POEMA AL EXTRAVIO
Soplan vientos extraños
Donde se busca de la vida el fundamento
Ese oligoelemento que trasmita
La paz, la alegría de un encuentro
Que nos calme el lamento y ese
Sabor amargo, o agridulce,
Que marca nuestra propia realidad.
Hoy es buen momento
Para discernir o acordar
Hasta que punto nos marcan los recuerdos
De qué materia indisoluble
Se forjaron aquellos sentimientos
Que nadan a contracorriente
Casi siempre enfrentados
A extremados aires turbulentos
El cielo y el averno
Son muros perdurables
Que nos acogen a ras de este suelo
Imposibilitados a elevarnos
Y a la espera de que en un momento
Para nosotros, se abra la caverna
Donde queden los huesos derrotados
Después de dirimir los porqués
De esta soga que tanto nos aprieta
Es inconcurrente navegar a ciegas
Más no hay otro modo de encontrar la luz
Sumergida en el fondo de la ciénaga
El mundo, el hombre y sus miserias
El absurdo de tanta rogatoria
De tanta vela encendida
De tanta y tanta penitencia
Mendigándole al amor, migajas de clemencia.
Se oculta el Sol un día más
Y en cada rayo, se lleva las respuestas
Acudo entonces a mi interior
Desgranando la única fortaleza
Que no me ha negado, penetre su rueca
De ella extraigo, después de conformar
Un corazón dividido, un dolor desde la ausencia
Que soy capaz de seguir el rumbo
Mientras dentro mío, sepa que a mi lado
Vaga siempre tu presencia.
Raquel Herrero
miércoles, 6 de julio de 2011
domingo, 3 de julio de 2011
COMPLICIDAD
COMPLICIDAD
Tú, me haces bella
Cuando tus manos pasean por mi piel
Enlazándose a mis caderas
Jugando por resolver
Como delinear su geografía
Hasta alcanzar ese Edén
Que te provoca y ansías
En este cuerpo de mujer.
Tú, me haces bella
Cuando tus labios sedientos
Van en busca de mi boca
Y bebes de su manantial
Perdiéndote entre las olas
Saboreando el placer
De una ansia que te devora
En esta gruta de mujer.
Tú, me haces bella
Cuando en tu mirada veo
Lujuria, deseo y prisa
Y con calma voy jalando
Los botones de tu camisa
Y tú te enredas queriendo
Soltar la red que aprisiona
Los senos ardientes, la cumbre o la cima
Que se adivina…,
en este cuerpo de mujer.
Tú, me haces bella
Cuando siento mío, y solo mío
Tu estado febril, tu virilidad, tu debilidad,
Tu resonancia magnética
Que cubre completo el aforo
De mi deseo carnal
Tu y solo tú, amado mío
Eres cómplice intelecto
de ésta, mí voluntad.
Raquel Herrero
Tú, me haces bella
Cuando tus manos pasean por mi piel
Enlazándose a mis caderas
Jugando por resolver
Como delinear su geografía
Hasta alcanzar ese Edén
Que te provoca y ansías
En este cuerpo de mujer.
Tú, me haces bella
Cuando tus labios sedientos
Van en busca de mi boca
Y bebes de su manantial
Perdiéndote entre las olas
Saboreando el placer
De una ansia que te devora
En esta gruta de mujer.
Tú, me haces bella
Cuando en tu mirada veo
Lujuria, deseo y prisa
Y con calma voy jalando
Los botones de tu camisa
Y tú te enredas queriendo
Soltar la red que aprisiona
Los senos ardientes, la cumbre o la cima
Que se adivina…,
en este cuerpo de mujer.
Tú, me haces bella
Cuando siento mío, y solo mío
Tu estado febril, tu virilidad, tu debilidad,
Tu resonancia magnética
Que cubre completo el aforo
De mi deseo carnal
Tu y solo tú, amado mío
Eres cómplice intelecto
de ésta, mí voluntad.
Raquel Herrero
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