domingo, 5 de diciembre de 2010
UNA ESPAÑA QUE DUELE
UNA ESPAÑA QUE DUELE
Hoy me duele esta visión
Que a mi ojos enceguece
Hay una España perdida
Con metas, pero sin caminos
Una España que aun se crece
De enarbolados remolinos
Laberintos sin salida
Aguas, entre ríos tintos
Hoy me duele el sentimiento
De una España madre que ha parido
Mientras sus hijos vagan,
Deambulan, como peregrinos
Sorteando suertes
Macerando las vides de sus vinos
Antes de sembrar el grano
Donde siquiera la cava ha florecido
Hoy me duele esta España
Que se ha colmado de excesos
Sin ninguna garantía
Sin trabajo, sin esfuerzo, buscando
El refuerzo de la moneda herida
Una España que baila,
Mientras la otra suspira,
tratando de arrancarle al aire
sustento para su agonía
un mendrugo de pan
una techumbre sombría
un pecho qué amamante
la sed que arrastran de por vida.
Hay una España que se rebela
Acostumbrada a la buena vida
Y hay otra España que vela
La incontinencia de su mentira
Una España desde niña laboriosa
Cuando el hambre rondaba en cada esquina
Y ahora esta España me duele
Pasado el tránsito de aquellos días
Hijo…, Queda mucha tierra virgen
Hijo…, Busca la senda perdida
Hijo…, Labra tu fecunda tierra
Hijo…, Elige bien la semilla
Hijo…, Esa, será tu cosecha
Raquel Herrero
martes, 30 de noviembre de 2010
SIN CERTEZA
SIN CERTEZA
Embebo mis días, algunos demasiado aprisa
Para que no ahoguen, para que no dañen
Para alejar de mí, la tristeza infinita
Que tanto sabe; Qué me embarga,
Que me sabe amarga. Esa tristeza
Qué, con la ilusión acaba
La apatía, es el giro precursor en esos días
Donde sin manear tus movimientos, todo gira
Circulo vicioso que enrarece la porfía
De aquellos espíritus malignos
Que dentro nuestro, sin perecer anidan
Embebo las horas desde la puesta de Sol
Al albor del nuevo día
La incertidumbre se hace costumbre
Incómoda compañía de renombre
Pues lo mismo que tu nombre, es mi pan
Ese pan… “de cada día”
Ya, me embebí media vida y,
En este Ecuador que marca mi horizonte
Los días a veces, explosionan mi alegría
Cuando pasas por mi puerta, cuando sales
A la vida y me devuelves entre vocablos de poesía
La razón serena, la brizna de esperanza, la fe
Cuando me envuelves al fin, con tu compañía
Embebo las estaciones tras la esquiva sabiduría
Que desprenda conclusiones, que me lleve
A retomar esa vereda, que en el algún momento
Me dejó perdida
Embebo el firmamento y bajo mis pies
Hasta la tierra deja surcos de recuerdos,
Huellas que son solo mías
Para qué, construir una morada, para qué
Caldear éste fogón
Si no puedo embeber lo que más quiero
Un pedacito… De su exento corazón.
Raquel Herrero
viernes, 12 de noviembre de 2010
OPIO PARA CONTINUAR
OPIO PARA CONTINUAR
Anoche fue la noche
De los penares profundos
De la insuficiencia vital
De aquellos terrores nocturnos
Que el insomnio, no quiso olvidar
Ayúdame a desandar los caminos
A obviar que llegando a la meta
Se rompió el destino
Que nunca la espera fuera cierta
Sino el incierto de la Soledad
Ayúdame a comprender cómo, después
De haber bregado tanto, será solo el llanto
Quien acompañe a mis pies
Te pido exoneres mis fracasos
Y de mi mente anules, la fuerza y la fe
Cómo hacer ahora, para perdonarme
Cómo sostenerme en pie.
Después de saber que ya elegiste
Que has preferido lo palpable ante tus pies
Ante la promesa de un deseo inquebrantable
Que a punto estuvo…antes de fenecer
Ya no me ilusionan los Febreros
Aniversario dispuesto a la continuidad
Rompiendo el orden de sus afectos
Creyente desprotegido que no esperan en su altar
En mi delirio, busco el curso de la ebriedad
Necesito perder el sentido
Y no volverlo a recuperar.
No encuentro otro modo, de romper un destino
Empeñado siempre, en mi piel dañar
Dignamente, permíteme que el olvido
De muestra de mi honestidad
Nada quiero ya…, más que opio para mis latidos
Y que este dolor latente y atrevido
Deje de respirar.
Raquel Herrero
Anoche fue la noche
De los penares profundos
De la insuficiencia vital
De aquellos terrores nocturnos
Que el insomnio, no quiso olvidar
Ayúdame a desandar los caminos
A obviar que llegando a la meta
Se rompió el destino
Que nunca la espera fuera cierta
Sino el incierto de la Soledad
Ayúdame a comprender cómo, después
De haber bregado tanto, será solo el llanto
Quien acompañe a mis pies
Te pido exoneres mis fracasos
Y de mi mente anules, la fuerza y la fe
Cómo hacer ahora, para perdonarme
Cómo sostenerme en pie.
Después de saber que ya elegiste
Que has preferido lo palpable ante tus pies
Ante la promesa de un deseo inquebrantable
Que a punto estuvo…antes de fenecer
Ya no me ilusionan los Febreros
Aniversario dispuesto a la continuidad
Rompiendo el orden de sus afectos
Creyente desprotegido que no esperan en su altar
En mi delirio, busco el curso de la ebriedad
Necesito perder el sentido
Y no volverlo a recuperar.
No encuentro otro modo, de romper un destino
Empeñado siempre, en mi piel dañar
Dignamente, permíteme que el olvido
De muestra de mi honestidad
Nada quiero ya…, más que opio para mis latidos
Y que este dolor latente y atrevido
Deje de respirar.
Raquel Herrero
martes, 9 de noviembre de 2010
VOY BUSCANDO
VOY BUSCANDO
Entre mis manos retengo las tuyas
Porque acaso contengan el calor
Que desde que alcanza la memoria
Vengo buscando
En mis ojos, nublados de agua salina
Repongo tu mirada, cuando el recuerdo
Me pone frente a ti, como ese Sol
Que se alza en la montaña
Entre mis labios, tiemblan las palabras
Aquellas que nos dijimos y las otras
Que surgen como el secreto de un amor
Que se desgrana
En mi pecho, tengo el tacto de tu torso
Cuando abrazados, quedó el ángulo perdido
Nada cabía, más que el calor de nuestros cuerpos
Para quedar encendidos
En mis oídos aun resuenan los ecos tu voz
La voz conciliadora que anuncia mis desvelos
Quiero escuchar en silencio tus te quiero
Tu llamada, es luz de mi cielo
Desde el mismo centro de mi corazón
Me quedo acogiendo tu latente tintineo
Va fluyendo la sangre en su círculo viajero
Llega…, te quedas, me quedo.
Raquel Herrero
Entre mis manos retengo las tuyas
Porque acaso contengan el calor
Que desde que alcanza la memoria
Vengo buscando
En mis ojos, nublados de agua salina
Repongo tu mirada, cuando el recuerdo
Me pone frente a ti, como ese Sol
Que se alza en la montaña
Entre mis labios, tiemblan las palabras
Aquellas que nos dijimos y las otras
Que surgen como el secreto de un amor
Que se desgrana
En mi pecho, tengo el tacto de tu torso
Cuando abrazados, quedó el ángulo perdido
Nada cabía, más que el calor de nuestros cuerpos
Para quedar encendidos
En mis oídos aun resuenan los ecos tu voz
La voz conciliadora que anuncia mis desvelos
Quiero escuchar en silencio tus te quiero
Tu llamada, es luz de mi cielo
Desde el mismo centro de mi corazón
Me quedo acogiendo tu latente tintineo
Va fluyendo la sangre en su círculo viajero
Llega…, te quedas, me quedo.
Raquel Herrero
jueves, 4 de noviembre de 2010
HORA DE PARTIR
¿HORA DE PARTIR..?
Lo vio feliz, feliz como hacía tiempo
Y pensó
Que derecho me asiste a mí
A querer ser una parte de aquel trecho
De aquel camino, que no construí.
Tomar distancia, alejarse de allí
Era decisión compleja, dolorosa
Cuando desde ese campo, abonó su sentir
Pero aun así, las dudas eran tormenta
Qué camino tomar, qué decidir
No sabía hasta que punto, sin él
Valdría la pena seguir
Pero en su yo mas profundo se temía
Que ya no era necesaria su presencia
Que su ausencia, estaba por definir
Entregó lo que pudo, no hubo otra manera
Y ahora, que ya más no cabe
Que de algún modo llegó a la meta
¿Qué esperar?, cuando sabemos
Que el otro ha alcanzado la felicidad
Que supo encontrarla, poseerla
Que bien lo merecía y lo pudo lograr
Íntima felicidad, que indica
Misión cumplida.
No quiso alejarse, pero no hay cabida
Ya se llenó el vacio, llegó el momento
De callar
De darle culto a los sentidos, de rogar
Que en el algún punto del camino
Se vuelvan a encontrar.
Raquel Herrero
Lo vio feliz, feliz como hacía tiempo
Y pensó
Que derecho me asiste a mí
A querer ser una parte de aquel trecho
De aquel camino, que no construí.
Tomar distancia, alejarse de allí
Era decisión compleja, dolorosa
Cuando desde ese campo, abonó su sentir
Pero aun así, las dudas eran tormenta
Qué camino tomar, qué decidir
No sabía hasta que punto, sin él
Valdría la pena seguir
Pero en su yo mas profundo se temía
Que ya no era necesaria su presencia
Que su ausencia, estaba por definir
Entregó lo que pudo, no hubo otra manera
Y ahora, que ya más no cabe
Que de algún modo llegó a la meta
¿Qué esperar?, cuando sabemos
Que el otro ha alcanzado la felicidad
Que supo encontrarla, poseerla
Que bien lo merecía y lo pudo lograr
Íntima felicidad, que indica
Misión cumplida.
No quiso alejarse, pero no hay cabida
Ya se llenó el vacio, llegó el momento
De callar
De darle culto a los sentidos, de rogar
Que en el algún punto del camino
Se vuelvan a encontrar.
Raquel Herrero
GOTAS CRISTALINAS
GOTAS CRISTALINAS
Llora el verbo desde la primera hora
Llora su lamento, cuando implora
No me olvides, no, no lo hagas ahora
Llora la noche hasta que llega la aurora
Llora, humedeciendo la triste alcoba
Seca este llanto, que tanto ahoga
Llora el silencio de un tiempo que atesora
Llora, la nostalgia del recuerdo
Presente y ausente, siempre llora
Llora el muro que separa nuestros cuerpos
Llora, desquebrajado por su lamento
Quiere ser puente, quiere ser encuentro
El otoño está llorando porque añora
Encontrar la primavera entre tus manos
Vuelve a la vida primavera, aflora…
Llora el medio día, ángelus desangelado
Llora todavía, por no estar a tu lado
Denle dos alas para ser ángel alado
Llora la mirada, oculta en el firmamento
Llora, la fugaz estrella de nuestro Cielo
Los ojos inclementes; puro hielo
Y llora el verbo, que preserva el celo
Llora, en ese espacio tan tuyo
Desde un deseo…tan nuestro.
Raquel Herrero
lunes, 1 de noviembre de 2010
ELIXIR PLACEBO
ELIXIR PLACEBO
Raquel Herrero
Por tu lado pasa el viento sibilante
Déjalo marchar
Y percibe, su silencio cuando calle
Pues será entonces,
Cuando mi voz, puedas escuchar
Ella, te ha de llevar mis susurros
Mis gemidos, mis latidos lacerantes
Cuando decido, qué gozar del amor
Es contigo gratificante.
Me provoca, dejar que vuele mi voz
Y susurrante en tus oídos, escuches
Cada sonido, qué va arrojándose
Desde mi boca hasta tu boca
Cual hambriento peregrino
Delirante estoy…
Pero bien se lo que digo
Mis labios, sobre tus labios
Tu ombligo sobre mi ombligo
Tu pecho contra mi pecho
Tus brazos amantes, elucubrando mis sentidos
Te observo y mi deseo, es la complitud
El fuego que quema, en este cuerpo mío
Cuando proclamo mi sed
Y busco en la tersura de tu piel
Acompañes mi lujuria, mi lascivia de mujer
Hembra, que entre sus muslos emana
Como fuente clara, el elixir placebo
Donde me place, calmemos, esta sed
Raquel Herrero
sábado, 30 de octubre de 2010
AGRADEZCO
AGRADEZCO
Hasta hoy, te he agradecido tantas cosas
Pero olvidé, o tal vez no era el momento
Agradecerte otras.
El haber comprendido, que nunca te engañé
Que desde siempre, o desde el mismo día
En el que te conocí
Fui creando como ave prisionera, junco
Por junco otro nido, otra frontera
Libre como el pájaro libre, para volar
A donde quiera
Hoy elijo, llegar hasta ti, serte sincera
Agradecer la larga espera, donde comprendí
Que supiste verme como en verdad era
Que la palabra quimera, se alejó de mí
Hoy agradezco, la fuerza que te puso en mi camino
El oculto poder, que ha unido nuestro destino
Y nuestro sino es volver
Renacer desde el omniminioso culto a lo divino
Sabiendo que has decidido querer, quererme
Del mismo modo que yo te he querido
Sin juramentos, sin promesas ni testigos
Sencillamente así
Porque tú y yo, sin proponerlo, lo decidimos
Te agradezco pues, confianza y confesiones
Que colmaras mi vida, tantas y tantas ilusiones
Tu decisión de Bienvenida, cuando la vida
Lo decida y llegue, como llegó entonces
El latido acelerado, el compas de una sonrisa
El aire puro, la calma que precede a nuestra prisa
El labio enamorado, la piel febril…
Un te quiero a morir
Te agradezco, saber que contigo
Yo puedo, quiero y deseo, ser feliz.
Raquel Herrero
miércoles, 27 de octubre de 2010
SIN TU VOZ
SIN TU VOZ
Háblame, que me pierdo en tu silencio
Llámame, que no soy nada en estos versos
Mírame, que tus ojos es todo lo que tengo
No te miento,
Qué importa estar cubierto de gloria en este infierno
Qué importa mi enorme palacio
Si en él, no moras tu
Que importa la luz de mi grandiosa alcoba
Dime… Qué importa
Ni este lecho vestido de raso, ni esta alfombra
Si todo lo que piso es un fracaso, si de cada minuto
Sesenta segundos, eres tú, a quien añoro, tú, quien
Ocupa mi morada, para no sentirme esclava
De este infrahumano mundo.
¿Quién? Ha decido mi tormento, ¿Quién?
Ha elegido, mi lugar de nacimiento…
¿Quién? Elige mi destino, sin mi consentimiento
¿Quién? Se hará cargo de este inmenso dolor
Que cada día siento.
Tres claveles y una rosa, perfumaron el hedor
De la memoria
Taponaron el sangrado de mis heridas
Aliviaron con su presencia; tu lejanía y ausencia
Mas no pueden, saquear mi corazón
Arrebatar tu nombre, quebrar tu voz
Anular el espacio que te pertenece
Porque ahí, quise ponerte yo
Y no existe, fuerza humana, ni divina
Que arroje al abismo esta, mi decisión
Amarte, más que a la propia vida
Aunque la misma me niegue, derechos o razón.
Raquel Herrero
Háblame, que me pierdo en tu silencio
Llámame, que no soy nada en estos versos
Mírame, que tus ojos es todo lo que tengo
No te miento,
Qué importa estar cubierto de gloria en este infierno
Qué importa mi enorme palacio
Si en él, no moras tu
Que importa la luz de mi grandiosa alcoba
Dime… Qué importa
Ni este lecho vestido de raso, ni esta alfombra
Si todo lo que piso es un fracaso, si de cada minuto
Sesenta segundos, eres tú, a quien añoro, tú, quien
Ocupa mi morada, para no sentirme esclava
De este infrahumano mundo.
¿Quién? Ha decido mi tormento, ¿Quién?
Ha elegido, mi lugar de nacimiento…
¿Quién? Elige mi destino, sin mi consentimiento
¿Quién? Se hará cargo de este inmenso dolor
Que cada día siento.
Tres claveles y una rosa, perfumaron el hedor
De la memoria
Taponaron el sangrado de mis heridas
Aliviaron con su presencia; tu lejanía y ausencia
Mas no pueden, saquear mi corazón
Arrebatar tu nombre, quebrar tu voz
Anular el espacio que te pertenece
Porque ahí, quise ponerte yo
Y no existe, fuerza humana, ni divina
Que arroje al abismo esta, mi decisión
Amarte, más que a la propia vida
Aunque la misma me niegue, derechos o razón.
Raquel Herrero
lunes, 18 de octubre de 2010
DENTRO TUYO
DENTRO TUYO
Están en ti, en tu corazón
La clave y la llave,
Siempre en ti y tú lo sabes
Los pilares del amor, enraizados en la carne
Ese deseo y pasión, que nadie tuvo
Que nadie sabe
Están en ti, en esos pensamientos
Capaces de cortar el viento, para llegar
En estricto silencio, a desnudar el alma
A cobijar el cuerpo
A descubrir el perfil de unos labios sedientos
Mientras la piel exuda, exonerando secretos
Están en ti, las caricias guardadas
Con exultante recelo
Las manos que buscan poseer el verbo
En la tibia humedad de nuestro sexo
Conjuro entre los dioses que deploran
No haber podido ser ellos
Dueños resolutos, de la gloria y el averno
Y es que están en ti, solo en ti
El poder absoluto de los mil y un sueños
Donde transita la urbe cegada de celos
Y repican las campanas… Ay,
Adoloridas de misterio
Escucha a tu corazón, que yo al mío
¡Amor mío! No lo encuentro
He debido de entregarlo,
En algún momento.
Raquel Herrero
DENTRO TUYO
DENTRO TUYO
Están en ti, en tu corazón
La clave y la llave,
Siempre en ti y tú lo sabes
Los pilares del amor, enraizados en la carne
Ese deseo y pasión, que nadie tuvo
Que nadie sabe
Están en ti, en esos pensamientos
Capaces de cortar el viento, para llegar
En estricto silencio, a desnudar el alma
A cobijar el cuerpo
A descubrir el perfil de unos labios sedientos
Mientras la piel exuda, exonerando secretos
Están en ti, las caricias guardadas
Con exultante recelo
Las manos que buscan poseer el verbo
En la tibia humedad de nuestro sexo
Conjuro entre los dioses que deploran
No haber podido ser ellos
Dueños resolutos, de la gloria y el averno
Y es que están en ti, solo en ti
El poder absoluto de los mil y un sueños
Donde transita la urbe cegada de celos
Y repican las campanas… Ay,
Adoloridas de misterio
Escucha a tu corazón, que yo al mío
¡Amor mío! No lo encuentro
He debido de entregarlo,
En algún momento.
Raquel Herrero
Están en ti, en tu corazón
La clave y la llave,
Siempre en ti y tú lo sabes
Los pilares del amor, enraizados en la carne
Ese deseo y pasión, que nadie tuvo
Que nadie sabe
Están en ti, en esos pensamientos
Capaces de cortar el viento, para llegar
En estricto silencio, a desnudar el alma
A cobijar el cuerpo
A descubrir el perfil de unos labios sedientos
Mientras la piel exuda, exonerando secretos
Están en ti, las caricias guardadas
Con exultante recelo
Las manos que buscan poseer el verbo
En la tibia humedad de nuestro sexo
Conjuro entre los dioses que deploran
No haber podido ser ellos
Dueños resolutos, de la gloria y el averno
Y es que están en ti, solo en ti
El poder absoluto de los mil y un sueños
Donde transita la urbe cegada de celos
Y repican las campanas… Ay,
Adoloridas de misterio
Escucha a tu corazón, que yo al mío
¡Amor mío! No lo encuentro
He debido de entregarlo,
En algún momento.
Raquel Herrero
PARTIR LA VIDA
PARTIR LA VIDA
Que no daría yo, que no daría
Por poder tener mi vida, partida en dos
Compartiendo sus penas y sus alegrías
Entre mis dos océanos de amor.
Poder ser la saciedad y el hambre,
La sed y el cántaro para beber
Ser la hembra, la esposa y la amante
Ser madre… entregar y poseer
Besos y caricias que me llaman cada tarde
Cálidas sonrisas, dispuestas a complacer
Miradas ocultas entre la mar y su brisa
Miradas con prisa, ansiosas de placer
Ay, que no daría yo, por ser poetisa
Derramando entre versos todo este querer
Que recorre mis venas, escondiendo misivas
Las que yo te ofrezco y no puedes ver
Partido tengo el corazón, empecinado
Batallando sin reposo, sin control
Queriendo escapar y quedar anclado
Ser presencia viva en todo lugar
Escuchen mi ruego, virtud o caridad
Cómo, partir en dos la vida…
Y, esta angustia dejar de lamentar
Miren mi desconsuelo, miren mi soledad.
Raquel Herrero
Que no daría yo, que no daría
Por poder tener mi vida, partida en dos
Compartiendo sus penas y sus alegrías
Entre mis dos océanos de amor.
Poder ser la saciedad y el hambre,
La sed y el cántaro para beber
Ser la hembra, la esposa y la amante
Ser madre… entregar y poseer
Besos y caricias que me llaman cada tarde
Cálidas sonrisas, dispuestas a complacer
Miradas ocultas entre la mar y su brisa
Miradas con prisa, ansiosas de placer
Ay, que no daría yo, por ser poetisa
Derramando entre versos todo este querer
Que recorre mis venas, escondiendo misivas
Las que yo te ofrezco y no puedes ver
Partido tengo el corazón, empecinado
Batallando sin reposo, sin control
Queriendo escapar y quedar anclado
Ser presencia viva en todo lugar
Escuchen mi ruego, virtud o caridad
Cómo, partir en dos la vida…
Y, esta angustia dejar de lamentar
Miren mi desconsuelo, miren mi soledad.
Raquel Herrero
martes, 12 de octubre de 2010
SUPONGO
SUPONGO
Supongo que no sea el amor
Quien le ha dejado tanta herida a mi alma
Supongo, que fue el canto del ruiseñor
Disimulando
El Eco que dejaba el desamor
En este hoy que ya termina, queda
Germinado mi mañana
Un mañana que tal vez, para
Un engendro similar, como el que hoy acompaña
El trazado de la vida engullido por sus montañas
El montañero henchido y herida la castellana
Para que parir amor, si después no te acompaña
Y a su libre albedrío, emprende el vuelo
Hacia la inmensa llanura solitaria
Son los caminos, aridez y lontananza
Fieles testigos de una vejez que a ultranza
Acecha sus orillas, quebranta sus murallas
Se oculta bajo puentes, perdiendo su constancia
Se torna la piel febril, mientras amanecido, escarcha
Y las sienes apegadas a la crin, se vuelven plateadas
Se desdibuja la vida en un páramo sin fin
Nacer fue su comienzo y, después de su trayecto
Tan solo queda morir
De nada sirven los lamentos
Aunque se lamente al fin…
Sabe, que no fuera el amor su tormento
Sino aquel desamor, callado y lento
Que le hizo trizas al corazón
La fatiga, da paso al sopor que somnoliento
Expira un triste beso, antes de decir adiós
Raquel Herrero
sábado, 9 de octubre de 2010
PRECEPTOS POETICOS
PRECEPTOS POETICOS
Qué es, escribir poesía
Si no la libre expresión
Que en nuestro interior se anida
Es, materia viva, conciencia plena
Alusión surgida
Fuente qué con fulgor emana
Cuando la sed de poeta la reclama
Prediludio de un hoy o de un mañana
Boca que se desgrana
Descrubiendo entresijos
Incrementando miradas
Es, escribir poesía
Lo contrapuesto al visible fantasma de la nada
Es azúcar y Sal
Y hasta un sabor agridulce
Que nos deja
Esta lengua “extraña”
Es escribir bajo normas de la métrica o la rima
O describir cada verso de modo surrealista,
Como aquél alquimista,
Sentido y veraz
Cuando los versos van naciendo
Desde su plena libertad
Y su entrega nos llena
Por su atractivo ritmo y, su musicalidad
Poesía es caminar, acrecentar
Dando rumbo a las concesiones
Instinto a sus mil pasiones
Condición bilateral
Es, Verborragia inagotable
Silencios para gritar
Decálogo a corazón abierto
Destino y testimonio incierto
Embaucador de una verdad.
El poeta usurpa con desmedido afán
Creando universos propios, orbita inaugural
Es puro arte, construir poesía
Facultad innata, estado ideal
Es el todo y la nada en tus constantes
Es como el día y la noche
Cuya presencia es vital
Es semilla que germina
En las almas de poetas por llegar
Raquel Herrero
Qué es, escribir poesía
Si no la libre expresión
Que en nuestro interior se anida
Es, materia viva, conciencia plena
Alusión surgida
Fuente qué con fulgor emana
Cuando la sed de poeta la reclama
Prediludio de un hoy o de un mañana
Boca que se desgrana
Descrubiendo entresijos
Incrementando miradas
Es, escribir poesía
Lo contrapuesto al visible fantasma de la nada
Es azúcar y Sal
Y hasta un sabor agridulce
Que nos deja
Esta lengua “extraña”
Es escribir bajo normas de la métrica o la rima
O describir cada verso de modo surrealista,
Como aquél alquimista,
Sentido y veraz
Cuando los versos van naciendo
Desde su plena libertad
Y su entrega nos llena
Por su atractivo ritmo y, su musicalidad
Poesía es caminar, acrecentar
Dando rumbo a las concesiones
Instinto a sus mil pasiones
Condición bilateral
Es, Verborragia inagotable
Silencios para gritar
Decálogo a corazón abierto
Destino y testimonio incierto
Embaucador de una verdad.
El poeta usurpa con desmedido afán
Creando universos propios, orbita inaugural
Es puro arte, construir poesía
Facultad innata, estado ideal
Es el todo y la nada en tus constantes
Es como el día y la noche
Cuya presencia es vital
Es semilla que germina
En las almas de poetas por llegar
Raquel Herrero
viernes, 8 de octubre de 2010
SU
SUCEDE QUÉ…
De algún modo sucede qué
No resulta nueva la sensación
Tal vez, solo estuviera adormecida
Obnubilada, cubierta, por la invisible
Seducción, de aquellos ojos que un día
La miraran.
No reparó en el instinto protector de
Aquél celaje que difuminaba
Su brillo y color, su razón…
Aquella pasión que busca el corazón
Cuando perdido y fatigado
Se aferra al aliento de alguna voz
Que se sumerja en el acuífero gélido
Que emana, color grana, desde el interior
De algún modo, no sirven los reclamos
Cuando la valentía de lo osado
Te entrega con gallardía, lo que has buscado
Hay una verdad, un latente destino amurallado
Hay una soledad, desfigurada por un sueño errado
Sempiterno, postergado
Un sueño sin dueño, un velatorio olvidado.
Carente de dones, suplica razones
Para al momento comprender
Que tan siquiera puede ser ave de paso
Que desplegó sus alas para volar
Y el viento, turbulento, huracanado
Su vehemente y corto vuelo, estrelló
Dejando sus pasos a ras de suelo
Repostando en el angosto lodazal
Vuelve como ardilla herida
A lamer heridas en su madriguera
Vuelve a ese lugar sombrío
Donde nadie sepa de su soledad
Vana existencia, para quien nunca supo
Como saben los besos del verbo amar.
Raquel Herrero
De algún modo sucede qué
No resulta nueva la sensación
Tal vez, solo estuviera adormecida
Obnubilada, cubierta, por la invisible
Seducción, de aquellos ojos que un día
La miraran.
No reparó en el instinto protector de
Aquél celaje que difuminaba
Su brillo y color, su razón…
Aquella pasión que busca el corazón
Cuando perdido y fatigado
Se aferra al aliento de alguna voz
Que se sumerja en el acuífero gélido
Que emana, color grana, desde el interior
De algún modo, no sirven los reclamos
Cuando la valentía de lo osado
Te entrega con gallardía, lo que has buscado
Hay una verdad, un latente destino amurallado
Hay una soledad, desfigurada por un sueño errado
Sempiterno, postergado
Un sueño sin dueño, un velatorio olvidado.
Carente de dones, suplica razones
Para al momento comprender
Que tan siquiera puede ser ave de paso
Que desplegó sus alas para volar
Y el viento, turbulento, huracanado
Su vehemente y corto vuelo, estrelló
Dejando sus pasos a ras de suelo
Repostando en el angosto lodazal
Vuelve como ardilla herida
A lamer heridas en su madriguera
Vuelve a ese lugar sombrío
Donde nadie sepa de su soledad
Vana existencia, para quien nunca supo
Como saben los besos del verbo amar.
Raquel Herrero
sábado, 25 de septiembre de 2010
TENTACIÓN
TENTACIÓN
Como hicieran en aquellas tribus aborígenes
Cuyos orígenes hasta hoy, desconocía
No te niego que me tienta su “in-cordura”
De quebrar de algún modo toda norma
Qué sujeta a su estructura
Me intimida, me ahoga, me aprieta
Me manejo entre los sueños y quimeras
Para darle cierta forma a mi “cordura”
Convertida en Amazona resuelta
Que lanza su flecha a un destino con fortuna
Clavándose, en el mismo centro de tu pecho
Que a contrahecho
Se expande sonriéndole a la luna
Y es todo porque el extremo de la flecha
Va impregnado de las mieles de una boca
Carnosa, húmeda y jugosa… color de fresa
Me pregunto si en aquellas sabanas vírgenes
Donde el calor se desfoga entre sus ríos de plata
O la sombra de un verde follaje
Donde no existe el ultraje, sino el amor
el deseo y el placer que lleva con espuma su oleaje
Me pregunto, si después de un largo viaje
Yo podría pernoctar en él
Habitar, donde habitan los pájaros exóticos
Volar y descender, contemplar tus bellos ojos
Y anidar en la tersura de tu piel
de ese cuerpo color de miel que en pretérito imperfecto
Yo amara o amase, hasta el nuevo amanecer.
Podría marchar, ligera de equipaje
Y caminar por la senda desnuda de un paisaje
Donde no me cabe ninguna duda
Solo son necesarias, tu hambre y mi sed.
Raquel Herrero
Como hicieran en aquellas tribus aborígenes
Cuyos orígenes hasta hoy, desconocía
No te niego que me tienta su “in-cordura”
De quebrar de algún modo toda norma
Qué sujeta a su estructura
Me intimida, me ahoga, me aprieta
Me manejo entre los sueños y quimeras
Para darle cierta forma a mi “cordura”
Convertida en Amazona resuelta
Que lanza su flecha a un destino con fortuna
Clavándose, en el mismo centro de tu pecho
Que a contrahecho
Se expande sonriéndole a la luna
Y es todo porque el extremo de la flecha
Va impregnado de las mieles de una boca
Carnosa, húmeda y jugosa… color de fresa
Me pregunto si en aquellas sabanas vírgenes
Donde el calor se desfoga entre sus ríos de plata
O la sombra de un verde follaje
Donde no existe el ultraje, sino el amor
el deseo y el placer que lleva con espuma su oleaje
Me pregunto, si después de un largo viaje
Yo podría pernoctar en él
Habitar, donde habitan los pájaros exóticos
Volar y descender, contemplar tus bellos ojos
Y anidar en la tersura de tu piel
de ese cuerpo color de miel que en pretérito imperfecto
Yo amara o amase, hasta el nuevo amanecer.
Podría marchar, ligera de equipaje
Y caminar por la senda desnuda de un paisaje
Donde no me cabe ninguna duda
Solo son necesarias, tu hambre y mi sed.
Raquel Herrero
Y SUCEDE QUÉ
Y SUCEDE QUÉ
Contigo, solo contigo
He podido crear un mundo a mi medida
Llorar, cuando lo manda mi aflicción
Callar, ante absurdos discursos de causas o razón
Romper mi silencio al escuchar tu voz
No fingir, ésta, mi humana condición
Contigo, solo contigo
Sobran los secretos y huelgan los testigos
Cuando emanan de mi boca
Lo que dicen mis sentidos
Cuando el corazón se nutre de latidos
Esos, que se aceleran y enmudecen
Entre tu cuarto y el mío
Contigo, solo contigo
El calor de mi piel, nunca fue fingido
La humedad de mis labios
Se volvió, acuosa miel
Para aferrar dulcemente tus labios a los míos
Se elevaron los senos como altar florecido
En busca de tus rezos, suspirando su rocío
Contigo, solo contigo
Camino descalza, desnuda de abrigo
Si me llamas acudo y si no, estoy contigo
No hay llama que arda como este cuerpo prendido
Ni arroyo más constante, ni manantial mas fluido
Que los que nacen del verbo; deseo hacerlo contigo
Contigo, solo contigo
Que se me paren los pulsos
Si es mentira lo que digo
Contigo, solo contigo
Raquel Herrero
Contigo, solo contigo
He podido crear un mundo a mi medida
Llorar, cuando lo manda mi aflicción
Callar, ante absurdos discursos de causas o razón
Romper mi silencio al escuchar tu voz
No fingir, ésta, mi humana condición
Contigo, solo contigo
Sobran los secretos y huelgan los testigos
Cuando emanan de mi boca
Lo que dicen mis sentidos
Cuando el corazón se nutre de latidos
Esos, que se aceleran y enmudecen
Entre tu cuarto y el mío
Contigo, solo contigo
El calor de mi piel, nunca fue fingido
La humedad de mis labios
Se volvió, acuosa miel
Para aferrar dulcemente tus labios a los míos
Se elevaron los senos como altar florecido
En busca de tus rezos, suspirando su rocío
Contigo, solo contigo
Camino descalza, desnuda de abrigo
Si me llamas acudo y si no, estoy contigo
No hay llama que arda como este cuerpo prendido
Ni arroyo más constante, ni manantial mas fluido
Que los que nacen del verbo; deseo hacerlo contigo
Contigo, solo contigo
Que se me paren los pulsos
Si es mentira lo que digo
Contigo, solo contigo
Raquel Herrero
viernes, 24 de septiembre de 2010
festival de teatro especial paladioarte: Programa de Actividades
festival de teatro especial paladioarte: Programa de Actividades: "Día 24 de octubreSan Juan de los Caballeros (Segovia) 18:30 hBorrón y un mundo nuevo. Cia Teatro Discaparte. SevillaPara todos los públi..."
domingo, 20 de junio de 2010

RETÓRICA
Una imagen, un recuerdo,
La sed de momentos, el deseo
Una pasión, un sentimiento
La locura de un encuentro
Motivos sin quebrantos ni lamentos
Que abiertamente provocan
Las ansias de este averno
Febril, hambriento, anhelante
Por ti
Asumiendo que entre tu piel
Y tu carne…se halla mi alimento
Vampiresa de mis noches al acecho
Tu figura, reflejada en el espejo
Me quema la llama, que inflama
Mi sed de ti
Un sueño, una quimera
La larga espera, la pasión que ciega
Una puerta entreabierta
Y la otra herrumbrosa que no cierra
Un intento, cruel tormento
Un esfuerzo apenas sin aliento
Brasas que queman, corazón adentro
Calladas a pulcro silencio
Prendidas por ti
Un puente, un arroyuelo
La humedad de unos labios
Un murmullo susurrante
Una explanada de hierba fresca
Unas manos que danzan
Un cuerpo que varado se queda
Fuente inagotable de un elixir que condena
A ese clímax que llega
Para ti
Raquel Herrero

QUÉDATE CERCA
Hoy soy yo quien busca tus caricias
Quien necesita con urgencia
Un abrazo en la distancia
Yo quien suplica…
Hoy soy yo, la que parece
Haber vendido a su demonio el alma.
La noche fue triste y desvelada
Dialogué con mi interior
Y hasta le interrogué
A la funda de mi almohada
Solo obtuve, su mudez
Y un paño para enjugar mis lágrimas
Te recordé
Como sucede cada día y en cada madrugada
Te añoré, sonreí y bese tu boca color grana
De mis ansias bebí
El aliento que de tus labios se derrama
Aunque no baste pensar en ti
Para calmar esta pena que hoy me reclama
Por ello, te repito las mismas palabras
Pidiéndote a gritos calmes mi desolación
Y el furor que de la piel emana
Ámame hasta romper esta larga cadena
De prófuga condenada
Quiéreme, lo mismo que te quiere
Esta vida atormentada
Hoy… quédate cerca
Escuchando mi llamada.
Raquel Herrero
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