sábado, 30 de octubre de 2010
AGRADEZCO
AGRADEZCO
Hasta hoy, te he agradecido tantas cosas
Pero olvidé, o tal vez no era el momento
Agradecerte otras.
El haber comprendido, que nunca te engañé
Que desde siempre, o desde el mismo día
En el que te conocí
Fui creando como ave prisionera, junco
Por junco otro nido, otra frontera
Libre como el pájaro libre, para volar
A donde quiera
Hoy elijo, llegar hasta ti, serte sincera
Agradecer la larga espera, donde comprendí
Que supiste verme como en verdad era
Que la palabra quimera, se alejó de mí
Hoy agradezco, la fuerza que te puso en mi camino
El oculto poder, que ha unido nuestro destino
Y nuestro sino es volver
Renacer desde el omniminioso culto a lo divino
Sabiendo que has decidido querer, quererme
Del mismo modo que yo te he querido
Sin juramentos, sin promesas ni testigos
Sencillamente así
Porque tú y yo, sin proponerlo, lo decidimos
Te agradezco pues, confianza y confesiones
Que colmaras mi vida, tantas y tantas ilusiones
Tu decisión de Bienvenida, cuando la vida
Lo decida y llegue, como llegó entonces
El latido acelerado, el compas de una sonrisa
El aire puro, la calma que precede a nuestra prisa
El labio enamorado, la piel febril…
Un te quiero a morir
Te agradezco, saber que contigo
Yo puedo, quiero y deseo, ser feliz.
Raquel Herrero
miércoles, 27 de octubre de 2010
SIN TU VOZ
SIN TU VOZ
Háblame, que me pierdo en tu silencio
Llámame, que no soy nada en estos versos
Mírame, que tus ojos es todo lo que tengo
No te miento,
Qué importa estar cubierto de gloria en este infierno
Qué importa mi enorme palacio
Si en él, no moras tu
Que importa la luz de mi grandiosa alcoba
Dime… Qué importa
Ni este lecho vestido de raso, ni esta alfombra
Si todo lo que piso es un fracaso, si de cada minuto
Sesenta segundos, eres tú, a quien añoro, tú, quien
Ocupa mi morada, para no sentirme esclava
De este infrahumano mundo.
¿Quién? Ha decido mi tormento, ¿Quién?
Ha elegido, mi lugar de nacimiento…
¿Quién? Elige mi destino, sin mi consentimiento
¿Quién? Se hará cargo de este inmenso dolor
Que cada día siento.
Tres claveles y una rosa, perfumaron el hedor
De la memoria
Taponaron el sangrado de mis heridas
Aliviaron con su presencia; tu lejanía y ausencia
Mas no pueden, saquear mi corazón
Arrebatar tu nombre, quebrar tu voz
Anular el espacio que te pertenece
Porque ahí, quise ponerte yo
Y no existe, fuerza humana, ni divina
Que arroje al abismo esta, mi decisión
Amarte, más que a la propia vida
Aunque la misma me niegue, derechos o razón.
Raquel Herrero
Háblame, que me pierdo en tu silencio
Llámame, que no soy nada en estos versos
Mírame, que tus ojos es todo lo que tengo
No te miento,
Qué importa estar cubierto de gloria en este infierno
Qué importa mi enorme palacio
Si en él, no moras tu
Que importa la luz de mi grandiosa alcoba
Dime… Qué importa
Ni este lecho vestido de raso, ni esta alfombra
Si todo lo que piso es un fracaso, si de cada minuto
Sesenta segundos, eres tú, a quien añoro, tú, quien
Ocupa mi morada, para no sentirme esclava
De este infrahumano mundo.
¿Quién? Ha decido mi tormento, ¿Quién?
Ha elegido, mi lugar de nacimiento…
¿Quién? Elige mi destino, sin mi consentimiento
¿Quién? Se hará cargo de este inmenso dolor
Que cada día siento.
Tres claveles y una rosa, perfumaron el hedor
De la memoria
Taponaron el sangrado de mis heridas
Aliviaron con su presencia; tu lejanía y ausencia
Mas no pueden, saquear mi corazón
Arrebatar tu nombre, quebrar tu voz
Anular el espacio que te pertenece
Porque ahí, quise ponerte yo
Y no existe, fuerza humana, ni divina
Que arroje al abismo esta, mi decisión
Amarte, más que a la propia vida
Aunque la misma me niegue, derechos o razón.
Raquel Herrero
lunes, 18 de octubre de 2010
DENTRO TUYO
DENTRO TUYO
Están en ti, en tu corazón
La clave y la llave,
Siempre en ti y tú lo sabes
Los pilares del amor, enraizados en la carne
Ese deseo y pasión, que nadie tuvo
Que nadie sabe
Están en ti, en esos pensamientos
Capaces de cortar el viento, para llegar
En estricto silencio, a desnudar el alma
A cobijar el cuerpo
A descubrir el perfil de unos labios sedientos
Mientras la piel exuda, exonerando secretos
Están en ti, las caricias guardadas
Con exultante recelo
Las manos que buscan poseer el verbo
En la tibia humedad de nuestro sexo
Conjuro entre los dioses que deploran
No haber podido ser ellos
Dueños resolutos, de la gloria y el averno
Y es que están en ti, solo en ti
El poder absoluto de los mil y un sueños
Donde transita la urbe cegada de celos
Y repican las campanas… Ay,
Adoloridas de misterio
Escucha a tu corazón, que yo al mío
¡Amor mío! No lo encuentro
He debido de entregarlo,
En algún momento.
Raquel Herrero
DENTRO TUYO
DENTRO TUYO
Están en ti, en tu corazón
La clave y la llave,
Siempre en ti y tú lo sabes
Los pilares del amor, enraizados en la carne
Ese deseo y pasión, que nadie tuvo
Que nadie sabe
Están en ti, en esos pensamientos
Capaces de cortar el viento, para llegar
En estricto silencio, a desnudar el alma
A cobijar el cuerpo
A descubrir el perfil de unos labios sedientos
Mientras la piel exuda, exonerando secretos
Están en ti, las caricias guardadas
Con exultante recelo
Las manos que buscan poseer el verbo
En la tibia humedad de nuestro sexo
Conjuro entre los dioses que deploran
No haber podido ser ellos
Dueños resolutos, de la gloria y el averno
Y es que están en ti, solo en ti
El poder absoluto de los mil y un sueños
Donde transita la urbe cegada de celos
Y repican las campanas… Ay,
Adoloridas de misterio
Escucha a tu corazón, que yo al mío
¡Amor mío! No lo encuentro
He debido de entregarlo,
En algún momento.
Raquel Herrero
Están en ti, en tu corazón
La clave y la llave,
Siempre en ti y tú lo sabes
Los pilares del amor, enraizados en la carne
Ese deseo y pasión, que nadie tuvo
Que nadie sabe
Están en ti, en esos pensamientos
Capaces de cortar el viento, para llegar
En estricto silencio, a desnudar el alma
A cobijar el cuerpo
A descubrir el perfil de unos labios sedientos
Mientras la piel exuda, exonerando secretos
Están en ti, las caricias guardadas
Con exultante recelo
Las manos que buscan poseer el verbo
En la tibia humedad de nuestro sexo
Conjuro entre los dioses que deploran
No haber podido ser ellos
Dueños resolutos, de la gloria y el averno
Y es que están en ti, solo en ti
El poder absoluto de los mil y un sueños
Donde transita la urbe cegada de celos
Y repican las campanas… Ay,
Adoloridas de misterio
Escucha a tu corazón, que yo al mío
¡Amor mío! No lo encuentro
He debido de entregarlo,
En algún momento.
Raquel Herrero
PARTIR LA VIDA
PARTIR LA VIDA
Que no daría yo, que no daría
Por poder tener mi vida, partida en dos
Compartiendo sus penas y sus alegrías
Entre mis dos océanos de amor.
Poder ser la saciedad y el hambre,
La sed y el cántaro para beber
Ser la hembra, la esposa y la amante
Ser madre… entregar y poseer
Besos y caricias que me llaman cada tarde
Cálidas sonrisas, dispuestas a complacer
Miradas ocultas entre la mar y su brisa
Miradas con prisa, ansiosas de placer
Ay, que no daría yo, por ser poetisa
Derramando entre versos todo este querer
Que recorre mis venas, escondiendo misivas
Las que yo te ofrezco y no puedes ver
Partido tengo el corazón, empecinado
Batallando sin reposo, sin control
Queriendo escapar y quedar anclado
Ser presencia viva en todo lugar
Escuchen mi ruego, virtud o caridad
Cómo, partir en dos la vida…
Y, esta angustia dejar de lamentar
Miren mi desconsuelo, miren mi soledad.
Raquel Herrero
Que no daría yo, que no daría
Por poder tener mi vida, partida en dos
Compartiendo sus penas y sus alegrías
Entre mis dos océanos de amor.
Poder ser la saciedad y el hambre,
La sed y el cántaro para beber
Ser la hembra, la esposa y la amante
Ser madre… entregar y poseer
Besos y caricias que me llaman cada tarde
Cálidas sonrisas, dispuestas a complacer
Miradas ocultas entre la mar y su brisa
Miradas con prisa, ansiosas de placer
Ay, que no daría yo, por ser poetisa
Derramando entre versos todo este querer
Que recorre mis venas, escondiendo misivas
Las que yo te ofrezco y no puedes ver
Partido tengo el corazón, empecinado
Batallando sin reposo, sin control
Queriendo escapar y quedar anclado
Ser presencia viva en todo lugar
Escuchen mi ruego, virtud o caridad
Cómo, partir en dos la vida…
Y, esta angustia dejar de lamentar
Miren mi desconsuelo, miren mi soledad.
Raquel Herrero
martes, 12 de octubre de 2010
SUPONGO
SUPONGO
Supongo que no sea el amor
Quien le ha dejado tanta herida a mi alma
Supongo, que fue el canto del ruiseñor
Disimulando
El Eco que dejaba el desamor
En este hoy que ya termina, queda
Germinado mi mañana
Un mañana que tal vez, para
Un engendro similar, como el que hoy acompaña
El trazado de la vida engullido por sus montañas
El montañero henchido y herida la castellana
Para que parir amor, si después no te acompaña
Y a su libre albedrío, emprende el vuelo
Hacia la inmensa llanura solitaria
Son los caminos, aridez y lontananza
Fieles testigos de una vejez que a ultranza
Acecha sus orillas, quebranta sus murallas
Se oculta bajo puentes, perdiendo su constancia
Se torna la piel febril, mientras amanecido, escarcha
Y las sienes apegadas a la crin, se vuelven plateadas
Se desdibuja la vida en un páramo sin fin
Nacer fue su comienzo y, después de su trayecto
Tan solo queda morir
De nada sirven los lamentos
Aunque se lamente al fin…
Sabe, que no fuera el amor su tormento
Sino aquel desamor, callado y lento
Que le hizo trizas al corazón
La fatiga, da paso al sopor que somnoliento
Expira un triste beso, antes de decir adiós
Raquel Herrero
sábado, 9 de octubre de 2010
PRECEPTOS POETICOS
PRECEPTOS POETICOS
Qué es, escribir poesía
Si no la libre expresión
Que en nuestro interior se anida
Es, materia viva, conciencia plena
Alusión surgida
Fuente qué con fulgor emana
Cuando la sed de poeta la reclama
Prediludio de un hoy o de un mañana
Boca que se desgrana
Descrubiendo entresijos
Incrementando miradas
Es, escribir poesía
Lo contrapuesto al visible fantasma de la nada
Es azúcar y Sal
Y hasta un sabor agridulce
Que nos deja
Esta lengua “extraña”
Es escribir bajo normas de la métrica o la rima
O describir cada verso de modo surrealista,
Como aquél alquimista,
Sentido y veraz
Cuando los versos van naciendo
Desde su plena libertad
Y su entrega nos llena
Por su atractivo ritmo y, su musicalidad
Poesía es caminar, acrecentar
Dando rumbo a las concesiones
Instinto a sus mil pasiones
Condición bilateral
Es, Verborragia inagotable
Silencios para gritar
Decálogo a corazón abierto
Destino y testimonio incierto
Embaucador de una verdad.
El poeta usurpa con desmedido afán
Creando universos propios, orbita inaugural
Es puro arte, construir poesía
Facultad innata, estado ideal
Es el todo y la nada en tus constantes
Es como el día y la noche
Cuya presencia es vital
Es semilla que germina
En las almas de poetas por llegar
Raquel Herrero
Qué es, escribir poesía
Si no la libre expresión
Que en nuestro interior se anida
Es, materia viva, conciencia plena
Alusión surgida
Fuente qué con fulgor emana
Cuando la sed de poeta la reclama
Prediludio de un hoy o de un mañana
Boca que se desgrana
Descrubiendo entresijos
Incrementando miradas
Es, escribir poesía
Lo contrapuesto al visible fantasma de la nada
Es azúcar y Sal
Y hasta un sabor agridulce
Que nos deja
Esta lengua “extraña”
Es escribir bajo normas de la métrica o la rima
O describir cada verso de modo surrealista,
Como aquél alquimista,
Sentido y veraz
Cuando los versos van naciendo
Desde su plena libertad
Y su entrega nos llena
Por su atractivo ritmo y, su musicalidad
Poesía es caminar, acrecentar
Dando rumbo a las concesiones
Instinto a sus mil pasiones
Condición bilateral
Es, Verborragia inagotable
Silencios para gritar
Decálogo a corazón abierto
Destino y testimonio incierto
Embaucador de una verdad.
El poeta usurpa con desmedido afán
Creando universos propios, orbita inaugural
Es puro arte, construir poesía
Facultad innata, estado ideal
Es el todo y la nada en tus constantes
Es como el día y la noche
Cuya presencia es vital
Es semilla que germina
En las almas de poetas por llegar
Raquel Herrero
viernes, 8 de octubre de 2010
SU
SUCEDE QUÉ…
De algún modo sucede qué
No resulta nueva la sensación
Tal vez, solo estuviera adormecida
Obnubilada, cubierta, por la invisible
Seducción, de aquellos ojos que un día
La miraran.
No reparó en el instinto protector de
Aquél celaje que difuminaba
Su brillo y color, su razón…
Aquella pasión que busca el corazón
Cuando perdido y fatigado
Se aferra al aliento de alguna voz
Que se sumerja en el acuífero gélido
Que emana, color grana, desde el interior
De algún modo, no sirven los reclamos
Cuando la valentía de lo osado
Te entrega con gallardía, lo que has buscado
Hay una verdad, un latente destino amurallado
Hay una soledad, desfigurada por un sueño errado
Sempiterno, postergado
Un sueño sin dueño, un velatorio olvidado.
Carente de dones, suplica razones
Para al momento comprender
Que tan siquiera puede ser ave de paso
Que desplegó sus alas para volar
Y el viento, turbulento, huracanado
Su vehemente y corto vuelo, estrelló
Dejando sus pasos a ras de suelo
Repostando en el angosto lodazal
Vuelve como ardilla herida
A lamer heridas en su madriguera
Vuelve a ese lugar sombrío
Donde nadie sepa de su soledad
Vana existencia, para quien nunca supo
Como saben los besos del verbo amar.
Raquel Herrero
De algún modo sucede qué
No resulta nueva la sensación
Tal vez, solo estuviera adormecida
Obnubilada, cubierta, por la invisible
Seducción, de aquellos ojos que un día
La miraran.
No reparó en el instinto protector de
Aquél celaje que difuminaba
Su brillo y color, su razón…
Aquella pasión que busca el corazón
Cuando perdido y fatigado
Se aferra al aliento de alguna voz
Que se sumerja en el acuífero gélido
Que emana, color grana, desde el interior
De algún modo, no sirven los reclamos
Cuando la valentía de lo osado
Te entrega con gallardía, lo que has buscado
Hay una verdad, un latente destino amurallado
Hay una soledad, desfigurada por un sueño errado
Sempiterno, postergado
Un sueño sin dueño, un velatorio olvidado.
Carente de dones, suplica razones
Para al momento comprender
Que tan siquiera puede ser ave de paso
Que desplegó sus alas para volar
Y el viento, turbulento, huracanado
Su vehemente y corto vuelo, estrelló
Dejando sus pasos a ras de suelo
Repostando en el angosto lodazal
Vuelve como ardilla herida
A lamer heridas en su madriguera
Vuelve a ese lugar sombrío
Donde nadie sepa de su soledad
Vana existencia, para quien nunca supo
Como saben los besos del verbo amar.
Raquel Herrero
sábado, 25 de septiembre de 2010
TENTACIÓN
TENTACIÓN
Como hicieran en aquellas tribus aborígenes
Cuyos orígenes hasta hoy, desconocía
No te niego que me tienta su “in-cordura”
De quebrar de algún modo toda norma
Qué sujeta a su estructura
Me intimida, me ahoga, me aprieta
Me manejo entre los sueños y quimeras
Para darle cierta forma a mi “cordura”
Convertida en Amazona resuelta
Que lanza su flecha a un destino con fortuna
Clavándose, en el mismo centro de tu pecho
Que a contrahecho
Se expande sonriéndole a la luna
Y es todo porque el extremo de la flecha
Va impregnado de las mieles de una boca
Carnosa, húmeda y jugosa… color de fresa
Me pregunto si en aquellas sabanas vírgenes
Donde el calor se desfoga entre sus ríos de plata
O la sombra de un verde follaje
Donde no existe el ultraje, sino el amor
el deseo y el placer que lleva con espuma su oleaje
Me pregunto, si después de un largo viaje
Yo podría pernoctar en él
Habitar, donde habitan los pájaros exóticos
Volar y descender, contemplar tus bellos ojos
Y anidar en la tersura de tu piel
de ese cuerpo color de miel que en pretérito imperfecto
Yo amara o amase, hasta el nuevo amanecer.
Podría marchar, ligera de equipaje
Y caminar por la senda desnuda de un paisaje
Donde no me cabe ninguna duda
Solo son necesarias, tu hambre y mi sed.
Raquel Herrero
Como hicieran en aquellas tribus aborígenes
Cuyos orígenes hasta hoy, desconocía
No te niego que me tienta su “in-cordura”
De quebrar de algún modo toda norma
Qué sujeta a su estructura
Me intimida, me ahoga, me aprieta
Me manejo entre los sueños y quimeras
Para darle cierta forma a mi “cordura”
Convertida en Amazona resuelta
Que lanza su flecha a un destino con fortuna
Clavándose, en el mismo centro de tu pecho
Que a contrahecho
Se expande sonriéndole a la luna
Y es todo porque el extremo de la flecha
Va impregnado de las mieles de una boca
Carnosa, húmeda y jugosa… color de fresa
Me pregunto si en aquellas sabanas vírgenes
Donde el calor se desfoga entre sus ríos de plata
O la sombra de un verde follaje
Donde no existe el ultraje, sino el amor
el deseo y el placer que lleva con espuma su oleaje
Me pregunto, si después de un largo viaje
Yo podría pernoctar en él
Habitar, donde habitan los pájaros exóticos
Volar y descender, contemplar tus bellos ojos
Y anidar en la tersura de tu piel
de ese cuerpo color de miel que en pretérito imperfecto
Yo amara o amase, hasta el nuevo amanecer.
Podría marchar, ligera de equipaje
Y caminar por la senda desnuda de un paisaje
Donde no me cabe ninguna duda
Solo son necesarias, tu hambre y mi sed.
Raquel Herrero
Y SUCEDE QUÉ
Y SUCEDE QUÉ
Contigo, solo contigo
He podido crear un mundo a mi medida
Llorar, cuando lo manda mi aflicción
Callar, ante absurdos discursos de causas o razón
Romper mi silencio al escuchar tu voz
No fingir, ésta, mi humana condición
Contigo, solo contigo
Sobran los secretos y huelgan los testigos
Cuando emanan de mi boca
Lo que dicen mis sentidos
Cuando el corazón se nutre de latidos
Esos, que se aceleran y enmudecen
Entre tu cuarto y el mío
Contigo, solo contigo
El calor de mi piel, nunca fue fingido
La humedad de mis labios
Se volvió, acuosa miel
Para aferrar dulcemente tus labios a los míos
Se elevaron los senos como altar florecido
En busca de tus rezos, suspirando su rocío
Contigo, solo contigo
Camino descalza, desnuda de abrigo
Si me llamas acudo y si no, estoy contigo
No hay llama que arda como este cuerpo prendido
Ni arroyo más constante, ni manantial mas fluido
Que los que nacen del verbo; deseo hacerlo contigo
Contigo, solo contigo
Que se me paren los pulsos
Si es mentira lo que digo
Contigo, solo contigo
Raquel Herrero
Contigo, solo contigo
He podido crear un mundo a mi medida
Llorar, cuando lo manda mi aflicción
Callar, ante absurdos discursos de causas o razón
Romper mi silencio al escuchar tu voz
No fingir, ésta, mi humana condición
Contigo, solo contigo
Sobran los secretos y huelgan los testigos
Cuando emanan de mi boca
Lo que dicen mis sentidos
Cuando el corazón se nutre de latidos
Esos, que se aceleran y enmudecen
Entre tu cuarto y el mío
Contigo, solo contigo
El calor de mi piel, nunca fue fingido
La humedad de mis labios
Se volvió, acuosa miel
Para aferrar dulcemente tus labios a los míos
Se elevaron los senos como altar florecido
En busca de tus rezos, suspirando su rocío
Contigo, solo contigo
Camino descalza, desnuda de abrigo
Si me llamas acudo y si no, estoy contigo
No hay llama que arda como este cuerpo prendido
Ni arroyo más constante, ni manantial mas fluido
Que los que nacen del verbo; deseo hacerlo contigo
Contigo, solo contigo
Que se me paren los pulsos
Si es mentira lo que digo
Contigo, solo contigo
Raquel Herrero
viernes, 24 de septiembre de 2010
festival de teatro especial paladioarte: Programa de Actividades
festival de teatro especial paladioarte: Programa de Actividades: "Día 24 de octubreSan Juan de los Caballeros (Segovia) 18:30 hBorrón y un mundo nuevo. Cia Teatro Discaparte. SevillaPara todos los públi..."
domingo, 20 de junio de 2010

RETÓRICA
Una imagen, un recuerdo,
La sed de momentos, el deseo
Una pasión, un sentimiento
La locura de un encuentro
Motivos sin quebrantos ni lamentos
Que abiertamente provocan
Las ansias de este averno
Febril, hambriento, anhelante
Por ti
Asumiendo que entre tu piel
Y tu carne…se halla mi alimento
Vampiresa de mis noches al acecho
Tu figura, reflejada en el espejo
Me quema la llama, que inflama
Mi sed de ti
Un sueño, una quimera
La larga espera, la pasión que ciega
Una puerta entreabierta
Y la otra herrumbrosa que no cierra
Un intento, cruel tormento
Un esfuerzo apenas sin aliento
Brasas que queman, corazón adentro
Calladas a pulcro silencio
Prendidas por ti
Un puente, un arroyuelo
La humedad de unos labios
Un murmullo susurrante
Una explanada de hierba fresca
Unas manos que danzan
Un cuerpo que varado se queda
Fuente inagotable de un elixir que condena
A ese clímax que llega
Para ti
Raquel Herrero

QUÉDATE CERCA
Hoy soy yo quien busca tus caricias
Quien necesita con urgencia
Un abrazo en la distancia
Yo quien suplica…
Hoy soy yo, la que parece
Haber vendido a su demonio el alma.
La noche fue triste y desvelada
Dialogué con mi interior
Y hasta le interrogué
A la funda de mi almohada
Solo obtuve, su mudez
Y un paño para enjugar mis lágrimas
Te recordé
Como sucede cada día y en cada madrugada
Te añoré, sonreí y bese tu boca color grana
De mis ansias bebí
El aliento que de tus labios se derrama
Aunque no baste pensar en ti
Para calmar esta pena que hoy me reclama
Por ello, te repito las mismas palabras
Pidiéndote a gritos calmes mi desolación
Y el furor que de la piel emana
Ámame hasta romper esta larga cadena
De prófuga condenada
Quiéreme, lo mismo que te quiere
Esta vida atormentada
Hoy… quédate cerca
Escuchando mi llamada.
Raquel Herrero
LATITUDES Y LATIDOS

LATITUDES Y LATIDOS
Todo cabe “Señores” todo cabe…
En el inmenso y mágico Buenos Aires
Mendigos, Indigentes, prostitutas
Y bohemios
Poetas, maleantes, quinquilleros,
Nobleza y arraigo, cariño a raudales
Todo cabe “Señores”, todo cabe
En este marco incomparable
----------------------
Chaquetón de lana
Abrigo de cuero
“Bolsillos de manga ancha”
Envoltorios de plástico y papel
Para cubrir el frío de la piel
Cuerpos maneados, afligidos,
Bandeados por el destierro
Cuerpos ajados, cuerpos marchitos,
Cuerpos olvidados…
Todo cabe “Señores”, todo cabe
En el sin par Buenos Aires
-------------------
El niño que de la teta mama
El niño qué llora porque ya
Del los senos, ¡no sale nada!
Y está aquél, que implorante
Tus ojos devora
Porque siente frio
Porque pasa hambre
Porque nada entiende
Más que su llanto lamentable
--------------
Obliga la necesidad
Y la desvergüenza aflora
Entre gritos silenciosos
Bajo el manto de estrellas
Cómo única alcoba…
Todo cabe “Señores”, todo cabe
En este bello y doloroso Buenos Aires
------------------
Mimos y tangueros,
Música de Bandoneón,
Violinistas callejeros
Artistas que dibujan mascaradas
Para esconder sus horrores
Y otros que reflejan fideligna tu cara
Esa que sonríe, mientras ellos
No tienen apenas nada
Unos pesos, unos huesos que aun sostiene
El ligero peso y, el cabello canoso,
Grisáceo, entre las sienes
Todo cabe “Señores” todo cabe
En mí amado Buenos Aires
--------------
Gentes que llegan de otras ciudades
Peruanos, chilenos, Bolivianos
Brasileiros, rioplatenses o porteños
Italianos, Portugueses, Asturianos
Gallegos de siempre
Todos viven, conviven y hasta mal viven
En esta Buenos Aires
--------------------------
Se mezclan los llantos y la risa
El barrio Tanguero, la plata y la Divisa
Las abuelas que en la plaza de Mayo
Se congregan como antaño
Pidiendo a la justicia, busque en los aledaños
Su memoria, su heredad, su sangre
Allá vertida…
Sus hijos y a los hijos de sus hijos
Rogando; que aflore la verdad
Antes de que la vida agonice
Y poder así, morir en paz
Todo cabe “Señores” todo cabe
En los misterios de Buenos Aires
-----------------------------------
Será posible también, qué algún día
¿Vuelva yo a Buenos Aires?
Donde dejé a buen recaudo
Mis constantes vitales, mis notas musicales
Mi alma como franquicia…
¿Me guardarán en la memoria,
Aquellos a quien dejé la intimidad
De esta historia?
“Guardame” por favor un pedacito de Gloria
Raquel Herrero
Todo cabe “Señores” todo cabe…
En el inmenso y mágico Buenos Aires
Mendigos, Indigentes, prostitutas
Y bohemios
Poetas, maleantes, quinquilleros,
Nobleza y arraigo, cariño a raudales
Todo cabe “Señores”, todo cabe
En este marco incomparable
----------------------
Chaquetón de lana
Abrigo de cuero
“Bolsillos de manga ancha”
Envoltorios de plástico y papel
Para cubrir el frío de la piel
Cuerpos maneados, afligidos,
Bandeados por el destierro
Cuerpos ajados, cuerpos marchitos,
Cuerpos olvidados…
Todo cabe “Señores”, todo cabe
En el sin par Buenos Aires
-------------------
El niño que de la teta mama
El niño qué llora porque ya
Del los senos, ¡no sale nada!
Y está aquél, que implorante
Tus ojos devora
Porque siente frio
Porque pasa hambre
Porque nada entiende
Más que su llanto lamentable
--------------
Obliga la necesidad
Y la desvergüenza aflora
Entre gritos silenciosos
Bajo el manto de estrellas
Cómo única alcoba…
Todo cabe “Señores”, todo cabe
En este bello y doloroso Buenos Aires
------------------
Mimos y tangueros,
Música de Bandoneón,
Violinistas callejeros
Artistas que dibujan mascaradas
Para esconder sus horrores
Y otros que reflejan fideligna tu cara
Esa que sonríe, mientras ellos
No tienen apenas nada
Unos pesos, unos huesos que aun sostiene
El ligero peso y, el cabello canoso,
Grisáceo, entre las sienes
Todo cabe “Señores” todo cabe
En mí amado Buenos Aires
--------------
Gentes que llegan de otras ciudades
Peruanos, chilenos, Bolivianos
Brasileiros, rioplatenses o porteños
Italianos, Portugueses, Asturianos
Gallegos de siempre
Todos viven, conviven y hasta mal viven
En esta Buenos Aires
--------------------------
Se mezclan los llantos y la risa
El barrio Tanguero, la plata y la Divisa
Las abuelas que en la plaza de Mayo
Se congregan como antaño
Pidiendo a la justicia, busque en los aledaños
Su memoria, su heredad, su sangre
Allá vertida…
Sus hijos y a los hijos de sus hijos
Rogando; que aflore la verdad
Antes de que la vida agonice
Y poder así, morir en paz
Todo cabe “Señores” todo cabe
En los misterios de Buenos Aires
-----------------------------------
Será posible también, qué algún día
¿Vuelva yo a Buenos Aires?
Donde dejé a buen recaudo
Mis constantes vitales, mis notas musicales
Mi alma como franquicia…
¿Me guardarán en la memoria,
Aquellos a quien dejé la intimidad
De esta historia?
“Guardame” por favor un pedacito de Gloria
Raquel Herrero

SOLÍCITA SOLEDAD
Sola yo y mis miedos
Sola, ante mis sueños y desvelos
Yo sola perfumando este te quiero
Para que llegue mi esencia y mi ruego
A cada recuerdo, a cada ausencia
-------------------------
Sola yo y mis constantes mutaciones
Sola yo y mis razones
Yo sola, absorbiendo cada nota
De un cántico que no suene a derrota
Que no escuche más, esa palabra rota
--------------------
Sola yo y la brisa
Sola ante la carencia de una sonrisa
Yo sola, embebiendo la caricia
De aquellos dedos que ya no están
Para palpar su cálida geografía.
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Sola yo y mis fantasías
Sola ante la lucha de la vida
Yo sola, sin máscaras ni corazas
Enfrentando con coraje y osadía
El rito oculto de mi religión
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Sola yo y mis anhelos
Sola, ante mi mundo desnudo
Yo sola frente a un mismo espejo
Reflejo de la soledad que aflora
Añorando lo que está…, tan lejos
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Sola yo y mis esperanzas
Sola, donde la fe me alcanza
Yo sola y una misma sensación
Que tan solo es un compás de espera
En este juego de latente seducción
Raquel Herrero
SI SUPIERA

SI SUPIERA
Si supiera del dolor de mi alma atormentada
Si supiera del amor que le entrego sin palabras
¡Oh dios! Perdóname, si acaso estoy…,
Como ebria, en esta cruel estancia
Perdóname…
Por amarlo sin otra razón que no sea
Mi sed de amar
Porque ante mí, la vida se derrumba
Si él… amado mío, no está
Amar porque la piel me lo pide
Porque no acepto lo que el destino decide
Porque quiero amarlo y amarlo ya
Y después si la vida me lo impide, o
El destino lo decide
Acabar
Sencillamente terminar
Sabiendo que de su boca bebí
El elixir de la vida
Que su amor, jamás entró en declive
Que fue eterna mi honestidad
Mira, mira bien y decide
Pues tal vez no surja otra oportunidad
Ay amor, que ser feliz, me persigue
Cómo decirle que no
A, lo que mi alma suscribe
Entregarme por entero a tus ansias
Y mis ansias… de vivir
Raquel Herrero
TIEMPO PASAJERO

TIEMPO PASAJERO
El tiempo, siempre indiferente a tanto ruego
Va marcando cada paso del camino
Dejándonos esa huella de un destino
Grabada como tinta incrustada en la piel
Y es ese tiempo compartido contigo
El que ahoga mi llanto, el que marca mi sino
El que cubre mis anhelos y arropa este frío
Este frío que siente mi cuerpo
Cuando tú, no estás conmigo
Yo no puedo pedir nada, al tiempo enceguecido
Ni suplicarle siquiera escuche mis latidos
No puedo por más que quisiera
Hacerlo cómplice de mis desvaríos
De mis sueños de Sirena, que quisiera
Amanecer en un mar bravío
Y pernoctar en tu playa
Cuando hubiera anochecido
Yo no puedo pedirle ser Gaviota
Y emigrar hasta otro nido
A reposar entre tus alas
Cuando dulcemente estés dormido
Este tiempo que corre, raudo y atrevido
No sabe que con su marcha
Va acortando cada legua del camino
Ni sabe, que el infortunio presente
Donde se marcan las ojeras y se pierde
El color de éste cabello renegrido
Será júbilo mañana
Cuando las almas se junten
En la más humilde de las moradas
Y la noche deje de ser triste
Para dos vidas enamoradas
Raquel Herrero
ESTAS MANOS

ESTAS MANOS
Como en un registro seductor de la memoria
Llegan tus manos a mí…, forjada historia
Y observo estas manos qué en algún momento
Rozaron la gloria. Las caricias de otras manos
Son hoy, el recuerdo reversible, el acuerdo
De aquellos dedos entrelazados, de aquella
Eufórica sensación, que sin medida o sin control
Danzaban alegremente fuera de toda visión
Que lo juzgara improcedente. Manos unidas
Con una misma condición
Calmar el dolor de tanta llaga, de tanta herida
Fundir con pasión esa distancia que abrumadora
Oprimía el corazón, sin el mas leve sentimiento
De lástima ante la sin razón
De aquella separación que maldecía su suerte
Causante de la más triste desolación
Y así siento hoy, como están estas manos inertes
Quebrando la compostura por saberse diferentes
Queriendo ser lo que eran; ternura y calidez
Juguetonas y traviesas…dulce manjar para la piel
Enredo y picaresca, abrigo en el atardecer
Colándose descaradas entre su ser y mi ser
Abnegadas en dejar su huella, hasta la próxima vez
Son manos errantes, manos peregrinas
Manos que no mienten, manos que admiran
Manos que se resienten en esta obligada huida
Manos que aman otras manos…
Manos que quieren ser queridas
Raquel Herrero
lunes, 31 de mayo de 2010

EN ESTA NOCHE
Silencio por favor, guarda silencio
Que sean otros los vocablos esta noche
Una noche de pasión, donde el derroche
Sea sublime y contagie y contamine…
A dos locos amantes del amor.
Silencia con tus labios mis gemidos
Sellando mi piel, enmudeciendo el latido
Palpando paso a paso su camino
De mi boca hasta tu cuello
De tu cuello hasta el ombligo
Y Detén la humedad de tu lengua
En la cumbre de unos senos florecidos
Ay amor, amor amante,
Hazme perder el sentido
Hoy no quiero razonar...
Quiero vivir mi delirio
Quiero romper este dique
Navegar contra corriente
Dejar que indagues en este rio
Y abreves en sus afluentes
Quiero estar ebria de ti
Ver como emana la fuente
Y sentir como el deseo
Penetra esta cueva ardiente
Soy volcán en esta noche…
Guarda silencio amor
Hazme tuya plenamente
Raquel Herrero

PARTITURA
En esta melodía de silencios
Partitura soñada, pentagrama de fe
Se acogen mis lamentos a un mañana
Que confirme que nunca te olvidé
No he de pedir entonces permiso para amarte
Ni quedarán pendientes de una próxima ocasión
No ha de quedar el alma congelado
Mientras arde la sangre, por tan alta traición
Negué la vida a cada poro de mi carne
Roce tus labios congelando su sabor
Las caricias de tus manos, fueron infantes
Tu pecho y mi pecho estrechados sin pasión
Hoy lloran mis pupilas sus penares
Elevando al universo su oración
Perdón por haber sido tan cobarde
Regalándole a otros brazos tu calor
Y he de volver para pagar esta deuda
Para sentir; que sí merezco el amor
Para rociarte con la esencia más pura
Esa que perdura aquí en el corazón
Que no me pidan por piedad explicaciones
Que no busquen dentro mío, otra razón
Despertó de un mal sueño la mujer sin nombre
Mas nada importa, no es licito que se la nombre
Pues fue ella, quien de ella se olvidó.
Brotarán nuevos tallos de su madera noble
Y serán bellas las melodías en aquel viejo
“bandoleón”
Partitura soñada, pentagrama de fe
Se acogen mis lamentos a un mañana
Que confirme que nunca te olvidé
No he de pedir entonces permiso para amarte
Ni quedarán pendientes de una próxima ocasión
No ha de quedar el alma congelado
Mientras arde la sangre, por tan alta traición
Negué la vida a cada poro de mi carne
Roce tus labios congelando su sabor
Las caricias de tus manos, fueron infantes
Tu pecho y mi pecho estrechados sin pasión
Hoy lloran mis pupilas sus penares
Elevando al universo su oración
Perdón por haber sido tan cobarde
Regalándole a otros brazos tu calor
Y he de volver para pagar esta deuda
Para sentir; que sí merezco el amor
Para rociarte con la esencia más pura
Esa que perdura aquí en el corazón
Que no me pidan por piedad explicaciones
Que no busquen dentro mío, otra razón
Despertó de un mal sueño la mujer sin nombre
Mas nada importa, no es licito que se la nombre
Pues fue ella, quien de ella se olvidó.
Brotarán nuevos tallos de su madera noble
Y serán bellas las melodías en aquel viejo
“bandoleón”
Raquel Herrero
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