martes, 1 de mayo de 2018

A veces perderse entre las letras resulta necesario…

No, ya no me llama escribirle al amor en su agonía
en esa súplica perenne, en su constante mentira.
No, ya no me llama el sufrimiento, ni el cruel tormento
padecido por ese lance feroz de aquel que nunca quiso
saber de lealtades ante un inmenso amor.
No seré yo quien desgarre vestiduras, ni voltee esa locura
de amarrar a un Ruiseñor que ante las dudas
dejaste encadenado, pernoctando en su prisión,
agitando sus alas dolorosas, víctimas de una traición.
No, no seré yo quien espere de perdones acerados
que mancillaron nombres sin ninguna compasión.
Las heridas profundas que ya se han desangrado
no permiten la huida, ni el olvido, ni la falsa concesión.
Hay un grito inexplicable, un quejido, un cruel aguijón
clavado en el alma de quien ama, tan solo ama
y tan solo reclamaba un pedacito de amor…
No, ya no me llama describir fidedigna su piel nacarada,
sus senos erectos y, esa almohada humedecida de tanto
deseo y de tanta lágrima.
Ya no me llama ese recorrer los tajos en arroyos nacientes
impregnados de vigilia… noches de lujuria viva y ardiente.
No, ya no me llama ser pasto de las llamas;
ni subir a campanarios rogando escuches mi llamada.
Mil veces perdida en laberintos, mil veces añorada.
Mil veces te hablaron mis ojos, mil veces tu mirar callaba.
He trasformado la jauría de tus nombres
en dársena fortificada, donde solo fondeará mi espejo,
mi cuerpo desnudo y mi alma liberadas.

Raquel Herrero

domingo, 22 de abril de 2018

LÍRICO DESCONCIERTO

Claridad de pensamiento
Lenguaje definido, seguridad
Nulo desconcierto
Gravamen que arroja
su tanto por ciento
Nada es capaz de obnubilar
el camino elegido,
la mueca regia de un testigo
incierto
Si pretendes doblegarme
busca refugio, corre ligero
Ni dúctiles ni maleables
son mis órganos terrenos
Hay una escuela de ateos
donde tuve mil maestros
Por ello, no me reclames
saber de ningún averno
ni de cielos terrenales
mientras mire al firmamento
La cordura, es la locura
que reclamando, los necios
elevan en su pedestal
de acrónicos epilépticos
No me vengas con reclamos
de porqué un destino incierto
baila sobre las espinas
de rosales fraudulentos
La ebriedad no descompone
un camino que está yerto
Asumo mis pesadillas
Crujo en el quebrantamiento
de una osamenta parida
en el fondo de este abismo
donde ahora me reconozco
Sintiéndome… ¡tan lejos!

Raquel Herrero

lunes, 2 de abril de 2018



DE AYER A HOY


Danza pluma;

Llévame a revertir las estaciones
El alma desnutrida vuela errante
y un ayer farsante se involucra
opacando realidades

Danza pluma;
Que la mente se muda demente
Que de modo inconsciente se siente
débil e insegura

Descríbeme, cómo son los figurantes
aquellos que de modo extraño
ayer fueran aguerridos
y hoy tan solo son lacayos


Decidme, pluma de palacios solariegos

Dónde queda la espina que se clava
Si no estuvo alojada en este lecho
¿Acaso las murallas ya no son de piedra
ni la hiedra enredadera..?

¿Quién redujo las beldades?,
¿Quién hizo arder con tanta saña
lo noble de su madera?

Danza pluma;
No te dejes arrastrar por remolinos

Sí; La vida es un Ciclón
y la parca llega con puñal de olvido

Más de todo lo vivido, rescata su nombre
Ése que en mi pecho hizo su nido

¿Borrón y cuenta nueva..?


¡¡Danza pluma!!, se mi abrigo.

Raquel Herrero

domingo, 25 de marzo de 2018

jueves, 15 de febrero de 2018



PORQUE SOY


Porque soy un remanso en el agua
Una pira vacía, una ley que reclama
Un error en tu vida, una fuerza sanada
Espejo en el que miras, una tumba sagrada.

Porque soy, una piel sin abrigo
Un enjambre que brama
Un grito sin testigo, una boca arañada
Un silencio que cruje, la sábana arrugada.

Porque soy, lo que nunca has querido
Huella que te señala, paritorio de madre
Ave azul enjaulada, sombra que te recoge
Halo misterioso, bocanada humana.

Porque soy, lo que has despreciado
La mano que no engaña, el ocaso sin rostro
La luz de tu mañana, el filoso espadín
Una puerta cerrada, el principio del fin.

El fulgor y la calma, porque soy
Tu ceguera y mirada, tu lustro soñado
La fe y la palabra, el regaño que oculta
La bestial alimaña, que un destino siniestro
Me dejo tras la almohada.

Porque soy, tránsfuga de un relato
Lo que siempre has amado
Destruido mil veces, corazón succionado
Porque soy tu equipaje, Pobre y triste infeliz
Enamorado.

Raquel Herrero

viernes, 5 de enero de 2018


QUISE  SALIR

La  gran  avenida,  sus  bifurcaciones
El  hombre  que  camina,  sus  razones
Así  se  enfrenta  cada  mañana
marcando  el  paso  de  sus  estaciones
En  esta   inmensidad,  en  esta  urbe
nos  encontramos,  nos  enfrentamos,
pasamos  de  largo  y  en  ocasiones
algún  saludo,  alguna  sonrisa,  algún  agrado
aunque  las  prisas  reduzcan  este  tiempo 
manejado  por  un  reloj  desaforado,
inoportuno,  que  decide  acelerar  su  paso.
Deambulan  juntos  la  victoria  y  su  fracaso.

Quise  con  calma  detener  el  rumbo.
Observar  cada  semblante  uno  a  uno.
Descifrar,  hacer  balance,  desglosar
lo  que  se  muestra  detrás 
de  aquella  máscara  del  infortunio.
Quise  y  casi  no  pude  más  que  temblar
al  contemplar  cómo  los  rostros  desdibujados
derretían  el  asfalto,  mientras  sutiles  los  pies
aceleraban  su  paso.
De  qué  color  son  tus  ojos,  me  quedé  pensando. 
Y  tu  sonrisa…,  en  qué   lugar,  en  qué  zaguán
la  has  olvidado.
Parálisis  de  la  piel  en  este  rostro  empañado.

Tal  vez,  solo  tal  vez  sea  el  momento
de  cambiar  los  pasos,  de  meditar,
de  darle  nuevo  rumbo  a  este  universo  literal
que  camina  a  su  pesar  tan  solitario…
No  hemos  nacido  para  vagar;
Sellando  nuestras  bocas,  ocultando  la  mirada
cerrando  nuestras  manos,  ávidas  de  tantas  cosas.

Quiero,  alcanzar  cada  sueño  que  retuvo  la  memoria
Abrazar  hasta  sentir  como  se  funden
la  piel  desnuda  de  tu  cuerpo  y  de  mi  cuerpo.
Elevarme,  volar,  divisar  este  paisaje  que  nos  invita
a  gozar.
Salirme  de  este  averno  que  tanta  pena  me  da.
Surcar  el  firmamento  y  con  el  mismo  sentimiento
amar,  amarte;  Por  toda  la  eternidad.


Raquel  Herrero

martes, 6 de junio de 2017

SIBILANCIAS



SIBILANCIAS

Tan  querido  y  tan  lejano
Tan  obvio  el  amor  que  embelesa
y  se  mantiene  presa  de  un  destino  falaz
Qué  hacer  cuando  es  groso  el  reclamo
y  otro  amor  esclavo  le  obliga  a  soñar
Sin  tiempo,  sin  latitud,  sin  aspereza
Tan  solo  con  el  alma  envido  y  presa
esperando  lo  que  nunca  volverá
Cuánto  amor  se  ha  perdido  en  la  contienda
Cuanto  beso  furtivo  se  ha  negado  a  besar
Aun  sabiendo  que  un  rictus  de  labios
humedece  la  piel  que  procrea
Que  unos  senos  amamantan  la  herida
y  en  esa  mezcolanza,  se  oculta  su  disfraz
Se  debate  el  querer  en su  agonía
Se  rebela,  se  impone,  se  niega
Se  llora  como  al  duelo  de  la  morgue
Se  impone  la  ceguera  por  no  mirar  atrás
¡Ay!,  hombre,  varón  que  se  enfrenta  como  fiera
Que  huye  del  mal  que  han  provocado
quizás,  su  elevada  voluntad  y  su  soberbia
Déjalo  estar…,  no  le  pongas  más  candados  a  esa  reja
Calma  esa  furia,  escucha  la  sibilancia
de  aquella  que  dices  querer  sin  igual
No  permitas  que  agonicen
esas  tus  ansias  de  amar.


Raquel  Herrero

CUANTO MIEDO


CUANTO  MIEDO

Cuantos  miedos  nos  quiebran  el  alma
cercenando  la  luz  de  la  vida
escondiendo  murallas  de  hielo
que  furtivas  no  alcanzan  la  calma

Cuanta  lucha  de  hierros  candentes
que  invisibles  por  dentro  te  abrasan
Cuanta  pena  y  heridas  silentes
dualidad  de  una  misma  comparsa

Suena  un  quejido  rasgando  vestiduras
y  un  latido  persevera  en  su  tic  tac
Dice  el  anciano  que  no  existe  la  quimera
y  en  la  vieja  escuela  se  repite  su  compas

No  estreches  el  abrazo  apasionado
ni  tiendas  tu  mano  si  no  hay  caridad
Abre  tus  ventanas  al  siervo  y  al  amo
Revisa  el  arado  antes  de  sembrar

No  quiero  caminar  hacia  el  olvido
ni  mezclar  el  rocío  con  un  llanto  falaz 
No  quiero  que  tu  desnudez  sea  mi  abrigo
ni  el  odio  enemigo  perjurio de  mi  paz

Sigue  pues  sin  condena  tu  camino
que  ya  el  mismo  sino  será  olvido
y  puesta  de  largo  esta  nueva  verdad.


Raquel  Herrero

PRECISO


PRECISO

Es  preciso  que  despunte  el  alba
Que  llegue  el  nuevo  día  de  mañana
Que  se  acomode  la  tristeza  en  mi  sonrisa
y  la  brisa  suave  envuelva  mi  alma.

Mis  ganas  de  llorar,  mi  lejanía
El  opaco  absurdo  de  la  soledad
Este  titilar  de  los  sentidos
y  este  fluido  que  no  quiere  navegar.

Preciso  de  las  manos  amigas
De  aquellas  incapaces  del  ahogo  y  la  traición
Preciso  que  recuerdes  el  color  de  mi  equipaje
y  el  aliento  constante  que  te  entrega  mi  voz.

Se  que  alejada  estoy  de  ser  cobarde
Que  la  sangre  me  arde  en  un  fuego  de  a  dos
Que  jamás  se  ha  derretido  la  última  vela
Que  mi  espera  es  entera,  devota  y  en  flor

No  comprendo  lo  insensible  de  la  vida
Ni  el  porqué  la  mentira  se  hizo  paso  entre  nos
Mis  ojos  ya  cansados  no  adivinan
y  un  negro  presagio  es  congojo  y  dolor

Y es  que  preciso  darle  vuelta  al  reloj
Parar  este  tiempo  de  angostada  quimera
Mirarnos  de  frente  encontrar  la  razón
Memorizar  la  senda  tranquila  y  serena
y  en  un  abrazo  inclusivo  fundir  este  amor.

Preciso  ni  me  niegues,  ni  me  robes  la  palabra
Porque  acaso  sea  ella  quien  decida
un  encuentro  para  dos
………….


Raquel  Herrero