viernes, 31 de julio de 2009

CABALLO DE BATALLA





CABALLO DE BATALLA

Como caballo de batalla
Con los apeos a cuestas
Siempre decidido y preparado
Por ganar alguna guerra…
Azota fuerte el Jinete
Inca con saña la espuela
Las riendas, suelta y amarra;
Él decide donde ha de dejar
Con brío de corcel, la huella
Está el Jinete tan habituado
A pelear por su estrella…
Que batalla obnubilado
Sin apercibir si quiera
Que se ha clavado la lanza
En el amado corcel…
En el centro mismo de su nobleza.
Agonizante el animal
Cae derrotado en la arena
Lastimosa la mirada,
Ineludible y quejoso su relincho
Cuando el Jinete despierta…
Tendrás que cabalgar si mi
En ésta, tu batalla Interna
Ya no rugen los molinos
Se silenciaron los vientos
Y calladas como muertas
Se vislumbran sus mareas
Tan solo suena la lágrima
Dejando su amargura fuera
Mientras el cráter se ahonda
Tras la inexplicable pérdida
Jinete, ¡has ganado la batalla!
Pero perdiste tu estela.
Raquel Herrero
Como caballo de batalla
Con los apeos a cuestas
Siempre decidido y preparado
Por ganar alguna guerra…
Azota fuerte el Jinete
Inca con saña la espuela
Las riendas, suelta y amarra;
Él decide donde ha de dejar
Con brío de corcel, la huella
Está el Jinete tan habituado
A pelear por su estrella…
Que batalla obnubilado
Sin apercibir si quiera
Que se ha clavado la lanza
En el amado corcel…
En el centro mismo de su nobleza.
Agonizante el animal
Cae derrotado en la arena
Lastimosa la mirada,
Ineludible y quejoso su relincho
Cuando el Jinete despierta…
Tendrás que cabalgar si mi
En ésta, tu batalla Interna
Ya no rugen los molinos
Se silenciaron los vientos
Y calladas como muertas
Se vislumbran sus mareas
Tan solo suena la lágrima
Dejando su amargura fuera
Mientras el cráter se ahonda
Tras la inexplicable pérdida
Jinete, ¡has ganado la batalla!
Pero perdiste tu estela.


Raquel Herrero

NO, NOS QUEDEMOS





NO, NOS QUEDEMOS


No nos quedemos;
Con las enormes ganas
Que nos tenemos
Acércate a mi boca
Apaguemos este fuego
Surfeando la carne a bocados
Degustando cada fibra
De jugosos filamentos
No nos engañemos;
Para que negar el ansia
De poseernos
Perdidos en un laberinto
En busca del mismo encuentro
Quiero, beber de tu boca
Quiero, comerte a besos.
Nuestras manos aladas
En sutiles movimientos
Acariciando locuras
Que alimentan nuestros cuerpos
En el deseo profundo
De gozar en este averno
Donde mis senos sucumben
A un torso desnudo y bello
Y la vulva se derrite
Con el tacto de tus dedos
No, no nos privemos
De volcar sobre la piel
Fluidos sin juramentos
La alcoba está en silencio
Esperando los gemidos
En este trance perfecto
Mis pechos exuberantes
Tu mástil erecto
Tu lengua y mi lengua
Mi lujuria y tu ego
La plenitud deseosa
De continuar el juego
Por que tú, me buscas
Y yo, te deseo
Porque ambos necesitamos
Palpar este secreto
Gozarnos hasta saciar
La hambruna qué no queremos.

Raquel HerreroNo nos quedemos;
Con las enormes ganas
Que nos tenemos
Acércate a mi boca
Apaguemos este fuego
Surfeando la carne a bocados
Degustando cada fibra
De jugosos filamentos
No nos engañemos;
Para que negar el ansia
De poseernos
Perdidos en un laberinto
En busca del mismo encuentro
Quiero, beber de tu boca
Quiero, comerte a besos.
Nuestras manos aladas
En sutiles movimientos
Acariciando locuras
Que alimentan nuestros cuerpos
En el deseo profundo
De gozar en este averno
Donde mis senos sucumben
A un torso desnudo y bello
Y la vulva se derrite
Con el tacto de tus dedos
No, no nos privemos
De volcar sobre la piel
Fluidos sin juramentos
La alcoba está en silencio
Esperando los gemidos
En este trance perfecto
Mis pechos exuberantes
Tu mástil erecto
Tu lengua y mi lengua
Mi lujuria y tu ego
La plenitud deseosa
De continuar el juego
Por que tú, me buscas
Y yo, te deseo
Porque ambos necesitamos
Palpar este secreto
Gozarnos hasta saciar
La hambruna qué no queremos.

Raquel Herrero

ATÓNITA





ATÓNITA


Atónita, perpleja, por el sonido estridente
de una extraña melodía, que en el tañer de
las campanas en aquel jardín de huérfanos
empujan y empujan al redoblar su llamada.
Cuesta arriba, muy arriba; Allá donde los sauces
le daban sombra a cada nicho perpetrado en
su morada.
Allá donde la lágrima viva, convertida en jardinera
se derrama en cada herida, en cada fosa,
en cada cala,
que reposa perpetua, sin dolor…
Sin el quejoso quejido de un alma atormentada
Mientras silentes los muros se unen y acompañan
Fieles testigos del quebranto que emana desde
lo más profundo de sus entrañas.
Confusa, triste, desahuciada, busca en el único lugar
donde se quedan los restos; esperando recuperar
lo que espera no haya muerto… y tan solo sea
un triste equivoco de lugar.
Y ese desconsolado silencio, en un grito ahogado
consume su oscuridad.
La mano, oprime con firmeza las cuentas del rosario
para qué, con su plegaria, se confine aquél Calvario,
dejándola en libertad.
Levantando la mirada, ojea con terror el pálido
paisaje de mármoles y cruces, de intenso olor
a nectarina, de flores amarillentas en receso.
Marcha pronta, despavorida y, emprende sin temor
El camino de regreso.


Raquel Herrero

viernes, 10 de julio de 2009

QUIEN HABLA





QUIEN HABLA


Yo miro, te observo, me pregunto…
Mientras soporto y padezco una extraña inquietud
Un vacio, un silencio que apruebo y desapruebo
Que me lleva a laberintos donde me pierdo.
El día a dia, sus momentos, este avance en retroceso
Que me mantiene cómo acorralado, cómo preso.
Que me invade mientras esta noria llamada vida
Rueda y rueda, jira y jira y, en este redondeo
También giro, también ruedo en movimiento incesante
Que va provocando en mí tanto desvelo.
Los ojos obnubilados, lacrimógenos, cegados
Cómo cubiertos de arena, no alcanzan a divisar
Ése horizonte soleado, ni ésa Luna nueva.
Tal parece que habito en el subsuelo
Donde ángeles y demonios maquinan
Su propio fuego y ardo en su hoguera, me quemo
Sin saber que lugar es el mejor, ni si existe el
Otro cielo, que en algún momento entre tantas
Pesadillas y tormentos, pueda yo alcanzar
Y elevarme y subir y llegar y reposar este
Cansancio y apatía que ahora siento.
Me asfixia la cobardía, la ignorancia que padezco
Este camino marcado que no entiendo, no comprendo
Este destino oxidado y pasado macilento que se aferra
A mi costado, esta laxitud de la que nada obtengo
Tremendo delirio, Delírium trémens… Así se quiebra
La mente; Así, hasta los versos resultan incoherentes
Así arrebujo en un puño el total de un presente
Indiferente, ni cálido, ni gélido, no hay nada
Y nada se siente, más que un mudo testigo
De un orfebre lacrado, sin contenido, ni continente
De pronto fluye la queja, esta que me retiene
Y a la vez me aleja
Canalla y desconsiderada, pueril, siempre apegada
Tan sutil, tan actual y, tan vieja…


Raquel Herrero

ERA





ERA


Era,
campo verde, verde como el olivar
Como la hiedra verde que va escalando los
Muros de su angosta soledad.
Era,

un jardín florecido de tacto aterciopelado
Donde la risa era rosa y la suave fragancia
Acuosa… corolas en libertad.
Era,

gaviota de altos vuelos que fue surcando
Océanos, montañas rocosas, azulados cielos
Melodías de ensueños, algo más.
Era,

remanso de paz con su ventanal abierto
Marea suave que va meciendo el viento
Algodonado lecho celestial.
Era,

campanilla alegre y cántico renovado
Pastorcilla feliz con su pelo alborotado
Agua fresca, arroyuelo y prado.
Era,

el espejo y su reflejo, la luz y la hoguera
La brujita buena, la real quimera, la espera
El ansia, la saciedad y la vereda.
Era,

savia de la vida nueva, brote de esperanza
Esencia confinada, licor impúber, roja granada
Edulcorante, arena y playa
Era,

Eco del silencio, timbal de la llamada
Reo, Diosa del Olimpo, Isis obsidiana
Noble, Plebeya… Inesperada
Era,

la voluntad que aquél lobo de mar
Quiso que fuera y al quedar borrosa huella
Ella, ya no se supo encontrar.
Era… era… era…


Raquel Herrero

miércoles, 1 de julio de 2009

VIVE





VIVE


Nada se mueve, le aterra el silencio
Ni siquiera el viento vino hoy a saludarla
Resbalan por su frente gotas secas y vacías
Todo, todo está inerte…
Y se siente tan sola, cuando la nada
Se hace presente.
Cuando asustada, divisa tan sólo
Las sombras de una muerte…

Por favor, que alguien acuda a su llamada
Que no sea la desesperanza su única aliada
Por favor, que alguien pechízque sus sentidos
¡¡Vive, quiere vivir, no quiere olvido!!
Que alguien arranque de su piel este vacio
Este sopor, este hastío
En este jardín de huérfanos que hasta yo
Presiento mío.
Que te encadena y condena a escuchar
Los secretos de su desvarío.

Equilibren su razón, no la arrojen al abismo
Fantasmas de la traición…
Ofrézcanle su aliento sin ninguna condición
O apuñalen bien certero;
En el mismo centro de su corazón.
¡¡Vive, quiere vivir, no quiere olvido!!


Raquel Herrero

martes, 30 de junio de 2009

PINTOR





Pintor,
No se de color pintar al viento
Los almendros están en flor
Y yo, marchitándome por dentro
Pintor, con que colores dibujo
El hondo de mis sentimientos
Este amor,
Que siempre peregrina errante
Que no se llena al instante
Más, que de desolación…
Pintor,
Cuan abismal es mi fuero
Que no muero porque espero
Dibujes mi libertad.
Y así,
Como las aves surcan el viento
Colorees dos alas de luz angelical
Para este ángel sediento,
Que busca su paraíso
En los trazos de un telar.


Raquel Herrero

viernes, 26 de junio de 2009

ALÉJATE DE MÍ





ALÉJATE DE MI


Aléjate de mi salvaje fiera
No te atrevas otra vez
A penetrar mi morada.
Ya dejaste mi corazón herido
Ya hurgaste sin piedad
En mis entrañas.
Arrancando de mi vida
Dulces sueños,
Dejándome el alma lastimada
No pretendas saciarte
De despojos
Que yo misma desprendí
De mis sentidos
A golpe de pecho
Desafiando al olvido
Que quiso penetrarme
Con lastimosos aullidos
Ya te llevaste mí jardín
De infancia
La inocencia de unas gotas
De rocío que regaban
Un camino sin escarcha.
Y seguiste tras de mi
Maldita fiera
Marchitando cada flor
De mi esperanza
Descapullando una a una
Cada planta tan lozana
No vuelvas a llamar jamás
He amurallado la entrada
Y en mi guarida he dejado
Un batallón de confianza
Que anule cada legión
Que ose destruir mi calma.


Raquel Herrero

-ALZHEIMER- LA AMIGA DE MAMÁ -MEMORIA U OLVIDO-





LA AMIGA DE MAMÁ

-MEMORIA U OLVIDO-


Maruja, es la gran amiga de mamá desde que ambas comenzarán a dar sus primeros pasos en aquel corredor de viviendas unilaterales allá por los años comprendidos entre 1927 y 1937.Sus primeros años de vida para forjar una hermosa amistad que perduraría por el resto de su existencia.Estaban tan unidas, tan compenetradas que bien podía decirse que eran uña y carne,Hermanas sin lazos de sangre, pero hermanas de vida.Compañeras inseparables que compartían, risas y lagrimas, juegos, secretos inconfesables, aventuras y amoríos, paz y guerra, chusco y hambre.Mamá, ya no está, nos dejó una tarde. Un tarde que yo rescato cada día de la memoria por que no quiero que una tarde cualquiera el olvido haga acto de presencia y se lleve su huella.Se que no volverá, que habré de conformarme con todos y cada uno de los recuerdos, de los momentos pasados en su compañía; de lo bueno y de lo malo compartido.Se, que no volveré a escuchar su voz, ni observar esa verde, dulce y tierna mirada que se desprendían como aureola de sus retinas a las mías.Mamá no volverá, pero Maruja su amiga, la extraña, la echa de menos y me pide que le diga a mi mamá (Manolita), que se acerque, que le haga una visita, que ha pasado mucho tiempo y que ella quiere verla.Una y otra vez, mientras conversa o se calla, o cuenta de los fantasmas de su memoria que le dictan incoherenciasUna y otra vez, mientras la piel se aferra a los huesos, mientras la mirada ha perdido su brillo y tirita por que tiene frío, o se desprende de su ropaje por que hace un calor insoportable, o desabotona la camisa por que quiere ponerse su vestido de fiesta para marchar a misa y luego al baile…y llora y se parte de risa.Una y otra vez, me pregunta: ¿y Manolita??Hace tanto que no nos vemos… Y yo la respondoEstá muy bien Maruja… Manolita está muy bien. Otro día la diré que me acompañe y venimos a verte, ¿vale?Y así pasan las horas de visita. Yo me despido y trago saliva, en el inútil esfuerzo de contener las lágrimas que escapan de mi control y resbalan humedeciendo mis mejillas.Me giro, mientras con la voz quebrada repito. ¡Adios Maruja, hasta mañana!Mamá ya no está y Maruja, se va alejando cada día un poco más; perdida en el olvido.

Raquel Herrero

sábado, 20 de junio de 2009

¡¡VICENTE FERRER!! ¡¡HASTA SIEMPRE!!






¡¡Vicente Ferrer!!

Se hizo rico entre los pobres por que de ellos, quedó colmado…
Los que nada tienen, nos enseñaban con su ejemplo de vida el significado de:
Humildad, ayudar, compartir, entregar, sonreír, amar, trabajar, perdonar, aceptar...Son conceptos, palabras, que marcaron su camino en tierras de pobreza y miseria. Lugares donde las carencias son extremas, lugares donde Vicente Ferrer aunó Esfuerzos y Solidaridad, para que ¡nuestros semejantes!, tuvieran acceso a una vida digna;
Vivienda, escuela, hospital, agua potable, electricidad, alimentos... Casi, toda una vida entregado a los demás y hoy, cuando ya no está su presencia corporal, sabemos que la esencia de Ferrer, perdurará por los siglos de los siglos.
Estés, donde estés...
Vicente Ferrer
Gracias


Raquel Herrero




SILENCIO

Silencio por piedad, silencio
Que pasa en procesión
El Alma atormentada
Que no se escuchen quejidos,
Ni susurros, ni lamentos
Silencio, por piedad, silencio
Que va penando la Dama
Su pecado capital
Amar, un amor impropio
En su eterna Soledad
Clavada en el pensamiento
Su corona de espinas afiladas
Que derrame en su cerebro
Lo que no quiere salir
De su morada.
Silencio, por Piedad, silencio
Que se escuche su llamada
Que jamás hable el olvido
Del secreto de su amada
Permiso tienen los dioses
Los ángeles y sus entrañas
Y, los Espíritus malignos
Que acechan en las madrugas
Silencio, por Piedad, silencio
No derramen sobre ella
Ironías, críticas, o culpación
No fustiguen su tormento
Que va arrastrando en asfalto
Su penúltima oración.


Raquel Herrero

CASTIGO





CASTIGO


Tuve sed y,
Quise beber del jugo de tu boca
No la encontré
Mordí la lengua propia
Y con su rojo fluido castigué
Esta locura que arroja
Escarnio sobre la piel.
El hambre,
Sin piedad me devoraba
Quise saciarme de ti
Pero ya no te encontraba
Y con ansia lastimé
La dermis desaforada
El aullido de la hembra
Con mis manos acallé.
Me agoté,
De la ruda y cruel batalla
Librada contra mi ser
Fustigando sin clemencia
Los recuerdos de un ayer
Cuando tú me alimentabas
Colmándome de placer.

Raquel Herrero

sábado, 6 de junio de 2009

TAL VEZ





TAL VEZ


Algún día, firmaré ese pacto sellado a fuego
Dejaré el camino que emprendí a tu lado
Te entregaré probablemente, mi último abrazo
y tragaré saliva, mientras contengo el llanto.
Tal vez, ni siquiera imagines lo que deseo tanto
Tal vez, no sean mis deseos lo que ansíes
Sin embargo, te confirmo mis proposiciones.

Algún día, volverán favores multiplicados
Será perfume la esencia, mientras los cardos
espinosos, brotarán como nardos olorosos
Gratificando la entrega de quien todo lo dio,
por un camino de luz hacia esa estrella.
Quizás, quede la piel ajada en el camino
Quizás, sea triste mi mirada y mi sonrisa,
un intento baldío. Quizás quede la osamenta
impregnada en el olvido…

Aun así, mi temor es desacato a las leyes
del destino; que siempre quiso alejarnos
de las orillas del río, donde la balsa espera
para navegar sus aguas en inusual recorrido
Un secuestro al amor, libertando a los cautivos
En un puesta de Sol, de un amanecer vencido.
Algún día…


Raquel Herrero

domingo, 31 de mayo de 2009





SERIE TELEVISIVA


Ella y él, como cada noche, acoplados en el cómodo y amplio sofá del salón. Uno al lado del otro, contemplando con aparente atención la serie que se emitía por televisión.
De vez en cuando cómplices sonrisas se desprendían de los labios y furtivas miradas dejaban entrever pensamientos similares.
La serie de alto contenido erótico, obligaba aún disimuladamente a realizar inquietos movimientos de los cuerpos, como sucede cuando no se encuentra una posición en la que poder acoplarnos y sentir comodidad.
El rubor hacia acto de presencia, patente en el color enrojecido de sus mejillas, mientras justificaban el hecho mencionando por un exceso de calor provocado por elevadas temperaturas de un otoño inusualmente fogoso.
Fue Manuel, quien sin mediar palabra alguna se desprende de su camisa, dejando su atractivo y varonil torso, desnudo y expuesto.
Nada dijo Laura, aunque miraba de reojo a su compañero mientras sentía como cada poro de su piel iba transpirando la cálida humedad, que brotaba incesante y resbalaba por su cuello, haciendo nido entre sus voluptuosos senos, en su ombligo… y poco a poco alcanzaba a llegar hasta el mismo centro de un pubis que se abría y cerraba como concha curiosa y extrovertida, queriendo contener el flujo vaginal, que bregaba entre sus piernas.
Tras un suspiro de sonido insinuante, es ella la que decide desabotonar uno a uno los nacarados botones prendidos a cada ojal. La prenda de suave lino oprimía en exceso aquellos senos de redonda aureola y pezones erectos que necesitaban expandirse respirar, lucir desafiantes y provocar que una lengua jugosa, fluida y ansiosa, degustara tan delicado manjar.
De nuevo las miradas furtivas se cruzaban el aliento desprendía la penetrante esencia del deseo y ese calor sofocante convertido en puro fuego.
Las manos de Manuel en un acto reflejo, se encuentran consolando su miembro viril que ya ondea erecto y maleable, sediento de un néctar que calme su sed, hambriento de hembra que se pose sobre él.
Laura, Laura… ¿y ahora qué?
La serie televisiva anuncia el feliz desenlace y Laura y Manuel ya despojados de cualquier equipaje, comienzan su anhelado viaje de gozo, lujuria, desenfreno y placer
Manos, bocas, lenguas, cuellos, pechos, nalgas, pubis, vagina, miembro, poros, piel, cabellos…besos, caricias, lamidos, fluidos…gritos, estallidos; Lava ardiente de un volcán que derrama con delirio el éxtasis imaginable de un amar después de amar.
Raquel Herrero

VIAJE NECESARIO





VIAJE NECESARIO

Ella se encontraba en aquellos momentos, sumergida en el más absoluto de los vacíos. A duras penas sobrevivía en un entorno hostil y nada comprensivo.
Minada de energías, de ilusiones, de ganas de vivir, de seguir adelante, piensa y piensa en cual será el modo que conseguir que aquella situación cambie definitivamente.
En su mente, tres posibles opciones.
La primera que es de la que más cerca se encuentra, le empuja disimuladamente a dejarse vencer, a convertirse en marioneta inanimada de cuyos hilos pudieran tirar todos aquellos malabaristas que la rodeaban constantemente moviendo de los hilos a su antojo.
La segunda opción, le ofrecía como descanso merecido, marchar a la otra vida; En silencio, sin quejas, sin lamentos… Y la tercera, alejarse muy, muy lejos a aquél lugar desconocido, con la esperanza de poder encontrar aquél abrazo que al menos entibie un corazón triste, frío, herido, vacío…
Por suerte, por destino, por coraje, o por, quién sabe… Toma la tercera opción.
Conocedora de qué aquella decisión, sencillamente agrande la incomprensión, los insultos, la desconfianza, las criticas, e incluso las ya juradas amenazas…

De pronto ahí está, pasajera de un vuelo a tierras lejanas, con la esperanza de volver a encontrar la esencia de su propio ser, esa esencia que había perdido en algún lejano momento de su existencia.
Necesitaba con toda su alma encontrar a esa mujer que durante toda la vida había luchado por ser ella misma, por poder dedicar su tiempo, a todas aquellas cosas que la llenaban, la satisfacían, la alimentaban y hasta la enorgullecían íntimamente.
Cuando por fin, sus pies posaron sobre aquel suelo en apariencia extraño. La sensación de paz, se hizo infinita.
No sentía miedo alguno, ni arrepentimiento, ni vergüenza, ni angustia, ni desazón, solo sentía paz, una aureola que la envolvía en esa anhelada paz interna que aun pidiéndola a gritos, no encontró en su entorno mas cercano.
Aquél destino, no estuvo elegido al azar. Allá entre millones de habitantes, se encontraba el único ciudadano, que ella conocía, admiraba y quería profundamente. Un hombre del que esperaba recibir ese tan ansiado abrazo, esa cercanía que confirmará la verdad de aquella amistad trabajada con esmero y sobremanera con absoluta sincerad.
Y ahí estaba, abierto para dar y recibir. Abierto en cuerpo y alma del mismo modo que ella imaginaba y necesitaba.
Un sólo y primer abrazo conseguiría el milagro de que aquella mujer, resurgiera de sus propias cenizas y comenzará de nuevo a ver la luz de la esperanza, de la alegría… Allí pudo hacer acopio de la fuerza necesaria para continuar y sobre manera, para sentirse viva.
Esa sensación de profunda armonía con ella misma y con el entorno elegido se mantuvo como constante cada minuto, cada hora, cada día.
Es cierto, que la mayor parte de ese tiempo, caminaba sola, estaba sola, horas y horas. Días y noches, sola… Pero también es cierto que en ningún momento esa soledad la abrumaba. Los pocos pero bellos momentos compartidos con su gran amigo, su alma casi gemela, eran más que suficiente para reforzar un vinculo soñado… Lleno de proyectos, de química, de confesiones intimas, de sensaciones únicas, placenteras. De sincerad desgarradora que permitía sin embargo deshacerse de un duro equipaje que le quebraba hasta el alma. Fue un gozo un placer intimo y satisfactorio que penetraba dulcemente en los sentidos.
No, ella así, en ningún momento fue victima de la soledad.

Aquel viaje sin embargo, no podía ser un viaje sin retorno. Debía volver y así lo hizo. Solo qué para su regreso, llevaría cargadito su equipaje, de fuerzas, de ilusiones, de nuevos proyectos, de hermosos recuerdos… Su corazón, su alma y cada poro de su sensible piel, se habían recuperado de tanta herida, de tanta incomprensión, de tanto tormento.
Aquel lugar, aquella acogida, aquellas vivencias sencillamente le habían devuelto a la vida. A creer, a sentir, a crecer, a respirar, a gozar, a soñar… Volvía dispuesta a pasar el resto de su vida, viviéndola con intensidad. Por que su vida era única y a nadie le pertenecía.
Por este motivo, de ahí en adelante, sería ella y nadie mas, quien eligiera el camino a seguir, creando, su propia leyenda…

Raquel Herrero

HOMBRE I PARTE





HOMBRE I PARTE

Lágrimas resbalando por el rostro infantil
Mientras labios mordidos, apretujados
Intentan devorar, angustias de un pasado.
Mas nada comprende el infante vapuleado
Ni la furia de su gente, ni el crujido
De los palos, ni el silencio de la muerte
Ni el oxido chirrido del candado.
Pero al levantar la frente,
Se irgue como soldado
Prometiéndose a si mismo,
No volver a dejar más lagrimas arrinconadas.
Necesita evadirse, borrar de su existencia
Las crueles pesadillas, que cada noche
Lo acechan…
Ahondando en sus heridas, quedándole
El alma presa.
A ojos despiertos, espera el amanecer
No quiere revivir en sueños
Las tristezas y miserias de un ayer.
Comienza a despedirse de la Luna
Que siempre vela a sus pies
Y saluda, con tristeza en la mirada
A su lejano amigo el astro rey.
Su carita de niño, lavada en el charco
Y la fuente clara, para calmar su sed
Emprender caminos de rumbo incierto
Con poco o nada que perder.
Y en esa búsqueda incesante,
Sin saber muy bien porqué
Se afana en la re búsqueda con
El amplio sentido de un deber.

Impera la necesidad;
Entender que hizo tan malo
Para tanto padecer…
Más es ingrato el destino
Inútil, como el mismo ser
La búsqueda no encuentra nombre
Ni huellas en su bien hacer…
¡Nada hizo!, de nada es culpable
Tal vez acaso… ¿de nacer?
¿Por ello le han castigado?
Se pregunta, una y otra vez
Una y otra vez.
En la escuela de la vida, aprenderá
Qué sus por qué;
Tienen varas y medidas
Que irán curtiéndole la piel
El modelo establecido
Ya no se puede romper…
Para sufrir has nacido
Le resuena en su cerebro
Una y otra vez
Una y otra vez
Mas en su fuero interno
Y en su eterna rebeldía
Le abrirá de par en par
Las puertas a la osadía
Y el modelo establecido
Resbalará hecho pedazos
Por el cauce de sus ríos.

En busca de su libertad
Solo está en juego la vida
Y la vida… ¡nada es!
Más que una farsa y una mentira
La raíz podrida de simiente infiel
Mundo nauseabundo, que poco
O nada, tiene con que ver con él.

Raquel Herrero

HOMBRE II PARTE





HOMBRE II PARTE

Mas se aferra a la vida porque sabe
De su único tesoro y posesión.
Es su ley, su mandato y su agonía
Plagiado de verdades tras mentiras
Saetas de lamentos
Etéreas Sinfonías.
Tomará caminos de arenosos vientos
De riscos filosos y candentes
De cal y de lodo, de sal y de arena
De gélidos ríos, de blanca Nívea
En estrellados firmamentos
Donde la Luna se queda
Reflejada en la Laguna
Para que el niño la vea
Y meciéndose en sus aguas
Duerma en su cuna la pena.

Despierta y despunta el Alba
Pero la Soledad se queda
Mientras el nuevo día
Cargadito llega…
Hoy, viene dispuesto
A encontrar la huella
Que a fuerza de desatinos,
La Felicidad encuentra.
Ya va creciendo el muchacho
No ha de ser larga la espera
El hombre, se va acercando
Corta ha de ser la condena
Que lo devuelva a su adviento
A vivir nuevas quimeras.
Brama el varón, ruge la tierra
Gira la Noria en tempestad
Volteando en otra esfera.

El macho bravío, se desenfrena
Acelera el paso en la nueva escena
Quiere acomodar su rumbo
A ese mundo que lo espera
“Quiere” y aprenderá el cómo
Salir de su estratosfera.
Meditabundo y solitario fue su viaje
Sorbiendo en cada paso una mirada
Miradas que ajenas al fracaso
Daban cuenta de seguros y firmeza
Ante quien; tal vez por arrogancia
Mantenía por costumbre el Alma presa.

Raquel Herrero

HOMBRE III PARTE





HOMBRE III PARTE


No fue abatido el Infante
A pesar de la metralla
Arremetida en sus carnes.
No le dio tregua al coraje
Que haciendo nido en sus entrañas
Le sedujo en el exilio, destruyendo
La maraña.
Y ancha la senda, decide emprender
Nueva campaña, donde el niño
Que ya es hombre va en búsqueda
De compaña.
Manos abiertas que aferren esos
Puños que apretaba, escondiendo
Las caricias que de su alma brotaban
Miradas cristalinas, que reflejen su
Mirada, dejando pasar la luz
De una mente enamorada
Piel que agregada a su piel
Entibie su piel ajada
Deseosa de absorber, jugos,
Fluidos, néctares de dulce miel
Que penetra en los sentidos
Hembra, amiga, amante, mujer
Que descubra en su armadura
La fragilidad del ser.
Que un beso todo lo cura, si
En el beso hay un querer y,
en la palma de la mano,
¡!Un espejo!¡
Fiel reflejo, de un brillante
Amanecer.
Raquel Herrero
HOMBRE I PARTE, II PARTE Y III PARTE, Son mi humilde homenaje a un gran hombre
Roberto Ramón, va por ti.

miércoles, 27 de mayo de 2009

ESTUVE





ESTUVE
Estuve, en un hermoso lugar
Donde se infringe la cordura
Donde el amor es adicto y
Las manos exudan, mil gotas
De cariño.
Estuve, donde es clara la mirada
Y la fortuna te acoge en abrazos
De derroche, caricias de seda
Soñando con Eros, en pasiones
De una noche.
Caminé, por asfalto algodonado
Mientras manos extendidas
Me estrechaban; cómo a hijo
En su regazo, como amante
Entre sus brazos.
Quedé tendida, prendada, rendida
En una bella explanada, de azúcar
Y caramelo, escuchando melodías
De tangos arrabaleros, que aun
Hoy, Resuenan en mis oídos.
Ese querer, qué renace en el alma
Que te devuelve a la vida
Al anhelado encuentro con la calma
En un grito místico, sagrado…
De un ámame; porque yo,
De vos ¡¡Quedo enamorada!!


Raquel Herrero

martes, 19 de mayo de 2009

MAÑANA



MAÑANA
Mañana me alejaré
Como ave migratoria
Surcaré los mares, los lagos,
Los océanos, las montañas
Y los valles
Volaré,
Y lo haré tan alto que
Cada estrella del firmamento
Me cubrirá con su manto
Porque desnuda voy
En busca de mi equipaje…
Mañana, me acercaré
A la risa, al encuentro, al abrazo
Y bien se que mis pupilas
Han de llenarse de llanto
Cuando banal la esperanza
Se pierda en el ocaso…
Y mis lagunas ya secas
Inunden los fracasos.
Por que mi mañana es hoy
Y el espejo el fiel reflejo
De mi cielo obnubilado
De lo que soy
De lo que siento
De preguntas sin respuesta
¿Qué, que buscas?,
¿Qué, que esperas?
¿Qué, de donde vengo?
¿Qué hacía donde voy?


Raquel Herrero