sábado, 11 de diciembre de 2010
RECLAMO DE INVIERNO
RECLAMO DE INVIERNO
Este frío en la piel, esta boca reseca
Esta lengua, que muere de sed
Palabras, palabras, que no llegaron antes
Y esperaban un después
De par en par se abrieron los ventanales
De par en par, el frio vaho
Contaminando sus cristales
Y detrás, justo detrás, el cristalino brillo
De los mismos lagrimales.
No hay pereza en este caminar
Que a cada paso más y más se aleja
La frontera entre la única verdad y la quimera
Resulta, tan angosta, tan fiera…
Nada tiene, a quien nada le falta
Son sus bienes, engendrados desde la matriz
Regurgitando en su garganta
Uñas incrustadas en su espalda, recordando
Cuál era su herramienta en aquel jardín de infancia
El oxido corroe, el filo de la hojalata
Al peso, tal vez obtengas un arillo de plata
¡Cuidado con ese filo!, qué lo que no cura, mata
Y otra vez este frío, que no calma el desvarío
En esta boca de nácar
En estos senos ungidos de mermelada y escarcha
Pechos que antes fueran néctar
Pechos que hoy no amamantan, síndrome
De insuficiencia entre manos plateadas
Son otras las delicias
Qué a su vera van guardadas, mientras
El cuerpo sucumbe ante una sola mirada
La ruta de los espejos, viaja desnuda…
Ingenua, melodiosa, libidinosa y clara
Raquel Herrero
domingo, 5 de diciembre de 2010
UNA ESPAÑA QUE DUELE
UNA ESPAÑA QUE DUELE
Hoy me duele esta visión
Que a mi ojos enceguece
Hay una España perdida
Con metas, pero sin caminos
Una España que aun se crece
De enarbolados remolinos
Laberintos sin salida
Aguas, entre ríos tintos
Hoy me duele el sentimiento
De una España madre que ha parido
Mientras sus hijos vagan,
Deambulan, como peregrinos
Sorteando suertes
Macerando las vides de sus vinos
Antes de sembrar el grano
Donde siquiera la cava ha florecido
Hoy me duele esta España
Que se ha colmado de excesos
Sin ninguna garantía
Sin trabajo, sin esfuerzo, buscando
El refuerzo de la moneda herida
Una España que baila,
Mientras la otra suspira,
tratando de arrancarle al aire
sustento para su agonía
un mendrugo de pan
una techumbre sombría
un pecho qué amamante
la sed que arrastran de por vida.
Hay una España que se rebela
Acostumbrada a la buena vida
Y hay otra España que vela
La incontinencia de su mentira
Una España desde niña laboriosa
Cuando el hambre rondaba en cada esquina
Y ahora esta España me duele
Pasado el tránsito de aquellos días
Hijo…, Queda mucha tierra virgen
Hijo…, Busca la senda perdida
Hijo…, Labra tu fecunda tierra
Hijo…, Elige bien la semilla
Hijo…, Esa, será tu cosecha
Raquel Herrero
martes, 30 de noviembre de 2010
SIN CERTEZA
SIN CERTEZA
Embebo mis días, algunos demasiado aprisa
Para que no ahoguen, para que no dañen
Para alejar de mí, la tristeza infinita
Que tanto sabe; Qué me embarga,
Que me sabe amarga. Esa tristeza
Qué, con la ilusión acaba
La apatía, es el giro precursor en esos días
Donde sin manear tus movimientos, todo gira
Circulo vicioso que enrarece la porfía
De aquellos espíritus malignos
Que dentro nuestro, sin perecer anidan
Embebo las horas desde la puesta de Sol
Al albor del nuevo día
La incertidumbre se hace costumbre
Incómoda compañía de renombre
Pues lo mismo que tu nombre, es mi pan
Ese pan… “de cada día”
Ya, me embebí media vida y,
En este Ecuador que marca mi horizonte
Los días a veces, explosionan mi alegría
Cuando pasas por mi puerta, cuando sales
A la vida y me devuelves entre vocablos de poesía
La razón serena, la brizna de esperanza, la fe
Cuando me envuelves al fin, con tu compañía
Embebo las estaciones tras la esquiva sabiduría
Que desprenda conclusiones, que me lleve
A retomar esa vereda, que en el algún momento
Me dejó perdida
Embebo el firmamento y bajo mis pies
Hasta la tierra deja surcos de recuerdos,
Huellas que son solo mías
Para qué, construir una morada, para qué
Caldear éste fogón
Si no puedo embeber lo que más quiero
Un pedacito… De su exento corazón.
Raquel Herrero
viernes, 12 de noviembre de 2010
OPIO PARA CONTINUAR
OPIO PARA CONTINUAR
Anoche fue la noche
De los penares profundos
De la insuficiencia vital
De aquellos terrores nocturnos
Que el insomnio, no quiso olvidar
Ayúdame a desandar los caminos
A obviar que llegando a la meta
Se rompió el destino
Que nunca la espera fuera cierta
Sino el incierto de la Soledad
Ayúdame a comprender cómo, después
De haber bregado tanto, será solo el llanto
Quien acompañe a mis pies
Te pido exoneres mis fracasos
Y de mi mente anules, la fuerza y la fe
Cómo hacer ahora, para perdonarme
Cómo sostenerme en pie.
Después de saber que ya elegiste
Que has preferido lo palpable ante tus pies
Ante la promesa de un deseo inquebrantable
Que a punto estuvo…antes de fenecer
Ya no me ilusionan los Febreros
Aniversario dispuesto a la continuidad
Rompiendo el orden de sus afectos
Creyente desprotegido que no esperan en su altar
En mi delirio, busco el curso de la ebriedad
Necesito perder el sentido
Y no volverlo a recuperar.
No encuentro otro modo, de romper un destino
Empeñado siempre, en mi piel dañar
Dignamente, permíteme que el olvido
De muestra de mi honestidad
Nada quiero ya…, más que opio para mis latidos
Y que este dolor latente y atrevido
Deje de respirar.
Raquel Herrero
Anoche fue la noche
De los penares profundos
De la insuficiencia vital
De aquellos terrores nocturnos
Que el insomnio, no quiso olvidar
Ayúdame a desandar los caminos
A obviar que llegando a la meta
Se rompió el destino
Que nunca la espera fuera cierta
Sino el incierto de la Soledad
Ayúdame a comprender cómo, después
De haber bregado tanto, será solo el llanto
Quien acompañe a mis pies
Te pido exoneres mis fracasos
Y de mi mente anules, la fuerza y la fe
Cómo hacer ahora, para perdonarme
Cómo sostenerme en pie.
Después de saber que ya elegiste
Que has preferido lo palpable ante tus pies
Ante la promesa de un deseo inquebrantable
Que a punto estuvo…antes de fenecer
Ya no me ilusionan los Febreros
Aniversario dispuesto a la continuidad
Rompiendo el orden de sus afectos
Creyente desprotegido que no esperan en su altar
En mi delirio, busco el curso de la ebriedad
Necesito perder el sentido
Y no volverlo a recuperar.
No encuentro otro modo, de romper un destino
Empeñado siempre, en mi piel dañar
Dignamente, permíteme que el olvido
De muestra de mi honestidad
Nada quiero ya…, más que opio para mis latidos
Y que este dolor latente y atrevido
Deje de respirar.
Raquel Herrero
martes, 9 de noviembre de 2010
VOY BUSCANDO
VOY BUSCANDO
Entre mis manos retengo las tuyas
Porque acaso contengan el calor
Que desde que alcanza la memoria
Vengo buscando
En mis ojos, nublados de agua salina
Repongo tu mirada, cuando el recuerdo
Me pone frente a ti, como ese Sol
Que se alza en la montaña
Entre mis labios, tiemblan las palabras
Aquellas que nos dijimos y las otras
Que surgen como el secreto de un amor
Que se desgrana
En mi pecho, tengo el tacto de tu torso
Cuando abrazados, quedó el ángulo perdido
Nada cabía, más que el calor de nuestros cuerpos
Para quedar encendidos
En mis oídos aun resuenan los ecos tu voz
La voz conciliadora que anuncia mis desvelos
Quiero escuchar en silencio tus te quiero
Tu llamada, es luz de mi cielo
Desde el mismo centro de mi corazón
Me quedo acogiendo tu latente tintineo
Va fluyendo la sangre en su círculo viajero
Llega…, te quedas, me quedo.
Raquel Herrero
Entre mis manos retengo las tuyas
Porque acaso contengan el calor
Que desde que alcanza la memoria
Vengo buscando
En mis ojos, nublados de agua salina
Repongo tu mirada, cuando el recuerdo
Me pone frente a ti, como ese Sol
Que se alza en la montaña
Entre mis labios, tiemblan las palabras
Aquellas que nos dijimos y las otras
Que surgen como el secreto de un amor
Que se desgrana
En mi pecho, tengo el tacto de tu torso
Cuando abrazados, quedó el ángulo perdido
Nada cabía, más que el calor de nuestros cuerpos
Para quedar encendidos
En mis oídos aun resuenan los ecos tu voz
La voz conciliadora que anuncia mis desvelos
Quiero escuchar en silencio tus te quiero
Tu llamada, es luz de mi cielo
Desde el mismo centro de mi corazón
Me quedo acogiendo tu latente tintineo
Va fluyendo la sangre en su círculo viajero
Llega…, te quedas, me quedo.
Raquel Herrero
jueves, 4 de noviembre de 2010
HORA DE PARTIR
¿HORA DE PARTIR..?
Lo vio feliz, feliz como hacía tiempo
Y pensó
Que derecho me asiste a mí
A querer ser una parte de aquel trecho
De aquel camino, que no construí.
Tomar distancia, alejarse de allí
Era decisión compleja, dolorosa
Cuando desde ese campo, abonó su sentir
Pero aun así, las dudas eran tormenta
Qué camino tomar, qué decidir
No sabía hasta que punto, sin él
Valdría la pena seguir
Pero en su yo mas profundo se temía
Que ya no era necesaria su presencia
Que su ausencia, estaba por definir
Entregó lo que pudo, no hubo otra manera
Y ahora, que ya más no cabe
Que de algún modo llegó a la meta
¿Qué esperar?, cuando sabemos
Que el otro ha alcanzado la felicidad
Que supo encontrarla, poseerla
Que bien lo merecía y lo pudo lograr
Íntima felicidad, que indica
Misión cumplida.
No quiso alejarse, pero no hay cabida
Ya se llenó el vacio, llegó el momento
De callar
De darle culto a los sentidos, de rogar
Que en el algún punto del camino
Se vuelvan a encontrar.
Raquel Herrero
Lo vio feliz, feliz como hacía tiempo
Y pensó
Que derecho me asiste a mí
A querer ser una parte de aquel trecho
De aquel camino, que no construí.
Tomar distancia, alejarse de allí
Era decisión compleja, dolorosa
Cuando desde ese campo, abonó su sentir
Pero aun así, las dudas eran tormenta
Qué camino tomar, qué decidir
No sabía hasta que punto, sin él
Valdría la pena seguir
Pero en su yo mas profundo se temía
Que ya no era necesaria su presencia
Que su ausencia, estaba por definir
Entregó lo que pudo, no hubo otra manera
Y ahora, que ya más no cabe
Que de algún modo llegó a la meta
¿Qué esperar?, cuando sabemos
Que el otro ha alcanzado la felicidad
Que supo encontrarla, poseerla
Que bien lo merecía y lo pudo lograr
Íntima felicidad, que indica
Misión cumplida.
No quiso alejarse, pero no hay cabida
Ya se llenó el vacio, llegó el momento
De callar
De darle culto a los sentidos, de rogar
Que en el algún punto del camino
Se vuelvan a encontrar.
Raquel Herrero
GOTAS CRISTALINAS
GOTAS CRISTALINAS
Llora el verbo desde la primera hora
Llora su lamento, cuando implora
No me olvides, no, no lo hagas ahora
Llora la noche hasta que llega la aurora
Llora, humedeciendo la triste alcoba
Seca este llanto, que tanto ahoga
Llora el silencio de un tiempo que atesora
Llora, la nostalgia del recuerdo
Presente y ausente, siempre llora
Llora el muro que separa nuestros cuerpos
Llora, desquebrajado por su lamento
Quiere ser puente, quiere ser encuentro
El otoño está llorando porque añora
Encontrar la primavera entre tus manos
Vuelve a la vida primavera, aflora…
Llora el medio día, ángelus desangelado
Llora todavía, por no estar a tu lado
Denle dos alas para ser ángel alado
Llora la mirada, oculta en el firmamento
Llora, la fugaz estrella de nuestro Cielo
Los ojos inclementes; puro hielo
Y llora el verbo, que preserva el celo
Llora, en ese espacio tan tuyo
Desde un deseo…tan nuestro.
Raquel Herrero
lunes, 1 de noviembre de 2010
ELIXIR PLACEBO
ELIXIR PLACEBO
Raquel Herrero
Por tu lado pasa el viento sibilante
Déjalo marchar
Y percibe, su silencio cuando calle
Pues será entonces,
Cuando mi voz, puedas escuchar
Ella, te ha de llevar mis susurros
Mis gemidos, mis latidos lacerantes
Cuando decido, qué gozar del amor
Es contigo gratificante.
Me provoca, dejar que vuele mi voz
Y susurrante en tus oídos, escuches
Cada sonido, qué va arrojándose
Desde mi boca hasta tu boca
Cual hambriento peregrino
Delirante estoy…
Pero bien se lo que digo
Mis labios, sobre tus labios
Tu ombligo sobre mi ombligo
Tu pecho contra mi pecho
Tus brazos amantes, elucubrando mis sentidos
Te observo y mi deseo, es la complitud
El fuego que quema, en este cuerpo mío
Cuando proclamo mi sed
Y busco en la tersura de tu piel
Acompañes mi lujuria, mi lascivia de mujer
Hembra, que entre sus muslos emana
Como fuente clara, el elixir placebo
Donde me place, calmemos, esta sed
Raquel Herrero
sábado, 30 de octubre de 2010
AGRADEZCO
AGRADEZCO
Hasta hoy, te he agradecido tantas cosas
Pero olvidé, o tal vez no era el momento
Agradecerte otras.
El haber comprendido, que nunca te engañé
Que desde siempre, o desde el mismo día
En el que te conocí
Fui creando como ave prisionera, junco
Por junco otro nido, otra frontera
Libre como el pájaro libre, para volar
A donde quiera
Hoy elijo, llegar hasta ti, serte sincera
Agradecer la larga espera, donde comprendí
Que supiste verme como en verdad era
Que la palabra quimera, se alejó de mí
Hoy agradezco, la fuerza que te puso en mi camino
El oculto poder, que ha unido nuestro destino
Y nuestro sino es volver
Renacer desde el omniminioso culto a lo divino
Sabiendo que has decidido querer, quererme
Del mismo modo que yo te he querido
Sin juramentos, sin promesas ni testigos
Sencillamente así
Porque tú y yo, sin proponerlo, lo decidimos
Te agradezco pues, confianza y confesiones
Que colmaras mi vida, tantas y tantas ilusiones
Tu decisión de Bienvenida, cuando la vida
Lo decida y llegue, como llegó entonces
El latido acelerado, el compas de una sonrisa
El aire puro, la calma que precede a nuestra prisa
El labio enamorado, la piel febril…
Un te quiero a morir
Te agradezco, saber que contigo
Yo puedo, quiero y deseo, ser feliz.
Raquel Herrero
miércoles, 27 de octubre de 2010
SIN TU VOZ
SIN TU VOZ
Háblame, que me pierdo en tu silencio
Llámame, que no soy nada en estos versos
Mírame, que tus ojos es todo lo que tengo
No te miento,
Qué importa estar cubierto de gloria en este infierno
Qué importa mi enorme palacio
Si en él, no moras tu
Que importa la luz de mi grandiosa alcoba
Dime… Qué importa
Ni este lecho vestido de raso, ni esta alfombra
Si todo lo que piso es un fracaso, si de cada minuto
Sesenta segundos, eres tú, a quien añoro, tú, quien
Ocupa mi morada, para no sentirme esclava
De este infrahumano mundo.
¿Quién? Ha decido mi tormento, ¿Quién?
Ha elegido, mi lugar de nacimiento…
¿Quién? Elige mi destino, sin mi consentimiento
¿Quién? Se hará cargo de este inmenso dolor
Que cada día siento.
Tres claveles y una rosa, perfumaron el hedor
De la memoria
Taponaron el sangrado de mis heridas
Aliviaron con su presencia; tu lejanía y ausencia
Mas no pueden, saquear mi corazón
Arrebatar tu nombre, quebrar tu voz
Anular el espacio que te pertenece
Porque ahí, quise ponerte yo
Y no existe, fuerza humana, ni divina
Que arroje al abismo esta, mi decisión
Amarte, más que a la propia vida
Aunque la misma me niegue, derechos o razón.
Raquel Herrero
Háblame, que me pierdo en tu silencio
Llámame, que no soy nada en estos versos
Mírame, que tus ojos es todo lo que tengo
No te miento,
Qué importa estar cubierto de gloria en este infierno
Qué importa mi enorme palacio
Si en él, no moras tu
Que importa la luz de mi grandiosa alcoba
Dime… Qué importa
Ni este lecho vestido de raso, ni esta alfombra
Si todo lo que piso es un fracaso, si de cada minuto
Sesenta segundos, eres tú, a quien añoro, tú, quien
Ocupa mi morada, para no sentirme esclava
De este infrahumano mundo.
¿Quién? Ha decido mi tormento, ¿Quién?
Ha elegido, mi lugar de nacimiento…
¿Quién? Elige mi destino, sin mi consentimiento
¿Quién? Se hará cargo de este inmenso dolor
Que cada día siento.
Tres claveles y una rosa, perfumaron el hedor
De la memoria
Taponaron el sangrado de mis heridas
Aliviaron con su presencia; tu lejanía y ausencia
Mas no pueden, saquear mi corazón
Arrebatar tu nombre, quebrar tu voz
Anular el espacio que te pertenece
Porque ahí, quise ponerte yo
Y no existe, fuerza humana, ni divina
Que arroje al abismo esta, mi decisión
Amarte, más que a la propia vida
Aunque la misma me niegue, derechos o razón.
Raquel Herrero
lunes, 18 de octubre de 2010
DENTRO TUYO
DENTRO TUYO
Están en ti, en tu corazón
La clave y la llave,
Siempre en ti y tú lo sabes
Los pilares del amor, enraizados en la carne
Ese deseo y pasión, que nadie tuvo
Que nadie sabe
Están en ti, en esos pensamientos
Capaces de cortar el viento, para llegar
En estricto silencio, a desnudar el alma
A cobijar el cuerpo
A descubrir el perfil de unos labios sedientos
Mientras la piel exuda, exonerando secretos
Están en ti, las caricias guardadas
Con exultante recelo
Las manos que buscan poseer el verbo
En la tibia humedad de nuestro sexo
Conjuro entre los dioses que deploran
No haber podido ser ellos
Dueños resolutos, de la gloria y el averno
Y es que están en ti, solo en ti
El poder absoluto de los mil y un sueños
Donde transita la urbe cegada de celos
Y repican las campanas… Ay,
Adoloridas de misterio
Escucha a tu corazón, que yo al mío
¡Amor mío! No lo encuentro
He debido de entregarlo,
En algún momento.
Raquel Herrero
DENTRO TUYO
DENTRO TUYO
Están en ti, en tu corazón
La clave y la llave,
Siempre en ti y tú lo sabes
Los pilares del amor, enraizados en la carne
Ese deseo y pasión, que nadie tuvo
Que nadie sabe
Están en ti, en esos pensamientos
Capaces de cortar el viento, para llegar
En estricto silencio, a desnudar el alma
A cobijar el cuerpo
A descubrir el perfil de unos labios sedientos
Mientras la piel exuda, exonerando secretos
Están en ti, las caricias guardadas
Con exultante recelo
Las manos que buscan poseer el verbo
En la tibia humedad de nuestro sexo
Conjuro entre los dioses que deploran
No haber podido ser ellos
Dueños resolutos, de la gloria y el averno
Y es que están en ti, solo en ti
El poder absoluto de los mil y un sueños
Donde transita la urbe cegada de celos
Y repican las campanas… Ay,
Adoloridas de misterio
Escucha a tu corazón, que yo al mío
¡Amor mío! No lo encuentro
He debido de entregarlo,
En algún momento.
Raquel Herrero
Están en ti, en tu corazón
La clave y la llave,
Siempre en ti y tú lo sabes
Los pilares del amor, enraizados en la carne
Ese deseo y pasión, que nadie tuvo
Que nadie sabe
Están en ti, en esos pensamientos
Capaces de cortar el viento, para llegar
En estricto silencio, a desnudar el alma
A cobijar el cuerpo
A descubrir el perfil de unos labios sedientos
Mientras la piel exuda, exonerando secretos
Están en ti, las caricias guardadas
Con exultante recelo
Las manos que buscan poseer el verbo
En la tibia humedad de nuestro sexo
Conjuro entre los dioses que deploran
No haber podido ser ellos
Dueños resolutos, de la gloria y el averno
Y es que están en ti, solo en ti
El poder absoluto de los mil y un sueños
Donde transita la urbe cegada de celos
Y repican las campanas… Ay,
Adoloridas de misterio
Escucha a tu corazón, que yo al mío
¡Amor mío! No lo encuentro
He debido de entregarlo,
En algún momento.
Raquel Herrero
PARTIR LA VIDA
PARTIR LA VIDA
Que no daría yo, que no daría
Por poder tener mi vida, partida en dos
Compartiendo sus penas y sus alegrías
Entre mis dos océanos de amor.
Poder ser la saciedad y el hambre,
La sed y el cántaro para beber
Ser la hembra, la esposa y la amante
Ser madre… entregar y poseer
Besos y caricias que me llaman cada tarde
Cálidas sonrisas, dispuestas a complacer
Miradas ocultas entre la mar y su brisa
Miradas con prisa, ansiosas de placer
Ay, que no daría yo, por ser poetisa
Derramando entre versos todo este querer
Que recorre mis venas, escondiendo misivas
Las que yo te ofrezco y no puedes ver
Partido tengo el corazón, empecinado
Batallando sin reposo, sin control
Queriendo escapar y quedar anclado
Ser presencia viva en todo lugar
Escuchen mi ruego, virtud o caridad
Cómo, partir en dos la vida…
Y, esta angustia dejar de lamentar
Miren mi desconsuelo, miren mi soledad.
Raquel Herrero
Que no daría yo, que no daría
Por poder tener mi vida, partida en dos
Compartiendo sus penas y sus alegrías
Entre mis dos océanos de amor.
Poder ser la saciedad y el hambre,
La sed y el cántaro para beber
Ser la hembra, la esposa y la amante
Ser madre… entregar y poseer
Besos y caricias que me llaman cada tarde
Cálidas sonrisas, dispuestas a complacer
Miradas ocultas entre la mar y su brisa
Miradas con prisa, ansiosas de placer
Ay, que no daría yo, por ser poetisa
Derramando entre versos todo este querer
Que recorre mis venas, escondiendo misivas
Las que yo te ofrezco y no puedes ver
Partido tengo el corazón, empecinado
Batallando sin reposo, sin control
Queriendo escapar y quedar anclado
Ser presencia viva en todo lugar
Escuchen mi ruego, virtud o caridad
Cómo, partir en dos la vida…
Y, esta angustia dejar de lamentar
Miren mi desconsuelo, miren mi soledad.
Raquel Herrero
martes, 12 de octubre de 2010
SUPONGO
SUPONGO
Supongo que no sea el amor
Quien le ha dejado tanta herida a mi alma
Supongo, que fue el canto del ruiseñor
Disimulando
El Eco que dejaba el desamor
En este hoy que ya termina, queda
Germinado mi mañana
Un mañana que tal vez, para
Un engendro similar, como el que hoy acompaña
El trazado de la vida engullido por sus montañas
El montañero henchido y herida la castellana
Para que parir amor, si después no te acompaña
Y a su libre albedrío, emprende el vuelo
Hacia la inmensa llanura solitaria
Son los caminos, aridez y lontananza
Fieles testigos de una vejez que a ultranza
Acecha sus orillas, quebranta sus murallas
Se oculta bajo puentes, perdiendo su constancia
Se torna la piel febril, mientras amanecido, escarcha
Y las sienes apegadas a la crin, se vuelven plateadas
Se desdibuja la vida en un páramo sin fin
Nacer fue su comienzo y, después de su trayecto
Tan solo queda morir
De nada sirven los lamentos
Aunque se lamente al fin…
Sabe, que no fuera el amor su tormento
Sino aquel desamor, callado y lento
Que le hizo trizas al corazón
La fatiga, da paso al sopor que somnoliento
Expira un triste beso, antes de decir adiós
Raquel Herrero
sábado, 9 de octubre de 2010
PRECEPTOS POETICOS
PRECEPTOS POETICOS
Qué es, escribir poesía
Si no la libre expresión
Que en nuestro interior se anida
Es, materia viva, conciencia plena
Alusión surgida
Fuente qué con fulgor emana
Cuando la sed de poeta la reclama
Prediludio de un hoy o de un mañana
Boca que se desgrana
Descrubiendo entresijos
Incrementando miradas
Es, escribir poesía
Lo contrapuesto al visible fantasma de la nada
Es azúcar y Sal
Y hasta un sabor agridulce
Que nos deja
Esta lengua “extraña”
Es escribir bajo normas de la métrica o la rima
O describir cada verso de modo surrealista,
Como aquél alquimista,
Sentido y veraz
Cuando los versos van naciendo
Desde su plena libertad
Y su entrega nos llena
Por su atractivo ritmo y, su musicalidad
Poesía es caminar, acrecentar
Dando rumbo a las concesiones
Instinto a sus mil pasiones
Condición bilateral
Es, Verborragia inagotable
Silencios para gritar
Decálogo a corazón abierto
Destino y testimonio incierto
Embaucador de una verdad.
El poeta usurpa con desmedido afán
Creando universos propios, orbita inaugural
Es puro arte, construir poesía
Facultad innata, estado ideal
Es el todo y la nada en tus constantes
Es como el día y la noche
Cuya presencia es vital
Es semilla que germina
En las almas de poetas por llegar
Raquel Herrero
Qué es, escribir poesía
Si no la libre expresión
Que en nuestro interior se anida
Es, materia viva, conciencia plena
Alusión surgida
Fuente qué con fulgor emana
Cuando la sed de poeta la reclama
Prediludio de un hoy o de un mañana
Boca que se desgrana
Descrubiendo entresijos
Incrementando miradas
Es, escribir poesía
Lo contrapuesto al visible fantasma de la nada
Es azúcar y Sal
Y hasta un sabor agridulce
Que nos deja
Esta lengua “extraña”
Es escribir bajo normas de la métrica o la rima
O describir cada verso de modo surrealista,
Como aquél alquimista,
Sentido y veraz
Cuando los versos van naciendo
Desde su plena libertad
Y su entrega nos llena
Por su atractivo ritmo y, su musicalidad
Poesía es caminar, acrecentar
Dando rumbo a las concesiones
Instinto a sus mil pasiones
Condición bilateral
Es, Verborragia inagotable
Silencios para gritar
Decálogo a corazón abierto
Destino y testimonio incierto
Embaucador de una verdad.
El poeta usurpa con desmedido afán
Creando universos propios, orbita inaugural
Es puro arte, construir poesía
Facultad innata, estado ideal
Es el todo y la nada en tus constantes
Es como el día y la noche
Cuya presencia es vital
Es semilla que germina
En las almas de poetas por llegar
Raquel Herrero
viernes, 8 de octubre de 2010
SU
SUCEDE QUÉ…
De algún modo sucede qué
No resulta nueva la sensación
Tal vez, solo estuviera adormecida
Obnubilada, cubierta, por la invisible
Seducción, de aquellos ojos que un día
La miraran.
No reparó en el instinto protector de
Aquél celaje que difuminaba
Su brillo y color, su razón…
Aquella pasión que busca el corazón
Cuando perdido y fatigado
Se aferra al aliento de alguna voz
Que se sumerja en el acuífero gélido
Que emana, color grana, desde el interior
De algún modo, no sirven los reclamos
Cuando la valentía de lo osado
Te entrega con gallardía, lo que has buscado
Hay una verdad, un latente destino amurallado
Hay una soledad, desfigurada por un sueño errado
Sempiterno, postergado
Un sueño sin dueño, un velatorio olvidado.
Carente de dones, suplica razones
Para al momento comprender
Que tan siquiera puede ser ave de paso
Que desplegó sus alas para volar
Y el viento, turbulento, huracanado
Su vehemente y corto vuelo, estrelló
Dejando sus pasos a ras de suelo
Repostando en el angosto lodazal
Vuelve como ardilla herida
A lamer heridas en su madriguera
Vuelve a ese lugar sombrío
Donde nadie sepa de su soledad
Vana existencia, para quien nunca supo
Como saben los besos del verbo amar.
Raquel Herrero
De algún modo sucede qué
No resulta nueva la sensación
Tal vez, solo estuviera adormecida
Obnubilada, cubierta, por la invisible
Seducción, de aquellos ojos que un día
La miraran.
No reparó en el instinto protector de
Aquél celaje que difuminaba
Su brillo y color, su razón…
Aquella pasión que busca el corazón
Cuando perdido y fatigado
Se aferra al aliento de alguna voz
Que se sumerja en el acuífero gélido
Que emana, color grana, desde el interior
De algún modo, no sirven los reclamos
Cuando la valentía de lo osado
Te entrega con gallardía, lo que has buscado
Hay una verdad, un latente destino amurallado
Hay una soledad, desfigurada por un sueño errado
Sempiterno, postergado
Un sueño sin dueño, un velatorio olvidado.
Carente de dones, suplica razones
Para al momento comprender
Que tan siquiera puede ser ave de paso
Que desplegó sus alas para volar
Y el viento, turbulento, huracanado
Su vehemente y corto vuelo, estrelló
Dejando sus pasos a ras de suelo
Repostando en el angosto lodazal
Vuelve como ardilla herida
A lamer heridas en su madriguera
Vuelve a ese lugar sombrío
Donde nadie sepa de su soledad
Vana existencia, para quien nunca supo
Como saben los besos del verbo amar.
Raquel Herrero
sábado, 25 de septiembre de 2010
TENTACIÓN
TENTACIÓN
Como hicieran en aquellas tribus aborígenes
Cuyos orígenes hasta hoy, desconocía
No te niego que me tienta su “in-cordura”
De quebrar de algún modo toda norma
Qué sujeta a su estructura
Me intimida, me ahoga, me aprieta
Me manejo entre los sueños y quimeras
Para darle cierta forma a mi “cordura”
Convertida en Amazona resuelta
Que lanza su flecha a un destino con fortuna
Clavándose, en el mismo centro de tu pecho
Que a contrahecho
Se expande sonriéndole a la luna
Y es todo porque el extremo de la flecha
Va impregnado de las mieles de una boca
Carnosa, húmeda y jugosa… color de fresa
Me pregunto si en aquellas sabanas vírgenes
Donde el calor se desfoga entre sus ríos de plata
O la sombra de un verde follaje
Donde no existe el ultraje, sino el amor
el deseo y el placer que lleva con espuma su oleaje
Me pregunto, si después de un largo viaje
Yo podría pernoctar en él
Habitar, donde habitan los pájaros exóticos
Volar y descender, contemplar tus bellos ojos
Y anidar en la tersura de tu piel
de ese cuerpo color de miel que en pretérito imperfecto
Yo amara o amase, hasta el nuevo amanecer.
Podría marchar, ligera de equipaje
Y caminar por la senda desnuda de un paisaje
Donde no me cabe ninguna duda
Solo son necesarias, tu hambre y mi sed.
Raquel Herrero
Como hicieran en aquellas tribus aborígenes
Cuyos orígenes hasta hoy, desconocía
No te niego que me tienta su “in-cordura”
De quebrar de algún modo toda norma
Qué sujeta a su estructura
Me intimida, me ahoga, me aprieta
Me manejo entre los sueños y quimeras
Para darle cierta forma a mi “cordura”
Convertida en Amazona resuelta
Que lanza su flecha a un destino con fortuna
Clavándose, en el mismo centro de tu pecho
Que a contrahecho
Se expande sonriéndole a la luna
Y es todo porque el extremo de la flecha
Va impregnado de las mieles de una boca
Carnosa, húmeda y jugosa… color de fresa
Me pregunto si en aquellas sabanas vírgenes
Donde el calor se desfoga entre sus ríos de plata
O la sombra de un verde follaje
Donde no existe el ultraje, sino el amor
el deseo y el placer que lleva con espuma su oleaje
Me pregunto, si después de un largo viaje
Yo podría pernoctar en él
Habitar, donde habitan los pájaros exóticos
Volar y descender, contemplar tus bellos ojos
Y anidar en la tersura de tu piel
de ese cuerpo color de miel que en pretérito imperfecto
Yo amara o amase, hasta el nuevo amanecer.
Podría marchar, ligera de equipaje
Y caminar por la senda desnuda de un paisaje
Donde no me cabe ninguna duda
Solo son necesarias, tu hambre y mi sed.
Raquel Herrero
Y SUCEDE QUÉ
Y SUCEDE QUÉ
Contigo, solo contigo
He podido crear un mundo a mi medida
Llorar, cuando lo manda mi aflicción
Callar, ante absurdos discursos de causas o razón
Romper mi silencio al escuchar tu voz
No fingir, ésta, mi humana condición
Contigo, solo contigo
Sobran los secretos y huelgan los testigos
Cuando emanan de mi boca
Lo que dicen mis sentidos
Cuando el corazón se nutre de latidos
Esos, que se aceleran y enmudecen
Entre tu cuarto y el mío
Contigo, solo contigo
El calor de mi piel, nunca fue fingido
La humedad de mis labios
Se volvió, acuosa miel
Para aferrar dulcemente tus labios a los míos
Se elevaron los senos como altar florecido
En busca de tus rezos, suspirando su rocío
Contigo, solo contigo
Camino descalza, desnuda de abrigo
Si me llamas acudo y si no, estoy contigo
No hay llama que arda como este cuerpo prendido
Ni arroyo más constante, ni manantial mas fluido
Que los que nacen del verbo; deseo hacerlo contigo
Contigo, solo contigo
Que se me paren los pulsos
Si es mentira lo que digo
Contigo, solo contigo
Raquel Herrero
Contigo, solo contigo
He podido crear un mundo a mi medida
Llorar, cuando lo manda mi aflicción
Callar, ante absurdos discursos de causas o razón
Romper mi silencio al escuchar tu voz
No fingir, ésta, mi humana condición
Contigo, solo contigo
Sobran los secretos y huelgan los testigos
Cuando emanan de mi boca
Lo que dicen mis sentidos
Cuando el corazón se nutre de latidos
Esos, que se aceleran y enmudecen
Entre tu cuarto y el mío
Contigo, solo contigo
El calor de mi piel, nunca fue fingido
La humedad de mis labios
Se volvió, acuosa miel
Para aferrar dulcemente tus labios a los míos
Se elevaron los senos como altar florecido
En busca de tus rezos, suspirando su rocío
Contigo, solo contigo
Camino descalza, desnuda de abrigo
Si me llamas acudo y si no, estoy contigo
No hay llama que arda como este cuerpo prendido
Ni arroyo más constante, ni manantial mas fluido
Que los que nacen del verbo; deseo hacerlo contigo
Contigo, solo contigo
Que se me paren los pulsos
Si es mentira lo que digo
Contigo, solo contigo
Raquel Herrero
viernes, 24 de septiembre de 2010
festival de teatro especial paladioarte: Programa de Actividades
festival de teatro especial paladioarte: Programa de Actividades: "Día 24 de octubreSan Juan de los Caballeros (Segovia) 18:30 hBorrón y un mundo nuevo. Cia Teatro Discaparte. SevillaPara todos los públi..."
domingo, 20 de junio de 2010

RETÓRICA
Una imagen, un recuerdo,
La sed de momentos, el deseo
Una pasión, un sentimiento
La locura de un encuentro
Motivos sin quebrantos ni lamentos
Que abiertamente provocan
Las ansias de este averno
Febril, hambriento, anhelante
Por ti
Asumiendo que entre tu piel
Y tu carne…se halla mi alimento
Vampiresa de mis noches al acecho
Tu figura, reflejada en el espejo
Me quema la llama, que inflama
Mi sed de ti
Un sueño, una quimera
La larga espera, la pasión que ciega
Una puerta entreabierta
Y la otra herrumbrosa que no cierra
Un intento, cruel tormento
Un esfuerzo apenas sin aliento
Brasas que queman, corazón adentro
Calladas a pulcro silencio
Prendidas por ti
Un puente, un arroyuelo
La humedad de unos labios
Un murmullo susurrante
Una explanada de hierba fresca
Unas manos que danzan
Un cuerpo que varado se queda
Fuente inagotable de un elixir que condena
A ese clímax que llega
Para ti
Raquel Herrero

QUÉDATE CERCA
Hoy soy yo quien busca tus caricias
Quien necesita con urgencia
Un abrazo en la distancia
Yo quien suplica…
Hoy soy yo, la que parece
Haber vendido a su demonio el alma.
La noche fue triste y desvelada
Dialogué con mi interior
Y hasta le interrogué
A la funda de mi almohada
Solo obtuve, su mudez
Y un paño para enjugar mis lágrimas
Te recordé
Como sucede cada día y en cada madrugada
Te añoré, sonreí y bese tu boca color grana
De mis ansias bebí
El aliento que de tus labios se derrama
Aunque no baste pensar en ti
Para calmar esta pena que hoy me reclama
Por ello, te repito las mismas palabras
Pidiéndote a gritos calmes mi desolación
Y el furor que de la piel emana
Ámame hasta romper esta larga cadena
De prófuga condenada
Quiéreme, lo mismo que te quiere
Esta vida atormentada
Hoy… quédate cerca
Escuchando mi llamada.
Raquel Herrero
LATITUDES Y LATIDOS

LATITUDES Y LATIDOS
Todo cabe “Señores” todo cabe…
En el inmenso y mágico Buenos Aires
Mendigos, Indigentes, prostitutas
Y bohemios
Poetas, maleantes, quinquilleros,
Nobleza y arraigo, cariño a raudales
Todo cabe “Señores”, todo cabe
En este marco incomparable
----------------------
Chaquetón de lana
Abrigo de cuero
“Bolsillos de manga ancha”
Envoltorios de plástico y papel
Para cubrir el frío de la piel
Cuerpos maneados, afligidos,
Bandeados por el destierro
Cuerpos ajados, cuerpos marchitos,
Cuerpos olvidados…
Todo cabe “Señores”, todo cabe
En el sin par Buenos Aires
-------------------
El niño que de la teta mama
El niño qué llora porque ya
Del los senos, ¡no sale nada!
Y está aquél, que implorante
Tus ojos devora
Porque siente frio
Porque pasa hambre
Porque nada entiende
Más que su llanto lamentable
--------------
Obliga la necesidad
Y la desvergüenza aflora
Entre gritos silenciosos
Bajo el manto de estrellas
Cómo única alcoba…
Todo cabe “Señores”, todo cabe
En este bello y doloroso Buenos Aires
------------------
Mimos y tangueros,
Música de Bandoneón,
Violinistas callejeros
Artistas que dibujan mascaradas
Para esconder sus horrores
Y otros que reflejan fideligna tu cara
Esa que sonríe, mientras ellos
No tienen apenas nada
Unos pesos, unos huesos que aun sostiene
El ligero peso y, el cabello canoso,
Grisáceo, entre las sienes
Todo cabe “Señores” todo cabe
En mí amado Buenos Aires
--------------
Gentes que llegan de otras ciudades
Peruanos, chilenos, Bolivianos
Brasileiros, rioplatenses o porteños
Italianos, Portugueses, Asturianos
Gallegos de siempre
Todos viven, conviven y hasta mal viven
En esta Buenos Aires
--------------------------
Se mezclan los llantos y la risa
El barrio Tanguero, la plata y la Divisa
Las abuelas que en la plaza de Mayo
Se congregan como antaño
Pidiendo a la justicia, busque en los aledaños
Su memoria, su heredad, su sangre
Allá vertida…
Sus hijos y a los hijos de sus hijos
Rogando; que aflore la verdad
Antes de que la vida agonice
Y poder así, morir en paz
Todo cabe “Señores” todo cabe
En los misterios de Buenos Aires
-----------------------------------
Será posible también, qué algún día
¿Vuelva yo a Buenos Aires?
Donde dejé a buen recaudo
Mis constantes vitales, mis notas musicales
Mi alma como franquicia…
¿Me guardarán en la memoria,
Aquellos a quien dejé la intimidad
De esta historia?
“Guardame” por favor un pedacito de Gloria
Raquel Herrero
Todo cabe “Señores” todo cabe…
En el inmenso y mágico Buenos Aires
Mendigos, Indigentes, prostitutas
Y bohemios
Poetas, maleantes, quinquilleros,
Nobleza y arraigo, cariño a raudales
Todo cabe “Señores”, todo cabe
En este marco incomparable
----------------------
Chaquetón de lana
Abrigo de cuero
“Bolsillos de manga ancha”
Envoltorios de plástico y papel
Para cubrir el frío de la piel
Cuerpos maneados, afligidos,
Bandeados por el destierro
Cuerpos ajados, cuerpos marchitos,
Cuerpos olvidados…
Todo cabe “Señores”, todo cabe
En el sin par Buenos Aires
-------------------
El niño que de la teta mama
El niño qué llora porque ya
Del los senos, ¡no sale nada!
Y está aquél, que implorante
Tus ojos devora
Porque siente frio
Porque pasa hambre
Porque nada entiende
Más que su llanto lamentable
--------------
Obliga la necesidad
Y la desvergüenza aflora
Entre gritos silenciosos
Bajo el manto de estrellas
Cómo única alcoba…
Todo cabe “Señores”, todo cabe
En este bello y doloroso Buenos Aires
------------------
Mimos y tangueros,
Música de Bandoneón,
Violinistas callejeros
Artistas que dibujan mascaradas
Para esconder sus horrores
Y otros que reflejan fideligna tu cara
Esa que sonríe, mientras ellos
No tienen apenas nada
Unos pesos, unos huesos que aun sostiene
El ligero peso y, el cabello canoso,
Grisáceo, entre las sienes
Todo cabe “Señores” todo cabe
En mí amado Buenos Aires
--------------
Gentes que llegan de otras ciudades
Peruanos, chilenos, Bolivianos
Brasileiros, rioplatenses o porteños
Italianos, Portugueses, Asturianos
Gallegos de siempre
Todos viven, conviven y hasta mal viven
En esta Buenos Aires
--------------------------
Se mezclan los llantos y la risa
El barrio Tanguero, la plata y la Divisa
Las abuelas que en la plaza de Mayo
Se congregan como antaño
Pidiendo a la justicia, busque en los aledaños
Su memoria, su heredad, su sangre
Allá vertida…
Sus hijos y a los hijos de sus hijos
Rogando; que aflore la verdad
Antes de que la vida agonice
Y poder así, morir en paz
Todo cabe “Señores” todo cabe
En los misterios de Buenos Aires
-----------------------------------
Será posible también, qué algún día
¿Vuelva yo a Buenos Aires?
Donde dejé a buen recaudo
Mis constantes vitales, mis notas musicales
Mi alma como franquicia…
¿Me guardarán en la memoria,
Aquellos a quien dejé la intimidad
De esta historia?
“Guardame” por favor un pedacito de Gloria
Raquel Herrero

SOLÍCITA SOLEDAD
Sola yo y mis miedos
Sola, ante mis sueños y desvelos
Yo sola perfumando este te quiero
Para que llegue mi esencia y mi ruego
A cada recuerdo, a cada ausencia
-------------------------
Sola yo y mis constantes mutaciones
Sola yo y mis razones
Yo sola, absorbiendo cada nota
De un cántico que no suene a derrota
Que no escuche más, esa palabra rota
--------------------
Sola yo y la brisa
Sola ante la carencia de una sonrisa
Yo sola, embebiendo la caricia
De aquellos dedos que ya no están
Para palpar su cálida geografía.
----------------------------
Sola yo y mis fantasías
Sola ante la lucha de la vida
Yo sola, sin máscaras ni corazas
Enfrentando con coraje y osadía
El rito oculto de mi religión
-------------------------
Sola yo y mis anhelos
Sola, ante mi mundo desnudo
Yo sola frente a un mismo espejo
Reflejo de la soledad que aflora
Añorando lo que está…, tan lejos
--------------------------
Sola yo y mis esperanzas
Sola, donde la fe me alcanza
Yo sola y una misma sensación
Que tan solo es un compás de espera
En este juego de latente seducción
Raquel Herrero
SI SUPIERA

SI SUPIERA
Si supiera del dolor de mi alma atormentada
Si supiera del amor que le entrego sin palabras
¡Oh dios! Perdóname, si acaso estoy…,
Como ebria, en esta cruel estancia
Perdóname…
Por amarlo sin otra razón que no sea
Mi sed de amar
Porque ante mí, la vida se derrumba
Si él… amado mío, no está
Amar porque la piel me lo pide
Porque no acepto lo que el destino decide
Porque quiero amarlo y amarlo ya
Y después si la vida me lo impide, o
El destino lo decide
Acabar
Sencillamente terminar
Sabiendo que de su boca bebí
El elixir de la vida
Que su amor, jamás entró en declive
Que fue eterna mi honestidad
Mira, mira bien y decide
Pues tal vez no surja otra oportunidad
Ay amor, que ser feliz, me persigue
Cómo decirle que no
A, lo que mi alma suscribe
Entregarme por entero a tus ansias
Y mis ansias… de vivir
Raquel Herrero
TIEMPO PASAJERO

TIEMPO PASAJERO
El tiempo, siempre indiferente a tanto ruego
Va marcando cada paso del camino
Dejándonos esa huella de un destino
Grabada como tinta incrustada en la piel
Y es ese tiempo compartido contigo
El que ahoga mi llanto, el que marca mi sino
El que cubre mis anhelos y arropa este frío
Este frío que siente mi cuerpo
Cuando tú, no estás conmigo
Yo no puedo pedir nada, al tiempo enceguecido
Ni suplicarle siquiera escuche mis latidos
No puedo por más que quisiera
Hacerlo cómplice de mis desvaríos
De mis sueños de Sirena, que quisiera
Amanecer en un mar bravío
Y pernoctar en tu playa
Cuando hubiera anochecido
Yo no puedo pedirle ser Gaviota
Y emigrar hasta otro nido
A reposar entre tus alas
Cuando dulcemente estés dormido
Este tiempo que corre, raudo y atrevido
No sabe que con su marcha
Va acortando cada legua del camino
Ni sabe, que el infortunio presente
Donde se marcan las ojeras y se pierde
El color de éste cabello renegrido
Será júbilo mañana
Cuando las almas se junten
En la más humilde de las moradas
Y la noche deje de ser triste
Para dos vidas enamoradas
Raquel Herrero
ESTAS MANOS

ESTAS MANOS
Como en un registro seductor de la memoria
Llegan tus manos a mí…, forjada historia
Y observo estas manos qué en algún momento
Rozaron la gloria. Las caricias de otras manos
Son hoy, el recuerdo reversible, el acuerdo
De aquellos dedos entrelazados, de aquella
Eufórica sensación, que sin medida o sin control
Danzaban alegremente fuera de toda visión
Que lo juzgara improcedente. Manos unidas
Con una misma condición
Calmar el dolor de tanta llaga, de tanta herida
Fundir con pasión esa distancia que abrumadora
Oprimía el corazón, sin el mas leve sentimiento
De lástima ante la sin razón
De aquella separación que maldecía su suerte
Causante de la más triste desolación
Y así siento hoy, como están estas manos inertes
Quebrando la compostura por saberse diferentes
Queriendo ser lo que eran; ternura y calidez
Juguetonas y traviesas…dulce manjar para la piel
Enredo y picaresca, abrigo en el atardecer
Colándose descaradas entre su ser y mi ser
Abnegadas en dejar su huella, hasta la próxima vez
Son manos errantes, manos peregrinas
Manos que no mienten, manos que admiran
Manos que se resienten en esta obligada huida
Manos que aman otras manos…
Manos que quieren ser queridas
Raquel Herrero
lunes, 31 de mayo de 2010

EN ESTA NOCHE
Silencio por favor, guarda silencio
Que sean otros los vocablos esta noche
Una noche de pasión, donde el derroche
Sea sublime y contagie y contamine…
A dos locos amantes del amor.
Silencia con tus labios mis gemidos
Sellando mi piel, enmudeciendo el latido
Palpando paso a paso su camino
De mi boca hasta tu cuello
De tu cuello hasta el ombligo
Y Detén la humedad de tu lengua
En la cumbre de unos senos florecidos
Ay amor, amor amante,
Hazme perder el sentido
Hoy no quiero razonar...
Quiero vivir mi delirio
Quiero romper este dique
Navegar contra corriente
Dejar que indagues en este rio
Y abreves en sus afluentes
Quiero estar ebria de ti
Ver como emana la fuente
Y sentir como el deseo
Penetra esta cueva ardiente
Soy volcán en esta noche…
Guarda silencio amor
Hazme tuya plenamente
Raquel Herrero

PARTITURA
En esta melodía de silencios
Partitura soñada, pentagrama de fe
Se acogen mis lamentos a un mañana
Que confirme que nunca te olvidé
No he de pedir entonces permiso para amarte
Ni quedarán pendientes de una próxima ocasión
No ha de quedar el alma congelado
Mientras arde la sangre, por tan alta traición
Negué la vida a cada poro de mi carne
Roce tus labios congelando su sabor
Las caricias de tus manos, fueron infantes
Tu pecho y mi pecho estrechados sin pasión
Hoy lloran mis pupilas sus penares
Elevando al universo su oración
Perdón por haber sido tan cobarde
Regalándole a otros brazos tu calor
Y he de volver para pagar esta deuda
Para sentir; que sí merezco el amor
Para rociarte con la esencia más pura
Esa que perdura aquí en el corazón
Que no me pidan por piedad explicaciones
Que no busquen dentro mío, otra razón
Despertó de un mal sueño la mujer sin nombre
Mas nada importa, no es licito que se la nombre
Pues fue ella, quien de ella se olvidó.
Brotarán nuevos tallos de su madera noble
Y serán bellas las melodías en aquel viejo
“bandoleón”
Partitura soñada, pentagrama de fe
Se acogen mis lamentos a un mañana
Que confirme que nunca te olvidé
No he de pedir entonces permiso para amarte
Ni quedarán pendientes de una próxima ocasión
No ha de quedar el alma congelado
Mientras arde la sangre, por tan alta traición
Negué la vida a cada poro de mi carne
Roce tus labios congelando su sabor
Las caricias de tus manos, fueron infantes
Tu pecho y mi pecho estrechados sin pasión
Hoy lloran mis pupilas sus penares
Elevando al universo su oración
Perdón por haber sido tan cobarde
Regalándole a otros brazos tu calor
Y he de volver para pagar esta deuda
Para sentir; que sí merezco el amor
Para rociarte con la esencia más pura
Esa que perdura aquí en el corazón
Que no me pidan por piedad explicaciones
Que no busquen dentro mío, otra razón
Despertó de un mal sueño la mujer sin nombre
Mas nada importa, no es licito que se la nombre
Pues fue ella, quien de ella se olvidó.
Brotarán nuevos tallos de su madera noble
Y serán bellas las melodías en aquel viejo
“bandoleón”
Raquel Herrero
VOCES DEL INTERIOR

VOCES DEL INTERIOR
¿Que te sucede mujer?
Dime, cuéntame el porque de tan lánguida mirada
Cuando ayer, apenas era ayer, tu mirar era tan clara
Dime, que sientes mujer
Porqué, tan siquiera me recreas con tu dulce palabra
Cuando ayer, apenas era ayer, tu voz era tan clara
¿Acaso es tan grande tu penar?
¿o es tan oscura tu sala?
Que hasta sientes el temor al caminar
Por esta vieja senda conocida y transitada
¿Que puedo hacer por ti mujer?
Dime, cómo puedo arrancar de tus entrañas
Ese dolor, que arroba el brillo de tu mirada
¿Dime, que te hicieron mujer?
Porqué deambulas, lenta y cabizbaja
Cuando antes, eras gacela, alegre, alborozada
¿Acaso extrañas este lugar?
¿U otro, que hoy no te acompaña?
Presintiendo tus pasos en soledad
A pesar de siempre estar acompañada
¿Qué puedo hacer por ti mujer?
Dime, cómo cambiar esta alborada
Este triste amanecer que se dibuja en tu cara
Dime, donde mora tu cuerpo y donde tu alma
No veo en el espejo tu imagen reflejada
Y siento que estás lejos, muy lejos, desdoblada
¿Serán tus manos vacías?
¿Será ese temblor que emanas?
Vuelve tus ojos vida mía, vuelve tus ojos
¡Por favor¡ No esperes a mañana.
Raquel Herrero
VOCES DEL INTERIOR
VOCES DEL INTERIOR
¿Que te sucede mujer?
Dime, cuéntame el porque de tan lánguida mirada
Cuando ayer, apenas era ayer, tu mirar era tan clara
Dime, que sientes mujer
Porqué, tan siquiera me recreas con tu dulce palabra
Cuando ayer, apenas era ayer, tu voz era tan clara
¿Acaso es tan grande tu penar?
¿o es tan oscura tu sala?
Que hasta sientes el temor al caminar
Por esta vieja senda conocida y transitada
¿Que puedo hacer por ti mujer?
Dime, cómo puedo arrancar de tus entrañas
Ese dolor, que arroba el brillo de tu mirada
¿Dime, que te hicieron mujer?
Porqué deambulas, lenta y cabizbaja
Cuando antes, eras gacela, alegre, alborozada
¿Acaso extrañas este lugar?
¿U otro, que hoy no te acompaña?
Presintiendo tus pasos en soledad
A pesar de siempre estar acompañada
¿Qué puedo hacer por ti mujer?
Dime, cómo cambiar esta alborada
Este triste amanecer que se dibuja en tu cara
Dime, donde mora tu cuerpo y donde tu alma
No veo en el espejo tu imagen reflejada
Y siento que estás lejos, muy lejos, desdoblada
¿Serán tus manos vacías?
¿Será ese temblor que emanas?
Vuelve tus ojos vida mía, vuelve tus ojos
¡Por favor¡ No esperes a mañana.
Raquel Herrero

VUELO A RAS
Desde mi cuasi extinta libertad
Protejo el nido
Crías aladas que aprendieron a volar
Soy su testigo, rastreando el hilo
Que pudiera alejarlos del nidal
Ese qué ellos mismos construyeron
Ejemplo vivo de excusada privacidad
Desde mi cuasi extinta libertad
Soy amparo y refugio del Gavilán
Que insistente proclama su figura
La más alta, la más ruda,
La más engalanada y señorial
Robustas alas explorando un Cielo
Ya cercano al suelo, mientras reniega,
De un estado presente y otoñal
Donde pernoctan los últimos vuelos
Apurando los tiempos
De un finito despertar
Desde mi cuasi extinta libertad
He de seguir siendo Paloma
Surcando vientos, alejando el temporal
He de ser cobijo y alimento
Tierna caricia en la oscuridad
Posada para el guerrero
Esponjoso pañuelo, Paloma de Paz
Ahora no puedo alzar el vuelo
Desde mi extinta libertad.
Raquel Herrero

ACOMODO
Me interrogo, usurpo las respuestas, las acomodo
Le voy dando rienda suelta a la intuición
Y a esta inclinación que superpuesta,
Se acopla dulcemente en mi colchón.
La estrategia resuelve
Que siempre es la misma esencia la que llega
Que no existe más flor en mi jarrón
Que por más que me proponga
Mi cuerpo queda inerte, vacio de emoción
Si no llega la presencia de una suerte
Cuando permites embriagar mí sin razón
Y como un reo, condenado a muerte
Recibo el sacramento por mi última oración
Encadenada a tu pecho, gozando la emoción
Queriendo que pare el tiempo,
Que solo se escuche el aliento de tu voz…
Y vuelvo entonces a interrogarme
Pregunto, de donde nacen los vocablos del amor
De donde mi angustia retenida
De donde esta ingrata condición
De perseguir tanto sueño inconfesable
De contener los caminos del dolor
De ser parte de lo que llaman condenable
Cuando condena es la aflicción
De no ser carne de tu carne,
Lengua de fuego caldeando tu pasión
Suaves manos que acaricien tu semblante
Playa desierta… para dos
Raquel Herrero
lunes, 19 de abril de 2010
TE DIGO

TE DIGO
Miro tu boca y, me provoca
Me seduce imaginar
Que hace juego con mi boca
Qué ambas, son como un lagar
Y dulces, coquetas, ansiosas
Se prestan a degustar
El jugo que emana de su prensa labial
Miro tus ojos, hermosos como la mar
Siento que me sonrojo
Más no dejo de mirar
Y, en su iris cristalino, pretendo reflejar
Las ansias de este deseo
Que no quiero demorar
Entre tus olas…, déjame navegar
Miro tu torso desnudo
Y estallo como volcán
Mis senos desabrigados
Buscan en el su compás
Erguidos y maleables
Se dejan acariciar
Prueba…, prueba y verás
Miro y admiro
Esa figura escultural
Y me derrito y me digo
Que no hice más que comenzar
Que mis manos ya suavizan el camino
Que no quiero acelerar
Que voy a reposar en el ombligo
Y después…
Y después amado mío
Con toda gana, con todo brío
Voy a llegar hasta el final.
Raquel Herrero
Miro tu boca y, me provoca
Me seduce imaginar
Que hace juego con mi boca
Qué ambas, son como un lagar
Y dulces, coquetas, ansiosas
Se prestan a degustar
El jugo que emana de su prensa labial
Miro tus ojos, hermosos como la mar
Siento que me sonrojo
Más no dejo de mirar
Y, en su iris cristalino, pretendo reflejar
Las ansias de este deseo
Que no quiero demorar
Entre tus olas…, déjame navegar
Miro tu torso desnudo
Y estallo como volcán
Mis senos desabrigados
Buscan en el su compás
Erguidos y maleables
Se dejan acariciar
Prueba…, prueba y verás
Miro y admiro
Esa figura escultural
Y me derrito y me digo
Que no hice más que comenzar
Que mis manos ya suavizan el camino
Que no quiero acelerar
Que voy a reposar en el ombligo
Y después…
Y después amado mío
Con toda gana, con todo brío
Voy a llegar hasta el final.
Raquel Herrero
jueves, 15 de abril de 2010
MEDIDO A MEDIAS

MEDIDO A MEDIAS
Hoy quiero permitirme una licencia
Una verdad que tal vez solo pueda
Definir a medias
Pero así la realidad… ser sincera
Puede traer sus consecuencias
Y no encuentro el modo
De medir lo irracional
De expulsar a bocajarro, dentro
De las más íntima honestidad
Aquello que me desgarra
Que me punza como alfileres
Que sin sangre, me desangra
Tal vez porque se bloquearon
Los conductos de mi alma
Y en mi cuerpo cedió la atrofia
Ofuscando la mente sana
Hay palabras con adjetivo
Que resultan infringir la fiel
“fidelidad” del árbol genealógico
Que a menudo se desgrana
Un árbol tan arraigado qué
De sus alas rotas, ya jamás
Nacerán ramas y sin embargo
Hay quedan las gaviotas, el Halcón
Cómo jinetes troyanos
Mostrando su valor, en batallas
Que escaparon de sus manos
El resultado sigue siendo
Una licencia con engaños
Que dos mitades pelean
Al devenir de los años
Y la cordura es cobarde
Y la locura, un ente extraño
Que me derroca felizmente
Porque comparte conmigo
Los momentos memorables
Que quisieran ser plagiados
En este preciso instante
Pero la cordura frena
Lo ilusorio del deseo incontrolado
No es posible la cabida en un corazón
Que siempre luce encadenado.
Raquel Herrero
sábado, 10 de abril de 2010

LO QUIERO ASÍ
No esperes en la noche oscura de tus días
Ni en esos amaneceres en soledad, sin compañía
No llames en gritos silenciosos de agonía
Ni busques el reflejo de la fiel compañía
No hurgues en los recuerdos de aquello que poseías
Ni arrojes tras las paredes verdades y mentiras
No sufras porque sientas que no tienes alegría
Ni creas que hace tiempo, alguna vez la poseías
No sueñes que hubo un sueño, deseo de algunos días
Ni sientas qué por lástima dijiste qué la querías
No esperes a quien está cada noche
Y en cada amanecer es luz y guía
No grites a quien vaga cerca
Y es presencia y aliento de vida
No necesitas recordar, ella está
Frente a ti, espejada y viva
No te aflijas ni sufras más…
Es caricia en tu piel, vela prendida
Hembra que se rinde ante tu altar
Mujer complaciente y complacida
Déjate querer y quiérete
Y siente que hasta la muerte
Así lo quiero…, así ha de ser.
Ni en esos amaneceres en soledad, sin compañía
No llames en gritos silenciosos de agonía
Ni busques el reflejo de la fiel compañía
No hurgues en los recuerdos de aquello que poseías
Ni arrojes tras las paredes verdades y mentiras
No sufras porque sientas que no tienes alegría
Ni creas que hace tiempo, alguna vez la poseías
No sueñes que hubo un sueño, deseo de algunos días
Ni sientas qué por lástima dijiste qué la querías
No esperes a quien está cada noche
Y en cada amanecer es luz y guía
No grites a quien vaga cerca
Y es presencia y aliento de vida
No necesitas recordar, ella está
Frente a ti, espejada y viva
No te aflijas ni sufras más…
Es caricia en tu piel, vela prendida
Hembra que se rinde ante tu altar
Mujer complaciente y complacida
Déjate querer y quiérete
Y siente que hasta la muerte
Así lo quiero…, así ha de ser.
Raquel Herrero
viernes, 9 de abril de 2010
SABER Y NO SABER

SABER Y NO SABER
No se si el amor entienda de soledades
pero si se que por amor, la mía se hace grande
Y en este gran vacio inexplicable
Tan lleno de amor, de amor inconfesable
Queda prendida una rosa
Queda el ardor en la sangre
Queda el final en la fosa
Queda la esperanza al aire.
No se si la pasión entienda de libertades
O viva condenada a secretos pasionales
Pero si se que la pasión
Se mueve antojadiza por mi carne
Queda el delirio encendido
Queda el ansia de amarrarse
Queda el camino emprendido
Queda el deseo constante
No se si la razón entienda de facultades
Que faculten sin razón prometer lo que no saben
Amores eternos, amores de nadie
El amor va por entregas
Después, hay que renovarle
Queda la fértil tierra
Queda el surco renovado
Queda el jardinero oculto
Queda el plantío y la tarde
Raquel Herrero
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