domingo, 13 de noviembre de 2011

DE CADA SABLE...

DE CADA SABLE…


Me quedé ciega mirándote a los ojos

palpitando tu latido

Me aferré a tu cuerpo como poseída

sabiendo debías marcharte

pese al dolor sangrante

de tu explicable huida.

Miro obnubilada los espejos

Uno a uno…, tú sigues ahí con tu reflejo

Tan bello, tan noble, tan erguido

que reniego de esa sombra

complemento, doblez falsificado

error en la apertura de tu pecho



Maldigo la hora que indujo tu receso

Maldigo los espectros, que renacen a deshoras

Maldigo la llama que aviva este averno

donde tan solo quedaron brasas

después de arderte la piel

de quemar tu osamenta, de fenecerle

a la brisa, azul, espumosa, marina

después de apagarse la luz

en la penúltima esquina.



Hoy gimen los pilares de la tierra

sus elevados muros, se agrietan

El mundo se derrumba ante unos ojos

de mirada quieta.

Negro azabache colorea el cielo

y una estrella fugaz, se desvanece

El abismo cuadró su envite

y una vieja historia se repite

mientras gira delirante, toda orbita



Mas este mal…, astuto y maldito

no sabe;

Que no está escrito su final

que hay salida del infierno

que a pulso, no nos ganarán

Llegaran alas, blandidas de misterio

Rayos de soles prendidos en flor

Llegarán tiempos, donde hablar de amores

no sean causa de la desolación

¡¡Yérguete hombre!!

que de cada sable que en ti se clavaba

yo hice cruz bendita, ofrenda de amor.



Raquel Herrero

domingo, 6 de noviembre de 2011

AMOR LETAL


AMOR LETAL




El amor, fue aminorando

su tiempo de existencia

Minando poco a poco

toda fuerza

Declinando la invitación

para la lucha

Sabiéndose perdida,

Irremediablemente perdida



Era en vano fraguar

esperanza alguna…,

La luna, su luna,

había dejado de brillar,

reflejada en la laguna.

Pura, blanca,

bella, como ninguna

Reina de los cielos,

de las noches estrelladas

Ahora se blandía triste

en su triste retirada

El ocaso del tiempo

opacaba,

un halo de luz

que antes hubo en su mirar



¡Ay!, éste amor letal

que confirma indiferente

que mirar frente a frente

puede ser mortal

Todo y nada es complaciente

en esta ciudadela sin vigías

En este tren que viaja

sin raíles y sin vías



Lo llaman impúdico amor

la causa fragante de su agonía

Mira su alma, su desolación

Ponle fin a esta noble causa

O, devuélvelo a la vida

Razón de la sin razón

custodia de la fe rendida.



Raquel Herrero

ROMANCERO AL ALBA


ROMANCERO AL ALBA




Hasta el viento se estremece

Cuando pasa esta gitana

Hembra de sangre caliente

Puro fuego en la mirada

Sed de los hombres valientes

Rojo clavel que engalana

Balaustres y sus fuentes

Néctar puro que derrama

Mieles de diosa pagana

Al paso todos las siguen

Macarena engalanada



Quién te ha vestido de negro

En esta noche serrana

Gimen las caracolas

Lloran las esmeraldas

Las nubes grises se asoman

Vibra al tiento una guitarra.



¡Ay gitana!

Veo en ti todo lamento

Ese caminar de esclava

Ese morado en tus ojos

Esa alma encadenada.

No hay arrojo

“gitanilla de mi alma”



Quién te puso esta condena

Quién osa romper tu calma

Quién te ha dejado tan sola

En esta noche serrana.

Hombre que dices quererla

Hombre, que en vano ella aguarda

Raudo ven en su busca

Que muere la gitana al alba

Está fibrilando el viento

La noche negra se escapa



Raquel Herrero

jueves, 3 de noviembre de 2011

DE LUJURIAS Y DESVELOS

DE LUJURIAS Y DESVELOS




Me descubro ante ti

Oh dios, de no sé qué reino

Me descubro

Mientras me elevo entre nubes

Que amenazan con apagar el infierno

Me descubro

Para ser una más de su prostíbulo

No me vendo ni tengo testigos

Hoy soy y me siento

Ángel caído

Mis libros se han quemado

En este averno

El terrenal, el idílico, el honesto

¡Ja, ja, ja, ja...!

Que absurdo, pero que absurdo

Es este mundo turbulento



¿Has visto, como danzan las brujas,

rodeando la fogata, donde quemaron

hasta el aliento?



Observa su demencia

Ríen a carcajadas

Desnudos llevan los senos

Sus lenguas son humedales

Rociados de veneno

¡Y se tocan, se acarician, se masturban!

Locas sin juicio ni freno

¿O, acaso soy yo la loca?

¿La que delira en su juego?

Son ellas, las que me provocan…

Y en vez de alejarme,

más y más me acerco



Es a ti a quien busco

dios de mi único cielo

Penétrame hasta las entrañas

Desnúdame con tu boca

Cúbreme con tu deseo



Raquel Herrero

AMOR LETAL

AMOR LETAL




El amor, fue aminorando

su tiempo de existencia

Minando poco a poco

toda fuerza

Declinando la invitación

para la lucha

Sabiéndose perdida,

Irremediablemente perdida



Era en vano fraguar

esperanza alguna…,

La luna, su luna,

había dejado de brillar,

reflejada en la laguna.

Pura, blanca,

bella, como ninguna

Reina de los cielos,

de las noches estrelladas

Ahora se blandía triste

en su triste retirada

El ocaso del tiempo

opacaba,

un halo de luz

que antes hubo en su mirar



¡Ay!, éste amor letal

que confirma indiferente

que mirar frente a frente

puede ser mortal

Todo y nada es complaciente

en esta ciudadela sin vigías

En este tren que viaja

sin raíles y sin vías



Lo llaman impúdico amor

la causa fragante de su agonía

Mira su alma, su desolación

Ponle fin a esta noble causa

O, devuélvelo a la vida

Razón de la sin razón

custodia de la fe rendida.



Raquel Herrero

lunes, 24 de octubre de 2011

TODAS, MENOS UNA

TODAS, MENOS UNA




Soy como el sobrante


De un cántaro que rebosa y se derrama


Después de haber sido gota, óvalo


De cualquier lágrima


Ayer, sin tiempo ni medida;


Fui simiente, fui semilla, fui ramaje


Follaje que encubre


La ciénaga, el estiércol, la podredumbre


Fui pasto en llamas


Tea para avivar esa lumbre


Fui y sigo siendo


La ancianidad de la costumbre


Asumida por el hondo de la herida


Taponando su flujo, su derrumbe


Me asemejo a los dedos trashumantes


Apoyados en el suelo


Viajeros inconstantes qué, cual velero


Viran a favor de cualquier aire


Que no revoque frente a su espejo


Me siento pan enmohecido


Harina de otro costal


Grana verde, espigando el trigo


Migas con leche fresca para mojar


Me siento cauce de otro rio


Tormenta, huracán, bálsamo


Que como viento tranquilo


Acaricia su rostro, su piel, su beldad


Soy la calma y la rebeldía


El manto de las noches de vacío


Cubriendo la desnudez del alba


Rogándole al alma, gire su destino


Soy la que ama, la que perdona


Y olvida, anidando en la memoria


Cada ramo hecho poesía


Desdibujando su filigrana


En un rictus de labios, boca


Color de la grana


Soy erotismo en la piel templada


Fuego en el averno, saciedad colmada


Soy hembra que rebosa


Lujuria sobre tu almohada


Mujer desposada, cadenas ocultas


Alondra libre, de cortas alas


Soy esquiva, diva, dama


Soy el libro de la vida


Donde aun no está escrita


La última palabra.



Raquel Herrero

martes, 18 de octubre de 2011

ENTERAMENTE MÍA

ENTERAMENTE MIA




En el quinto escalón

Justo ahí, en ese quinto

Vuelvo a ser yo

Enteramente mía

Cruzando esa barrera del sentir común

Cerrando las hojas de su partitura

La música suena, melódica

Como canto de alondra o ruiseñor



Desde otro balcón

Observo la angosta primavera

Quién sabe si fueron quimeras

de la penúltima estación



Necesito alejar de mí esta agonía,

Caldear el espacio

de estas sabanas aun frías

hasta que al fin, penetras dentro

y reclamas mi piel

para calmar tu sed y mi lamento



Dicen que es innoble esta locura

Suenan gritos…, el lobo aúlla

Regurgita la bestia humana

Obtusos vocablos de fango y herida

Y una vez más; la prisa

Llegaré; hasta el quinto escalón

Y otra vez, seré

Enteramente mía

La historia se repite, día tras día

Me libero, encadenada a este juego

Juego, llamado vida

No hay tiempo que perder

Vuelan, desaparecen las horas

Y yo quiero sentir, como siento ahora

Amanecer en ti;

Gozosa de aquella ensoñación

Donde gemía la hembra

Y bramaba el varón

Donde la fortuna inquieta

Paraba las agujas del reloj

Y contemplaba nuestro lecho

Sed y hambre, haciendo el amor

Lo humano y lo divino retándole

Al cuarto, al tercero, al segundo

Al primero…

Para llegar en plenitud, a ese delirio

De lujuria y desvelo

Que aparece y nos llama

Coronando el último escalón.



Raquel Herrero

domingo, 16 de octubre de 2011

DESAHUICIOS ¿INMORAL?

DESAHUCIOS… ¿INMORAL?




Sucede en España, hoy, en pleno Siglo XXI. Bancas y Gobiernos, cómplices del dolor, del sufrimiento de los más desfavorecidos. La clase media baja, tal y cómo ellos denominan a una parte de esta Sociedad nuestra.

Se llama Ana, aunque podría llamarse, Pepa, o Juana. Lo cierto de esta historia es que una mujer que enviudó a los veinticuatro años, madre de dos hijas. Por las que lucho para sacarlas adelante. Mantuvo a sus hijas dignamente, con el sudor de su frente Con ese mismo sudor fue capaz de conseguir un hogar para ellas, una humilde vivienda de protección oficial que hasta hace apenas unas horas era de su propiedad.

Como cualquier madre, avaló con su pertenencia el crédito hipotecario que su hija había pedido para conformar su propia familia. Su propio hogar.

Las circunstancias de la vida, dieron al traste con el matrimonio conformado por su hija y yerno. Pero la hipoteca no entiende de situaciones que no sean financieras.

La ruptura del matrimonio, daría paso también a la quiebra de acuerdos firmados por ambos. Ella, tendría ahora que hacerse cargo de la deuda, puesto que su pareja, había desaparecido sin rendir cuentas.

Imposible llegar a cubrir tanto gasto. O llegaba un Milagro o la hija de Ana, perdería su vivienda. El milagro estaba en Ana, Viuda, Jubilada, con una pensión de cuatrocientos cincuenta euros mensuales, que ella ofrecía llorando para saldar una deuda de dimensiones inimaginables.

No alcanzaba. A su Banco no le valía, no le parecía suficiente y por ello. Con una orden Judicial. Desalojan primero a la hija de aquella vivienda que aun no había terminado de pagar y después sin el más mínimo pudor o remordimiento, con una nueva orden Judicial, desalojan a la madre de aquella vivienda, donde pasó su vida, sus pocas alegrías y sus muchos pesares. Vivienda de su propiedad.

Madre e hijas, se ven en la calle. ¿Inmoral?



Raquel Herrero

NO MÁS PREGUNTAS

NO MÁS PREGUNTAS




Hay preguntas que mejor es no hacer


Respuestas que hacen llaga de la herida


No preguntes pues


Aunque alguna vez, intuyas mi agonía


Te doy excusas, lo sé


Mi cabeza es marabunta de porfías


Hago apuestas a un mundo que no ve


Que no sigue mi rumbo


Que por más que lo atraviese, ya lo ves


Todo, o casi todo resulta indiferente


Deja que escriba, deja que viva


Entre letras que resultan complacientes


No me juzgan, ni perturban, no me hieren


No me clavan alfileres


En el mismo punto de otras cicatrices






Sigo mi propia directriz


Consciente de la grandeza de otros nombres


Se bien, que no soy una Segades


Ni, un Cediel, ni Brindisi, ni Bonilla


Ni el admirado Revilla…


O, tantos otros que a mí me parece


Son, una maravilla


Más no lo pretendo, déjame ser






Qué más quisiera yo


¡Qué más quisiera!


Que poder alcanzar tanta frontera


Derruirla con mis propias manos


Crear un solo camino


Llevarte siempre a mi lado


Fundirme en ti, como se funden


El agua y el barro


Perpetuar el epitafio de un altar


En el que diga:


¡Ella, intentó llegar!


No más preguntas “por favor”


Es una deuda; que ahora no puedo saldar.



Raquel Herrero

PAPEL MOJADO

PAPEL MOJADO




Perdóname,

Si acaso ves este papel humedecido

Me siento sauce llorón,

de ramaje y tronco erguidos

Que hoy, al observarte se truncó

Se lastimaba de si mismo

De no haber nacido siquiera gorrión

Para entregar su vida, volando hasta tu nido

“Pobre árbol”, que otoñal, descolorido

Agoniza enraizado en su lugar

Discúlpame,

Si a mis versos no les ves sentido

Si no encuentras su imagen por doquier

Hubo cambio de estación y tengo frío

Otra vez se ha parado este reloj

Los cristales empañados,

Absorben todo este manantial

Que emana como gotas de rocío

Mientras la dermis comienza a tiritar

Quisiera salir de este lugar

Ser andariego, recorriendo los caminos

Llegar o no llegar, donde le plazca al destino

Huir, escapar, sentirme libre, soñar contigo

Quedar adormecido por toda la eternidad

Tanta veces he mirado al Cielo

Tantas quise ser viento, vendaval, brisa suave

Que dieran alcance a esta sed de amar

Que anduvo siempre perdida en los espejos

Reflejando su desnudo en soledad

Siento prematura esta vejez

Ajada la persistencia de mí empeño

No quise apropiarme de nada, bien lo se

Más no permitas que pierda ese mirar

de quien siempre sentí mi dueño.



Raquel Herrero

DESARRAIGO

DESARRAIGO




Qué es el amor


Si no esta pena, encadenada al alma mía


La torre de un castillo amurallado


En cuya almena, queda escondida la pena


Esta pena, pena mía.






Qué es el amor


Si no sangre y espuela


¿Desde dónde se divisa?, ¿hasta dónde llega?


Su perfume, su melancolía, su esencia


Dama, de versos y quimeras






Qué es el amor


Si no duelo y condena


Savia virgen, de andrómedas hechiceras


Gestación dolorosa, prematura estela


No hay alcance, no hay ribera






Qué es el amor


Más que silencio y entrega


Baco embriagado, surtidor de la gema


Piedra preciosa, que engalana y puebla


Poemas que desgarran, que quiebran






Qué es el amor


Si no dulce amagado, opio que envenena


Vísceras con sabor a sal, huidas de la quema


Delirio, tortura y flema


Piel febril en un abril, sed de una sed perpetua


Fucsia, morado y gris, toda mi alcoba llenan






Qué es el amor


“Por dios”, ¡cerradle la puerta!



Raquel Herrero

VERSOS AL DESENFADO

VERSOS AL DESENFADO




Pensar en ti, es como cabalgar

A lomos de un potro desbocado

Sujetando la crin

No sea que por un desliz

Me vea a horcajas de un caballo alado

¡Ay!, “ pobre de mí”

Qué bebo los vientos que te llevan y traen

Que mi sustento, está en tu manantial

Que mi grial, dejó de ser sacramento

Y juro y perjuro, que será el final

De estos tiempos que no fueron buenos

Alejada siempre de mi libertad.



Pensar en ti, es como soñar

Un universo donde nadie habita

Más que tú, más que yo

Y esta pila de mármol y agua bendita

Que me indulta de pecados y pudor

Cuando acudes a la cita

Sin trenes, sin vías, sin estación

Viajando entre lamentos y risas

Subidos a una nube de algodón

Que nos aleja de cualquier prisa

Por apearnos de su vagón.



Pensar en ti, es como crear

Un manto de estrellas bajo la brisa

Caminar descalzos en su halo de luz

Ronronear despacio, desabrochar la camisa

Gozar palpando, degustar paladeando, besar

Ungir los labios, silentes de cualquier agravio

Morir mil veces y despertar

Dulcificando la vida, obviando el sonrojo

De vergüenzas paridas

Entregarse sin más, como se entregan

Las almas dubitativas

Pensar en ti…

Es una apuesta sin final.



Raquel Herrero

A VECES

A VECES


A veces siento la vida rota


Cómo, se me escapa entre las manos


Cómo, siendo yo, he de ser otra


A veces no alcanzo, no comprendo


El devenir de las horas


Platicando en vano, ajustando el tiempo


Lustrando cada cristal,


mientras amainan los vientos


Y ese lamento que a mi pesar


Vaga errabundo, por aldeas y templos


Llamo a la cordura y, yo misma me abstengo


La duda me corteja y sin temor asiento


Me daña tanta pureza,


encubierta en los espejos






En esta vía láctea, caen las estrellas al suelo


Fenece la mirada culta


El rastrojo se hace heno


Llegan los himnos cobardes


De los que gritan al Cielo


Y un pésame señor exponen


Apuntalando a su clero


¡Desahucio para los pobres!


Eterna paz, para los muertos


La gran muralla se desquebraja


Y yo al temple me sostengo


Mientras mis miedos tiritan


Y ahogo el grito de adentro


La vida se va escapando


Entre túneles mugrientos






Tengo hambre de sentirte vida


Y vivo tengo, todo mi empeño.



Raquel Herrero

sábado, 24 de septiembre de 2011

ESA MIRADA

ESA MIRADA


Me estremece esa mirada de arcoíris apagado


entre nubes rojizas, de un cielo quebrado


Se ausenta de mi ego, la inusitada terquedad;


La absurda creencia,


de que solo lo que vimos fue verdad.






¿Y qué, de lo que sentimos?






Acaso, sin rozar la piel, ¿no llegaron otras manos?


¿Acaso el temblor febril, en una noche de Abril,


no le dio paso a la entrega,


a las mil y una caricias, que vadeaban


con un mismo fin?






¿Y qué, de lo que sentimos?






¿Acaso, no llegó la lengua muda,


a humedecer esos labios?


¿No dejó su huella el nacarado marfil?,


mordisqueando una boca


en aquella noche loca…, noche de Abril.






Me estremece esa mirada, que le ha puesto fin


a la infinitud de dos estrellas en cruzada


Se rindieron las armas y, en esa quietud


No habrá noches que embelesen su alborada


Ni melódicos gemidos


que musite aquél laúd.










¿Y qué, de lo que sentimos?






¿Acaso, no se fundieron, fuego y escarcha;


frio y calor que anhelantes se buscaban?


Risas en el corazón y dádivas sorpresivas


Que dejaron de atender otra razón.


La muerte en Soledad se llenó de vida


¿Y qué, de esa mirada…?,


Reflejada en el espejo, a plena luz.



Raquel Herrero

lunes, 19 de septiembre de 2011

LO BUSQUÉ

LO BUSQUÉ


Busqué su nombre en esta bendecida tierra

Lo busqué, en cada piedra del camino

En cada senda

Bajo el agua del caudaloso rio, en el hastío

de mis tardes somnolientas, lo busqué;

Desgastando mis suelas

Escalando la empinada roca. Delirando,

Tal vez loca…

Busqué la huella de lo que toca, su mirar,

sus andares, la palabra rota

Su cabello, su esfinge, su boca

Sí, lo busqué

En partículas de viento, en todo momento

Bajo el sauce entristecido, entre mis dedos

de frío, ateridos

En aquel invierno infernal. En primavera

Cuando las aves parecen regresar

Lo he buscado en las esperas, en la voz primera

En el aliento que su aliento me da

Entre ensueños y quimeras

Entre sábanas de raso. En mi triunfo

En mi fracaso

Al ocaso de Sol, a la luz de un farol

Entre risas y llantos, melodías y cantos

Notas ociosas de un viejo acordeón

Lo busqué, en inhóspitos lugares

Entre lagares

En la prisión donde duerme

lo que alguien condenó.

Entre gestos amables, en el fruto deseable

En el perfume de una flor

Lo busqué;

En el tiempo omnipresente, entre la gente

Y en este latido silente

Qué, agonizando siente, que busca un nombre

Que jamás existió.



Raquel Herrero

sábado, 17 de septiembre de 2011

MEDITABUNDA

MEDITABUNDA


Quiero hablar;


De aquellos sentimientos que me habitan


Desde aquél lugar que mi memoria alcanza


Sostengo con rigor apasionado, con nostalgia


Aquellos, cuya sentida huella,


Quedó grabada en la piel, bajo la piel


Y en este músculo latente, que hizo frente


A la súbita muerte, descortés y falaz


Quiero contar


Que he caminado, por anchas avenidas


Por caminos bifurcados,


por sendas pedregosas, por atajos espinados


He caminado entre pétalos de rosa


y entre copas de vino amagado


He tomado la vid de la vida y el aire contaminado


He sentido cómo escuece la herida


Cómo duele si ahondan en la llaga


He visto sus cicatrices cubiertas de sal


Salmuera conservera, mientras la vida se va


Quiero decir


Que fueron mis pasos, titubeantes,


Que algo más tarde, aprendieron


Paso firme y hacia adelante, paso ligero


Llegaron otros pasos, que creo se perdieron


En algún momento, en algún lugar…,


esos pasos quedaron ciegos. O amarrados a un disfraz


O, encadenados a su carcelero.


Quiero creer


Que vivir son estaciones renovadas


Que he aprendido a tejer alegrías


Y a esconder, alguna que otra lágrima


Que amé y fui amada; Sin elección me abandoné


a esa entrega total que busca el alma


Qué he ardido en el averno de su cuerpo


Qué su mirada traspasó mi soledad


El, es mi abrigo en las frías madrugadas


Es, el sueño del que nunca desperté.



Raquel Herrero

miércoles, 14 de septiembre de 2011

TAN SOLO, LO ADIVINO

TAN SOLO, LO ADIVINO


Una palabra, una expresión,


un concepto primitivo, una razón


Un motivo que motiva, un verbo


que nombra, que nace en la sombra;


Que oculto se acuna


en el mismo centro de tu corazón


Un átomo invisible, un señuelo,


una prisión


Un pájaro que vuela libre, una condena


Una pena, un dolor


Un tamiz, un tapiz, un deseo, un color


Una audacia en la noche, un derroche


El canto alegre de mi ruiseñor


Un huella perseguida, una herida


La elegía del veto, el duro reto


La quimera y fantasía


Alegoría de tantos desencuentros


Cuento, simple. Simple cuento


Invento que atajando soledades requería,


gritar silencios, callar verdades


Alzar júbilos al viento, vendimiar los olivares


Damisela que canta a Cupido y sus bondades


La flecha sin tino, marcando un destino


Desamor en los lagares, cosechas de ácido vino


¿Qué es el amor?, ¿alguien lo sabe?


Yo, tan solo lo adivino…



Raquel Herrero

domingo, 4 de septiembre de 2011


“CÓMO TE TEMO”




Cómo te temo palabra, cómo te temo


Cómo temo a este silencio que me embarga


Prefiero mil veces a un águila voraz


Al viento que ruge y se agita en la tormenta


O, a las bravías olas que embisten en la mar


Alguna vez tuve temor de dios


Tuve miedo de mi desnudez, miedo a la muerte


O, la vejez.


Miedo a penetrar en mi morada, miedo de él


Tuve miedo de dormir callada,


de aquel grito en la garganta


Que nunca pronuncié.


Tuvo miedo, mi alma desangelada


Tuvo miedo mi niñez


Y hoy te temo palabra


Guadaña que hacía mí misma lancé


Desnuda de anarquías o marañas


Fuiste como lengua extraña


Dejando mi boca coagulada de sed


Y desde esta mudez


Se lapidaron muertos que la memoria empaña


Ríos de roja tinta derramaron su ayer


Y te llamo en silencio cada madrugada


Y tú, palabra que me diste tu palabra


Dime, cómo de mi encarnadura


Arranco tu figura


Si la palabra engaña y desde esta España


Temo decir palabras que me maten otra vez.



Raquel Herrero

viernes, 2 de septiembre de 2011

INFLUENCIA DE SABINA II, “Tanto que, no conté”



 
INFLUENCIA DE SABINA II, “Tanto que, no conté”




Tanta historia que aun no conté


Tanto cuento infernal, con murallas


abruptas de arena y de cal


Tanta sal en los ojos que ayer fueran mar


donde pude mirar el sol amanecer


Sin dañarme la piel sin quebrarse el disfraz que apañé


Para ser admirada en la playa de piras y pirañas,


que danzaban hasta enloquecer.






Fue ayer, con bikini de rayas y una cita a las tres,


en la que me acompañas; hasta el amanecer.






Me dormí, suspirando por su filigrana


Su imagen que empaña mis versos de sed


Y otra vez, vamos a la deriva…


En esta tabla esquiva de mi timidez.


Sonreiré, si me alegras la vida


Con el ancla que anida en un puerto de barcas perdidas


Donde toda diatriba se resuelve al querer


Izar velas al viento y, a contraviento;


Navegar otra vez.






Quiero ser, de tu ser, la pirata o corsario


Lamiendo las cuentas del viejo rosario


De ese dios que inventé, imitando al sagrado


Al que acuden los necesitados, los hambrientos de fe


El enfermo de amor exiliado, el viejo amargado


que ha perdido su aquél y pretende ser exonerado


pidiendo clemencia para Lucifer






Dónde fue, que enlazadas tus manos, mis manos


Decidimos nadar, en un mar agitado, hasta que


Me soltó de la red y emigró, como pájaro alado


Y sentí perpetrar el dolor, en este, mi costado


Y me ahogué en ese mar…,


de un amar sin amor que quedó naufragado.



Raquel Herrero

VEN ENTONCES




VEN ENTONCES



Tengo preparado mi equipaje

Mi traje de piel, su forraje

Que para entonces ha de ser

Suave blonda de algodón

Ligera como el aire

Sé, donde queda la última estación

Ese último adiós

Que ya no escucha nadie

Pero antes; quiero sentir la vida

Quiero que ella me aguarde

Entre sus alas quizá ralas, cobijarme

No es necesario volar

Para que llegues en esta tarde

Tarde, que suma a la suma de otras tardes

Tarde, donde la lluvia deje de mojarme

Estoy segura, tranquila, confiable

Me eximen de culpas dos calas gigantes

Aquellas que guardaron el exilio de la carne

la que fue manjar, de dientes encomiables

Hoy, me redime lo no condenable

Usurparon una niñez, de nada soy culpable

Creció la niña, parió su hambre

Ser vida, ser mujer, ser alguien

Si de mi entrega recojo, semilla en los trigales

Una flor con la esencia de mi fe constante

Si recojo, el recuerdo de un amor

Entregado a raudales

La vida será plenitud

Ven entonces, dama enlutada

Ven…, ven a buscarme.



Raquel Herrero

jueves, 1 de septiembre de 2011

HUIR HACIA NINGUNA PARTE


HUIR HACIA NINGUNA PARTE


Tengo que huir de tus palabras


Por no romperme en pedazos


Esconder el abrazo y acallar esta voz


Cerrar los ojos, presionar los labios


Tengo que morir despacio


Por no perder la razón






Tengo miel entre las manos


Cadenas en el corazón


Un delirio que me puebla


Un rellano, una prisión


Un cántaro que se ha llenado


De ese néctar de ilusión


Que amanecía temprano


Como el canto de mi ruiseñor






Tengo que nacer de nuevo


O, no haber existido jamás


Para olvidar qué, quise ser


Cuna para tu regazo


Pozo donde arrojar cada fracaso


Y acaso, quise ser


Mujer humilde de pueblo llano


Que oculto, deja su parecer


Para que luzca el nombre del enamorado


Y no fluyan los fantasmas, que habitan en él






Tengo que arrojar la piedra


Sin esconder estas manos


Piedra que desangró mis venas


Piedra que aplastó mi carne


Tengo que huir, hacía ninguna parte.



Raquel Herrero

miércoles, 31 de agosto de 2011

Y SIN EMBARGO


Y SIN EMBARGO


Debiera de escribirle al amor

Pues soy amada

Mis noches de pasión velan el alba

Cada célula de piel es humedad

Cada caricia desvelo de un amante sin igual

Debiera de hablarle al amor

Pues sé que soy bien amada

No hay flor que no perfume

Mi rostro sobre la almohada

Ni manos que no resuelvan

La geométrica de mi espalda

Ni dedos que no acorten del deseo la distancia

Debiera sentirme plena

En esta luna cerrada

Que esconde cada misterio

De este alma enamorada



Dicen, que todo mal se oculta

Dicen, que el amor todo lo sana

Dicen que querer…es poder

Dicen…. Aquellos que lo alcanzan



Debiera entonces creer

Que no hay mujer que ame más

Ni hembra más bien amada

Debiera de ser feliz y sin embargo

En esta plenitud

Todo es vacio, dolor y escarcha.



Raquel Herrero

martes, 30 de agosto de 2011

INFLUENCIA DE SABINA, tu y yo







INFLUENCIA DE SABINA, tu y yo



Tu y yo, compañeros del mal y del bien

Con la piel arrugada y canas en la sien

Tu y yo, en cualquier estación

Bajaras, subiré

Subirás bajaré, qué más da

Si el destino final es volver

Quedaré, marcharás, lloraré llorarás

Marcharé a otro lugar

Y el desván, nos verá florecer, renacer la razón

Sin otra condición que un nuevo resbalón

Para vernos volver



Tu y yo, pasajeros de un vuelo ilegal

Sudorosos y escasos de paz

Buscando aquel, otro andén

Un jardín, un retén, el aroma a jazmín me hace bien

Huele a ti, a caminos que no he de correr

Me cansé de seguir y al final vuelvo a ti

Soñarás, soñaré

Si el destino es morir eso haré, pero al fin

Encontré aquel abrazo, que rompe los fracasos

Y también mis zapatos de cinc, plomo gris

Que me eleva en este estrellato

Que no decidí



Tu y yo, lamiendo las heridas de gato

El arcén que oculta este retrato

Un pincel que alejé de mi enfado

Por saber más que tú, más que yo

De tanto desengaño



Besaré una a una tus uñas y esas manos

Tomaré como cada verano, cambiando la estación

De un tiempo que fue vano

Corazón, que reclama volver, por la última gota

De un cristal que arrojado en la mar se derrota

Y flotando se va a otra costa

A costa de mi soledad



Tu y yo; ahora te pediré

Que desnudos de ayer, junto al amanecer

Hagamos el amor por penúltima vez

La escasez de tu voz y mi voz

Esos pechos caídos y este falo que ayer

Quiso ser brabucón y aprendió a conocer

Que no queda valor, más que el beso y la flor

Que regala un rincón en este anochecer

Nunca quise decir un adiós, por creer que algún dios

A tu puerta llamaba otra vez y está vez

Sin causa ni aflicción, se ha cerrado el cordón

Que presiona un latido de dos, un gemido…

Y el último tañido que nos encontró

Con los labios ceñidos…, ya sin aire ni voz.



Raquel Herrero







Para quienes no conozcan a Joaquin Sabina, Cantautor, les dejo un pequeño resumen de su trayectoria. Mi poema en este caso, digamos que lleva esa influencia "Sabinista", que tanto me gusta cuando escucho sus canciones.



Le falta evidentemente la música jajaja, pero hasta ahí no llego.

Gracias por leerme.

Raquel



Paseo por la vida de Joaquín Sabina  (Datos  de  Internet)

Joaquín Sabina celebró el 12 de febrero de 2005 56 años de vida. Joaquín Ramón Martínez Sabina nació en 1949 en Úbeda, donde estudió con las monjas Carmelitas y los sacerdotes Salesianos, en una época en la que escribía versos y leía a Fray Luis de León, Jorge Manrique y José Hierro mezclados con Proust, Joyce y Marcusse.

Con un grupo de adolescentes que imitaban a Elvis, Chuck Berry y Little Richard, el joven Joaquín formó su primera banda llamada Merry Youngs. Más tarde, se graduó de la Universidad de Granada en Filología Románica y colaboró en la revista “Poesía 70″. Pronto sus inclinaciones políticas lo pusieron en aprietos cuando, tras poner una bomba molotov en la sucursal de un banco, huyó a Londres, Inglaterra, e inició su andadura de exiliado político, bajo el nombre de Mariano Zugasti.

En este país comenzó a escribir sus primeras canciones, colaboró con el Club Antonio Machado, uno de los centros frecuentados por emigrantes y exiliados, y montó polémicas obras teatrales como “La excepción de la regla”, de Bertol Brecht y “El cepillo de dientes”, de Jorge Díaz.

En 1975 publicó el libreto de canciones “Memorias del exilio”, y comenzó a abrir conciertos para Paco Ibañez, Lluís Llach, Pi de la Serra y Elisa Serna, ante la colonia de exiliados ingleses, para más tarde producir la banda sonora de la serie “The last crusade”. Más tarde editó “Inventario”, su primer elepé, y en 1979 comenzó a cantar en el café “La Mandrágora”, junto a Javier Krahe y Alberto Pérez, lugar al que acudió Fernando García Tola y los invitó a su programa “Esta Noche”.

Luego de trabajar varios años para la CBS, Sabina editó “Malas compañías” y “Juez y Parte”, también participó en las fiestas pro referéndum para la salida de la OTAN y estrenó “Si te he visto no me acuerdo”. Pronto consolidó su éxito con la venta de 400 mil copias de “Hotel, dulce hotel” e inició una gira por México, Argentina y Venezuela, para presentar “El hombre del traje gris”, que incluyó la banda sonora de la película “Sinatra”, de Francesc Betríu.

Antes de presentar el álbum “Mentiras piadosas”, durante la Guerra del Golfo Pérsico, Sabina escribió, junto a otros artistas e intelectuales en el “Diario por la paz”; también participó en actos de protesta. En los 80 produjo los álbumes “Física y Química”, “Sacrificio de Dama”, “Esta boca es mia” y “Yo, mi, me, contigo”, material que vendió 80 mil copias en su primera semana en el mercado, para más tarde realizar 30 conciertos en compañía de Los Rodríguez.

Durante la gira “Sabina, viuda e hijos, en paños menores”, el español recuperó la tradición folk de los días de “La Mandrágora” y más tarde ganó el galardón al mejor autor pop rock en la primera edición de los Premios de la Música de España.

En 1999 publicó “19 días y 500 noches”, disco del cual se vendieron más de medio millón de copias en España y que le hizo ganar cuatro de los Premios de la Música de la SGAE 2000, además del de “Ondas 2000″ a la mejor canción. En 2002 aparecieron “Con buena letra”, recopilación de sus letras e ilustraciones y el disco “Dímelo en la calle”, considerado por la crítica como uno de los álbumes más importantes de ese año, y que se dio a conocer con el disco “69 punto G”.

Con varios años de trayectoria a cuestas, la creatividad del cantautor le permitió editar “Diario de un Peatón”, álbum con un fondo tecno, cuya letra está basada en dos sonetos suyos, y que además incluyó “A vuelta de correo”, tema inédito, y una pista multimedia con el video de “69 punto G”.

Se reeditó en 2003 “Malas Compañías”, “Ruleta Rusa” y el mítico “La Mandragora”, en el pack “Parece que fue ayer”, los primeros trabajos del músico español; después salió a la venta “Motivos de un sentimiento”, el disco del Himno del Centenario del Atlético de Madrid.

El siguiente fue un año muy ocupado para el cantautor, pues participó como invitado en numerosas producciones, como “Qué grande es esto del amor!” del grupo Café Quijano, “Neruda en el corazón”, “Ciudad naufragio”, y en “…Y todo es vanidad”, homenaje a Javier Krahe, entre otras.

También se estrenó como crítico en la columna semanal “Esta boca es mía”, para la revista “Interviú”, y en cine participó en la película “Isi & Disi”, dirigida por Chema de la Peña, con la canción “La Rubia de la Cuarta Fila”

Ese mismo año, creó con unos socios el restaurante “La Cantina de la Mordida”, en Madrid, España, participó en el Festival Mexicano de la Palabra y editó otro material recopilatorio, “Todos hablan de ti”.

Curiosidades de Joaquín Sabina

Tiene 2 hijas, Carmela (1989) y Rocío (1991). Por otro lado, su padre, comisario de policía, le detuvo a los 19 años por pertenecer al Partido Comunista.

En 1974, el ex beatle George Harrison le dio una propina de 5 libras cuando Sabina tocó para él en su cumpleaños, y el propio Bob Dylan le prohibió tocar la versión paródica que hizo del tema In the beginning, que él llamó Con su bikini.

El director de la discográfica CBS le ofreció su primer contrato con la referencia de una canción suya que sonaba entonces por TVE, “¡Qué demasiao!”: la cantaba Pulgarcito en el “Popgrama” de Carlos Tena.

La canción Pongamos que hablo de Madrid fue grabada por Antonio Flores antes que por Sabina, y alcanzó el número 1 en los 40 Principales.

En 1997 le recibió Fidel Castro, con quien conversó durante cinco horas.

sábado, 27 de agosto de 2011

ROJA TINTA


ROJA TINTA




Poblado de misterio el mundo

Hoy detecto la mente enajenada

La pérdida…un cambio de rumbo

Como ilusa, construyendo mi mañana



Diviso en el horizonte, pájaros negros

Que antes parecieran, palomas blancas;

Mientras lloran estos ojos, imaginando

Como se derraman otras lágrimas



Me oculto, en la penumbra del rincón

Negándole a luz, penetre en mi ventana

Sé, que el Cielo sigue siendo azul

Como sé, que se llama locura, mi compaña



No siento ganas de dar pelea

Me ciega este dolor que me acompaña

Y esa mirada que anida en los espejos

Es delirio, fantasmal… es grito, es llaga



Qué haré, si lucida la mente se resbala

Si no hay anochecer, ni crepúsculo, ni mañana

Si no puedo comprender, si desconozco

A quien pretende arrullar mi alma



Hay un viejo puente, gastado de pisadas

De huellas, de nombres inclementes

¿Qué hacer?, Si sus pasos no me dicen nada

No quiero volver, ni estar parada



Presagios y demonios, fuentes que no manan

Semillas secas, arropadas entre los rastrojos

Cuerpo y alma calcinadas. No hay arrojo

Se visten de luto camelias y crisálidas



Se ha secado el arroyo

De tanta roja tinta derramada.



Raquel Herrero

jueves, 11 de agosto de 2011

TE PIDO


TE PIDO


Acompáñame

Ponle una chispa de luz a mi mirada

Te he seguido por caminos viejos

Por sendas de apariencia equivocada

He rastreado tus huellas

Entre riscos, peñascos, montañas

He visto tu sol apagarse

Y el ocaso de mi vida temblar, tambalearse



En túneles oscuros

Quedaron mis retinas ciegas

Y a tientas perseguí la luz

Que me llevara hacia tu estela

Acompáñame hoy

Hoy, que me embarga la pena



Regálame tu hechizo

La ebriedad, que penetra mis venas

El pecado loable, que redime y conversa

Que afloja esta soga

Que oprime y agrieta

Una piel que emana, amor y tristeza



Quédate conmigo

En esta Luna rota, de esplendida belleza

Reflejo en la laguna

De una mente inquieta

Tu pecho latiendo, mi cama desecha

Y una verde explanada que aguarda al acecho

Bajo un manto de estrellas

Los cuerpos se funden

Mendigos de esta tierra



Entrégame un sueño, que me alimente

Que calme la sed,

El hambre de la única simiente

Que germina dentro mío



Quiero parir el verbo…,

“Hoy he vuelto a renacer “



Raquel Herrero

MATIZANDO COLORES


MATIZANDO COLORES


Mi negro

El que agita mi cordura

El que pone todo empeño y su bravura,

cuando empuja, cuando apura

Cuando frena marcando compostura

Mi negro, dueño y señor del reflejo,

del espejo que marca la desnudez de su figura

y la mía

Cuando rompiendo el verbo

del fracaso y de la duda

Los gemidos aúllan, porque queda el momento

y más,

para perdurar en el tiempo de la hambruna.



Así es mi negro, así esta locura

Que absorbe cada poro

Que rasga con finura

Que derrota lo indeleble

Que besa, humedece, mordisquea y perdura

Blanco y negro, se fusionan

En esta perenne caladura

Él penetra y yo me explayo y abro su tallo

Y bebo de su angostura

Deliro, deliramos

Mientras otros, envidian, ungidos por el rebaño

Al que siguen como lacayos, esclavos de su aledaño.



Maldice… lacayo cobarde

Maldice

Mientras gozan dos cuerpos, que jamás

Fueron extraños

El jugo de la vid, es flujo nacarado

De dioses terrenales, que danzan febriles

Alborozados

Hasta el fin de sus confines

Bailan los enamorados

Son afines y su baile es descarado

No intentes perturbarlo, no son de este mundo

No saben del fracaso

Aléjate, o admira como gozan

Su delirio ilimitado.



Raquel Herrero