sábado, 20 de junio de 2009

CASTIGO





CASTIGO


Tuve sed y,
Quise beber del jugo de tu boca
No la encontré
Mordí la lengua propia
Y con su rojo fluido castigué
Esta locura que arroja
Escarnio sobre la piel.
El hambre,
Sin piedad me devoraba
Quise saciarme de ti
Pero ya no te encontraba
Y con ansia lastimé
La dermis desaforada
El aullido de la hembra
Con mis manos acallé.
Me agoté,
De la ruda y cruel batalla
Librada contra mi ser
Fustigando sin clemencia
Los recuerdos de un ayer
Cuando tú me alimentabas
Colmándome de placer.

Raquel Herrero

sábado, 6 de junio de 2009

TAL VEZ





TAL VEZ


Algún día, firmaré ese pacto sellado a fuego
Dejaré el camino que emprendí a tu lado
Te entregaré probablemente, mi último abrazo
y tragaré saliva, mientras contengo el llanto.
Tal vez, ni siquiera imagines lo que deseo tanto
Tal vez, no sean mis deseos lo que ansíes
Sin embargo, te confirmo mis proposiciones.

Algún día, volverán favores multiplicados
Será perfume la esencia, mientras los cardos
espinosos, brotarán como nardos olorosos
Gratificando la entrega de quien todo lo dio,
por un camino de luz hacia esa estrella.
Quizás, quede la piel ajada en el camino
Quizás, sea triste mi mirada y mi sonrisa,
un intento baldío. Quizás quede la osamenta
impregnada en el olvido…

Aun así, mi temor es desacato a las leyes
del destino; que siempre quiso alejarnos
de las orillas del río, donde la balsa espera
para navegar sus aguas en inusual recorrido
Un secuestro al amor, libertando a los cautivos
En un puesta de Sol, de un amanecer vencido.
Algún día…


Raquel Herrero

domingo, 31 de mayo de 2009





SERIE TELEVISIVA


Ella y él, como cada noche, acoplados en el cómodo y amplio sofá del salón. Uno al lado del otro, contemplando con aparente atención la serie que se emitía por televisión.
De vez en cuando cómplices sonrisas se desprendían de los labios y furtivas miradas dejaban entrever pensamientos similares.
La serie de alto contenido erótico, obligaba aún disimuladamente a realizar inquietos movimientos de los cuerpos, como sucede cuando no se encuentra una posición en la que poder acoplarnos y sentir comodidad.
El rubor hacia acto de presencia, patente en el color enrojecido de sus mejillas, mientras justificaban el hecho mencionando por un exceso de calor provocado por elevadas temperaturas de un otoño inusualmente fogoso.
Fue Manuel, quien sin mediar palabra alguna se desprende de su camisa, dejando su atractivo y varonil torso, desnudo y expuesto.
Nada dijo Laura, aunque miraba de reojo a su compañero mientras sentía como cada poro de su piel iba transpirando la cálida humedad, que brotaba incesante y resbalaba por su cuello, haciendo nido entre sus voluptuosos senos, en su ombligo… y poco a poco alcanzaba a llegar hasta el mismo centro de un pubis que se abría y cerraba como concha curiosa y extrovertida, queriendo contener el flujo vaginal, que bregaba entre sus piernas.
Tras un suspiro de sonido insinuante, es ella la que decide desabotonar uno a uno los nacarados botones prendidos a cada ojal. La prenda de suave lino oprimía en exceso aquellos senos de redonda aureola y pezones erectos que necesitaban expandirse respirar, lucir desafiantes y provocar que una lengua jugosa, fluida y ansiosa, degustara tan delicado manjar.
De nuevo las miradas furtivas se cruzaban el aliento desprendía la penetrante esencia del deseo y ese calor sofocante convertido en puro fuego.
Las manos de Manuel en un acto reflejo, se encuentran consolando su miembro viril que ya ondea erecto y maleable, sediento de un néctar que calme su sed, hambriento de hembra que se pose sobre él.
Laura, Laura… ¿y ahora qué?
La serie televisiva anuncia el feliz desenlace y Laura y Manuel ya despojados de cualquier equipaje, comienzan su anhelado viaje de gozo, lujuria, desenfreno y placer
Manos, bocas, lenguas, cuellos, pechos, nalgas, pubis, vagina, miembro, poros, piel, cabellos…besos, caricias, lamidos, fluidos…gritos, estallidos; Lava ardiente de un volcán que derrama con delirio el éxtasis imaginable de un amar después de amar.
Raquel Herrero

VIAJE NECESARIO





VIAJE NECESARIO

Ella se encontraba en aquellos momentos, sumergida en el más absoluto de los vacíos. A duras penas sobrevivía en un entorno hostil y nada comprensivo.
Minada de energías, de ilusiones, de ganas de vivir, de seguir adelante, piensa y piensa en cual será el modo que conseguir que aquella situación cambie definitivamente.
En su mente, tres posibles opciones.
La primera que es de la que más cerca se encuentra, le empuja disimuladamente a dejarse vencer, a convertirse en marioneta inanimada de cuyos hilos pudieran tirar todos aquellos malabaristas que la rodeaban constantemente moviendo de los hilos a su antojo.
La segunda opción, le ofrecía como descanso merecido, marchar a la otra vida; En silencio, sin quejas, sin lamentos… Y la tercera, alejarse muy, muy lejos a aquél lugar desconocido, con la esperanza de poder encontrar aquél abrazo que al menos entibie un corazón triste, frío, herido, vacío…
Por suerte, por destino, por coraje, o por, quién sabe… Toma la tercera opción.
Conocedora de qué aquella decisión, sencillamente agrande la incomprensión, los insultos, la desconfianza, las criticas, e incluso las ya juradas amenazas…

De pronto ahí está, pasajera de un vuelo a tierras lejanas, con la esperanza de volver a encontrar la esencia de su propio ser, esa esencia que había perdido en algún lejano momento de su existencia.
Necesitaba con toda su alma encontrar a esa mujer que durante toda la vida había luchado por ser ella misma, por poder dedicar su tiempo, a todas aquellas cosas que la llenaban, la satisfacían, la alimentaban y hasta la enorgullecían íntimamente.
Cuando por fin, sus pies posaron sobre aquel suelo en apariencia extraño. La sensación de paz, se hizo infinita.
No sentía miedo alguno, ni arrepentimiento, ni vergüenza, ni angustia, ni desazón, solo sentía paz, una aureola que la envolvía en esa anhelada paz interna que aun pidiéndola a gritos, no encontró en su entorno mas cercano.
Aquél destino, no estuvo elegido al azar. Allá entre millones de habitantes, se encontraba el único ciudadano, que ella conocía, admiraba y quería profundamente. Un hombre del que esperaba recibir ese tan ansiado abrazo, esa cercanía que confirmará la verdad de aquella amistad trabajada con esmero y sobremanera con absoluta sincerad.
Y ahí estaba, abierto para dar y recibir. Abierto en cuerpo y alma del mismo modo que ella imaginaba y necesitaba.
Un sólo y primer abrazo conseguiría el milagro de que aquella mujer, resurgiera de sus propias cenizas y comenzará de nuevo a ver la luz de la esperanza, de la alegría… Allí pudo hacer acopio de la fuerza necesaria para continuar y sobre manera, para sentirse viva.
Esa sensación de profunda armonía con ella misma y con el entorno elegido se mantuvo como constante cada minuto, cada hora, cada día.
Es cierto, que la mayor parte de ese tiempo, caminaba sola, estaba sola, horas y horas. Días y noches, sola… Pero también es cierto que en ningún momento esa soledad la abrumaba. Los pocos pero bellos momentos compartidos con su gran amigo, su alma casi gemela, eran más que suficiente para reforzar un vinculo soñado… Lleno de proyectos, de química, de confesiones intimas, de sensaciones únicas, placenteras. De sincerad desgarradora que permitía sin embargo deshacerse de un duro equipaje que le quebraba hasta el alma. Fue un gozo un placer intimo y satisfactorio que penetraba dulcemente en los sentidos.
No, ella así, en ningún momento fue victima de la soledad.

Aquel viaje sin embargo, no podía ser un viaje sin retorno. Debía volver y así lo hizo. Solo qué para su regreso, llevaría cargadito su equipaje, de fuerzas, de ilusiones, de nuevos proyectos, de hermosos recuerdos… Su corazón, su alma y cada poro de su sensible piel, se habían recuperado de tanta herida, de tanta incomprensión, de tanto tormento.
Aquel lugar, aquella acogida, aquellas vivencias sencillamente le habían devuelto a la vida. A creer, a sentir, a crecer, a respirar, a gozar, a soñar… Volvía dispuesta a pasar el resto de su vida, viviéndola con intensidad. Por que su vida era única y a nadie le pertenecía.
Por este motivo, de ahí en adelante, sería ella y nadie mas, quien eligiera el camino a seguir, creando, su propia leyenda…

Raquel Herrero

HOMBRE I PARTE





HOMBRE I PARTE

Lágrimas resbalando por el rostro infantil
Mientras labios mordidos, apretujados
Intentan devorar, angustias de un pasado.
Mas nada comprende el infante vapuleado
Ni la furia de su gente, ni el crujido
De los palos, ni el silencio de la muerte
Ni el oxido chirrido del candado.
Pero al levantar la frente,
Se irgue como soldado
Prometiéndose a si mismo,
No volver a dejar más lagrimas arrinconadas.
Necesita evadirse, borrar de su existencia
Las crueles pesadillas, que cada noche
Lo acechan…
Ahondando en sus heridas, quedándole
El alma presa.
A ojos despiertos, espera el amanecer
No quiere revivir en sueños
Las tristezas y miserias de un ayer.
Comienza a despedirse de la Luna
Que siempre vela a sus pies
Y saluda, con tristeza en la mirada
A su lejano amigo el astro rey.
Su carita de niño, lavada en el charco
Y la fuente clara, para calmar su sed
Emprender caminos de rumbo incierto
Con poco o nada que perder.
Y en esa búsqueda incesante,
Sin saber muy bien porqué
Se afana en la re búsqueda con
El amplio sentido de un deber.

Impera la necesidad;
Entender que hizo tan malo
Para tanto padecer…
Más es ingrato el destino
Inútil, como el mismo ser
La búsqueda no encuentra nombre
Ni huellas en su bien hacer…
¡Nada hizo!, de nada es culpable
Tal vez acaso… ¿de nacer?
¿Por ello le han castigado?
Se pregunta, una y otra vez
Una y otra vez.
En la escuela de la vida, aprenderá
Qué sus por qué;
Tienen varas y medidas
Que irán curtiéndole la piel
El modelo establecido
Ya no se puede romper…
Para sufrir has nacido
Le resuena en su cerebro
Una y otra vez
Una y otra vez
Mas en su fuero interno
Y en su eterna rebeldía
Le abrirá de par en par
Las puertas a la osadía
Y el modelo establecido
Resbalará hecho pedazos
Por el cauce de sus ríos.

En busca de su libertad
Solo está en juego la vida
Y la vida… ¡nada es!
Más que una farsa y una mentira
La raíz podrida de simiente infiel
Mundo nauseabundo, que poco
O nada, tiene con que ver con él.

Raquel Herrero

HOMBRE II PARTE





HOMBRE II PARTE

Mas se aferra a la vida porque sabe
De su único tesoro y posesión.
Es su ley, su mandato y su agonía
Plagiado de verdades tras mentiras
Saetas de lamentos
Etéreas Sinfonías.
Tomará caminos de arenosos vientos
De riscos filosos y candentes
De cal y de lodo, de sal y de arena
De gélidos ríos, de blanca Nívea
En estrellados firmamentos
Donde la Luna se queda
Reflejada en la Laguna
Para que el niño la vea
Y meciéndose en sus aguas
Duerma en su cuna la pena.

Despierta y despunta el Alba
Pero la Soledad se queda
Mientras el nuevo día
Cargadito llega…
Hoy, viene dispuesto
A encontrar la huella
Que a fuerza de desatinos,
La Felicidad encuentra.
Ya va creciendo el muchacho
No ha de ser larga la espera
El hombre, se va acercando
Corta ha de ser la condena
Que lo devuelva a su adviento
A vivir nuevas quimeras.
Brama el varón, ruge la tierra
Gira la Noria en tempestad
Volteando en otra esfera.

El macho bravío, se desenfrena
Acelera el paso en la nueva escena
Quiere acomodar su rumbo
A ese mundo que lo espera
“Quiere” y aprenderá el cómo
Salir de su estratosfera.
Meditabundo y solitario fue su viaje
Sorbiendo en cada paso una mirada
Miradas que ajenas al fracaso
Daban cuenta de seguros y firmeza
Ante quien; tal vez por arrogancia
Mantenía por costumbre el Alma presa.

Raquel Herrero

HOMBRE III PARTE





HOMBRE III PARTE


No fue abatido el Infante
A pesar de la metralla
Arremetida en sus carnes.
No le dio tregua al coraje
Que haciendo nido en sus entrañas
Le sedujo en el exilio, destruyendo
La maraña.
Y ancha la senda, decide emprender
Nueva campaña, donde el niño
Que ya es hombre va en búsqueda
De compaña.
Manos abiertas que aferren esos
Puños que apretaba, escondiendo
Las caricias que de su alma brotaban
Miradas cristalinas, que reflejen su
Mirada, dejando pasar la luz
De una mente enamorada
Piel que agregada a su piel
Entibie su piel ajada
Deseosa de absorber, jugos,
Fluidos, néctares de dulce miel
Que penetra en los sentidos
Hembra, amiga, amante, mujer
Que descubra en su armadura
La fragilidad del ser.
Que un beso todo lo cura, si
En el beso hay un querer y,
en la palma de la mano,
¡!Un espejo!¡
Fiel reflejo, de un brillante
Amanecer.
Raquel Herrero
HOMBRE I PARTE, II PARTE Y III PARTE, Son mi humilde homenaje a un gran hombre
Roberto Ramón, va por ti.

miércoles, 27 de mayo de 2009

ESTUVE





ESTUVE
Estuve, en un hermoso lugar
Donde se infringe la cordura
Donde el amor es adicto y
Las manos exudan, mil gotas
De cariño.
Estuve, donde es clara la mirada
Y la fortuna te acoge en abrazos
De derroche, caricias de seda
Soñando con Eros, en pasiones
De una noche.
Caminé, por asfalto algodonado
Mientras manos extendidas
Me estrechaban; cómo a hijo
En su regazo, como amante
Entre sus brazos.
Quedé tendida, prendada, rendida
En una bella explanada, de azúcar
Y caramelo, escuchando melodías
De tangos arrabaleros, que aun
Hoy, Resuenan en mis oídos.
Ese querer, qué renace en el alma
Que te devuelve a la vida
Al anhelado encuentro con la calma
En un grito místico, sagrado…
De un ámame; porque yo,
De vos ¡¡Quedo enamorada!!


Raquel Herrero

martes, 19 de mayo de 2009

MAÑANA



MAÑANA
Mañana me alejaré
Como ave migratoria
Surcaré los mares, los lagos,
Los océanos, las montañas
Y los valles
Volaré,
Y lo haré tan alto que
Cada estrella del firmamento
Me cubrirá con su manto
Porque desnuda voy
En busca de mi equipaje…
Mañana, me acercaré
A la risa, al encuentro, al abrazo
Y bien se que mis pupilas
Han de llenarse de llanto
Cuando banal la esperanza
Se pierda en el ocaso…
Y mis lagunas ya secas
Inunden los fracasos.
Por que mi mañana es hoy
Y el espejo el fiel reflejo
De mi cielo obnubilado
De lo que soy
De lo que siento
De preguntas sin respuesta
¿Qué, que buscas?,
¿Qué, que esperas?
¿Qué, de donde vengo?
¿Qué hacía donde voy?


Raquel Herrero

MAÑANA




MAÑANA
Mañana me alejaré
Como ave migratoria
Surcaré los mares, los lagos,
Los océanos, las montañas
Y los valles
Volaré,
Y lo haré tan alto que
Cada estrella del firmamento
Me cubrirá con su manto
Porque desnuda voy
En busca de mi equipaje…
Mañana, me acercaré
A la risa, al encuentro, al abrazo
Y bien se que mis pupilas
Han de llenarse de llanto
Cuando banal la esperanza
Se pierda en el ocaso…
Y mis lagunas ya secas
Inunden los fracasos.
Por que mi mañana es hoy
Y el espejo el fiel reflejo
De mi cielo obnubilado
De lo que soy
De lo que siento
De preguntas sin respuesta
¿Qué, que buscas?,
¿Qué, que esperas?
¿Qué, de donde vengo?
¿Qué hacía donde voy?

Raquel Herrero

MAÑANA




MAÑANA
Mañana me alejaré
Como ave migratoria
Surcaré los mares, los lagos,
Los océanos, las montañas
Y los valles
Volaré,
Y lo haré tan alto que
Cada estrella del firmamento
Me cubrirá con su manto
Porque desnuda voy
En busca de mi equipaje…
Mañana, me acercaré
A la risa, al encuentro, al abrazo
Y bien se que mis pupilas
Han de llenarse de llanto
Cuando banal la esperanza
Se pierda en el ocaso…
Y mis lagunas ya secas
Inunden los fracasos.
Por que mi mañana es hoy
Y el espejo el fiel reflejo
De mi cielo obnubilado
De lo que soy
De lo que siento
De preguntas sin respuesta
¿Qué, que buscas?,
¿Qué, que esperas?
¿Qué, de donde vengo?
¿Qué hacía donde voy?


Raquel Herrero

martes, 12 de mayo de 2009

LITURGIA





LITURGIA
Cómo liturgia sagrada
Son mis rezos en la noche
Hasta bien entrado el Alba
Tan solo una razón me asiste
Encontrar paz, para el alma
Que deambula en soledad
Justo, desde que te fuiste.

¡¡No quiero tal libertad!!
Impuesta por el destino
Cruel, desatino, falaz.
Encadenada a tu cuerpo
Yo quisiera caminar…

Liviano, sería mi castigo
Por amarte tanto y más
En monologa oratoria
Yo abogo, para olvidar.


Raquel Herrero

domingo, 10 de mayo de 2009

PORTEÑO





PORTEÑO
¡Ay, mi porteño y ladrón!
Que me robaste hasta el alma
Causante de mi perdición.
Esos negros ojos,
Clavados en mis pupilas
Esa piel, morena,
Que acrecienta mi agonía.
Que penetrando en mis venas
Adormecen mi razón
Qué solo escucha tu canto,
Tu melodía,
Tu voz.

Y yo, como jilguero al reclamo
Ligadita en la varada
De insinuada prisión…
Pues tú, acotaste las alas
De mi alado corazón.

Y aquí quedé yo, alojada
Como cepa de un farol
Que pincela ámbar y verde
Dándole, paso al amor
De un Porteño
Qué, cual si fuera ladrón
Fue sangrando cada poro
De un herido Ruiseñor.

Raquel Herrero

miércoles, 6 de mayo de 2009

ASÍ





ASÍ
Apaga la luz, mi amor
El fuego, está prendido
El brillo de nuestra piel
Será guía de un destino.
Amémonos, a placer
Con el gozo, en los sentidos.

Ha llegado el otoño
Mi cuerpo, siente frío
Y yo quiero que tú;
Seas mi cálido abrigo.
¡Ven, acércate..!
Derrama sobre mí
Todo tu delirio
Humedece cada pliegue,
Escala, hasta la cumbre
Rocíame de besos…

Y Poco a poco desciende
Resbala por mis laderas
Hasta alcanzar el arroyo
Que calme tu sed entera.
Aprisióname,
Será dulce la condena
Melodías de gemidos
Mientras al clímax me levas.


Raquel Herrero

lunes, 4 de mayo de 2009

SOY





SOY


Qué bien me sabe tu piel
Cuando mis labios recorren
Cada pliegue de tu ser.
Cómo me gusta tu aroma
Esa esencia que devoran
Lo instintivo de mi sed
Soy reo, soy Faraona,
Soy cómplice y receptora
De las ansias de un querer.

Cuando tus manos me rozan
Cuando, es cálida la piel
Cuando nacen las caricias
Renovadas, espumosas
Extendidas, glamurosas,
Insinuantes, gozosas…
¡Ay!,
Como retan y provocan
Deseos, hasta enloquecer.

Soy lujuria, soy esclava
Soy liberta, soy tu amada
¿Qué más quieres...?
¡¡Soy mujer!!

Raquel Herrero

SOY




domingo, 3 de mayo de 2009

PALABRAS





PALABRAS


No encuentro las palabras
Los versos conjugados
Se vuelven escarcha
La mente difumina
Los estados de mi alma.

Invaden los desatinos
Se quiebran las metáforas
Se regocija el hastío
Ensalzando sus hazañas
En este glaciar profundo
Sin una llama que arda
Inquebrantable quejido
Que su melodía guarda

¿Cómo romper las cadenas?
De acerados eslabones
Que no encuentran mas razones
Que seguir encadenados, ha
Siniestros corazones de hábitos
Enmarañados.

Perdida en el laberinto
Los versos se desquebrajan
No hay hechizos ni conjuros
Para encontrar la alianza
Aferrada a un espejismo
Mientras lágrimas resbalan
Gritándole al infinito
Poeta por compasión…
¡¡Devuélveme la palabra!!

Raquel Herrero

PALABRAS




PALABRAS
No encuentro las palabras
Los versos conjugados
Se vuelven escarcha
La mente difumina
Los estados de mi alma.

Invaden los desatinos
Se quiebran las metáforas
Se regocija el hastío
Ensalzando sus hazañas
En este glaciar profundo
Sin una llama que arda
Inquebrantable quejido
Que su melodía guarda

¿Cómo romper las cadenas?
De acerados eslabones
Que no encuentran mas razones
Que seguir encadenados, ha
Siniestros corazones de hábitos
Enmarañados.

Perdida en el laberinto
Los versos se desquebrajan
No hay hechizos ni conjuros
Para encontrar la alianza
Aferrada a un espejismo
Mientras lágrimas resbalan
Gritándole al infinito
Poeta por compasión…
¡¡Devuélveme la palabra!!

Raquel Herrero

domingo, 26 de abril de 2009

AMIGO





Amigo,
Cuanto me cuesta seguir este camino
La profunda soledad, impuesta por el destino
Este vacio, tan difícil de llenar…
Ahora se, lo que siente el desvalido
Al volver la vista atrás y recordar un
Tiempo de sonrisas y de abrigo.
Un Sol radiante testigo de la amistad.
Duele recordar, el tiempo de angustias
Y desespero, el tiempo que yo creía
No volver a comenzar.

Pero amigo;
Hay algo que me duele mucho más

Recién comienzo a comprender
Que te fuiste despojando de ropajes,
Hasta quedar desnudo, a pura piel
Y lo hiciste por entregarme un equipaje
Que tú jamás te atreviste a poner
Aunque sintieras escalofrío, o fueras
Incomprendido, por un entorno
Querido, que te privaba de la esencia
De tu ser.
Decidiste, convertirte en prisionero
Entregándome las alas de quien no
Supo volar…
Ángel caído del Cielo, al que yo quisiera
Volver a levantar.
Y no se como, amigo mío…
Si yo pudiera mutar de piel,
Penetrar en tus entrañas y devolver
Todo lo que me entregaste, todo
Lo que me llevé… sin saber que te
Quedabas, desnudito, a pura piel.

Amigo mío,
Tal vez nadie lo alcance a comprender
Mas yo, que estuve en esa cárcel…
Te juro por mi vida, que no quiero
Volver.
¡Ay, si yo pudiera mutar de piel!


Raquel Herrero

miércoles, 22 de abril de 2009

HOMENAJE A FRIDA





HOMENAJE A FRIDA KAHLO

Frida Kahlo pintora mexicana de estilo surrealista en la voz y palabra de una mujer que siente admiración por ella, después de conocer la que fue su vida. Ejemplo de valentía, de lucha tenaz, de mostrarse al mundo tal como era. Fuerza vital, para sobrellevar con coraje y orgullo los muchos sufrimientos que su cuerpo, su corazón y su mente tuvieron que soportar.

Frida, naciste hembra, débil, frágil Frida
Nacida en épocas conflictivas, violentas
Revolución, caos, confusiones sin medida.
Desde muy niña, conviviendo con el dolor.
La enfermedad, fue constante compañera de
Tus viajes, de tu vida y aún así intentabas
Llevarlo con alegría. Dicha, esperanza,
Esa fuerza vital que siempre te asistía…
Rebelde, luchadora, nunca le importó
Lo qué los demás dirían…Y su vida fue
De escándalo, de rebelión, de furia contenida
Un día y otro día… Miren como soy, lo
Que soy. Nada escondo, siquiera mi dolor
Mi sufrimiento mi rencor, mi pesar
y mi agonía.
Muñeca rota, quebrada columna, corsés
Que me sujetan, que mi cuerpo inundan
Cirugía reparadora, engranajes de metal
Bisagras que crujen incrustadas entre mis
Huesos. Osamenta de cristal que me mantiene
Tendida, inmóvil, en camastros de hospital.
Pero estoy alegre, porque mis brazos, mis manos
Pueden volar. Tomar la pluma, los pinceles y
Plasmar, todo cuanto me acontece. Usar mi
Paleta de colores, que dan luz y vida a
Esta oscura existencia mía que se empeña
en dejarme cerrada, encadenada, sin salidas.
Instinto maternal, quiero parir, quiero tener
Un hijo, quiero cuidarle, protegerlo, amarlo
Quiero ser madre…pero no puedo aunque
Lo intento…No pude mas que dejar dibujadas
Mis entrañas de feto abortado de bebé soñado
Que quise alimentar. Tener en mi regazo,
Amamantar, verlo crecer a mi lado. Sueño
Truncado…lágrimas por derramar.
Amado esposo al que no supe dar lo que
Otras le habían dado. Herederos de su apellido
De su sangre, de su nombre. Fiel testimonio
De su hombría, de su valía. Puñales para mí;
Que ahondan y agrandan mis heridas.
Los celos me matan, me enloquecen. Bien se
Que soy yo la que más ama. Bien se que él
A menudo me engaña. También lo haré yo
Cuando me venga en gana, será por despecho
Por aflicción, no encuentro otra razón
Estando tan enamorada. ¡¡Que traición!!
Tan mal pagada, que poca satisfacción me
Provoca engañar por ser engañada…
Que insoportable dolor llegar a conocer
Que mi niño grande, mi gran amor,
Retozó sin pudor con sangre de mi sangre,
Con mi pequeña hermana, hija de mi madre.
No tolero, no soporto tal traición. Lo alejo
De mi vida. ¡Ay que pena, que soledad siento yo!
Doctor, amigo mío, mi doctor…Tu sabes que acepto
Mis heridas, que ya sé convivir con el dolor. Que le
Pongo colorido a este paisaje triste y sombrío…
Pero dime amigo mío, como curo las heridas
De un sangrante corazón… Que pincel uso
Para borrar de mi memoria este loco amor.
Ayúdame. Quiero salir, quiero pintar, quiero
Hacer mi verdadera exposición. Cruda y real
Engañar a los demás, a ti mismo es engañar.
Volverá, volveré, estaremos juntos otra vez
Mi cuerpo quebrado, mutilado, ajado y marchito
Ganarán esta partida. Esta cruenta lucha por la vida
El amor, fue el principio, el motor, el retorno y
La luz que ha de llevarme de este oscuro y largo
Túnel al punto de partida… Sí, ahí está la salida…

Raquel Herrero