domingo, 8 de noviembre de 2009

DICEN


DICEN


Dicen que soy como la roca
Qué arraigándose a la tierra,
Se mantiene
Soportando vendavales
Lluvia, frío, nieve…
Erosionada en cada fibra
En cada poro, en cada capa
De su superficie flagelada
Dicen que soy roca muda
De gritos silentes, de ecos
Afónicos, de mudez forzada.

Dicen que soy como amapola
Luciendo entre trigales
Flor efímera y vaporosa
Que por un tiempo embellece
Planteles y valles
Dicen que soy cual mariposa
Reina por un dia,
Volátil y aleatoria
Esparcido polvo colorido
Entre una masa corpórea,
Integra y desintegrada
Belleza que se desvanece
¡Tanto y tan poquita cosa!

Dicen que soy,
Como lava de un volcán
Explosiva y generosa
Ardiente torrencial que fluye
Manando por la ladera
Ángel que desde la cumbre
Cae derrumbado en tierra.
Dicen que soy un volcán
En la laguna desierta.

Dicen que la muerte vive
Desertora entre la carne
Esperando su momento
Altiva y desafiante
Dicen que por ella espero
¡Qué sabe nadie!

Dicen lo que se imaginan
Sin pensar por un instante
Que solo tú y yo sabemos
Donde comenzó esta ruta
De mutaciones constantes.

Raquel Herrero





sábado, 7 de noviembre de 2009

CARCELERO





CARCELERO

Abre la celda carcelero
Ven a quitarle a mi alma
Grilletes y cadenas
Anda, destruye ese antifaz
Y deja que admire
Esos ojos tan bellos…

Carcelero de mi libertad
Ven; Y reposa en mis labios
Un te quiero
Y luego de nuevo me puedes
Amarrar
Porque no quiero escapar
Sino hacerme prisionera
De una cárcel sin cerrar

Raquel Herrero

miércoles, 4 de noviembre de 2009

CONFUSIÓN





CONFUSIÓN

Que lejos quedaron aquellas jornadas
Donde despertar, era agradecer
A la vida un día más.
Uno más, para luchar codo a codo
Para sonreír y bromear
Un día más para ver el reflejo
De unos ojos que no dejaban de brillar
Inventando sueños, proclamando libertad
Astutos, inquietos, viajeros, pretensiosos,
Límpidos, tímidos, austeros, convencidos,
Tiernos, hechiceros…
Que lejos queda todo, qué griterío
En medio de los silencios, que vacio
Entre los arcos corrosivos de un plantel
Hecho esqueleto.

En sus jardines el olor de los jazmines
Suplantado por el hedor
De absurdas injurias pueriles
Y ese aroma de las rosas que huye
Despavorido;
Entre sus gélidas gotas de rocío

Es eterno el invierno sin cálido abrigo
Es funesta la noche cuando la misma luz
Del día, en el oscuro túnel se ha protegido
Temerosa de encontrarse con el mismo diablo
Perdida en el abismo
Y así son los momentos de un tiempo perdido
De un poeta vedado y unos versos adolidos
Que a gritos reclaman volver, volver
A proclamar su destino…
Trovadores del amor, manantial de la vida
Arroyo de pasión, ilusión retenida.

Raquel Herrero

sábado, 31 de octubre de 2009





ANHELOS

Dime cual es el secreto
De tan preciado veneno
Que elucubrando sustancias
Va calando hasta los huesos
Dime que perfume arrojas
Para encandilar el cuerpo
Que el solo aroma de su fragancia
Va envolviendo en el deseo
Como es que llega la gloria
Mientras ardo en el averno
Cómo amor que me provocas
Fluidos y juramentos.
Será la lascivia de tu mirada
Tu boca carnosa, tu lengua mojada
Será tu pecho desnudo o
El corcel brioso que galopa en mi cama
Que será lo que seduce
A esta hembra que derrama
Torrentes de lujuria, mientras
Penetra tu miembro hasta
El fondo de la cala.
Razones de la sin razón
Anhelos de la raza humana


Raquel Herrero

viernes, 30 de octubre de 2009

DONDE VAYA





DONDE VAYA

Te llevaré conmigo donde vaya
Acotando los temores, escalando las murallas
Abriendo senderos, cubriendo alboradas
Te llevaré conmigo donde vaya
Entre ríos turbulentos, en fuertes marejadas
En el suave balanceo de las olas
En los médanos de mi playa.
Te llevaré conmigo cuando la soledad
Quiera ser quien me acompaña
Cuando llore a lágrima vida
Cuando mi sonrisa alerte a tu mirada
Te llevaré conmigo cuando sienta
El reseco de bocas amordazadas,
De las manos vacías
De las extremidades que braman
Que rujen como leones
Que muerden como alimañas
Te llevaré conmigo, junto a mi alma
Mientras presienta que queda un mañana
Que son lagunas a contracorriente
Que poco a poco llegará la calma
Te llevaré conmigo aun sabiendo
Que no hay vacio en mi universo,
Ni frio entre mis sabanas de raso
Que solo es este amor que he entretejido
En el abismo que rompe la distancia.

Raquel Herrero

martes, 27 de octubre de 2009

ROSAS AMARILLAS





ROSAS AMARILLAS

¡Mira mi amor!
He cortado las últimas flores del jardín
Cuatro rosas amarillas que hoy quiero
Regalarte a ti.
Ellas son la vida, la esencia, el símbolo
De aquellas semillas que planté para ti
Las he cuidado, protegido, las he regado
Con todo el amor, con esmero, con
Cuidado y todo lo hice pensando en ti.
Son la ofrenda de un corazón enamorado
De un cuerpo que se pierde en las caricias
De tu manos.
Son mi regalo, pétalos de tacto aterciopelado
Que elevan mi perfume hasta tu cuerpo
Varonil, tu torso despojado, tu boca sedienta
Tus ojos eclipsados
Hoy quiero amarte así, deshojando cada tallo
Perfumando cada poro con un beso alborotado
Seducirte, complacerte, elevar al infinito
El placer de ser amado
Sí, Hoy eso quiero, ser feliz
Mostrarte sin temor a equivocarme
Que no has de temer la vida, solo gozarla
Sentirla…
Tomar su elixir, naturaleza divina
Que hoy me lleva hasta ti, para volver a recrear
El hermoso anhelo de estar junto a ti.
Deléitate con esta rosa que ha renacido
Engalanada de suave y perfumada piel
Piel ardiente, piel amada, puro deseo
De sentirte, de sentir.

Raquel Herrero

lunes, 26 de octubre de 2009

FURTIVA MIRADA





FURTIVA MIRADA


Mirar furtivamente a través de la ranura
Mirar, querer ver la luz que en otro tiempo
Llenara la mansión con su hermosura.
Querer escuchar las alegres melodías
De aquellos bailes de Salón. Su algarabía
Damas, caballeros, invitados de excepción
Querer que suenen las campanillas y darle
Nueva cuerda a su reloj.
Sentir que se abrieron puertas y ventanas
Que luminosas las hadas;
Danzaban coquetas en su libertad
Sentir como siente la mensajera paloma
Cuando en su pico dorado
Porta un lienzo acomodado
Entre dos alas de luz y oscuridad

No comprender,
Por qué una tarde cualquiera
Le cerraron el acceso a su mansión
Estrellando sus alas contra el miedo
En picado vuelo la paloma se quebró…
Y ahora, queda una llamada ausente
Una señal que todavía no escuchó
Un Cielo que perdura, una locura
Una voz que palpita entre sus labios
Humedeciendo su comisura…
Una figura que resurja diferente
Que aparezca, y perdure para siempre
Pues no hay lugar en el mundo
Donde el amor y valor, no sean
La razón, de la mirada presente.

Raquel Herrero

sábado, 24 de octubre de 2009

OLOR A SILENCIO




OLOR A SILENCIO
Una nube densa, un olor a silencio
Un quejido constante, una llamada
Un lamento
Un querer despertar de un algo
Que atenaza muy adentro
Aprender a reposar entre las líneas
De los amados versos.
A comprender como entre ellos;
Iban ocultos los secretos
Esas voces de dolor, de verdad
De sentimientos.
Voces calladas, entretejidas entre
Pétalos rosados, mecidos y acunados
En el Ocaso de los vientos.
Liturgias acaecidas que son,
Como juramentos
Mentiras que se proclaman
Queriendo desdibujar la intimidad
De los mandamientos…
“Los nuestros”, esos tan sagrados
Que no se permiten asomar
Ni vivir, ni respirar, ni dar
un solo grito, ni gozar
Porque temen al castigo
De los propios dioses, dejándose
Reconstruir en frustraciones
Cada día, cada tarde, cada noche
Y en ese falso abrigo
Tan lleno de reproches
Se cubre el orgullo, para que no quede
Congelado después de tanto derroche.
Son palabras malgastadas que no supieron
Escuchar una verdad que brillaba
En sus pupilas en cada vigilia,
En cada alborada, en cada llama sagrada
De los cuerpos encendidos en la noche.

Raquel Herrero

viernes, 23 de octubre de 2009

DECIDO




DECIDO

Hoy solo quiero recordar
Llenarme de momentos, dejar
Por un instante los lamentos
Y recordar…
Un pasado tan lleno de gloria
De pasión, de giros extenuantes
Provocativos, hermosos, repetitivos
Esa locura, que parecen gozar
Los amantes aguerridos los
Dementes consentidos,
Los fieles lacayos, lo que usurpan
Lo prohibido, porque saben
Qué ahí está el néctar jugoso
De lo desconocido,
Alimento de dioses, paladeando
Lo divino, lo que otros jamás
Alcanzaron en el caminar cobarde
Por este recorrido.
La gloria terrena que por inalcanzable
¡Qué paradoja!, estuvo al lado mío.
Y casi ahogada entre lágrimas decido
Resucitar, porque el presente no mata
A quien no quiere morir
Tras los recuerdos construidos

Raquel Herrero

sábado, 17 de octubre de 2009

ESO QUISIERA





ESO QUISIERA

Quisiera recomponer los cristales rotos
Y dibujar con mis besos el brillo de
Aquellos ojos
Quisiera ser el bastón que impida la
Caída de un noble corazón para que
No se desangre destrozado de dolor
Eso quisiera pero no,
Que puede hacer otro espejo roto
Un pincel sin colores, unos labios
Agrietados, mordidos, apretujados
Que puede hacer un corazón que
Tirita en el pecho abandonado
Un cuerpo mutilado sin el apoyo
De su bastón
Quisiera destruir las pesadillas
Que se agolpan en horas eternas
Refugiadas al abrigo de la noche
Quisiera ser luz de amaneceres
Caminos olvidados, torrentes de
Pasión, flor perfumada entre las manos
Eso quisiera, pero no
Que puede hacer quien habita entre tiniebla
Quien detuvo su reloj, para no sufrir la espera
Que puede hacer, quien ha olvidado la senda
Que le lleve hasta el jardín donde aspirar
“El opio” de una eterna primavera.
Raquel Herrero

DEDICADA A TI


DEDICADA A TI


Hoy quiero regalarte mi poesía, la mas tierna
La noble, la mas sentida. Esa que nace cuando
El dolor ajeno, mutando de piel es tan nuestro
Hoy quiero regalarte mi alegría, mi fortaleza, mi
Decisión, mis ganas de vivir, de entregar…
Hoy quiero regalarte, todo lo que soy, lo que
Tengo, el valor de la diestra que salió a la
Corrida de la vida, enfrentándose a negros
Fantasmas bravíos que la cornearon una y
Otra vez… Hoy quiero hacer mía tu agonía
Y saber que la imagen reflejada en el espejo
Vuelve a ser la que tu poseías,
la que siempre quisiste ver.
Hoy mas que nunca, mis manos, mis abrazos
Se hacen cuerpo en tu regazo, para que sientas
Que aún te queda tanto por hacer, por vivir
Por amar, por sentir, por gozar, por conocer.
Hoy mas que nunca presiento que hay una
Luz, un camino que aún no hemos recorrido,
Un Evento, un encuentro que no queremos
Ni debemos de perder.
Raquel Herrero

viernes, 16 de octubre de 2009

PERMÍTEME





PERMÍTEME

Podría pedirte que no te alejes de mí
Decirte que este vacio que siento, supera
Cualquier tormento, en esta extraña forma
De vivir.
Podría, pues es lo que ahora mismo siento,
Que te pierdo, que te alejas como el viento
Y ya ni siquiera quiero seguir.
Y tal vez resulte qué, debo estar agradecida
Por aquellos momentos que dedicaste a mí
Tal vez deba aprender que ahora,
Hay cosas más importantes
Que no sabías y que yo siento que descubrí
Pero permíteme por un instante decirte
Que sigo estando aquí. Que soy la misma
Tan grande o tan insignificante, tan lejana
Tan torpe, tan humana…tan triste ya sin ti
Permíteme mostrarte, mis venas, mi piel
Mi carne, mi desnudo cuerpo…el sonrojo
Que cubre mi semblante por esta debilidad
De mis versos, que en algún momento
Pretendí, convertir en arte…
Recuérdame cuando observes tu semblante
Y el reflejo te responda… ahora soy yo?
¿O mi yo era antes?
Y si no encuentras respuesta, acompáñame
Ayúdame a buscar la sonrisa extraviada
Entre la piel y la carne.


Raquel Herrero

domingo, 27 de septiembre de 2009

MOMENTOS





MOMENTOS
Hoy quiero cerrar mis ojos
Quedarme en silencio tendida en este lecho
Dejar que sean tus manos las que recorran mi cuerpo
Desnudando mi alma, lo mismo que las ansias de este
Clausurado estrecho.
Hoy quiero regalarte
Latidos sin movimientos
No necesito mirarte, pues el deseo es interno
Y en esas profundidades quiero sentirte muy dentro
Que sean las caricias de tu lengua portadoras de
De un idílico amor…de un amor que surge de nuevo
Que nuestro sudor empañe el frío de los espejos
No necesito cadenas que me amarren a tu pecho
Cuando se abre cada poro para gozar de los besos
Cuando emanan los afluentes en su volcánico fuego
Y dos bocas bien sedientas consumen su elixir etéreo
Hoy voy a cerrar mis ojos
Y voy a dejar que fluyan lujurias hasta el extremo
Mientras el deleite llama a la puerta del averno
En esta noche corpórea de retórica irreverente, de
Gemidos ardorosos, de pieles ardientes
De éxtasis, de gloría, de delirio persistente
Y que solo queden registro y señal,
De ese nombre que musita entre mis dientes.

Raquel Herrero

TE QUIERO





TE QUIERO


¿Sabes?,
Te quiero
Te quiero mucho
Te quiero
Tanto como puedo
Te quiero por que sí
Porque me lo pide el cuerpo
Te quiero tal y como eres…
Te quiero en los gritos
Y también en los silencios
Te quiero desde fuera y
Te quiero desde dentro
En la amargura y desesperanza
En la plena confianza y en esta
Mi aventura… te quiero
Te quiero en la sonrisa, en la
Parada, en la prisa
Sí te quiero
En cada lágrima, en cada reproche
En mis días, en mis noches
En la cálida piel, en la mirada,
En la bella sonrisa.
Te quiero en cada herida
Te quiero en mi Soledad
Te quiero en compañía
Te quiero en esencia pura
En la raíz que perdura
Te quiero cuando naces
Cuando mueres, te quiero
Te quiero en el recuerdo
Y también en el olvido
En los versos de poeta
Distante, de alumno de
Maestro…
Te quiero como sentimiento
Puro, decidido, constante
Yo te quiero
Raquel Herrero

RECOVECOS





RECOVECOS


Entre su vida y mi vida
Entre su amor y mi amor
Hay una senda vacía
Que ninguno recorrió
Entre su cielo y mi cielo
Entre su viento y mi sol
Hay un puente de Arco Iris
Muy alto para los dos
Entre su boca y mi boca
Entre el sonido y la voz
Hay un beso entretejido
Que ninguno disfrutó
Entre su cuerpo y el mío
Entre mi piel y su piel
Hay un caudaloso río
De difícil recorrer
Entre pasado y presente
Entre el mañana y el hoy
Sensaciones diferentes
Serán huella de un querer.

Raquel Herrero

domingo, 6 de septiembre de 2009




RECOVECOS


Entre su vida y mi vida
Entre su amor y mi amor
Hay una senda vacía
Que ninguno recorrió
Entre su cielo y mi cielo
Entre su viento y mi sol
Hay un puente de Arco Iris
Muy alto para los dos
Entre su boca y mi boca
Entre el sonido y la voz
Hay un beso entretejido
Que ninguno disfrutó
Entre su cuerpo y el mío
Entre mi piel y su piel
Hay un caudaloso río
De difícil recorrer
Entre pasado y presente
Entre el mañana y el hoy
Sensaciones diferentes
Serán huella de un querer.

Raquel Herrero




ANDRÓMEDA


Andrómeda mujer, materia viva
Hermosa Ingravidez
Eterno mito reflejado en ése Iris
Azulado que deslumbra a cualquier
Mortal inanimado
No admirar tu belleza es negar
Mi pecado
Ferviente deseo de sentirlo
A mi lado
De acariciar el suave lienzo de tu piel
Eres seducción, eres vida, eres mujer
Brillando, como brillan las estrellas
En el universo todo…
De un bello lienzo animado
Por quien supo crear con su pincel
La suerte de tenerte y admirar
La grandeza de su obra viva
¡¡Andrómeda que regala vida!!
¡Andrómeda vital!


Raquel Herrero

NADA





NADA


Como una gota de lluvia que cae
derramándose en la inmensidad del mar
Como una brizna de arena en el desierto
que un soplo de viento puede alejar
Como molécula que se esparce fugaz
en éste mundo tan falaz y errabundo,
tan prescindible como la nada,
tan disoluto y tan banal…
Así siente el alma callada y presa
cuando nada encuentra
y vaga tristemente en soledad

Espíritus adormecidos en la noche
que no conforman los recuerdos
que no devuelven la paz
Acudan y aviven el misterio
prendan un halo en la oscuridad
Despejen las dudas y sus silencios
que todo sea renovado, diferente…
Que la mente adormecida
salude al Alba en su despertar.


Raquel Herrero

LUNA



LUNA

Déjame mirarte bella Luna
Luna blanca, blanca cuna
Déjame admirarte luna sensual
Luna roja ardiente Luna
¡Oh sí!, coqueta, dulce y suave
Roja Luna de deseo inconfesable,
Déjame amarte.
Coqueta y caprichosa Luna
Allá en la Lejanía
Hermosa como ninguna
Anda, ¡!acércate¡¡
Quiero ver tu reflejo
Espejado en la Laguna.

Ay Luna, luna de mis sueños
Luna Mía, siempre mía.
Luna radiante, hechicera
Luna compañera de mis noches
De mis versos, de mi vida
Luna azul que coquetea
Que me envuelve
y me devuelve Lozanía.
Luna de todos
¡¡Quiero sentirte mía!!



Raquel Herrero

INCIERTO DÍA





INCIERTO DÍA

Un incierto día tomé la decisión
De abrazarme al vacio
A la nada, al hastío
Era, lo que yo sentía
Mi hogar, mi mundo, mi cruel fantasía
Vivía en aquél lugar…
Banal, ¡tan extraño para mí! qué
Nada, nada me convencía
No me planteaba siquiera
Buscar otro lugar
¿Total, para qué?
Si me afirmaba a mi misma
Que aquél lugar no existiría
Aquella funesta decisión
Me mantenía cobijada
En un eterno invierno frío
Disecada, imperturbable, moribunda viva
Que apartándose de su mundo
Creyó que renacería.
Daba mis últimos pasos
Derramaba una a una, hasta la última
Gota de aquellas lágrimas saladas
Que al caer en el asfalto
Se descomponían dejando la sombra
De un cerco y en su centro,
La roja huella de su mentira.

Alguien que pasaba por allí
Cabizbajo, meditabundo,
Con la sonrisa escondida
Penetrando en su propio mundo
Dejó clavada su mirada en esa huella
Y se dijo:¡Mira!; ¡cuanto se asemeja
A mi propia herida!
Sin palabras, sin más razones
Decidido, encaminó sus pasos
Sin saber a donde…
Doblaba la decimo quinta esquina
Con paso firme, ligero. Cómo
Aquél caminante que camina
Por valles desconocidos, por veredas
Y senderos…sin saber hacia donde
Han de llevarle
Aquellos pasos primeros.
En un cruce de caminos
Separados por un océano
Divisa, allá en la lejanía
Una figura, hermosa radiante
Tan bella, que difumina al propio Sol
Con su presencia
Su aurea, su color, nunca imaginó
Ver imagen ¡tan radiante!
Necesitaba tocarla, sentirla, decirle
Como fuera, aun exhalando un grito
Que era ella, la luz buscada,
La luz primera,
La bella alborada, que pone fin a la espera
Y ella que ni siquiera imaginaba
Ser como era, girando sobre sus pasos
Cambia la ruta primera.

Ambos se detienen
Deciden mirarse, deciden comprenderse
Deciden caminar juntos en busca
De la misma suerte.
Y se van, pisando firme, pisando fuerte
A pies descalzos
Como lo hicieran antes, como lo harían siempre
Porque quieren, necesitan y saben que se puede
Crear un mundo a su medida
Un mundo diferente.



Raquel Herrero

martes, 4 de agosto de 2009

QUEDÉ





QUEDÉ

Quedé rendida, dormida, sumida entre profundos sueños
Después de sostener entre mis manos con elevado empeño
El grueso del mundo, sus profanas inquietudes, sus virtudes
Y defectos, sus sueños y lamentaciones, sus ruegos…
Los efectos pretensiosos por apagar esos fuegos que nacen
Provocados por delirios y desvelos
Me quedé sin aliento, la sangre paralizaba su movimiento
Se entumecía cada músculo y ya no obedecía el pensamiento.
La razón serena, la etérea alegría, la fuerza primera
Quedaron perdidas en el oscuro abismo de la mente fría
Divagando, somnolientas, ebrias, desnudas, vacías…
Llegaron las pesadillas voluptuosas, resueltas, enmarañando
Todo en un halo perfecto de desarmonía, agitando la laxitud
Levitando, estrellando sus reflejos, hacinando en mil pedazos
Los espejos, la luz se apagaba, la sombra se descubría
Eran grises sus matices, oscuras pinceladas de noche triste
Agonizaban, morían las estrellas que brillaron en su día
Y yo buscaba y buscaba entre sus tinieblas, sí buscaba…
y no encontraba en ese oscuro y tenebroso túnel la salida
¡El mundo y su construcción de plomo!, mi errada valentía
Queriendo abrazar entre mis manos la indestructible materia
Que lo componía.
Quise algodonar mi mundo y el mundo se volvió quimera
Perfecta Ironía que ahora se carcajea de lo fútil de su sueño
De las batallas rendidas, de los caminos errados,
De los maderos a cuestas…
¡Para! Por lo que más quieras, para, descansa y regresa
Comencemos de nuevo, con las manos vacías, con
Nuestra sonrisa abierta
¡Inventemos la vida!, obviando rencores, dibujando
La nuestra con aquellos colores que fueron luz y alegría
Engrasemos motores, llenando de besos cada célula
Herida…
Abracémonos; con el mismo cariño, con la misma fuerza,
Con la misma entrega…
Del mismo modo, de igual manera, necesito sentir aquél
Abrazo de la vez primera…


Raquel Herrero

viernes, 31 de julio de 2009

TE EXTRAÑO




TE EXTRAÑO

Te extraño, buscando la línea imaginaria
Que te ponga frente a mi…
Quiero cruzarla, pedirte que te quedes
Junto a mí, aquí, entre mis sábanas
Pedirte, que borres de la piel cada huella
De celaje que cubre engañosa mi deseo
Mi ansia, mi plenitud de mujer
Necesito decirte que muero de sed
Que es tu boca la qué en mi provoca
Delirios de amante loba, que aúlla
Que llora, que gime que implora
Regálame ahora el bendito elixir
Que de tu lengua aflora, humedece
Mis labios, lo mismo que humedece
El rocío en las auroras.
Empápame, si así…
Navega en sus calmadas olas, derritiendo
La fría escarcha que entumece nuestra alcoba
Hazme sentir de nuevo que nadie como yo
Te hace gozar y te goza
Quiero ser una vez más tu exuberante faraona
Ésa que te enciende, que sonríe mientras mira
Que eleva tu virilidad, que asciende y desciende
Suave muy suave entre tus piernas.
Esa que amamanta tus pasiones
Que alimenta con lujuria tus razones
Que cada noche reflejada en el espejo
Inventa e imagina tus gemidos y deseos
Redimiendo tus pecados y los propios
Con este amor que te tengo.

Raquel Herrero


CABALLO DE BATALLA





CABALLO DE BATALLA

Como caballo de batalla
Con los apeos a cuestas
Siempre decidido y preparado
Por ganar alguna guerra…
Azota fuerte el Jinete
Inca con saña la espuela
Las riendas, suelta y amarra;
Él decide donde ha de dejar
Con brío de corcel, la huella
Está el Jinete tan habituado
A pelear por su estrella…
Que batalla obnubilado
Sin apercibir si quiera
Que se ha clavado la lanza
En el amado corcel…
En el centro mismo de su nobleza.
Agonizante el animal
Cae derrotado en la arena
Lastimosa la mirada,
Ineludible y quejoso su relincho
Cuando el Jinete despierta…
Tendrás que cabalgar si mi
En ésta, tu batalla Interna
Ya no rugen los molinos
Se silenciaron los vientos
Y calladas como muertas
Se vislumbran sus mareas
Tan solo suena la lágrima
Dejando su amargura fuera
Mientras el cráter se ahonda
Tras la inexplicable pérdida
Jinete, ¡has ganado la batalla!
Pero perdiste tu estela.
Raquel Herrero
Como caballo de batalla
Con los apeos a cuestas
Siempre decidido y preparado
Por ganar alguna guerra…
Azota fuerte el Jinete
Inca con saña la espuela
Las riendas, suelta y amarra;
Él decide donde ha de dejar
Con brío de corcel, la huella
Está el Jinete tan habituado
A pelear por su estrella…
Que batalla obnubilado
Sin apercibir si quiera
Que se ha clavado la lanza
En el amado corcel…
En el centro mismo de su nobleza.
Agonizante el animal
Cae derrotado en la arena
Lastimosa la mirada,
Ineludible y quejoso su relincho
Cuando el Jinete despierta…
Tendrás que cabalgar si mi
En ésta, tu batalla Interna
Ya no rugen los molinos
Se silenciaron los vientos
Y calladas como muertas
Se vislumbran sus mareas
Tan solo suena la lágrima
Dejando su amargura fuera
Mientras el cráter se ahonda
Tras la inexplicable pérdida
Jinete, ¡has ganado la batalla!
Pero perdiste tu estela.


Raquel Herrero

NO, NOS QUEDEMOS





NO, NOS QUEDEMOS


No nos quedemos;
Con las enormes ganas
Que nos tenemos
Acércate a mi boca
Apaguemos este fuego
Surfeando la carne a bocados
Degustando cada fibra
De jugosos filamentos
No nos engañemos;
Para que negar el ansia
De poseernos
Perdidos en un laberinto
En busca del mismo encuentro
Quiero, beber de tu boca
Quiero, comerte a besos.
Nuestras manos aladas
En sutiles movimientos
Acariciando locuras
Que alimentan nuestros cuerpos
En el deseo profundo
De gozar en este averno
Donde mis senos sucumben
A un torso desnudo y bello
Y la vulva se derrite
Con el tacto de tus dedos
No, no nos privemos
De volcar sobre la piel
Fluidos sin juramentos
La alcoba está en silencio
Esperando los gemidos
En este trance perfecto
Mis pechos exuberantes
Tu mástil erecto
Tu lengua y mi lengua
Mi lujuria y tu ego
La plenitud deseosa
De continuar el juego
Por que tú, me buscas
Y yo, te deseo
Porque ambos necesitamos
Palpar este secreto
Gozarnos hasta saciar
La hambruna qué no queremos.

Raquel HerreroNo nos quedemos;
Con las enormes ganas
Que nos tenemos
Acércate a mi boca
Apaguemos este fuego
Surfeando la carne a bocados
Degustando cada fibra
De jugosos filamentos
No nos engañemos;
Para que negar el ansia
De poseernos
Perdidos en un laberinto
En busca del mismo encuentro
Quiero, beber de tu boca
Quiero, comerte a besos.
Nuestras manos aladas
En sutiles movimientos
Acariciando locuras
Que alimentan nuestros cuerpos
En el deseo profundo
De gozar en este averno
Donde mis senos sucumben
A un torso desnudo y bello
Y la vulva se derrite
Con el tacto de tus dedos
No, no nos privemos
De volcar sobre la piel
Fluidos sin juramentos
La alcoba está en silencio
Esperando los gemidos
En este trance perfecto
Mis pechos exuberantes
Tu mástil erecto
Tu lengua y mi lengua
Mi lujuria y tu ego
La plenitud deseosa
De continuar el juego
Por que tú, me buscas
Y yo, te deseo
Porque ambos necesitamos
Palpar este secreto
Gozarnos hasta saciar
La hambruna qué no queremos.

Raquel Herrero

ATÓNITA





ATÓNITA


Atónita, perpleja, por el sonido estridente
de una extraña melodía, que en el tañer de
las campanas en aquel jardín de huérfanos
empujan y empujan al redoblar su llamada.
Cuesta arriba, muy arriba; Allá donde los sauces
le daban sombra a cada nicho perpetrado en
su morada.
Allá donde la lágrima viva, convertida en jardinera
se derrama en cada herida, en cada fosa,
en cada cala,
que reposa perpetua, sin dolor…
Sin el quejoso quejido de un alma atormentada
Mientras silentes los muros se unen y acompañan
Fieles testigos del quebranto que emana desde
lo más profundo de sus entrañas.
Confusa, triste, desahuciada, busca en el único lugar
donde se quedan los restos; esperando recuperar
lo que espera no haya muerto… y tan solo sea
un triste equivoco de lugar.
Y ese desconsolado silencio, en un grito ahogado
consume su oscuridad.
La mano, oprime con firmeza las cuentas del rosario
para qué, con su plegaria, se confine aquél Calvario,
dejándola en libertad.
Levantando la mirada, ojea con terror el pálido
paisaje de mármoles y cruces, de intenso olor
a nectarina, de flores amarillentas en receso.
Marcha pronta, despavorida y, emprende sin temor
El camino de regreso.


Raquel Herrero

viernes, 10 de julio de 2009

QUIEN HABLA





QUIEN HABLA


Yo miro, te observo, me pregunto…
Mientras soporto y padezco una extraña inquietud
Un vacio, un silencio que apruebo y desapruebo
Que me lleva a laberintos donde me pierdo.
El día a dia, sus momentos, este avance en retroceso
Que me mantiene cómo acorralado, cómo preso.
Que me invade mientras esta noria llamada vida
Rueda y rueda, jira y jira y, en este redondeo
También giro, también ruedo en movimiento incesante
Que va provocando en mí tanto desvelo.
Los ojos obnubilados, lacrimógenos, cegados
Cómo cubiertos de arena, no alcanzan a divisar
Ése horizonte soleado, ni ésa Luna nueva.
Tal parece que habito en el subsuelo
Donde ángeles y demonios maquinan
Su propio fuego y ardo en su hoguera, me quemo
Sin saber que lugar es el mejor, ni si existe el
Otro cielo, que en algún momento entre tantas
Pesadillas y tormentos, pueda yo alcanzar
Y elevarme y subir y llegar y reposar este
Cansancio y apatía que ahora siento.
Me asfixia la cobardía, la ignorancia que padezco
Este camino marcado que no entiendo, no comprendo
Este destino oxidado y pasado macilento que se aferra
A mi costado, esta laxitud de la que nada obtengo
Tremendo delirio, Delírium trémens… Así se quiebra
La mente; Así, hasta los versos resultan incoherentes
Así arrebujo en un puño el total de un presente
Indiferente, ni cálido, ni gélido, no hay nada
Y nada se siente, más que un mudo testigo
De un orfebre lacrado, sin contenido, ni continente
De pronto fluye la queja, esta que me retiene
Y a la vez me aleja
Canalla y desconsiderada, pueril, siempre apegada
Tan sutil, tan actual y, tan vieja…


Raquel Herrero

ERA





ERA


Era,
campo verde, verde como el olivar
Como la hiedra verde que va escalando los
Muros de su angosta soledad.
Era,

un jardín florecido de tacto aterciopelado
Donde la risa era rosa y la suave fragancia
Acuosa… corolas en libertad.
Era,

gaviota de altos vuelos que fue surcando
Océanos, montañas rocosas, azulados cielos
Melodías de ensueños, algo más.
Era,

remanso de paz con su ventanal abierto
Marea suave que va meciendo el viento
Algodonado lecho celestial.
Era,

campanilla alegre y cántico renovado
Pastorcilla feliz con su pelo alborotado
Agua fresca, arroyuelo y prado.
Era,

el espejo y su reflejo, la luz y la hoguera
La brujita buena, la real quimera, la espera
El ansia, la saciedad y la vereda.
Era,

savia de la vida nueva, brote de esperanza
Esencia confinada, licor impúber, roja granada
Edulcorante, arena y playa
Era,

Eco del silencio, timbal de la llamada
Reo, Diosa del Olimpo, Isis obsidiana
Noble, Plebeya… Inesperada
Era,

la voluntad que aquél lobo de mar
Quiso que fuera y al quedar borrosa huella
Ella, ya no se supo encontrar.
Era… era… era…


Raquel Herrero

miércoles, 1 de julio de 2009

VIVE





VIVE


Nada se mueve, le aterra el silencio
Ni siquiera el viento vino hoy a saludarla
Resbalan por su frente gotas secas y vacías
Todo, todo está inerte…
Y se siente tan sola, cuando la nada
Se hace presente.
Cuando asustada, divisa tan sólo
Las sombras de una muerte…

Por favor, que alguien acuda a su llamada
Que no sea la desesperanza su única aliada
Por favor, que alguien pechízque sus sentidos
¡¡Vive, quiere vivir, no quiere olvido!!
Que alguien arranque de su piel este vacio
Este sopor, este hastío
En este jardín de huérfanos que hasta yo
Presiento mío.
Que te encadena y condena a escuchar
Los secretos de su desvarío.

Equilibren su razón, no la arrojen al abismo
Fantasmas de la traición…
Ofrézcanle su aliento sin ninguna condición
O apuñalen bien certero;
En el mismo centro de su corazón.
¡¡Vive, quiere vivir, no quiere olvido!!


Raquel Herrero

martes, 30 de junio de 2009

PINTOR





Pintor,
No se de color pintar al viento
Los almendros están en flor
Y yo, marchitándome por dentro
Pintor, con que colores dibujo
El hondo de mis sentimientos
Este amor,
Que siempre peregrina errante
Que no se llena al instante
Más, que de desolación…
Pintor,
Cuan abismal es mi fuero
Que no muero porque espero
Dibujes mi libertad.
Y así,
Como las aves surcan el viento
Colorees dos alas de luz angelical
Para este ángel sediento,
Que busca su paraíso
En los trazos de un telar.


Raquel Herrero

viernes, 26 de junio de 2009

ALÉJATE DE MÍ





ALÉJATE DE MI


Aléjate de mi salvaje fiera
No te atrevas otra vez
A penetrar mi morada.
Ya dejaste mi corazón herido
Ya hurgaste sin piedad
En mis entrañas.
Arrancando de mi vida
Dulces sueños,
Dejándome el alma lastimada
No pretendas saciarte
De despojos
Que yo misma desprendí
De mis sentidos
A golpe de pecho
Desafiando al olvido
Que quiso penetrarme
Con lastimosos aullidos
Ya te llevaste mí jardín
De infancia
La inocencia de unas gotas
De rocío que regaban
Un camino sin escarcha.
Y seguiste tras de mi
Maldita fiera
Marchitando cada flor
De mi esperanza
Descapullando una a una
Cada planta tan lozana
No vuelvas a llamar jamás
He amurallado la entrada
Y en mi guarida he dejado
Un batallón de confianza
Que anule cada legión
Que ose destruir mi calma.


Raquel Herrero

-ALZHEIMER- LA AMIGA DE MAMÁ -MEMORIA U OLVIDO-





LA AMIGA DE MAMÁ

-MEMORIA U OLVIDO-


Maruja, es la gran amiga de mamá desde que ambas comenzarán a dar sus primeros pasos en aquel corredor de viviendas unilaterales allá por los años comprendidos entre 1927 y 1937.Sus primeros años de vida para forjar una hermosa amistad que perduraría por el resto de su existencia.Estaban tan unidas, tan compenetradas que bien podía decirse que eran uña y carne,Hermanas sin lazos de sangre, pero hermanas de vida.Compañeras inseparables que compartían, risas y lagrimas, juegos, secretos inconfesables, aventuras y amoríos, paz y guerra, chusco y hambre.Mamá, ya no está, nos dejó una tarde. Un tarde que yo rescato cada día de la memoria por que no quiero que una tarde cualquiera el olvido haga acto de presencia y se lleve su huella.Se que no volverá, que habré de conformarme con todos y cada uno de los recuerdos, de los momentos pasados en su compañía; de lo bueno y de lo malo compartido.Se, que no volveré a escuchar su voz, ni observar esa verde, dulce y tierna mirada que se desprendían como aureola de sus retinas a las mías.Mamá no volverá, pero Maruja su amiga, la extraña, la echa de menos y me pide que le diga a mi mamá (Manolita), que se acerque, que le haga una visita, que ha pasado mucho tiempo y que ella quiere verla.Una y otra vez, mientras conversa o se calla, o cuenta de los fantasmas de su memoria que le dictan incoherenciasUna y otra vez, mientras la piel se aferra a los huesos, mientras la mirada ha perdido su brillo y tirita por que tiene frío, o se desprende de su ropaje por que hace un calor insoportable, o desabotona la camisa por que quiere ponerse su vestido de fiesta para marchar a misa y luego al baile…y llora y se parte de risa.Una y otra vez, me pregunta: ¿y Manolita??Hace tanto que no nos vemos… Y yo la respondoEstá muy bien Maruja… Manolita está muy bien. Otro día la diré que me acompañe y venimos a verte, ¿vale?Y así pasan las horas de visita. Yo me despido y trago saliva, en el inútil esfuerzo de contener las lágrimas que escapan de mi control y resbalan humedeciendo mis mejillas.Me giro, mientras con la voz quebrada repito. ¡Adios Maruja, hasta mañana!Mamá ya no está y Maruja, se va alejando cada día un poco más; perdida en el olvido.

Raquel Herrero

sábado, 20 de junio de 2009

¡¡VICENTE FERRER!! ¡¡HASTA SIEMPRE!!






¡¡Vicente Ferrer!!

Se hizo rico entre los pobres por que de ellos, quedó colmado…
Los que nada tienen, nos enseñaban con su ejemplo de vida el significado de:
Humildad, ayudar, compartir, entregar, sonreír, amar, trabajar, perdonar, aceptar...Son conceptos, palabras, que marcaron su camino en tierras de pobreza y miseria. Lugares donde las carencias son extremas, lugares donde Vicente Ferrer aunó Esfuerzos y Solidaridad, para que ¡nuestros semejantes!, tuvieran acceso a una vida digna;
Vivienda, escuela, hospital, agua potable, electricidad, alimentos... Casi, toda una vida entregado a los demás y hoy, cuando ya no está su presencia corporal, sabemos que la esencia de Ferrer, perdurará por los siglos de los siglos.
Estés, donde estés...
Vicente Ferrer
Gracias


Raquel Herrero




SILENCIO

Silencio por piedad, silencio
Que pasa en procesión
El Alma atormentada
Que no se escuchen quejidos,
Ni susurros, ni lamentos
Silencio, por piedad, silencio
Que va penando la Dama
Su pecado capital
Amar, un amor impropio
En su eterna Soledad
Clavada en el pensamiento
Su corona de espinas afiladas
Que derrame en su cerebro
Lo que no quiere salir
De su morada.
Silencio, por Piedad, silencio
Que se escuche su llamada
Que jamás hable el olvido
Del secreto de su amada
Permiso tienen los dioses
Los ángeles y sus entrañas
Y, los Espíritus malignos
Que acechan en las madrugas
Silencio, por Piedad, silencio
No derramen sobre ella
Ironías, críticas, o culpación
No fustiguen su tormento
Que va arrastrando en asfalto
Su penúltima oración.


Raquel Herrero

CASTIGO





CASTIGO


Tuve sed y,
Quise beber del jugo de tu boca
No la encontré
Mordí la lengua propia
Y con su rojo fluido castigué
Esta locura que arroja
Escarnio sobre la piel.
El hambre,
Sin piedad me devoraba
Quise saciarme de ti
Pero ya no te encontraba
Y con ansia lastimé
La dermis desaforada
El aullido de la hembra
Con mis manos acallé.
Me agoté,
De la ruda y cruel batalla
Librada contra mi ser
Fustigando sin clemencia
Los recuerdos de un ayer
Cuando tú me alimentabas
Colmándome de placer.

Raquel Herrero

sábado, 6 de junio de 2009

TAL VEZ





TAL VEZ


Algún día, firmaré ese pacto sellado a fuego
Dejaré el camino que emprendí a tu lado
Te entregaré probablemente, mi último abrazo
y tragaré saliva, mientras contengo el llanto.
Tal vez, ni siquiera imagines lo que deseo tanto
Tal vez, no sean mis deseos lo que ansíes
Sin embargo, te confirmo mis proposiciones.

Algún día, volverán favores multiplicados
Será perfume la esencia, mientras los cardos
espinosos, brotarán como nardos olorosos
Gratificando la entrega de quien todo lo dio,
por un camino de luz hacia esa estrella.
Quizás, quede la piel ajada en el camino
Quizás, sea triste mi mirada y mi sonrisa,
un intento baldío. Quizás quede la osamenta
impregnada en el olvido…

Aun así, mi temor es desacato a las leyes
del destino; que siempre quiso alejarnos
de las orillas del río, donde la balsa espera
para navegar sus aguas en inusual recorrido
Un secuestro al amor, libertando a los cautivos
En un puesta de Sol, de un amanecer vencido.
Algún día…


Raquel Herrero

domingo, 31 de mayo de 2009





SERIE TELEVISIVA


Ella y él, como cada noche, acoplados en el cómodo y amplio sofá del salón. Uno al lado del otro, contemplando con aparente atención la serie que se emitía por televisión.
De vez en cuando cómplices sonrisas se desprendían de los labios y furtivas miradas dejaban entrever pensamientos similares.
La serie de alto contenido erótico, obligaba aún disimuladamente a realizar inquietos movimientos de los cuerpos, como sucede cuando no se encuentra una posición en la que poder acoplarnos y sentir comodidad.
El rubor hacia acto de presencia, patente en el color enrojecido de sus mejillas, mientras justificaban el hecho mencionando por un exceso de calor provocado por elevadas temperaturas de un otoño inusualmente fogoso.
Fue Manuel, quien sin mediar palabra alguna se desprende de su camisa, dejando su atractivo y varonil torso, desnudo y expuesto.
Nada dijo Laura, aunque miraba de reojo a su compañero mientras sentía como cada poro de su piel iba transpirando la cálida humedad, que brotaba incesante y resbalaba por su cuello, haciendo nido entre sus voluptuosos senos, en su ombligo… y poco a poco alcanzaba a llegar hasta el mismo centro de un pubis que se abría y cerraba como concha curiosa y extrovertida, queriendo contener el flujo vaginal, que bregaba entre sus piernas.
Tras un suspiro de sonido insinuante, es ella la que decide desabotonar uno a uno los nacarados botones prendidos a cada ojal. La prenda de suave lino oprimía en exceso aquellos senos de redonda aureola y pezones erectos que necesitaban expandirse respirar, lucir desafiantes y provocar que una lengua jugosa, fluida y ansiosa, degustara tan delicado manjar.
De nuevo las miradas furtivas se cruzaban el aliento desprendía la penetrante esencia del deseo y ese calor sofocante convertido en puro fuego.
Las manos de Manuel en un acto reflejo, se encuentran consolando su miembro viril que ya ondea erecto y maleable, sediento de un néctar que calme su sed, hambriento de hembra que se pose sobre él.
Laura, Laura… ¿y ahora qué?
La serie televisiva anuncia el feliz desenlace y Laura y Manuel ya despojados de cualquier equipaje, comienzan su anhelado viaje de gozo, lujuria, desenfreno y placer
Manos, bocas, lenguas, cuellos, pechos, nalgas, pubis, vagina, miembro, poros, piel, cabellos…besos, caricias, lamidos, fluidos…gritos, estallidos; Lava ardiente de un volcán que derrama con delirio el éxtasis imaginable de un amar después de amar.
Raquel Herrero

VIAJE NECESARIO





VIAJE NECESARIO

Ella se encontraba en aquellos momentos, sumergida en el más absoluto de los vacíos. A duras penas sobrevivía en un entorno hostil y nada comprensivo.
Minada de energías, de ilusiones, de ganas de vivir, de seguir adelante, piensa y piensa en cual será el modo que conseguir que aquella situación cambie definitivamente.
En su mente, tres posibles opciones.
La primera que es de la que más cerca se encuentra, le empuja disimuladamente a dejarse vencer, a convertirse en marioneta inanimada de cuyos hilos pudieran tirar todos aquellos malabaristas que la rodeaban constantemente moviendo de los hilos a su antojo.
La segunda opción, le ofrecía como descanso merecido, marchar a la otra vida; En silencio, sin quejas, sin lamentos… Y la tercera, alejarse muy, muy lejos a aquél lugar desconocido, con la esperanza de poder encontrar aquél abrazo que al menos entibie un corazón triste, frío, herido, vacío…
Por suerte, por destino, por coraje, o por, quién sabe… Toma la tercera opción.
Conocedora de qué aquella decisión, sencillamente agrande la incomprensión, los insultos, la desconfianza, las criticas, e incluso las ya juradas amenazas…

De pronto ahí está, pasajera de un vuelo a tierras lejanas, con la esperanza de volver a encontrar la esencia de su propio ser, esa esencia que había perdido en algún lejano momento de su existencia.
Necesitaba con toda su alma encontrar a esa mujer que durante toda la vida había luchado por ser ella misma, por poder dedicar su tiempo, a todas aquellas cosas que la llenaban, la satisfacían, la alimentaban y hasta la enorgullecían íntimamente.
Cuando por fin, sus pies posaron sobre aquel suelo en apariencia extraño. La sensación de paz, se hizo infinita.
No sentía miedo alguno, ni arrepentimiento, ni vergüenza, ni angustia, ni desazón, solo sentía paz, una aureola que la envolvía en esa anhelada paz interna que aun pidiéndola a gritos, no encontró en su entorno mas cercano.
Aquél destino, no estuvo elegido al azar. Allá entre millones de habitantes, se encontraba el único ciudadano, que ella conocía, admiraba y quería profundamente. Un hombre del que esperaba recibir ese tan ansiado abrazo, esa cercanía que confirmará la verdad de aquella amistad trabajada con esmero y sobremanera con absoluta sincerad.
Y ahí estaba, abierto para dar y recibir. Abierto en cuerpo y alma del mismo modo que ella imaginaba y necesitaba.
Un sólo y primer abrazo conseguiría el milagro de que aquella mujer, resurgiera de sus propias cenizas y comenzará de nuevo a ver la luz de la esperanza, de la alegría… Allí pudo hacer acopio de la fuerza necesaria para continuar y sobre manera, para sentirse viva.
Esa sensación de profunda armonía con ella misma y con el entorno elegido se mantuvo como constante cada minuto, cada hora, cada día.
Es cierto, que la mayor parte de ese tiempo, caminaba sola, estaba sola, horas y horas. Días y noches, sola… Pero también es cierto que en ningún momento esa soledad la abrumaba. Los pocos pero bellos momentos compartidos con su gran amigo, su alma casi gemela, eran más que suficiente para reforzar un vinculo soñado… Lleno de proyectos, de química, de confesiones intimas, de sensaciones únicas, placenteras. De sincerad desgarradora que permitía sin embargo deshacerse de un duro equipaje que le quebraba hasta el alma. Fue un gozo un placer intimo y satisfactorio que penetraba dulcemente en los sentidos.
No, ella así, en ningún momento fue victima de la soledad.

Aquel viaje sin embargo, no podía ser un viaje sin retorno. Debía volver y así lo hizo. Solo qué para su regreso, llevaría cargadito su equipaje, de fuerzas, de ilusiones, de nuevos proyectos, de hermosos recuerdos… Su corazón, su alma y cada poro de su sensible piel, se habían recuperado de tanta herida, de tanta incomprensión, de tanto tormento.
Aquel lugar, aquella acogida, aquellas vivencias sencillamente le habían devuelto a la vida. A creer, a sentir, a crecer, a respirar, a gozar, a soñar… Volvía dispuesta a pasar el resto de su vida, viviéndola con intensidad. Por que su vida era única y a nadie le pertenecía.
Por este motivo, de ahí en adelante, sería ella y nadie mas, quien eligiera el camino a seguir, creando, su propia leyenda…

Raquel Herrero

HOMBRE I PARTE





HOMBRE I PARTE

Lágrimas resbalando por el rostro infantil
Mientras labios mordidos, apretujados
Intentan devorar, angustias de un pasado.
Mas nada comprende el infante vapuleado
Ni la furia de su gente, ni el crujido
De los palos, ni el silencio de la muerte
Ni el oxido chirrido del candado.
Pero al levantar la frente,
Se irgue como soldado
Prometiéndose a si mismo,
No volver a dejar más lagrimas arrinconadas.
Necesita evadirse, borrar de su existencia
Las crueles pesadillas, que cada noche
Lo acechan…
Ahondando en sus heridas, quedándole
El alma presa.
A ojos despiertos, espera el amanecer
No quiere revivir en sueños
Las tristezas y miserias de un ayer.
Comienza a despedirse de la Luna
Que siempre vela a sus pies
Y saluda, con tristeza en la mirada
A su lejano amigo el astro rey.
Su carita de niño, lavada en el charco
Y la fuente clara, para calmar su sed
Emprender caminos de rumbo incierto
Con poco o nada que perder.
Y en esa búsqueda incesante,
Sin saber muy bien porqué
Se afana en la re búsqueda con
El amplio sentido de un deber.

Impera la necesidad;
Entender que hizo tan malo
Para tanto padecer…
Más es ingrato el destino
Inútil, como el mismo ser
La búsqueda no encuentra nombre
Ni huellas en su bien hacer…
¡Nada hizo!, de nada es culpable
Tal vez acaso… ¿de nacer?
¿Por ello le han castigado?
Se pregunta, una y otra vez
Una y otra vez.
En la escuela de la vida, aprenderá
Qué sus por qué;
Tienen varas y medidas
Que irán curtiéndole la piel
El modelo establecido
Ya no se puede romper…
Para sufrir has nacido
Le resuena en su cerebro
Una y otra vez
Una y otra vez
Mas en su fuero interno
Y en su eterna rebeldía
Le abrirá de par en par
Las puertas a la osadía
Y el modelo establecido
Resbalará hecho pedazos
Por el cauce de sus ríos.

En busca de su libertad
Solo está en juego la vida
Y la vida… ¡nada es!
Más que una farsa y una mentira
La raíz podrida de simiente infiel
Mundo nauseabundo, que poco
O nada, tiene con que ver con él.

Raquel Herrero

HOMBRE II PARTE





HOMBRE II PARTE

Mas se aferra a la vida porque sabe
De su único tesoro y posesión.
Es su ley, su mandato y su agonía
Plagiado de verdades tras mentiras
Saetas de lamentos
Etéreas Sinfonías.
Tomará caminos de arenosos vientos
De riscos filosos y candentes
De cal y de lodo, de sal y de arena
De gélidos ríos, de blanca Nívea
En estrellados firmamentos
Donde la Luna se queda
Reflejada en la Laguna
Para que el niño la vea
Y meciéndose en sus aguas
Duerma en su cuna la pena.

Despierta y despunta el Alba
Pero la Soledad se queda
Mientras el nuevo día
Cargadito llega…
Hoy, viene dispuesto
A encontrar la huella
Que a fuerza de desatinos,
La Felicidad encuentra.
Ya va creciendo el muchacho
No ha de ser larga la espera
El hombre, se va acercando
Corta ha de ser la condena
Que lo devuelva a su adviento
A vivir nuevas quimeras.
Brama el varón, ruge la tierra
Gira la Noria en tempestad
Volteando en otra esfera.

El macho bravío, se desenfrena
Acelera el paso en la nueva escena
Quiere acomodar su rumbo
A ese mundo que lo espera
“Quiere” y aprenderá el cómo
Salir de su estratosfera.
Meditabundo y solitario fue su viaje
Sorbiendo en cada paso una mirada
Miradas que ajenas al fracaso
Daban cuenta de seguros y firmeza
Ante quien; tal vez por arrogancia
Mantenía por costumbre el Alma presa.

Raquel Herrero

HOMBRE III PARTE





HOMBRE III PARTE


No fue abatido el Infante
A pesar de la metralla
Arremetida en sus carnes.
No le dio tregua al coraje
Que haciendo nido en sus entrañas
Le sedujo en el exilio, destruyendo
La maraña.
Y ancha la senda, decide emprender
Nueva campaña, donde el niño
Que ya es hombre va en búsqueda
De compaña.
Manos abiertas que aferren esos
Puños que apretaba, escondiendo
Las caricias que de su alma brotaban
Miradas cristalinas, que reflejen su
Mirada, dejando pasar la luz
De una mente enamorada
Piel que agregada a su piel
Entibie su piel ajada
Deseosa de absorber, jugos,
Fluidos, néctares de dulce miel
Que penetra en los sentidos
Hembra, amiga, amante, mujer
Que descubra en su armadura
La fragilidad del ser.
Que un beso todo lo cura, si
En el beso hay un querer y,
en la palma de la mano,
¡!Un espejo!¡
Fiel reflejo, de un brillante
Amanecer.
Raquel Herrero
HOMBRE I PARTE, II PARTE Y III PARTE, Son mi humilde homenaje a un gran hombre
Roberto Ramón, va por ti.

miércoles, 27 de mayo de 2009

ESTUVE





ESTUVE
Estuve, en un hermoso lugar
Donde se infringe la cordura
Donde el amor es adicto y
Las manos exudan, mil gotas
De cariño.
Estuve, donde es clara la mirada
Y la fortuna te acoge en abrazos
De derroche, caricias de seda
Soñando con Eros, en pasiones
De una noche.
Caminé, por asfalto algodonado
Mientras manos extendidas
Me estrechaban; cómo a hijo
En su regazo, como amante
Entre sus brazos.
Quedé tendida, prendada, rendida
En una bella explanada, de azúcar
Y caramelo, escuchando melodías
De tangos arrabaleros, que aun
Hoy, Resuenan en mis oídos.
Ese querer, qué renace en el alma
Que te devuelve a la vida
Al anhelado encuentro con la calma
En un grito místico, sagrado…
De un ámame; porque yo,
De vos ¡¡Quedo enamorada!!


Raquel Herrero

martes, 19 de mayo de 2009

MAÑANA



MAÑANA
Mañana me alejaré
Como ave migratoria
Surcaré los mares, los lagos,
Los océanos, las montañas
Y los valles
Volaré,
Y lo haré tan alto que
Cada estrella del firmamento
Me cubrirá con su manto
Porque desnuda voy
En busca de mi equipaje…
Mañana, me acercaré
A la risa, al encuentro, al abrazo
Y bien se que mis pupilas
Han de llenarse de llanto
Cuando banal la esperanza
Se pierda en el ocaso…
Y mis lagunas ya secas
Inunden los fracasos.
Por que mi mañana es hoy
Y el espejo el fiel reflejo
De mi cielo obnubilado
De lo que soy
De lo que siento
De preguntas sin respuesta
¿Qué, que buscas?,
¿Qué, que esperas?
¿Qué, de donde vengo?
¿Qué hacía donde voy?


Raquel Herrero

MAÑANA




MAÑANA
Mañana me alejaré
Como ave migratoria
Surcaré los mares, los lagos,
Los océanos, las montañas
Y los valles
Volaré,
Y lo haré tan alto que
Cada estrella del firmamento
Me cubrirá con su manto
Porque desnuda voy
En busca de mi equipaje…
Mañana, me acercaré
A la risa, al encuentro, al abrazo
Y bien se que mis pupilas
Han de llenarse de llanto
Cuando banal la esperanza
Se pierda en el ocaso…
Y mis lagunas ya secas
Inunden los fracasos.
Por que mi mañana es hoy
Y el espejo el fiel reflejo
De mi cielo obnubilado
De lo que soy
De lo que siento
De preguntas sin respuesta
¿Qué, que buscas?,
¿Qué, que esperas?
¿Qué, de donde vengo?
¿Qué hacía donde voy?

Raquel Herrero

MAÑANA




MAÑANA
Mañana me alejaré
Como ave migratoria
Surcaré los mares, los lagos,
Los océanos, las montañas
Y los valles
Volaré,
Y lo haré tan alto que
Cada estrella del firmamento
Me cubrirá con su manto
Porque desnuda voy
En busca de mi equipaje…
Mañana, me acercaré
A la risa, al encuentro, al abrazo
Y bien se que mis pupilas
Han de llenarse de llanto
Cuando banal la esperanza
Se pierda en el ocaso…
Y mis lagunas ya secas
Inunden los fracasos.
Por que mi mañana es hoy
Y el espejo el fiel reflejo
De mi cielo obnubilado
De lo que soy
De lo que siento
De preguntas sin respuesta
¿Qué, que buscas?,
¿Qué, que esperas?
¿Qué, de donde vengo?
¿Qué hacía donde voy?


Raquel Herrero

martes, 12 de mayo de 2009

LITURGIA





LITURGIA
Cómo liturgia sagrada
Son mis rezos en la noche
Hasta bien entrado el Alba
Tan solo una razón me asiste
Encontrar paz, para el alma
Que deambula en soledad
Justo, desde que te fuiste.

¡¡No quiero tal libertad!!
Impuesta por el destino
Cruel, desatino, falaz.
Encadenada a tu cuerpo
Yo quisiera caminar…

Liviano, sería mi castigo
Por amarte tanto y más
En monologa oratoria
Yo abogo, para olvidar.


Raquel Herrero

domingo, 10 de mayo de 2009

PORTEÑO





PORTEÑO
¡Ay, mi porteño y ladrón!
Que me robaste hasta el alma
Causante de mi perdición.
Esos negros ojos,
Clavados en mis pupilas
Esa piel, morena,
Que acrecienta mi agonía.
Que penetrando en mis venas
Adormecen mi razón
Qué solo escucha tu canto,
Tu melodía,
Tu voz.

Y yo, como jilguero al reclamo
Ligadita en la varada
De insinuada prisión…
Pues tú, acotaste las alas
De mi alado corazón.

Y aquí quedé yo, alojada
Como cepa de un farol
Que pincela ámbar y verde
Dándole, paso al amor
De un Porteño
Qué, cual si fuera ladrón
Fue sangrando cada poro
De un herido Ruiseñor.

Raquel Herrero

miércoles, 6 de mayo de 2009

ASÍ





ASÍ
Apaga la luz, mi amor
El fuego, está prendido
El brillo de nuestra piel
Será guía de un destino.
Amémonos, a placer
Con el gozo, en los sentidos.

Ha llegado el otoño
Mi cuerpo, siente frío
Y yo quiero que tú;
Seas mi cálido abrigo.
¡Ven, acércate..!
Derrama sobre mí
Todo tu delirio
Humedece cada pliegue,
Escala, hasta la cumbre
Rocíame de besos…

Y Poco a poco desciende
Resbala por mis laderas
Hasta alcanzar el arroyo
Que calme tu sed entera.
Aprisióname,
Será dulce la condena
Melodías de gemidos
Mientras al clímax me levas.


Raquel Herrero

lunes, 4 de mayo de 2009

SOY





SOY


Qué bien me sabe tu piel
Cuando mis labios recorren
Cada pliegue de tu ser.
Cómo me gusta tu aroma
Esa esencia que devoran
Lo instintivo de mi sed
Soy reo, soy Faraona,
Soy cómplice y receptora
De las ansias de un querer.

Cuando tus manos me rozan
Cuando, es cálida la piel
Cuando nacen las caricias
Renovadas, espumosas
Extendidas, glamurosas,
Insinuantes, gozosas…
¡Ay!,
Como retan y provocan
Deseos, hasta enloquecer.

Soy lujuria, soy esclava
Soy liberta, soy tu amada
¿Qué más quieres...?
¡¡Soy mujer!!

Raquel Herrero

SOY




domingo, 3 de mayo de 2009

PALABRAS





PALABRAS


No encuentro las palabras
Los versos conjugados
Se vuelven escarcha
La mente difumina
Los estados de mi alma.

Invaden los desatinos
Se quiebran las metáforas
Se regocija el hastío
Ensalzando sus hazañas
En este glaciar profundo
Sin una llama que arda
Inquebrantable quejido
Que su melodía guarda

¿Cómo romper las cadenas?
De acerados eslabones
Que no encuentran mas razones
Que seguir encadenados, ha
Siniestros corazones de hábitos
Enmarañados.

Perdida en el laberinto
Los versos se desquebrajan
No hay hechizos ni conjuros
Para encontrar la alianza
Aferrada a un espejismo
Mientras lágrimas resbalan
Gritándole al infinito
Poeta por compasión…
¡¡Devuélveme la palabra!!

Raquel Herrero

PALABRAS




PALABRAS
No encuentro las palabras
Los versos conjugados
Se vuelven escarcha
La mente difumina
Los estados de mi alma.

Invaden los desatinos
Se quiebran las metáforas
Se regocija el hastío
Ensalzando sus hazañas
En este glaciar profundo
Sin una llama que arda
Inquebrantable quejido
Que su melodía guarda

¿Cómo romper las cadenas?
De acerados eslabones
Que no encuentran mas razones
Que seguir encadenados, ha
Siniestros corazones de hábitos
Enmarañados.

Perdida en el laberinto
Los versos se desquebrajan
No hay hechizos ni conjuros
Para encontrar la alianza
Aferrada a un espejismo
Mientras lágrimas resbalan
Gritándole al infinito
Poeta por compasión…
¡¡Devuélveme la palabra!!

Raquel Herrero