miércoles, 6 de julio de 2011

SOPLAN VIENTOS EXRAÑOS

POEMA AL EXTRAVIO


Soplan vientos extraños

Donde se busca de la vida el fundamento

Ese oligoelemento que trasmita

La paz, la alegría de un encuentro

Que nos calme el lamento y ese

Sabor amargo, o agridulce,

Que marca nuestra propia realidad.

Hoy es buen momento

Para discernir o acordar

Hasta que punto nos marcan los recuerdos

De qué materia indisoluble

Se forjaron aquellos sentimientos

Que nadan a contracorriente

Casi siempre enfrentados

A extremados aires turbulentos

El cielo y el averno

Son muros perdurables

Que nos acogen a ras de este suelo

Imposibilitados a elevarnos

Y a la espera de que en un momento

Para nosotros, se abra la caverna

Donde queden los huesos derrotados

Después de dirimir los porqués

De esta soga que tanto nos aprieta

Es inconcurrente navegar a ciegas

Más no hay otro modo de encontrar la luz

Sumergida en el fondo de la ciénaga

El mundo, el hombre y sus miserias

El absurdo de tanta rogatoria

De tanta vela encendida

De tanta y tanta penitencia

Mendigándole al amor, migajas de clemencia.

Se oculta el Sol un día más

Y en cada rayo, se lleva las respuestas

Acudo entonces a mi interior

Desgranando la única fortaleza

Que no me ha negado, penetre su rueca

De ella extraigo, después de conformar

Un corazón dividido, un dolor desde la ausencia

Que soy capaz de seguir el rumbo

Mientras dentro mío, sepa que a mi lado

Vaga siempre tu presencia.



Raquel Herrero

domingo, 3 de julio de 2011

COMPLICIDAD

COMPLICIDAD


Tú, me haces bella

Cuando tus manos pasean por mi piel

Enlazándose a mis caderas

Jugando por resolver

Como delinear su geografía

Hasta alcanzar ese Edén

Que te provoca y ansías

En este cuerpo de mujer.



Tú, me haces bella

Cuando tus labios sedientos

Van en busca de mi boca

Y bebes de su manantial

Perdiéndote entre las olas

Saboreando el placer

De una ansia que te devora

En esta gruta de mujer.



Tú, me haces bella

Cuando en tu mirada veo

Lujuria, deseo y prisa

Y con calma voy jalando

Los botones de tu camisa

Y tú te enredas queriendo

Soltar la red que aprisiona

Los senos ardientes, la cumbre o la cima

Que se adivina…,

en este cuerpo de mujer.



Tú, me haces bella

Cuando siento mío, y solo mío

Tu estado febril, tu virilidad, tu debilidad,

Tu resonancia magnética

Que cubre completo el aforo

De mi deseo carnal

Tu y solo tú, amado mío

Eres cómplice intelecto

de ésta, mí voluntad.



Raquel Herrero