domingo, 20 de junio de 2010

ESTAS MANOS



ESTAS MANOS


Como en un registro seductor de la memoria
Llegan tus manos a mí…, forjada historia
Y observo estas manos qué en algún momento
Rozaron la gloria. Las caricias de otras manos
Son hoy, el recuerdo reversible, el acuerdo
De aquellos dedos entrelazados, de aquella
Eufórica sensación, que sin medida o sin control
Danzaban alegremente fuera de toda visión
Que lo juzgara improcedente. Manos unidas
Con una misma condición
Calmar el dolor de tanta llaga, de tanta herida
Fundir con pasión esa distancia que abrumadora
Oprimía el corazón, sin el mas leve sentimiento
De lástima ante la sin razón
De aquella separación que maldecía su suerte
Causante de la más triste desolación
Y así siento hoy, como están estas manos inertes
Quebrando la compostura por saberse diferentes
Queriendo ser lo que eran; ternura y calidez
Juguetonas y traviesas…dulce manjar para la piel
Enredo y picaresca, abrigo en el atardecer
Colándose descaradas entre su ser y mi ser
Abnegadas en dejar su huella, hasta la próxima vez
Son manos errantes, manos peregrinas
Manos que no mienten, manos que admiran
Manos que se resienten en esta obligada huida
Manos que aman otras manos…
Manos que quieren ser queridas


Raquel Herrero

lunes, 31 de mayo de 2010



EN ESTA NOCHE


Silencio por favor, guarda silencio
Que sean otros los vocablos esta noche
Una noche de pasión, donde el derroche
Sea sublime y contagie y contamine…
A dos locos amantes del amor.
Silencia con tus labios mis gemidos
Sellando mi piel, enmudeciendo el latido
Palpando paso a paso su camino
De mi boca hasta tu cuello
De tu cuello hasta el ombligo
Y Detén la humedad de tu lengua
En la cumbre de unos senos florecidos
Ay amor, amor amante,
Hazme perder el sentido
Hoy no quiero razonar...
Quiero vivir mi delirio
Quiero romper este dique
Navegar contra corriente
Dejar que indagues en este rio
Y abreves en sus afluentes
Quiero estar ebria de ti
Ver como emana la fuente
Y sentir como el deseo
Penetra esta cueva ardiente
Soy volcán en esta noche…
Guarda silencio amor
Hazme tuya plenamente

Raquel Herrero



PARTITURA

En esta melodía de silencios
Partitura soñada, pentagrama de fe
Se acogen mis lamentos a un mañana
Que confirme que nunca te olvidé
No he de pedir entonces permiso para amarte
Ni quedarán pendientes de una próxima ocasión
No ha de quedar el alma congelado
Mientras arde la sangre, por tan alta traición
Negué la vida a cada poro de mi carne
Roce tus labios congelando su sabor
Las caricias de tus manos, fueron infantes
Tu pecho y mi pecho estrechados sin pasión
Hoy lloran mis pupilas sus penares
Elevando al universo su oración
Perdón por haber sido tan cobarde
Regalándole a otros brazos tu calor
Y he de volver para pagar esta deuda
Para sentir; que sí merezco el amor
Para rociarte con la esencia más pura
Esa que perdura aquí en el corazón
Que no me pidan por piedad explicaciones
Que no busquen dentro mío, otra razón
Despertó de un mal sueño la mujer sin nombre
Mas nada importa, no es licito que se la nombre
Pues fue ella, quien de ella se olvidó.
Brotarán nuevos tallos de su madera noble
Y serán bellas las melodías en aquel viejo
“bandoleón”

Raquel Herrero

VOCES DEL INTERIOR



VOCES DEL INTERIOR

¿Que te sucede mujer?
Dime, cuéntame el porque de tan lánguida mirada
Cuando ayer, apenas era ayer, tu mirar era tan clara
Dime, que sientes mujer
Porqué, tan siquiera me recreas con tu dulce palabra
Cuando ayer, apenas era ayer, tu voz era tan clara
¿Acaso es tan grande tu penar?
¿o es tan oscura tu sala?
Que hasta sientes el temor al caminar
Por esta vieja senda conocida y transitada
¿Que puedo hacer por ti mujer?
Dime, cómo puedo arrancar de tus entrañas
Ese dolor, que arroba el brillo de tu mirada
¿Dime, que te hicieron mujer?
Porqué deambulas, lenta y cabizbaja
Cuando antes, eras gacela, alegre, alborozada
¿Acaso extrañas este lugar?
¿U otro, que hoy no te acompaña?
Presintiendo tus pasos en soledad
A pesar de siempre estar acompañada
¿Qué puedo hacer por ti mujer?
Dime, cómo cambiar esta alborada
Este triste amanecer que se dibuja en tu cara
Dime, donde mora tu cuerpo y donde tu alma
No veo en el espejo tu imagen reflejada
Y siento que estás lejos, muy lejos, desdoblada
¿Serán tus manos vacías?
¿Será ese temblor que emanas?
Vuelve tus ojos vida mía, vuelve tus ojos
¡Por favor¡ No esperes a mañana.

Raquel Herrero

VOCES DEL INTERIOR


VOCES DEL INTERIOR

¿Que te sucede mujer?
Dime, cuéntame el porque de tan lánguida mirada
Cuando ayer, apenas era ayer, tu mirar era tan clara
Dime, que sientes mujer
Porqué, tan siquiera me recreas con tu dulce palabra
Cuando ayer, apenas era ayer, tu voz era tan clara
¿Acaso es tan grande tu penar?
¿o es tan oscura tu sala?
Que hasta sientes el temor al caminar
Por esta vieja senda conocida y transitada
¿Que puedo hacer por ti mujer?
Dime, cómo puedo arrancar de tus entrañas
Ese dolor, que arroba el brillo de tu mirada
¿Dime, que te hicieron mujer?
Porqué deambulas, lenta y cabizbaja
Cuando antes, eras gacela, alegre, alborozada
¿Acaso extrañas este lugar?
¿U otro, que hoy no te acompaña?
Presintiendo tus pasos en soledad
A pesar de siempre estar acompañada
¿Qué puedo hacer por ti mujer?
Dime, cómo cambiar esta alborada
Este triste amanecer que se dibuja en tu cara
Dime, donde mora tu cuerpo y donde tu alma
No veo en el espejo tu imagen reflejada
Y siento que estás lejos, muy lejos, desdoblada
¿Serán tus manos vacías?
¿Será ese temblor que emanas?
Vuelve tus ojos vida mía, vuelve tus ojos
¡Por favor¡ No esperes a mañana.
Raquel Herrero


VUELO A RAS


Desde mi cuasi extinta libertad
Protejo el nido
Crías aladas que aprendieron a volar
Soy su testigo, rastreando el hilo
Que pudiera alejarlos del nidal
Ese qué ellos mismos construyeron
Ejemplo vivo de excusada privacidad

Desde mi cuasi extinta libertad
Soy amparo y refugio del Gavilán
Que insistente proclama su figura
La más alta, la más ruda,
La más engalanada y señorial
Robustas alas explorando un Cielo
Ya cercano al suelo, mientras reniega,
De un estado presente y otoñal
Donde pernoctan los últimos vuelos
Apurando los tiempos
De un finito despertar

Desde mi cuasi extinta libertad
He de seguir siendo Paloma
Surcando vientos, alejando el temporal
He de ser cobijo y alimento
Tierna caricia en la oscuridad
Posada para el guerrero
Esponjoso pañuelo, Paloma de Paz
Ahora no puedo alzar el vuelo
Desde mi extinta libertad.

Raquel Herrero

ACOMODO


Me interrogo, usurpo las respuestas, las acomodo
Le voy dando rienda suelta a la intuición
Y a esta inclinación que superpuesta,
Se acopla dulcemente en mi colchón.
La estrategia resuelve
Que siempre es la misma esencia la que llega
Que no existe más flor en mi jarrón
Que por más que me proponga
Mi cuerpo queda inerte, vacio de emoción
Si no llega la presencia de una suerte
Cuando permites embriagar mí sin razón
Y como un reo, condenado a muerte
Recibo el sacramento por mi última oración
Encadenada a tu pecho, gozando la emoción
Queriendo que pare el tiempo,
Que solo se escuche el aliento de tu voz…

Y vuelvo entonces a interrogarme
Pregunto, de donde nacen los vocablos del amor
De donde mi angustia retenida
De donde esta ingrata condición
De perseguir tanto sueño inconfesable
De contener los caminos del dolor
De ser parte de lo que llaman condenable
Cuando condena es la aflicción
De no ser carne de tu carne,
Lengua de fuego caldeando tu pasión
Suaves manos que acaricien tu semblante
Playa desierta… para dos

Raquel Herrero

lunes, 19 de abril de 2010

TE DIGO





TE DIGO

Miro tu boca y, me provoca
Me seduce imaginar
Que hace juego con mi boca
Qué ambas, son como un lagar
Y dulces, coquetas, ansiosas
Se prestan a degustar
El jugo que emana de su prensa labial

Miro tus ojos, hermosos como la mar
Siento que me sonrojo
Más no dejo de mirar
Y, en su iris cristalino, pretendo reflejar
Las ansias de este deseo
Que no quiero demorar
Entre tus olas…, déjame navegar

Miro tu torso desnudo
Y estallo como volcán
Mis senos desabrigados
Buscan en el su compás
Erguidos y maleables
Se dejan acariciar
Prueba…, prueba y verás

Miro y admiro
Esa figura escultural
Y me derrito y me digo
Que no hice más que comenzar
Que mis manos ya suavizan el camino
Que no quiero acelerar
Que voy a reposar en el ombligo
Y después…
Y después amado mío
Con toda gana, con todo brío
Voy a llegar hasta el final.

Raquel Herrero

jueves, 15 de abril de 2010

MEDIDO A MEDIAS





MEDIDO A MEDIAS



Hoy quiero permitirme una licencia
Una verdad que tal vez solo pueda
Definir a medias
Pero así la realidad… ser sincera
Puede traer sus consecuencias
Y no encuentro el modo
De medir lo irracional
De expulsar a bocajarro, dentro
De las más íntima honestidad
Aquello que me desgarra
Que me punza como alfileres
Que sin sangre, me desangra
Tal vez porque se bloquearon
Los conductos de mi alma
Y en mi cuerpo cedió la atrofia
Ofuscando la mente sana

Hay palabras con adjetivo
Que resultan infringir la fiel
“fidelidad” del árbol genealógico
Que a menudo se desgrana
Un árbol tan arraigado qué
De sus alas rotas, ya jamás
Nacerán ramas y sin embargo
Hay quedan las gaviotas, el Halcón
Cómo jinetes troyanos
Mostrando su valor, en batallas
Que escaparon de sus manos

El resultado sigue siendo
Una licencia con engaños
Que dos mitades pelean
Al devenir de los años
Y la cordura es cobarde
Y la locura, un ente extraño
Que me derroca felizmente
Porque comparte conmigo
Los momentos memorables
Que quisieran ser plagiados
En este preciso instante
Pero la cordura frena
Lo ilusorio del deseo incontrolado
No es posible la cabida en un corazón
Que siempre luce encadenado.

Raquel Herrero

sábado, 10 de abril de 2010



LO QUIERO ASÍ

No esperes en la noche oscura de tus días
Ni en esos amaneceres en soledad, sin compañía
No llames en gritos silenciosos de agonía
Ni busques el reflejo de la fiel compañía
No hurgues en los recuerdos de aquello que poseías
Ni arrojes tras las paredes verdades y mentiras
No sufras porque sientas que no tienes alegría
Ni creas que hace tiempo, alguna vez la poseías
No sueñes que hubo un sueño, deseo de algunos días
Ni sientas qué por lástima dijiste qué la querías

No esperes a quien está cada noche
Y en cada amanecer es luz y guía
No grites a quien vaga cerca
Y es presencia y aliento de vida
No necesitas recordar, ella está
Frente a ti, espejada y viva
No te aflijas ni sufras más…

Es caricia en tu piel, vela prendida
Hembra que se rinde ante tu altar
Mujer complaciente y complacida
Déjate querer y quiérete
Y siente que hasta la muerte
Así lo quiero…, así ha de ser.

Raquel Herrero

viernes, 9 de abril de 2010

SABER Y NO SABER


SABER Y NO SABER


No se si el amor entienda de soledades
pero si se que por amor, la mía se hace grande
Y en este gran vacio inexplicable
Tan lleno de amor, de amor inconfesable
Queda prendida una rosa
Queda el ardor en la sangre
Queda el final en la fosa
Queda la esperanza al aire.
No se si la pasión entienda de libertades
O viva condenada a secretos pasionales
Pero si se que la pasión
Se mueve antojadiza por mi carne
Queda el delirio encendido
Queda el ansia de amarrarse
Queda el camino emprendido
Queda el deseo constante
No se si la razón entienda de facultades
Que faculten sin razón prometer lo que no saben
Amores eternos, amores de nadie
El amor va por entregas
Después, hay que renovarle
Queda la fértil tierra
Queda el surco renovado
Queda el jardinero oculto
Queda el plantío y la tarde

Raquel Herrero

sábado, 3 de abril de 2010

TARDE GRIS





TARDE GRIS



Llueve tras los cristales, llueve y llueve
La melancolía se hace dueña en mi interior
No canta el ruiseñor de la alameda
Y observo, cómo lagrimea, el sauce llorón
Es una tarde sombría…
Y siento que me ahoga la pena
Que no me alcanza la alegría
Que mi alma vaga sola y se envenena
Estoy confusa y triste en esta primavera

Pienso en ti y llegan los asaltos
Las quimeras, las dudas irreverentes
Las prófugas figuras, de verdades silentes
Que hacen huella en mi armadura

Los miedos me acompañan ganadores
De mi desventura, que augura mi presente
Rompiendo toda cordura
Quisiera tanto quererte, abrazada a la locura
Perderme en tu llanura, recorrerte
Y después partir desnuda, pero llena
De esa suerte, que me permita tenerte
Aferrado a mi cintura…

Ay, triste sino, cruel destino
Cobarde corazón es este mío
Alzando por temor un muro impío
Negándole al amor su desvarío
Por miedo a lamentar el duelo frío
Que sentiría si me vuelves a dejar

No me encadenes en el olvido
No lo hagas nunca más.

Raquel Herrero

miércoles, 31 de marzo de 2010

NO ES OBLIGADO





NO ES OBLIGADO


Y estoy aquí, tiritando,
Cómo si tuviera frio
Con una indescriptible emoción
Que pocas,
Muy pocas veces he sentido
Y estoy aquí,
Sintiendo que está muy lejos
Y tan cerca mi camino
¡Oh! Que sensación tan extraña
De lleno y de vacio
Quisiera mutar en este instante
Y ello es la causa de mi desvarío
Recorrer rápidamente la distancia
Que me aleja de lo más querido

No, no se equivoquen, no es la gloria
Lo que añoro en mi destino
No, no se equivoquen, es otra cosa
Algo tan íntimo, algo tan mío
Que no puedo explicar…
Ni el continente, ni el contenido
Es algo libre y elegido,
Algo por lo que luchar;
Algo que siento tan mío
Eso, que me hace derramar,
Este llanto contenido
Y sonreír y volver a tiritar
Y desear que pase el tiempo
Y llegue mi primavera después de
Un invierno largo y frío
Intenten comprenderlo,
O si no, déjenlo estar…
Al fin y al cabo, no es obligado,
El conocerme un poco más
Ni que acepten mi descaro al pregonar
Que de este mundo aun,
No me he alejado
Porque sigo creyendo en el verbo amar.

Raquel Herrero

OTROS SILENCIOS





OTROS SILENCIOS

A veces otros silencios
Pueden llenar cualquier vacio
Ser, un silencio que otorga
Confirmación a lo requerido
Que puede, como silencio “atronador”
No escuchar jamás otro sonido
El mutismo de una voz
Maniobrando a su libre albedrio
Tan capaz, que resuelve imaginar
Respuestas a preguntas de fugaz colorido
Herido orgullo, timidez o tal vez
Un absurdo y malgastado moralismo
Que perturba y entorpece su camino
Más, ¡poco importa!
Cuando en una consentida embriaguez
He creído y sentido, saciar tu sed
He notado cómo tatuabas con tu lengua
Todo el espacio recorrido por mi piel
Y he sentido el suave tacto de tus manos
Tomando todo mi ser
Mientras un silencio se hacía verbo
En la infinita placidez
No hay respuestas para quien nombra
Cuando el verso puro, es puro placer
Y la Dama que sabe, lo que la Dama ignora
Sigue siendo tan suya…
Como en su primera vez.


Raquel Herrero

ESPERANZA BANAL





ESPERANZA BANAL

Como queda el lodo cenegado en los pantanos
O el oxido ferroso alojado en el duro metal
Así quedaron incrustados en la carne
Los recuerdos amargos, dolorosos
Aquellos que le hicieron tanto mal
Quiso ser vomito y expulsarlos
Quiso ser puñal y aniquilarlos
Quiso la orfandad y abandonarlos
Quiso ser frío, como estatua de mármol
Vencer a los fantasmas para calmar su agonía
Reinar en su mundo hecho de melancolía
Voltear el universo para hacerlo a su medida
Escuchar de los vientos la dulce melodía
Y del túnel oscuro, encontrar la salida
Todo fueron grilletes y cadenas
Afiladas púas hirientes, zancadillas
Caminos espinosos, murallas y cerrojos
Destino cruel que circundaba a pleno antojo
Lucha desigual, poderes manifiestos
Vil metal…
Flujo sanguíneo acorralado a punto de estallar
Opaca y débil figura, frágil como el cristal
Vino añejo que se acida en Soledad
Amor sin dueño qué antes fuera, como
Caudaloso rio, risueño… y hoy,
Es tan solo un rio yermo, bana esperanza
De que renazca otro caudal.

Raquel Herrero

lunes, 8 de febrero de 2010

PROMESA



PROMESA


Ay mujer, que triste se te ve
Esa mirada de ausencia
Ese brillo de unos ojos
Que ya no permites ver
Porque brillan cristalinos de
Tanta pena que guardas
Entremetida en tu ser
Mujer que maquilla sus ojeras
Que asemejan violeteras
Difuminadas en la piel
Ay mujer, me apena tu languidez
Ese silencio profundo
Ese callar y callar…
Ese tormento que llevas oculto
Creyendo que de ese modo
Solo tú has de padecer
Mujer qué sonríe desde fuera
Y a cada paso que da
Muerde con crueldad
Sus propios labios y lengua
Negándoles, su libertad
Para emitir el quejido
Que arraigado en las entrañas
Puja por salir y por gritar
Ay mujer, “Mercedes” rememorada
Que solo una vez te enamoraste
Prendida y prendada de su ser
Y ahora, vagas por sendas
Difusas, de espinas que se clavan
Sendas equivocadas que elegiste
Sin saber, sin creer
Que son camino a tu tumba
Muda e inquebrantable
Como lo fue tu juramento
De que nadie supiera nunca,
Lo que habría de saber
¿Por qué mueres… sin decirle a él..?


Raquel Herrero

sábado, 6 de febrero de 2010

DEDICADO A TI





DEDICADO A TI


En un cruce de caminos conocí
a un hombre…
“Aparentemente”, duro
“Aparentemente”, bravo
Un hombre qué, en ocasiones
se me antojaba extraño
Con poder de atracción imantada
se iban grabando en la piel,
sus huellas, sus versos y palabras
Y esa a veces, inquietante y cabizbaja
mirada…
Qué secretos se escondían,
tras la sutil ironía de;
aquella vida tan complicada
La emoción me rendía, la pasión
Me convulsionaba…
Eso sucedía, porque bien sabía
que así, eran ambas
La suya y la mía…
Vidas paralelas, vidas distanciadas
Vidas en la penumbra al cobijo
De las madrugadas

Dialogar era la clave, preguntar…
Saber, que detrás de una armadura
Se encontraba la figura
De un brillante amanecer
Que la roca era diamante
Y su escondido semblante
Estrella en el anochecer
Mirada que perseguía la huella
Esa huella, peregrina… disonante

Y en ese constante desafío
Peleamos como infantes
Encuentros y desencuentros
Risas y llantos, tormenta,
brisa, calma…
“Estallidos en el aire”

Arraigo en los corazones
de un cariño inquebrantable.

Raquel Herrero


Un amigo es para siempre
¡¡Felicidades!! Robert

sábado, 30 de enero de 2010





FUI YO

Y va muriendo de frío
Replegando sus alas
Mientras exhala un suspiro
Como ave migratoria
En los brazos del destino
Que zarandea su cuerpo
Vaticinando su sino
Un balazo certero
Que ha partido su pecho
Que ha mojado su nido
Vaciando gota a gota
El fluir de los sentidos
Plumaje de Gaviota
Con un rojo colorido
El vuelo se ha terminado
También la lluvia y el frio

Y en este amanecer sombrío
Van cayendo en su complexión
Las lágrimas de un rocío
Lamentando gota a gota
La pérdida de lo querido
Observando con tristeza
Aquél cuerpo estremecido
Ya se atestigua el cortejo
Grullas, Grajos y Vencejos
Rapiñas de luto riguroso
Pájaros de mal agüero
Y entre ellos cabizbajo
Una voz sibilante, acongojada
Repetía sin consuelo
Fui yo, quien te atravesó
Pero juro, ¡que te quiero!

Raquel Herrero