placer intimo y satisfactorio que penetraba dulcemente en los sentidos.
No, ella así, en ningún momento fue victima de la soledad.

Aquel viaje sin embargo, no podía ser un viaje sin retorno. Debía volver y así lo hizo. Solo qué para su regreso, llevaría cargadito su equipaje, de fuerzas, de ilusiones, de nuevos proyectos, de hermosos recuerdos… Su corazón, su alma y cada poro de su sensible piel, se habían recuperado de tanta herida, de tanta incomprensión, de tanto tormento.
Aquel lugar, aquella acogida, aquellas vivencias sencillamente le habían devuelto a la vida. A creer, a sentir, a crecer, a respirar, a gozar, a soñar… Volvía dispuesta a pasar el resto de su vida, viviéndola con intensidad. Por que su vida era única y a nadie le pertenecía.
Por este motivo, de ahí en adelante, sería ella y nadie mas, quien eligiera el camino a seguir, creando, su propia leyenda…

Raquel Herrero

HOMBRE I PARTE





HOMBRE I PARTE

Lágrimas resbalando por el rostro infantil
Mientras labios mordidos, apretujados
Intentan devorar, angustias de un pasado.
Mas nada comprende el infante vapuleado
Ni la furia de su gente, ni el crujido
De los palos, ni el silencio de la muerte
Ni el oxido chirrido del candado.
Pero al levantar la frente,
Se irgue como soldado
Prometiéndose a si mismo,
No volver a dejar más lagrimas arrinconadas.
Necesita evadirse, borrar de su existencia
Las crueles pesadillas, que cada noche
Lo acechan…
Ahondando en sus heridas, quedándole
El alma presa.
A ojos despiertos, espera el amanecer
No quiere revivir en sueños
Las tristezas y miserias de un ayer.
Comienza a despedirse de la Luna
Que siempre vela a sus pies
Y saluda, con tristeza en la mirada
A su lejano amigo el astro rey.
Su carita de niño, lavada en el charco
Y la fuente clara, para calmar su sed
Emprender caminos de rumbo incierto
Con poco o nada que perder.
Y en esa búsqueda incesante,
Sin saber muy bien porqué
Se afana en la re búsqueda con
El amplio sentido de un deber.

Impera la necesidad;
Entender que hizo tan malo
Para tanto padecer…
Más es ingrato el destino
Inútil, como el mismo ser
La búsqueda no encuentra nombre
Ni huellas en su bien hacer…
¡Nada hizo!, de nada es culpable
Tal vez acaso… ¿de nacer?
¿Por ello le han castigado?
Se pregunta, una y otra vez
Una y otra vez.
En la escuela de la vida, aprenderá
Qué sus por qué;
Tienen varas y medidas
Que irán curtiéndole la piel
El modelo establecido
Ya no se puede romper…
Para sufrir has nacido
Le resuena en su cerebro
Una y otra vez
Una y otra vez
Mas en su fuero interno
Y en su eterna rebeldía
Le abrirá de par en par
Las puertas a la osadía
Y el modelo establecido
Resbalará hecho pedazos
Por el cauce de sus ríos.

En busca de su libertad
Solo está en juego la vida
Y la vida… ¡nada es!
Más que una farsa y una mentira
La raíz podrida de simiente infiel
Mundo nauseabundo, que poco
O nada, tiene con que ver con él.

Raquel Herrero

HOMBRE II PARTE





HOMBRE II PARTE

Mas se aferra a la vida porque sabe
De su único tesoro y posesión.
Es su ley, su mandato y su agonía
Plagiado de verdades tras mentiras
Saetas de lamentos
Etéreas Sinfonías.
Tomará caminos de arenosos vientos
De riscos filosos y candentes
De cal y de lodo, de sal y de arena
De gélidos ríos, de blanca Nívea
En estrellados firmamentos
Donde la Luna se queda
Reflejada en la Laguna
Para que el niño la vea
Y meciéndose en sus aguas
Duerma en su cuna la pena.

Despierta y despunta el Alba
Pero la Soledad se queda
Mientras el nuevo día
Cargadito llega…
Hoy, viene dispuesto
A encontrar la huella
Que a fuerza de desatinos,
La Felicidad encuentra.
Ya va creciendo el muchacho
No ha de ser larga la espera
El hombre, se va acercando
Corta ha de ser la condena
Que lo devuelva a su adviento
A vivir nuevas quimeras.
Brama el varón, ruge la tierra
Gira la Noria en tempestad
Volteando en otra esfera.

El macho bravío, se desenfrena
Acelera el paso en la nueva escena
Quiere acomodar su rumbo
A ese mundo que lo espera
“Quiere” y aprenderá el cómo
Salir de su estratosfera.
Meditabundo y solitario fue su viaje
Sorbiendo en cada paso una mirada
Miradas que ajenas al fracaso
Daban cuenta de seguros y firmeza
Ante quien; tal vez por arrogancia
Mantenía por costumbre el Alma presa.

Raquel Herrero

HOMBRE III PARTE





HOMBRE III PARTE


No fue abatido el Infante
A pesar de la metralla
Arremetida en sus carnes.
No le dio tregua al coraje
Que haciendo nido en sus entrañas
Le sedujo en el exilio, destruyendo
La maraña.
Y ancha la senda, decide emprender
Nueva campaña, donde el niño
Que ya es hombre va en búsqueda
De compaña.
Manos abiertas que aferren esos
Puños que apretaba, escondiendo
Las caricias que de su alma brotaban
Miradas cristalinas, que reflejen su
Mirada, dejando pasar la luz
De una mente enamorada
Piel que agregada a su piel
Entibie su piel ajada
Deseosa de absorber, jugos,
Fluidos, néctares de dulce miel
Que penetra en los sentidos
Hembra, amiga, amante, mujer
Que descubra en su armadura
La fragilidad del ser.
Que un beso todo lo cura, si
En el beso hay un querer y,
en la palma de la mano,
¡!Un espejo!¡
Fiel reflejo, de un brillante
Amanecer.
Raquel Herrero
HOMBRE I PARTE, II PARTE Y III PARTE, Son mi humilde homenaje a un gran hombre
Roberto Ramón, va por ti.

miércoles, 27 de mayo de 2009

ESTUVE





ESTUVE
Estuve, en un hermoso lugar
Donde se infringe la cordura
Donde el amor es adicto y
Las manos exudan, mil gotas
De cariño.
Estuve, donde es clara la mirada
Y la fortuna te acoge en abrazos
De derroche, caricias de seda
Soñando con Eros, en pasiones
De una noche.
Caminé, por asfalto algodonado
Mientras manos extendidas
Me estrechaban; cómo a hijo
En su regazo, como amante
Entre sus brazos.
Quedé tendida, prendada, rendida
En una bella explanada, de azúcar
Y caramelo, escuchando melodías
De tangos arrabaleros, que aun
Hoy, Resuenan en mis oídos.
Ese querer, qué renace en el alma
Que te devuelve a la vida
Al anhelado encuentro con la calma
En un grito místico, sagrado…
De un ámame; porque yo,
De vos ¡¡Quedo enamorada!!


Raquel Herrero

martes, 19 de mayo de 2009

MAÑANA



MAÑANA
Mañana me alejaré
Como ave migratoria
Surcaré los mares, los lagos,
Los océanos, las montañas
Y los valles
Volaré,
Y lo haré tan alto que
Cada estrella del firmamento
Me cubrirá con su manto
Porque desnuda voy
En busca de mi equipaje…
Mañana, me acercaré
A la risa, al encuentro, al abrazo
Y bien se que mis pupilas
Han de llenarse de llanto
Cuando banal la esperanza
Se pierda en el ocaso…
Y mis lagunas ya secas
Inunden los fracasos.
Por que mi mañana es hoy
Y el espejo el fiel reflejo
De mi cielo obnubilado
De lo que soy
De lo que siento
De preguntas sin respuesta
¿Qué, que buscas?,
¿Qué, que esperas?
¿Qué, de donde vengo?
¿Qué hacía donde voy?


Raquel Herrero

MAÑANA




MAÑANA
Mañana me alejaré
Como ave migratoria
Surcaré los mares, los lagos,
Los océanos, las montañas
Y los valles
Volaré,
Y lo haré tan alto que
Cada estrella del firmamento
Me cubrirá con su manto
Porque desnuda voy
En busca de mi equipaje…
Mañana, me acercaré
A la risa, al encuentro, al abrazo
Y bien se que mis pupilas
Han de llenarse de llanto
Cuando banal la esperanza
Se pierda en el ocaso…
Y mis lagunas ya secas
Inunden los fracasos.
Por que mi mañana es hoy
Y el espejo el fiel reflejo
De mi cielo obnubilado
De lo que soy
De lo que siento
De preguntas sin respuesta
¿Qué, que buscas?,
¿Qué, que esperas?
¿Qué, de donde vengo?
¿Qué hacía donde voy?

Raquel Herrero

MAÑANA




MAÑANA
Mañana me alejaré
Como ave migratoria
Surcaré los mares, los lagos,
Los océanos, las montañas
Y los valles
Volaré,
Y lo haré tan alto que
Cada estrella del firmamento
Me cubrirá con su manto
Porque desnuda voy
En busca de mi equipaje…
Mañana, me acercaré
A la risa, al encuentro, al abrazo
Y bien se que mis pupilas
Han de llenarse de llanto
Cuando banal la esperanza
Se pierda en el ocaso…
Y mis lagunas ya secas
Inunden los fracasos.
Por que mi mañana es hoy
Y el espejo el fiel reflejo
De mi cielo obnubilado
De lo que soy
De lo que siento
De preguntas sin respuesta
¿Qué, que buscas?,
¿Qué, que esperas?
¿Qué, de donde vengo?
¿Qué hacía donde voy?


Raquel Herrero

martes, 12 de mayo de 2009

LITURGIA





LITURGIA
Cómo liturgia sagrada
Son mis rezos en la noche
Hasta bien entrado el Alba
Tan solo una razón me asiste
Encontrar paz, para el alma
Que deambula en soledad
Justo, desde que te fuiste.

¡¡No quiero tal libertad!!
Impuesta por el destino
Cruel, desatino, falaz.
Encadenada a tu cuerpo
Yo quisiera caminar…

Liviano, sería mi castigo
Por amarte tanto y más
En monologa oratoria
Yo abogo, para olvidar.


Raquel Herrero

domingo, 10 de mayo de 2009

PORTEÑO





PORTEÑO
¡Ay, mi porteño y ladrón!
Que me robaste hasta el alma
Causante de mi perdición.
Esos negros ojos,
Clavados en mis pupilas
Esa piel, morena,
Que acrecienta mi agonía.
Que penetrando en mis venas
Adormecen mi razón
Qué solo escucha tu canto,
Tu melodía,
Tu voz.

Y yo, como jilguero al reclamo
Ligadita en la varada
De insinuada prisión…
Pues tú, acotaste las alas
De mi alado corazón.

Y aquí quedé yo, alojada
Como cepa de un farol
Que pincela ámbar y verde
Dándole, paso al amor
De un Porteño
Qué, cual si fuera ladrón
Fue sangrando cada poro
De un herido Ruiseñor.

Raquel Herrero

miércoles, 6 de mayo de 2009

ASÍ





ASÍ
Apaga la luz, mi amor
El fuego, está prendido
El brillo de nuestra piel
Será guía de un destino.
Amémonos, a placer
Con el gozo, en los sentidos.

Ha llegado el otoño
Mi cuerpo, siente frío
Y yo quiero que tú;
Seas mi cálido abrigo.
¡Ven, acércate..!
Derrama sobre mí
Todo tu delirio
Humedece cada pliegue,
Escala, hasta la cumbre
Rocíame de besos…

Y Poco a poco desciende
Resbala por mis laderas
Hasta alcanzar el arroyo
Que calme tu sed entera.
Aprisióname,
Será dulce la condena
Melodías de gemidos
Mientras al clímax me levas.


Raquel Herrero

lunes, 4 de mayo de 2009

SOY





SOY


Qué bien me sabe tu piel
Cuando mis labios recorren
Cada pliegue de tu ser.
Cómo me gusta tu aroma
Esa esencia que devoran
Lo instintivo de mi sed
Soy reo, soy Faraona,
Soy cómplice y receptora
De las ansias de un querer.

Cuando tus manos me rozan
Cuando, es cálida la piel
Cuando nacen las caricias
Renovadas, espumosas
Extendidas, glamurosas,
Insinuantes, gozosas…
¡Ay!,
Como retan y provocan
Deseos, hasta enloquecer.

Soy lujuria, soy esclava
Soy liberta, soy tu amada
¿Qué más quieres...?
¡¡Soy mujer!!

Raquel Herrero

SOY




domingo, 3 de mayo de 2009

PALABRAS





PALABRAS


No encuentro las palabras
Los versos conjugados
Se vuelven escarcha
La mente difumina
Los estados de mi alma.

Invaden los desatinos
Se quiebran las metáforas
Se regocija el hastío
Ensalzando sus hazañas
En este glaciar profundo
Sin una llama que arda
Inquebrantable quejido
Que su melodía guarda

¿Cómo romper las cadenas?
De acerados eslabones
Que no encuentran mas razones
Que seguir encadenados, ha
Siniestros corazones de hábitos
Enmarañados.

Perdida en el laberinto
Los versos se desquebrajan
No hay hechizos ni conjuros
Para encontrar la alianza
Aferrada a un espejismo
Mientras lágrimas resbalan
Gritándole al infinito
Poeta por compasión…
¡¡Devuélveme la palabra!!

Raquel Herrero

PALABRAS




PALABRAS
No encuentro las palabras
Los versos conjugados
Se vuelven escarcha
La mente difumina
Los estados de mi alma.

Invaden los desatinos
Se quiebran las metáforas
Se regocija el hastío
Ensalzando sus hazañas
En este glaciar profundo
Sin una llama que arda
Inquebrantable quejido
Que su melodía guarda

¿Cómo romper las cadenas?
De acerados eslabones
Que no encuentran mas razones
Que seguir encadenados, ha
Siniestros corazones de hábitos
Enmarañados.

Perdida en el laberinto
Los versos se desquebrajan
No hay hechizos ni conjuros
Para encontrar la alianza
Aferrada a un espejismo
Mientras lágrimas resbalan
Gritándole al infinito
Poeta por compasión…
¡¡Devuélveme la palabra!!

Raquel Herrero

domingo, 26 de abril de 2009

AMIGO





Amigo,
Cuanto me cuesta seguir este camino
La profunda soledad, impuesta por el destino
Este vacio, tan difícil de llenar…
Ahora se, lo que siente el desvalido
Al volver la vista atrás y recordar un
Tiempo de sonrisas y de abrigo.
Un Sol radiante testigo de la amistad.
Duele recordar, el tiempo de angustias
Y desespero, el tiempo que yo creía
No volver a comenzar.

Pero amigo;
Hay algo que me duele mucho más

Recién comienzo a comprender
Que te fuiste despojando de ropajes,
Hasta quedar desnudo, a pura piel
Y lo hiciste por entregarme un equipaje
Que tú jamás te atreviste a poner
Aunque sintieras escalofrío, o fueras
Incomprendido, por un entorno
Querido, que te privaba de la esencia
De tu ser.
Decidiste, convertirte en prisionero
Entregándome las alas de quien no
Supo volar…
Ángel caído del Cielo, al que yo quisiera
Volver a levantar.
Y no se como, amigo mío…
Si yo pudiera mutar de piel,
Penetrar en tus entrañas y devolver
Todo lo que me entregaste, todo
Lo que me llevé… sin saber que te
Quedabas, desnudito, a pura piel.

Amigo mío,
Tal vez nadie lo alcance a comprender
Mas yo, que estuve en esa cárcel…
Te juro por mi vida, que no quiero
Volver.
¡Ay, si yo pudiera mutar de piel!


Raquel Herrero

miércoles, 22 de abril de 2009

HOMENAJE A FRIDA





HOMENAJE A FRIDA KAHLO

Frida Kahlo pintora mexicana de estilo surrealista en la voz y palabra de una mujer que siente admiración por ella, después de conocer la que fue su vida. Ejemplo de valentía, de lucha tenaz, de mostrarse al mundo tal como era. Fuerza vital, para sobrellevar con coraje y orgullo los muchos sufrimientos que su cuerpo, su corazón y su mente tuvieron que soportar.

Frida, naciste hembra, débil, frágil Frida
Nacida en épocas conflictivas, violentas
Revolución, caos, confusiones sin medida.
Desde muy niña, conviviendo con el dolor.
La enfermedad, fue constante compañera de
Tus viajes, de tu vida y aún así intentabas
Llevarlo con alegría. Dicha, esperanza,
Esa fuerza vital que siempre te asistía…
Rebelde, luchadora, nunca le importó
Lo qué los demás dirían…Y su vida fue
De escándalo, de rebelión, de furia contenida
Un día y otro día… Miren como soy, lo
Que soy. Nada escondo, siquiera mi dolor
Mi sufrimiento mi rencor, mi pesar
y mi agonía.
Muñeca rota, quebrada columna, corsés
Que me sujetan, que mi cuerpo inundan
Cirugía reparadora, engranajes de metal
Bisagras que crujen incrustadas entre mis
Huesos. Osamenta de cristal que me mantiene
Tendida, inmóvil, en camastros de hospital.
Pero estoy alegre, porque mis brazos, mis manos
Pueden volar. Tomar la pluma, los pinceles y
Plasmar, todo cuanto me acontece. Usar mi
Paleta de colores, que dan luz y vida a
Esta oscura existencia mía que se empeña
en dejarme cerrada, encadenada, sin salidas.
Instinto maternal, quiero parir, quiero tener
Un hijo, quiero cuidarle, protegerlo, amarlo
Quiero ser madre…pero no puedo aunque
Lo intento…No pude mas que dejar dibujadas
Mis entrañas de feto abortado de bebé soñado
Que quise alimentar. Tener en mi regazo,
Amamantar, verlo crecer a mi lado. Sueño
Truncado…lágrimas por derramar.
Amado esposo al que no supe dar lo que
Otras le habían dado. Herederos de su apellido
De su sangre, de su nombre. Fiel testimonio
De su hombría, de su valía. Puñales para mí;
Que ahondan y agrandan mis heridas.
Los celos me matan, me enloquecen. Bien se
Que soy yo la que más ama. Bien se que él
A menudo me engaña. También lo haré yo
Cuando me venga en gana, será por despecho
Por aflicción, no encuentro otra razón
Estando tan enamorada. ¡¡Que traición!!
Tan mal pagada, que poca satisfacción me
Provoca engañar por ser engañada…
Que insoportable dolor llegar a conocer
Que mi niño grande, mi gran amor,
Retozó sin pudor con sangre de mi sangre,
Con mi pequeña hermana, hija de mi madre.
No tolero, no soporto tal traición. Lo alejo
De mi vida. ¡Ay que pena, que soledad siento yo!
Doctor, amigo mío, mi doctor…Tu sabes que acepto
Mis heridas, que ya sé convivir con el dolor. Que le
Pongo colorido a este paisaje triste y sombrío…
Pero dime amigo mío, como curo las heridas
De un sangrante corazón… Que pincel uso
Para borrar de mi memoria este loco amor.
Ayúdame. Quiero salir, quiero pintar, quiero
Hacer mi verdadera exposición. Cruda y real
Engañar a los demás, a ti mismo es engañar.
Volverá, volveré, estaremos juntos otra vez
Mi cuerpo quebrado, mutilado, ajado y marchito
Ganarán esta partida. Esta cruenta lucha por la vida
El amor, fue el principio, el motor, el retorno y
La luz que ha de llevarme de este oscuro y largo
Túnel al punto de partida… Sí, ahí está la salida…

Raquel Herrero

MATICES





MATICES

Embriaga la pluma de matices,
Estrella en su papel el temor
A perderse de sus costumbres
Sin ser capaz de creer,
Que tiene miedo a perder
Cabañas de paja y barro
Sostenidas sobre cáñamos
Que azotan vientos extraños,
En bravíos vendavales que
Rasgan como cuchillas
Dejando heridas sangrantes
En latentes corazones taponados
De ilusiones, de verdades,
De cálidos fogones de ángeles
Desangelados.

Que hay una mano extendida
Mientras la otra, amarrada
Pretende huir de la huida
Que con grilletes cerrada
No le deja otra salida que
Esperar esperanzada…
Regalando, compasiones de besos
Afortunados que gozan sin compasión
Los que piensan y proclaman
Que un ¡si quiero! Compromete
A vidas encadenadas…

Y esos ojos lastimados
Derraman gotas rojizas,
Por no lastimar miradas
De los que cómodamente,
Amarran supuestas posesiones
Sin reparar…
Que ya no existe
Aquel iris cristalino, que la ojera
Cada vez es más morada,
Que a duras penas soporta
La opresión
Por no querer herir lo débil
De una debilidad humana
Cuya pereza, no asume
Caminar hacia delante
Sin muletillas de hábitos
De un tan gastado bastón
Que astillados ya presienten,
Mente cuerpo y corazón.


Raquel Herrero

sábado, 18 de abril de 2009

ME FALTA





ME FALTA


Me falta su aliento, mirarle a los ojos
Sus labios, sus besos
Aquellas palabras que suenen
A versos…
La mano tendida en abrazo eterno.
Me falta… Una promesa,
Sin firmas, ni consentimientos.
Esas, que cumplen los hombres sin
Miedos o arrepentimientos.
Sí, Me falta su aliento.

Carezco, de la dulce sensación del
Grato reconocimiento;
Agradeciendo a la vida, nuestro
Primer encuentro…
De un saber que entrega, su
Sonrisa al viento, para hacerla
Llegar, en mis tristes momentos
Qué es mío su refugio, como
Suyo es mi te quiero…
Sí, de todo ello yo carezco.

No encuentro, el manantial para
Calmar esta sed.
Del cántaro agrietado, ya no se
Puede beber…
Vacio y arrinconado, como un
Ancestro querer, en desuso y
Olvidado…
¡No alcanza, a calmar mi sed!

Solo queda la esperanza
De un nuevo y radiante amanecer
Cuando sus ojos despierten y
Presienta que su piel, necesita
Las caricias de este amor que
Fue tan fiel.
Que ha dejado de buscarte
Hasta que tú digas; ¡Ven!


Raquel Herrero

jueves, 16 de abril de 2009

PALOMA MENSAJERA




Paloma mensajera

Se marchó y se llevó con ella los recuerdos.
Algunos eran buenos y otros tantos dolorosos.
Se fue, atormentada y perseguida, se fue
Con dolor y mucha pena, nada pudo retenerla.
Como paloma mensajera, desplegó las alas,
Se dejó caer en una nube algodonada que
De vez en cuando se agitaba alborotada.
Y a ella se aferró, rogándole la llevara
A su destino, al lugar donde la calma,
Con los brazos abiertos la esperara…
Compadecidos el sol, el viento, la luna,
El cielo gris, la noche oscura…
Compadecidos el mar, la montaña, el desierto,
Los valles, las colinas, los ríos y lagos,
Las estrellas, los planetas se aliaron…
Toda la naturaleza hecha fusión, para
Dar cobijo, a una triste paloma herida,
Herida de muerte, fallida de suerte para
Tal vez ser bien recibida al regresar…
Anhelando al menos al llegar, ser bienvenida
Al otro lado del pacifico océano, esperaban
La emoción, el ansia, la cordura y templanza
De un ser que apuesta por la cálida entrega
Con coraje, con esa grandeza de sentimientos
Nobles, arraigados. Extasiado de deseos…
Nacidos profundamente, sensibles como la piel
Y fueron sus brazos el refugio anhelado
Querido, soñado…y fueron sus abrazos
El calor que destruye el frío fracaso de
No haber dado antes, un acertado paso.
Enjugó sus lágrimas la blanca paloma
Se llenó de amor, de caricias, de glorias
y su pico se unió al beso de aquella rosa
Y por fin, pudo volar en libertad…
Y traer refugiado en su plumaje el deseo
Inmenso de un encuentro que ha de llegar.
Pues de nada sirve un viaje arrojado al olvido,
Como de nada sirve, vivir encadenado, sin
Alas abiertas en búsqueda de amor y paz.


Tú paloma que acunaste un vuelo
En alas plegadas de temores
En plumas azotadas por los vientos
Acurrucando en nidos tus temblores
Supiste desplegarlas en decisiones
Que brotaron esplendidas y cálidas,
Y de tu vuelo único en solitario
Creaste ahora una bandada de ilusiones
Cientos de palomas surcaran los cielos
Intuyendo la travesía que iniciaste
Seguidoras del espíritu de la madre
Sembradas en miles de palomares.
Que el primer vuelo no se olvida
Y quedara alojado en la retina
Blancas alas y blancas miradas
Estéticamente calzadas
En botas blancas de andares nuevos.
Es tiempo nuevo que se aproxima
Para unir cantares a los silencios
Manos a las distancias
Y lagrimas rica en sales de alegrías
Mira paloma que cosas mágicas
Pariste en tu solitario vuelo
Atraes soles y esos cantares
Que te vestirán de blanco
Y de colores, esos que
Tanto necesitas
Para ser ave en surco cóncavo
Uniendo arco iris de reencuentros.

Continúa soñando la paloma
Iguales sentimientos, mismo aroma.
Ya no esconde su mirada, ya no
Pliega sus alas, ya mira al horizonte
Engalanada, surcando el cielo
En espera de su llegada.
Sus arrullos y alas extendidas
Serán su alegre bienvenida para
Ese arco iris multicolor que ahora
Se refugia y espera en lejanía.


Volverá, volveremos a sentir
Miradas frente a frente y esas
Lágrimas frescas de alegría.
Pasaron los tiempos de tristeza y
Soledad, pasaron los tiempos de nunca
Lo logrará. Es momento ahora de
Recoger y sembrar. De sólidos
Proyectos que reafirman la amistad
Que aproximan los caminos de
Recibir y de dar…
El vuelo en solitario emprendido,
En el camino encontró su par.
Por suerte y gracia su destino,
Ya no tiene marcha atrás…



Raquel Herrero

domingo, 12 de abril de 2009

CONDENA





CONDENA


¿Por qué me has condenado…?
Y lo peor;
¿Por qué, a ti mismo te has condenado?
¿Que hiciste…?
¿Qué hicimos?, ¿qué delito tan horrendo
¿Habremos cometido? Para ser ahora,
paganos, afligidos, malditos condenados
a vivir, en éste cruel abismo…
Separados, distanciados, atrapados
en las garras de éste mundo absurdo,
que llamamos mundano.

Moriré;
Como todos moriremos alguna vez.
Marcharé y en mi mente;
Tu nombre llevaré grabado
Y quedarán regueros de este flujo derramado
Que brota del corazón.
Ésta será la esquela de un ser enamorado,
Atormentado, incomprendido.
Abandonado por aquellos a quienes supo querer;
Tal vez, de un modo equivocado.
La historia se repite, una y otra vez.

Escribe el afligido
Y benévolos verdugos, se burlarán
De él y de ella.
De ti y de mi, de aquella huella qué
Quisimos dejar, grabada en una estrella.
Aun sabiendo qué:
Nadie, nadie, la alcanzaría. Nadie
Llegaría jamás hasta su estela.
Fue inútil nuestro esfuerzo entre la sombra.
Baldíos los caminos diseñados;
El frío de unos cuerpos ateridos
Y a si mismos abrazados.
Todavía me sigo preguntando, el por qué
De mi albedrío. ¿Por qué sonrío?
Alimentando, los recuerdos encadenados
Al olvido.
Mientras escucho el rugir de la tormenta
En este corazón herido.
Mientras navego en esta playa solitaria.
Sin moverme de esta banca de remos
Oxidados, lentos, varados, carcomidos,
Agotados.
He perdido el horizonte…
Nuestra alma ha encallado.
Nuestra playa, ya no es playa
Si no lago cenegado.

Raquel Herrero

lunes, 6 de abril de 2009

¡!VEN!¡





¡¡VEN!!


Ven, entrégale a mi piel caricias nuevas
Perfumes y fragancias…besos y sonetos
Ven, acorta la distancia de los cuerpos
Amémonos de nuevo… ¡Ven!
La vida es…; Tan breve …
En un instante puede desaparecer.

No dejemos morir esto tan bello…
Tu piel y mi piel, la yema de tus dedos,
el ansia de mi boca, tu lengua de fuego
Ven, acércame a la gloria en este averno
Desnudos nuestros cuerpos… Gocemos
Lo real y lo soñado, lo perdido u olvidado,
lo querido y deseado, lo vivido u añorado
Ven, ven,… quiero sentirte a mi lado;
Calmar nuestra sed…

Quiero entre mis labios la esencia del
deseo, que navegues por caudales de
gustoso juego. Sin censuras, sin lamento
Solo instinto, solo amor, solo fuego.
¡¡Ven!!


Raquel Herrero

domingo, 5 de abril de 2009

LEVANTA EL VUELO


¡Levanta el vuelo Halcón!, levanta el vuelo
No mereces arrastrarte más.
Siempre fuiste, señorial, altivo, dueño de
tu propia libertad…
Ya basta de comer carroña, ¡Basta ya!
Tu lugar, no es estar acorralado, oprimido,
lastimado…
Anudado en ese nido tan lleno de soledad.
Surca los mares, planea vientos, noches
y lunas, astros, auroras… nubes y cielo
Remonta el vuelo, vuelve a soñar.
No eres ave de rapiña, ni pasto de campiña
No eres esclavo, ni despojo, ni ganado.
Vuelve a tu estado, recupera las alas que
Te han quebrado…
¡Ay Halcón!, olvida el miedo, aleja tu terror
Eres de sangre caliente y de ardiente corazón
Se valiente, no consientas ser la presa
de un tirano cazador.
Qué expone como triunfo tu cabeza, mientras
Estruja y magulla tu noble corazón.
¡Ay Halcón! Regresa, reposa entre las alas
de aquel Águila dorada, que fue tu Sol
Y tu luz.




Raquel Herrero

jueves, 2 de abril de 2009

TRISTE CANTO





TRISTE CANTO


Me ahogan las penas,
el verso querido de aquel que no llega
Me oprime en el pecho el dolor,
de un dolor que no es quimera,
de un amor que desespera.
Y esta espera… que me causa desazón
Y no encuentro la razón,
De esta queda soledad, de la injusticia terrena
Que me arrastra hasta la arena
donde caen entretejidas mis lagrimas de sal.

¡Este fuego que me quema!..

Esta siniestra condena que no me deja vivir
Que me tiene prisionera mientras ella
la tristeza, se apodera.
Es mi dueña y carcelera, mis grilletes
mi cadena, la soga que me oprime y ahoga.
La agitación de las olas en esta mar de agonía
tan tuya y tan mía.

El silencio, la quietud;
Este estado inamovible qué es mi cruz,
Un abnegado tormento de un tiempo adulterado
transitado en lasitud. Porque no alcanza la luz
a enfrentar nuestras miradas
en esta ciega hondonada, qué es tumba,
qué es morada, ataúd, que guarda soterrada
mi sonrisa, mi paz, mi calma
el reflujo de aquella marea qué, me
hacía danzar con alegría entre gestos y entre
guiños, abrazada a su cariño como duende,
como niño, entre olivares y sueños.

Raquel Herrero