sábado, 20 de junio de 2009





SILENCIO

Silencio por piedad, silencio
Que pasa en procesión
El Alma atormentada
Que no se escuchen quejidos,
Ni susurros, ni lamentos
Silencio, por piedad, silencio
Que va penando la Dama
Su pecado capital
Amar, un amor impropio
En su eterna Soledad
Clavada en el pensamiento
Su corona de espinas afiladas
Que derrame en su cerebro
Lo que no quiere salir
De su morada.
Silencio, por Piedad, silencio
Que se escuche su llamada
Que jamás hable el olvido
Del secreto de su amada
Permiso tienen los dioses
Los ángeles y sus entrañas
Y, los Espíritus malignos
Que acechan en las madrugas
Silencio, por Piedad, silencio
No derramen sobre ella
Ironías, críticas, o culpación
No fustiguen su tormento
Que va arrastrando en asfalto
Su penúltima oración.


Raquel Herrero

CASTIGO





CASTIGO


Tuve sed y,
Quise beber del jugo de tu boca
No la encontré
Mordí la lengua propia
Y con su rojo fluido castigué
Esta locura que arroja
Escarnio sobre la piel.
El hambre,
Sin piedad me devoraba
Quise saciarme de ti
Pero ya no te encontraba
Y con ansia lastimé
La dermis desaforada
El aullido de la hembra
Con mis manos acallé.
Me agoté,
De la ruda y cruel batalla
Librada contra mi ser
Fustigando sin clemencia
Los recuerdos de un ayer
Cuando tú me alimentabas
Colmándome de placer.

Raquel Herrero

sábado, 6 de junio de 2009

TAL VEZ





TAL VEZ


Algún día, firmaré ese pacto sellado a fuego
Dejaré el camino que emprendí a tu lado
Te entregaré probablemente, mi último abrazo
y tragaré saliva, mientras contengo el llanto.
Tal vez, ni siquiera imagines lo que deseo tanto
Tal vez, no sean mis deseos lo que ansíes
Sin embargo, te confirmo mis proposiciones.

Algún día, volverán favores multiplicados
Será perfume la esencia, mientras los cardos
espinosos, brotarán como nardos olorosos
Gratificando la entrega de quien todo lo dio,
por un camino de luz hacia esa estrella.
Quizás, quede la piel ajada en el camino
Quizás, sea triste mi mirada y mi sonrisa,
un intento baldío. Quizás quede la osamenta
impregnada en el olvido…

Aun así, mi temor es desacato a las leyes
del destino; que siempre quiso alejarnos
de las orillas del río, donde la balsa espera
para navegar sus aguas en inusual recorrido
Un secuestro al amor, libertando a los cautivos
En un puesta de Sol, de un amanecer vencido.
Algún día…


Raquel Herrero

domingo, 31 de mayo de 2009





SERIE TELEVISIVA


Ella y él, como cada noche, acoplados en el cómodo y amplio sofá del salón. Uno al lado del otro, contemplando con aparente atención la serie que se emitía por televisión.
De vez en cuando cómplices sonrisas se desprendían de los labios y furtivas miradas dejaban entrever pensamientos similares.
La serie de alto contenido erótico, obligaba aún disimuladamente a realizar inquietos movimientos de los cuerpos, como sucede cuando no se encuentra una posición en la que poder acoplarnos y sentir comodidad.
El rubor hacia acto de presencia, patente en el color enrojecido de sus mejillas, mientras justificaban el hecho mencionando por un exceso de calor provocado por elevadas temperaturas de un otoño inusualmente fogoso.
Fue Manuel, quien sin mediar palabra alguna se desprende de su camisa, dejando su atractivo y varonil torso, desnudo y expuesto.
Nada dijo Laura, aunque miraba de reojo a su compañero mientras sentía como cada poro de su piel iba transpirando la cálida humedad, que brotaba incesante y resbalaba por su cuello, haciendo nido entre sus voluptuosos senos, en su ombligo… y poco a poco alcanzaba a llegar hasta el mismo centro de un pubis que se abría y cerraba como concha curiosa y extrovertida, queriendo contener el flujo vaginal, que bregaba entre sus piernas.
Tras un suspiro de sonido insinuante, es ella la que decide desabotonar uno a uno los nacarados botones prendidos a cada ojal. La prenda de suave lino oprimía en exceso aquellos senos de redonda aureola y pezones erectos que necesitaban expandirse respirar, lucir desafiantes y provocar que una lengua jugosa, fluida y ansiosa, degustara tan delicado manjar.
De nuevo las miradas furtivas se cruzaban el aliento desprendía la penetrante esencia del deseo y ese calor sofocante convertido en puro fuego.
Las manos de Manuel en un acto reflejo, se encuentran consolando su miembro viril que ya ondea erecto y maleable, sediento de un néctar que calme su sed, hambriento de hembra que se pose sobre él.
Laura, Laura… ¿y ahora qué?
La serie televisiva anuncia el feliz desenlace y Laura y Manuel ya despojados de cualquier equipaje, comienzan su anhelado viaje de gozo, lujuria, desenfreno y placer
Manos, bocas, lenguas, cuellos, pechos, nalgas, pubis, vagina, miembro, poros, piel, cabellos…besos, caricias, lamidos, fluidos…gritos, estallidos; Lava ardiente de un volcán que derrama con delirio el éxtasis imaginable de un amar después de amar.
Raquel Herrero

VIAJE NECESARIO





VIAJE NECESARIO

Ella se encontraba en aquellos momentos, sumergida en el más absoluto de los vacíos. A duras penas sobrevivía en un entorno hostil y nada comprensivo.
Minada de energías, de ilusiones, de ganas de vivir, de seguir adelante, piensa y piensa en cual será el modo que conseguir que aquella situación cambie definitivamente.
En su mente, tres posibles opciones.
La primera que es de la que más cerca se encuentra, le empuja disimuladamente a dejarse vencer, a convertirse en marioneta inanimada de cuyos hilos pudieran tirar todos aquellos malabaristas que la rodeaban constantemente moviendo de los hilos a su antojo.
La segunda opción, le ofrecía como descanso merecido, marchar a la otra vida; En silencio, sin quejas, sin lamentos… Y la tercera, alejarse muy, muy lejos a aquél lugar desconocido, con la esperanza de poder encontrar aquél abrazo que al menos entibie un corazón triste, frío, herido, vacío…
Por suerte, por destino, por coraje, o por, quién sabe… Toma la tercera opción.
Conocedora de qué aquella decisión, sencillamente agrande la incomprensión, los insultos, la desconfianza, las criticas, e incluso las ya juradas amenazas…

De pronto ahí está, pasajera de un vuelo a tierras lejanas, con la esperanza de volver a encontrar la esencia de su propio ser, esa esencia que había perdido en algún lejano momento de su existencia.
Necesitaba con toda su alma encontrar a esa mujer que durante toda la vida había luchado por ser ella misma, por poder dedicar su tiempo, a todas aquellas cosas que la llenaban, la satisfacían, la alimentaban y hasta la enorgullecían íntimamente.
Cuando por fin, sus pies posaron sobre aquel suelo en apariencia extraño. La sensación de paz, se hizo infinita.
No sentía miedo alguno, ni arrepentimiento, ni vergüenza, ni angustia, ni desazón, solo sentía paz, una aureola que la envolvía en esa anhelada paz interna que aun pidiéndola a gritos, no encontró en su entorno mas cercano.
Aquél destino, no estuvo elegido al azar. Allá entre millones de habitantes, se encontraba el único ciudadano, que ella conocía, admiraba y quería profundamente. Un hombre del que esperaba recibir ese tan ansiado abrazo, esa cercanía que confirmará la verdad de aquella amistad trabajada con esmero y sobremanera con absoluta sincerad.
Y ahí estaba, abierto para dar y recibir. Abierto en cuerpo y alma del mismo modo que ella imaginaba y necesitaba.
Un sólo y primer abrazo conseguiría el milagro de que aquella mujer, resurgiera de sus propias cenizas y comenzará de nuevo a ver la luz de la esperanza, de la alegría… Allí pudo hacer acopio de la fuerza necesaria para continuar y sobre manera, para sentirse viva.
Esa sensación de profunda armonía con ella misma y con el entorno elegido se mantuvo como constante cada minuto, cada hora, cada día.
Es cierto, que la mayor parte de ese tiempo, caminaba sola, estaba sola, horas y horas. Días y noches, sola… Pero también es cierto que en ningún momento esa soledad la abrumaba. Los pocos pero bellos momentos compartidos con su gran amigo, su alma casi gemela, eran más que suficiente para reforzar un vinculo soñado… Lleno de proyectos, de química, de confesiones intimas, de sensaciones únicas, placenteras. De sincerad desgarradora que permitía sin embargo deshacerse de un duro equipaje que le quebraba hasta el alma. Fue un gozo un placer intimo y satisfactorio que penetraba dulcemente en los sentidos.
No, ella así, en ningún momento fue victima de la soledad.

Aquel viaje sin embargo, no podía ser un viaje sin retorno. Debía volver y así lo hizo. Solo qué para su regreso, llevaría cargadito su equipaje, de fuerzas, de ilusiones, de nuevos proyectos, de hermosos recuerdos… Su corazón, su alma y cada poro de su sensible piel, se habían recuperado de tanta herida, de tanta incomprensión, de tanto tormento.
Aquel lugar, aquella acogida, aquellas vivencias sencillamente le habían devuelto a la vida. A creer, a sentir, a crecer, a respirar, a gozar, a soñar… Volvía dispuesta a pasar el resto de su vida, viviéndola con intensidad. Por que su vida era única y a nadie le pertenecía.
Por este motivo, de ahí en adelante, sería ella y nadie mas, quien eligiera el camino a seguir, creando, su propia leyenda…

Raquel Herrero

HOMBRE I PARTE





HOMBRE I PARTE

Lágrimas resbalando por el rostro infantil
Mientras labios mordidos, apretujados
Intentan devorar, angustias de un pasado.
Mas nada comprende el infante vapuleado
Ni la furia de su gente, ni el crujido
De los palos, ni el silencio de la muerte
Ni el oxido chirrido del candado.
Pero al levantar la frente,
Se irgue como soldado
Prometiéndose a si mismo,
No volver a dejar más lagrimas arrinconadas.
Necesita evadirse, borrar de su existencia
Las crueles pesadillas, que cada noche
Lo acechan…
Ahondando en sus heridas, quedándole
El alma presa.
A ojos despiertos, espera el amanecer
No quiere revivir en sueños
Las tristezas y miserias de un ayer.
Comienza a despedirse de la Luna
Que siempre vela a sus pies
Y saluda, con tristeza en la mirada
A su lejano amigo el astro rey.
Su carita de niño, lavada en el charco
Y la fuente clara, para calmar su sed
Emprender caminos de rumbo incierto
Con poco o nada que perder.
Y en esa búsqueda incesante,
Sin saber muy bien porqué
Se afana en la re búsqueda con
El amplio sentido de un deber.

Impera la necesidad;
Entender que hizo tan malo
Para tanto padecer…
Más es ingrato el destino
Inútil, como el mismo ser
La búsqueda no encuentra nombre
Ni huellas en su bien hacer…
¡Nada hizo!, de nada es culpable
Tal vez acaso… ¿de nacer?
¿Por ello le han castigado?
Se pregunta, una y otra vez
Una y otra vez.
En la escuela de la vida, aprenderá
Qué sus por qué;
Tienen varas y medidas
Que irán curtiéndole la piel
El modelo establecido
Ya no se puede romper…
Para sufrir has nacido
Le resuena en su cerebro
Una y otra vez
Una y otra vez
Mas en su fuero interno
Y en su eterna rebeldía
Le abrirá de par en par
Las puertas a la osadía
Y el modelo establecido
Resbalará hecho pedazos
Por el cauce de sus ríos.

En busca de su libertad
Solo está en juego la vida
Y la vida… ¡nada es!
Más que una farsa y una mentira
La raíz podrida de simiente infiel
Mundo nauseabundo, que poco
O nada, tiene con que ver con él.

Raquel Herrero

HOMBRE II PARTE





HOMBRE II PARTE

Mas se aferra a la vida porque sabe
De su único tesoro y posesión.
Es su ley, su mandato y su agonía
Plagiado de verdades tras mentiras
Saetas de lamentos
Etéreas Sinfonías.
Tomará caminos de arenosos vientos
De riscos filosos y candentes
De cal y de lodo, de sal y de arena
De gélidos ríos, de blanca Nívea
En estrellados firmamentos
Donde la Luna se queda
Reflejada en la Laguna
Para que el niño la vea
Y meciéndose en sus aguas
Duerma en su cuna la pena.

Despierta y despunta el Alba
Pero la Soledad se queda
Mientras el nuevo día
Cargadito llega…
Hoy, viene dispuesto
A encontrar la huella
Que a fuerza de desatinos,
La Felicidad encuentra.
Ya va creciendo el muchacho
No ha de ser larga la espera
El hombre, se va acercando
Corta ha de ser la condena
Que lo devuelva a su adviento
A vivir nuevas quimeras.
Brama el varón, ruge la tierra
Gira la Noria en tempestad
Volteando en otra esfera.

El macho bravío, se desenfrena
Acelera el paso en la nueva escena
Quiere acomodar su rumbo
A ese mundo que lo espera
“Quiere” y aprenderá el cómo
Salir de su estratosfera.
Meditabundo y solitario fue su viaje
Sorbiendo en cada paso una mirada
Miradas que ajenas al fracaso
Daban cuenta de seguros y firmeza
Ante quien; tal vez por arrogancia
Mantenía por costumbre el Alma presa.

Raquel Herrero

HOMBRE III PARTE





HOMBRE III PARTE


No fue abatido el Infante
A pesar de la metralla
Arremetida en sus carnes.
No le dio tregua al coraje
Que haciendo nido en sus entrañas
Le sedujo en el exilio, destruyendo
La maraña.
Y ancha la senda, decide emprender
Nueva campaña, donde el niño
Que ya es hombre va en búsqueda
De compaña.
Manos abiertas que aferren esos
Puños que apretaba, escondiendo
Las caricias que de su alma brotaban
Miradas cristalinas, que reflejen su
Mirada, dejando pasar la luz
De una mente enamorada
Piel que agregada a su piel
Entibie su piel ajada
Deseosa de absorber, jugos,
Fluidos, néctares de dulce miel
Que penetra en los sentidos
Hembra, amiga, amante, mujer
Que descubra en su armadura
La fragilidad del ser.
Que un beso todo lo cura, si
En el beso hay un querer y,
en la palma de la mano,
¡!Un espejo!¡
Fiel reflejo, de un brillante
Amanecer.
Raquel Herrero
HOMBRE I PARTE, II PARTE Y III PARTE, Son mi humilde homenaje a un gran hombre
Roberto Ramón, va por ti.

miércoles, 27 de mayo de 2009

ESTUVE





ESTUVE
Estuve, en un hermoso lugar
Donde se infringe la cordura
Donde el amor es adicto y
Las manos exudan, mil gotas
De cariño.
Estuve, donde es clara la mirada
Y la fortuna te acoge en abrazos
De derroche, caricias de seda
Soñando con Eros, en pasiones
De una noche.
Caminé, por asfalto algodonado
Mientras manos extendidas
Me estrechaban; cómo a hijo
En su regazo, como amante
Entre sus brazos.
Quedé tendida, prendada, rendida
En una bella explanada, de azúcar
Y caramelo, escuchando melodías
De tangos arrabaleros, que aun
Hoy, Resuenan en mis oídos.
Ese querer, qué renace en el alma
Que te devuelve a la vida
Al anhelado encuentro con la calma
En un grito místico, sagrado…
De un ámame; porque yo,
De vos ¡¡Quedo enamorada!!


Raquel Herrero

martes, 19 de mayo de 2009

MAÑANA



MAÑANA
Mañana me alejaré
Como ave migratoria
Surcaré los mares, los lagos,
Los océanos, las montañas
Y los valles
Volaré,
Y lo haré tan alto que
Cada estrella del firmamento
Me cubrirá con su manto
Porque desnuda voy
En busca de mi equipaje…
Mañana, me acercaré
A la risa, al encuentro, al abrazo
Y bien se que mis pupilas
Han de llenarse de llanto
Cuando banal la esperanza
Se pierda en el ocaso…
Y mis lagunas ya secas
Inunden los fracasos.
Por que mi mañana es hoy
Y el espejo el fiel reflejo
De mi cielo obnubilado
De lo que soy
De lo que siento
De preguntas sin respuesta
¿Qué, que buscas?,
¿Qué, que esperas?
¿Qué, de donde vengo?
¿Qué hacía donde voy?


Raquel Herrero

MAÑANA




MAÑANA
Mañana me alejaré
Como ave migratoria
Surcaré los mares, los lagos,
Los océanos, las montañas
Y los valles
Volaré,
Y lo haré tan alto que
Cada estrella del firmamento
Me cubrirá con su manto
Porque desnuda voy
En busca de mi equipaje…
Mañana, me acercaré
A la risa, al encuentro, al abrazo
Y bien se que mis pupilas
Han de llenarse de llanto
Cuando banal la esperanza
Se pierda en el ocaso…
Y mis lagunas ya secas
Inunden los fracasos.
Por que mi mañana es hoy
Y el espejo el fiel reflejo
De mi cielo obnubilado
De lo que soy
De lo que siento
De preguntas sin respuesta
¿Qué, que buscas?,
¿Qué, que esperas?
¿Qué, de donde vengo?
¿Qué hacía donde voy?

Raquel Herrero

MAÑANA




MAÑANA
Mañana me alejaré
Como ave migratoria
Surcaré los mares, los lagos,
Los océanos, las montañas
Y los valles
Volaré,
Y lo haré tan alto que
Cada estrella del firmamento
Me cubrirá con su manto
Porque desnuda voy
En busca de mi equipaje…
Mañana, me acercaré
A la risa, al encuentro, al abrazo
Y bien se que mis pupilas
Han de llenarse de llanto
Cuando banal la esperanza
Se pierda en el ocaso…
Y mis lagunas ya secas
Inunden los fracasos.
Por que mi mañana es hoy
Y el espejo el fiel reflejo
De mi cielo obnubilado
De lo que soy
De lo que siento
De preguntas sin respuesta
¿Qué, que buscas?,
¿Qué, que esperas?
¿Qué, de donde vengo?
¿Qué hacía donde voy?


Raquel Herrero

martes, 12 de mayo de 2009

LITURGIA





LITURGIA
Cómo liturgia sagrada
Son mis rezos en la noche
Hasta bien entrado el Alba
Tan solo una razón me asiste
Encontrar paz, para el alma
Que deambula en soledad
Justo, desde que te fuiste.

¡¡No quiero tal libertad!!
Impuesta por el destino
Cruel, desatino, falaz.
Encadenada a tu cuerpo
Yo quisiera caminar…

Liviano, sería mi castigo
Por amarte tanto y más
En monologa oratoria
Yo abogo, para olvidar.


Raquel Herrero

domingo, 10 de mayo de 2009

PORTEÑO





PORTEÑO
¡Ay, mi porteño y ladrón!
Que me robaste hasta el alma
Causante de mi perdición.
Esos negros ojos,
Clavados en mis pupilas
Esa piel, morena,
Que acrecienta mi agonía.
Que penetrando en mis venas
Adormecen mi razón
Qué solo escucha tu canto,
Tu melodía,
Tu voz.

Y yo, como jilguero al reclamo
Ligadita en la varada
De insinuada prisión…
Pues tú, acotaste las alas
De mi alado corazón.

Y aquí quedé yo, alojada
Como cepa de un farol
Que pincela ámbar y verde
Dándole, paso al amor
De un Porteño
Qué, cual si fuera ladrón
Fue sangrando cada poro
De un herido Ruiseñor.

Raquel Herrero

miércoles, 6 de mayo de 2009

ASÍ





ASÍ
Apaga la luz, mi amor
El fuego, está prendido
El brillo de nuestra piel
Será guía de un destino.
Amémonos, a placer
Con el gozo, en los sentidos.

Ha llegado el otoño
Mi cuerpo, siente frío
Y yo quiero que tú;
Seas mi cálido abrigo.
¡Ven, acércate..!
Derrama sobre mí
Todo tu delirio
Humedece cada pliegue,
Escala, hasta la cumbre
Rocíame de besos…

Y Poco a poco desciende
Resbala por mis laderas
Hasta alcanzar el arroyo
Que calme tu sed entera.
Aprisióname,
Será dulce la condena
Melodías de gemidos
Mientras al clímax me levas.


Raquel Herrero

lunes, 4 de mayo de 2009

SOY





SOY


Qué bien me sabe tu piel
Cuando mis labios recorren
Cada pliegue de tu ser.
Cómo me gusta tu aroma
Esa esencia que devoran
Lo instintivo de mi sed
Soy reo, soy Faraona,
Soy cómplice y receptora
De las ansias de un querer.

Cuando tus manos me rozan
Cuando, es cálida la piel
Cuando nacen las caricias
Renovadas, espumosas
Extendidas, glamurosas,
Insinuantes, gozosas…
¡Ay!,
Como retan y provocan
Deseos, hasta enloquecer.

Soy lujuria, soy esclava
Soy liberta, soy tu amada
¿Qué más quieres...?
¡¡Soy mujer!!

Raquel Herrero

SOY




domingo, 3 de mayo de 2009

PALABRAS





PALABRAS


No encuentro las palabras
Los versos conjugados
Se vuelven escarcha
La mente difumina
Los estados de mi alma.

Invaden los desatinos
Se quiebran las metáforas
Se regocija el hastío
Ensalzando sus hazañas
En este glaciar profundo
Sin una llama que arda
Inquebrantable quejido
Que su melodía guarda

¿Cómo romper las cadenas?
De acerados eslabones
Que no encuentran mas razones
Que seguir encadenados, ha
Siniestros corazones de hábitos
Enmarañados.

Perdida en el laberinto
Los versos se desquebrajan
No hay hechizos ni conjuros
Para encontrar la alianza
Aferrada a un espejismo
Mientras lágrimas resbalan
Gritándole al infinito
Poeta por compasión…
¡¡Devuélveme la palabra!!

Raquel Herrero

PALABRAS




PALABRAS
No encuentro las palabras
Los versos conjugados
Se vuelven escarcha
La mente difumina
Los estados de mi alma.

Invaden los desatinos
Se quiebran las metáforas
Se regocija el hastío
Ensalzando sus hazañas
En este glaciar profundo
Sin una llama que arda
Inquebrantable quejido
Que su melodía guarda

¿Cómo romper las cadenas?
De acerados eslabones
Que no encuentran mas razones
Que seguir encadenados, ha
Siniestros corazones de hábitos
Enmarañados.

Perdida en el laberinto
Los versos se desquebrajan
No hay hechizos ni conjuros
Para encontrar la alianza
Aferrada a un espejismo
Mientras lágrimas resbalan
Gritándole al infinito
Poeta por compasión…
¡¡Devuélveme la palabra!!

Raquel Herrero

domingo, 26 de abril de 2009

AMIGO





Amigo,
Cuanto me cuesta seguir este camino
La profunda soledad, impuesta por el destino
Este vacio, tan difícil de llenar…
Ahora se, lo que siente el desvalido
Al volver la vista atrás y recordar un
Tiempo de sonrisas y de abrigo.
Un Sol radiante testigo de la amistad.
Duele recordar, el tiempo de angustias
Y desespero, el tiempo que yo creía
No volver a comenzar.

Pero amigo;
Hay algo que me duele mucho más

Recién comienzo a comprender
Que te fuiste despojando de ropajes,
Hasta quedar desnudo, a pura piel
Y lo hiciste por entregarme un equipaje
Que tú jamás te atreviste a poner
Aunque sintieras escalofrío, o fueras
Incomprendido, por un entorno
Querido, que te privaba de la esencia
De tu ser.
Decidiste, convertirte en prisionero
Entregándome las alas de quien no
Supo volar…
Ángel caído del Cielo, al que yo quisiera
Volver a levantar.
Y no se como, amigo mío…
Si yo pudiera mutar de piel,
Penetrar en tus entrañas y devolver
Todo lo que me entregaste, todo
Lo que me llevé… sin saber que te
Quedabas, desnudito, a pura piel.

Amigo mío,
Tal vez nadie lo alcance a comprender
Mas yo, que estuve en esa cárcel…
Te juro por mi vida, que no quiero
Volver.
¡Ay, si yo pudiera mutar de piel!


Raquel Herrero

miércoles, 22 de abril de 2009

HOMENAJE A FRIDA





HOMENAJE A FRIDA KAHLO

Frida Kahlo pintora mexicana de estilo surrealista en la voz y palabra de una mujer que siente admiración por ella, después de conocer la que fue su vida. Ejemplo de valentía, de lucha tenaz, de mostrarse al mundo tal como era. Fuerza vital, para sobrellevar con coraje y orgullo los muchos sufrimientos que su cuerpo, su corazón y su mente tuvieron que soportar.

Frida, naciste hembra, débil, frágil Frida
Nacida en épocas conflictivas, violentas
Revolución, caos, confusiones sin medida.
Desde muy niña, conviviendo con el dolor.
La enfermedad, fue constante compañera de
Tus viajes, de tu vida y aún así intentabas
Llevarlo con alegría. Dicha, esperanza,
Esa fuerza vital que siempre te asistía…
Rebelde, luchadora, nunca le importó
Lo qué los demás dirían…Y su vida fue
De escándalo, de rebelión, de furia contenida
Un día y otro día… Miren como soy, lo
Que soy. Nada escondo, siquiera mi dolor
Mi sufrimiento mi rencor, mi pesar
y mi agonía.
Muñeca rota, quebrada columna, corsés
Que me sujetan, que mi cuerpo inundan
Cirugía reparadora, engranajes de metal
Bisagras que crujen incrustadas entre mis
Huesos. Osamenta de cristal que me mantiene
Tendida, inmóvil, en camastros de hospital.
Pero estoy alegre, porque mis brazos, mis manos
Pueden volar. Tomar la pluma, los pinceles y
Plasmar, todo cuanto me acontece. Usar mi
Paleta de colores, que dan luz y vida a
Esta oscura existencia mía que se empeña
en dejarme cerrada, encadenada, sin salidas.
Instinto maternal, quiero parir, quiero tener
Un hijo, quiero cuidarle, protegerlo, amarlo
Quiero ser madre…pero no puedo aunque
Lo intento…No pude mas que dejar dibujadas
Mis entrañas de feto abortado de bebé soñado
Que quise alimentar. Tener en mi regazo,
Amamantar, verlo crecer a mi lado. Sueño
Truncado…lágrimas por derramar.
Amado esposo al que no supe dar lo que
Otras le habían dado. Herederos de su apellido
De su sangre, de su nombre. Fiel testimonio
De su hombría, de su valía. Puñales para mí;
Que ahondan y agrandan mis heridas.
Los celos me matan, me enloquecen. Bien se
Que soy yo la que más ama. Bien se que él
A menudo me engaña. También lo haré yo
Cuando me venga en gana, será por despecho
Por aflicción, no encuentro otra razón
Estando tan enamorada. ¡¡Que traición!!
Tan mal pagada, que poca satisfacción me
Provoca engañar por ser engañada…
Que insoportable dolor llegar a conocer
Que mi niño grande, mi gran amor,
Retozó sin pudor con sangre de mi sangre,
Con mi pequeña hermana, hija de mi madre.
No tolero, no soporto tal traición. Lo alejo
De mi vida. ¡Ay que pena, que soledad siento yo!
Doctor, amigo mío, mi doctor…Tu sabes que acepto
Mis heridas, que ya sé convivir con el dolor. Que le
Pongo colorido a este paisaje triste y sombrío…
Pero dime amigo mío, como curo las heridas
De un sangrante corazón… Que pincel uso
Para borrar de mi memoria este loco amor.
Ayúdame. Quiero salir, quiero pintar, quiero
Hacer mi verdadera exposición. Cruda y real
Engañar a los demás, a ti mismo es engañar.
Volverá, volveré, estaremos juntos otra vez
Mi cuerpo quebrado, mutilado, ajado y marchito
Ganarán esta partida. Esta cruenta lucha por la vida
El amor, fue el principio, el motor, el retorno y
La luz que ha de llevarme de este oscuro y largo
Túnel al punto de partida… Sí, ahí está la salida…

Raquel Herrero

MATICES





MATICES

Embriaga la pluma de matices,
Estrella en su papel el temor
A perderse de sus costumbres
Sin ser capaz de creer,
Que tiene miedo a perder
Cabañas de paja y barro
Sostenidas sobre cáñamos
Que azotan vientos extraños,
En bravíos vendavales que
Rasgan como cuchillas
Dejando heridas sangrantes
En latentes corazones taponados
De ilusiones, de verdades,
De cálidos fogones de ángeles
Desangelados.

Que hay una mano extendida
Mientras la otra, amarrada
Pretende huir de la huida
Que con grilletes cerrada
No le deja otra salida que
Esperar esperanzada…
Regalando, compasiones de besos
Afortunados que gozan sin compasión
Los que piensan y proclaman
Que un ¡si quiero! Compromete
A vidas encadenadas…

Y esos ojos lastimados
Derraman gotas rojizas,
Por no lastimar miradas
De los que cómodamente,
Amarran supuestas posesiones
Sin reparar…
Que ya no existe
Aquel iris cristalino, que la ojera
Cada vez es más morada,
Que a duras penas soporta
La opresión
Por no querer herir lo débil
De una debilidad humana
Cuya pereza, no asume
Caminar hacia delante
Sin muletillas de hábitos
De un tan gastado bastón
Que astillados ya presienten,
Mente cuerpo y corazón.


Raquel Herrero

sábado, 18 de abril de 2009

ME FALTA





ME FALTA


Me falta su aliento, mirarle a los ojos
Sus labios, sus besos
Aquellas palabras que suenen
A versos…
La mano tendida en abrazo eterno.
Me falta… Una promesa,
Sin firmas, ni consentimientos.
Esas, que cumplen los hombres sin
Miedos o arrepentimientos.
Sí, Me falta su aliento.

Carezco, de la dulce sensación del
Grato reconocimiento;
Agradeciendo a la vida, nuestro
Primer encuentro…
De un saber que entrega, su
Sonrisa al viento, para hacerla
Llegar, en mis tristes momentos
Qué es mío su refugio, como
Suyo es mi te quiero…
Sí, de todo ello yo carezco.

No encuentro, el manantial para
Calmar esta sed.
Del cántaro agrietado, ya no se
Puede beber…
Vacio y arrinconado, como un
Ancestro querer, en desuso y
Olvidado…
¡No alcanza, a calmar mi sed!

Solo queda la esperanza
De un nuevo y radiante amanecer
Cuando sus ojos despierten y
Presienta que su piel, necesita
Las caricias de este amor que
Fue tan fiel.
Que ha dejado de buscarte
Hasta que tú digas; ¡Ven!


Raquel Herrero

jueves, 16 de abril de 2009

PALOMA MENSAJERA




Paloma mensajera

Se marchó y se llevó con ella los recuerdos.
Algunos eran buenos y otros tantos dolorosos.
Se fue, atormentada y perseguida, se fue
Con dolor y mucha pena, nada pudo retenerla.
Como paloma mensajera, desplegó las alas,
Se dejó caer en una nube algodonada que
De vez en cuando se agitaba alborotada.
Y a ella se aferró, rogándole la llevara
A su destino, al lugar donde la calma,
Con los brazos abiertos la esperara…
Compadecidos el sol, el viento, la luna,
El cielo gris, la noche oscura…
Compadecidos el mar, la montaña, el desierto,
Los valles, las colinas, los ríos y lagos,
Las estrellas, los planetas se aliaron…
Toda la naturaleza hecha fusión, para
Dar cobijo, a una triste paloma herida,
Herida de muerte, fallida de suerte para
Tal vez ser bien recibida al regresar…
Anhelando al menos al llegar, ser bienvenida
Al otro lado del pacifico océano, esperaban
La emoción, el ansia, la cordura y templanza
De un ser que apuesta por la cálida entrega
Con coraje, con esa grandeza de sentimientos
Nobles, arraigados. Extasiado de deseos…
Nacidos profundamente, sensibles como la piel
Y fueron sus brazos el refugio anhelado
Querido, soñado…y fueron sus abrazos
El calor que destruye el frío fracaso de
No haber dado antes, un acertado paso.
Enjugó sus lágrimas la blanca paloma
Se llenó de amor, de caricias, de glorias
y su pico se unió al beso de aquella rosa
Y por fin, pudo volar en libertad…
Y traer refugiado en su plumaje el deseo
Inmenso de un encuentro que ha de llegar.
Pues de nada sirve un viaje arrojado al olvido,
Como de nada sirve, vivir encadenado, sin
Alas abiertas en búsqueda de amor y paz.


Tú paloma que acunaste un vuelo
En alas plegadas de temores
En plumas azotadas por los vientos
Acurrucando en nidos tus temblores
Supiste desplegarlas en decisiones
Que brotaron esplendidas y cálidas,
Y de tu vuelo único en solitario
Creaste ahora una bandada de ilusiones
Cientos de palomas surcaran los cielos
Intuyendo la travesía que iniciaste
Seguidoras del espíritu de la madre
Sembradas en miles de palomares.
Que el primer vuelo no se olvida
Y quedara alojado en la retina
Blancas alas y blancas miradas
Estéticamente calzadas
En botas blancas de andares nuevos.
Es tiempo nuevo que se aproxima
Para unir cantares a los silencios
Manos a las distancias
Y lagrimas rica en sales de alegrías
Mira paloma que cosas mágicas
Pariste en tu solitario vuelo
Atraes soles y esos cantares
Que te vestirán de blanco
Y de colores, esos que
Tanto necesitas
Para ser ave en surco cóncavo
Uniendo arco iris de reencuentros.

Continúa soñando la paloma
Iguales sentimientos, mismo aroma.
Ya no esconde su mirada, ya no
Pliega sus alas, ya mira al horizonte
Engalanada, surcando el cielo
En espera de su llegada.
Sus arrullos y alas extendidas
Serán su alegre bienvenida para
Ese arco iris multicolor que ahora
Se refugia y espera en lejanía.


Volverá, volveremos a sentir
Miradas frente a frente y esas
Lágrimas frescas de alegría.
Pasaron los tiempos de tristeza y
Soledad, pasaron los tiempos de nunca
Lo logrará. Es momento ahora de
Recoger y sembrar. De sólidos
Proyectos que reafirman la amistad
Que aproximan los caminos de
Recibir y de dar…
El vuelo en solitario emprendido,
En el camino encontró su par.
Por suerte y gracia su destino,
Ya no tiene marcha atrás…



Raquel Herrero

domingo, 12 de abril de 2009

CONDENA





CONDENA


¿Por qué me has condenado…?
Y lo peor;
¿Por qué, a ti mismo te has condenado?
¿Que hiciste…?
¿Qué hicimos?, ¿qué delito tan horrendo
¿Habremos cometido? Para ser ahora,
paganos, afligidos, malditos condenados
a vivir, en éste cruel abismo…
Separados, distanciados, atrapados
en las garras de éste mundo absurdo,
que llamamos mundano.

Moriré;
Como todos moriremos alguna vez.
Marcharé y en mi mente;
Tu nombre llevaré grabado
Y quedarán regueros de este flujo derramado
Que brota del corazón.
Ésta será la esquela de un ser enamorado,
Atormentado, incomprendido.
Abandonado por aquellos a quienes supo querer;
Tal vez, de un modo equivocado.
La historia se repite, una y otra vez.

Escribe el afligido
Y benévolos verdugos, se burlarán
De él y de ella.
De ti y de mi, de aquella huella qué
Quisimos dejar, grabada en una estrella.
Aun sabiendo qué:
Nadie, nadie, la alcanzaría. Nadie
Llegaría jamás hasta su estela.
Fue inútil nuestro esfuerzo entre la sombra.
Baldíos los caminos diseñados;
El frío de unos cuerpos ateridos
Y a si mismos abrazados.
Todavía me sigo preguntando, el por qué
De mi albedrío. ¿Por qué sonrío?
Alimentando, los recuerdos encadenados
Al olvido.
Mientras escucho el rugir de la tormenta
En este corazón herido.
Mientras navego en esta playa solitaria.
Sin moverme de esta banca de remos
Oxidados, lentos, varados, carcomidos,
Agotados.
He perdido el horizonte…
Nuestra alma ha encallado.
Nuestra playa, ya no es playa
Si no lago cenegado.

Raquel Herrero

lunes, 6 de abril de 2009

¡!VEN!¡





¡¡VEN!!


Ven, entrégale a mi piel caricias nuevas
Perfumes y fragancias…besos y sonetos
Ven, acorta la distancia de los cuerpos
Amémonos de nuevo… ¡Ven!
La vida es…; Tan breve …
En un instante puede desaparecer.

No dejemos morir esto tan bello…
Tu piel y mi piel, la yema de tus dedos,
el ansia de mi boca, tu lengua de fuego
Ven, acércame a la gloria en este averno
Desnudos nuestros cuerpos… Gocemos
Lo real y lo soñado, lo perdido u olvidado,
lo querido y deseado, lo vivido u añorado
Ven, ven,… quiero sentirte a mi lado;
Calmar nuestra sed…

Quiero entre mis labios la esencia del
deseo, que navegues por caudales de
gustoso juego. Sin censuras, sin lamento
Solo instinto, solo amor, solo fuego.
¡¡Ven!!


Raquel Herrero

domingo, 5 de abril de 2009

LEVANTA EL VUELO


¡Levanta el vuelo Halcón!, levanta el vuelo
No mereces arrastrarte más.
Siempre fuiste, señorial, altivo, dueño de
tu propia libertad…
Ya basta de comer carroña, ¡Basta ya!
Tu lugar, no es estar acorralado, oprimido,
lastimado…
Anudado en ese nido tan lleno de soledad.
Surca los mares, planea vientos, noches
y lunas, astros, auroras… nubes y cielo
Remonta el vuelo, vuelve a soñar.
No eres ave de rapiña, ni pasto de campiña
No eres esclavo, ni despojo, ni ganado.
Vuelve a tu estado, recupera las alas que
Te han quebrado…
¡Ay Halcón!, olvida el miedo, aleja tu terror
Eres de sangre caliente y de ardiente corazón
Se valiente, no consientas ser la presa
de un tirano cazador.
Qué expone como triunfo tu cabeza, mientras
Estruja y magulla tu noble corazón.
¡Ay Halcón! Regresa, reposa entre las alas
de aquel Águila dorada, que fue tu Sol
Y tu luz.




Raquel Herrero

jueves, 2 de abril de 2009

TRISTE CANTO





TRISTE CANTO


Me ahogan las penas,
el verso querido de aquel que no llega
Me oprime en el pecho el dolor,
de un dolor que no es quimera,
de un amor que desespera.
Y esta espera… que me causa desazón
Y no encuentro la razón,
De esta queda soledad, de la injusticia terrena
Que me arrastra hasta la arena
donde caen entretejidas mis lagrimas de sal.

¡Este fuego que me quema!..

Esta siniestra condena que no me deja vivir
Que me tiene prisionera mientras ella
la tristeza, se apodera.
Es mi dueña y carcelera, mis grilletes
mi cadena, la soga que me oprime y ahoga.
La agitación de las olas en esta mar de agonía
tan tuya y tan mía.

El silencio, la quietud;
Este estado inamovible qué es mi cruz,
Un abnegado tormento de un tiempo adulterado
transitado en lasitud. Porque no alcanza la luz
a enfrentar nuestras miradas
en esta ciega hondonada, qué es tumba,
qué es morada, ataúd, que guarda soterrada
mi sonrisa, mi paz, mi calma
el reflujo de aquella marea qué, me
hacía danzar con alegría entre gestos y entre
guiños, abrazada a su cariño como duende,
como niño, entre olivares y sueños.

Raquel Herrero

sábado, 28 de marzo de 2009

APRENDÍ





APRENDÍ

Aprendí a quererte,
como tierra de secano al regadío
Estriada, hueca, gélida, vacía
Con semillas arrojadas al olvido.
La sed de mi boca, anhelando
el maná de tu rocío.
Aprendí ha soñarte
presa de mis desvaríos
Como sueña el amante con su Luna
O aquel torito bravío;
Que espera orillado al río
A su enamorada Luna.
Aprendí a esperarte
en portales de aventura
Mientras gira la ruleta, en
alas de la fortuna
que me llevó a conocerte entre
claros y penumbras.

Aprendí, a reconocerte
como el viento reconoce un
tiempo desapacible de silbidos
y lamentos que crujen zarandeados
por fantasmas y tormentos.
Aprendí a comprenderte
Entre huidas y silencios, entre
Sabanas vacías, entre carencias
de besos, entre lágrimas quiescentes
Refugio de la pena mía.
Aprendí a enamorarme,
Del amor “que yo querría”
¡Ese que me conquistaba!, que
Penetraba en mis venas hasta
que la sangre ardía
¡Ese! qué en mi provocaba los
Albores de la vida.

Quise aprender a olvidarte
Como se olvida la noche del
día que la precedía, como olvida
el moribundo el aferrarse a la vida
Cuando su aliento profundo suena
Solo a despedida.
Quise aprender a olvidarme
de lo que hube aprendido
De quererte, desearte, comprenderte
Del haberte conocido…
Pero no pude ¡Amor mío!

Bien poco sabe quererte,
Quien te arroja en el olvido
O no tiene sentimientos,
O es que jamás te ha querido.


Raquel Herrero.

viernes, 27 de marzo de 2009

GOZO COMPARTIDO




Una y otra vez,
miro tu imagen reflejada en el espejo
Juegan tus manos enredando mi cabello,
tu boca deja marcas de succiones en mi cuello
mientras sutil y descarado
Apartas de mis senos encajes y bordados
para cubrirlos de besos con esos…
labios húmedos, cálidos, aviesos.
Tu torso,
terso y desnudo unido a mi espalda,
me regala insinuaciones que provocan en mí
fibrilamientos y pasiones
La firme musculatura de tus brazos
rodea mi cuerpo…
El deleite ha comenzado.

Nuestras manos entrelazadas, suben y bajan;
Exploran los caminos
Y de vez en cuando escapan
Palpando, acariciando, eligiendo recorrido.
Las mías, desean asir tu miembro,
Y las tuyas explorar…
Socavando entre mis piernas
un trazado vaginal


Se escuchan jadeos, gritos y gemidos
Corazones bombeando con un mismo latido
El tiempo se detiene en nuestros cuerpos, vencido
Testigo silencioso de un amor enloquecido.
Copulativamente,
Pactado y deseado, el coito se ha cumplido.



Raquel Herrero

martes, 24 de marzo de 2009

¡QUE LÁSTIMA ME DA!



¡QUE LÁSTIMA ME DA!


Dicen que vivo en un mundo irreal
Que alimento mi vida de palabras
Sin más. Que invento melodías
Que no puedo escuchar, que
Persigo sueños imposibles de alcanzar
Que soy presa de mi propia libertad.
¡Que lástima me da!
Ellos viven, por vivir no más,
El tedio y la rutina son espejo;
Fiel reflejo de su triste soledad.
Se adivina en sus miradas el vacio
Que anida en sus entrañas,
No hay luz, ni color, solo maraña
Traslucida maraña que acompaña,
Su perdido tiempo en laxitud.
¡Que lástima me da!
No sepan del valor de una sonrisa
De miradas que insinúan provocando
Los rubores, de labios humedecidos
Para saciar otros labios,
de cuerpos febriles que rondan afines
las rutas hermosas hasta sus confines.
Los ardientes deseos que desfoguen
Con vehemencia la pasión de apuesta
Rosa prendida, que aproxima
su fragancia al apuesto Tulipán
que ferviente la recibe,
asemillando el lugar.
Mientras que un dulce tábano
Se muere de envidia porque
No puede, participar.


Raquel Herrero

sábado, 21 de marzo de 2009

PROVOCADA MUTACIÓN


Provocada mutación

Poseída, demente, tal vez loca,
me estoy mordiendo las ganas
de acercarme hasta tu boca...
De saborear tus labios,
de comerte a besos,
de voltear fluidos
de jugosos filamentos.

Poseída, demente y loca,
me estoy guardando la gana
de robarte, cual ladrona...
para esconderte en mi cama;
Encadenarte a mi pecho y
amamantar cual leona las
ansias de tu sexo.

Y es que me quita el sentido,
tus ojos amarronados, tu porte,
porteño, el cálido ensueño de
sentirte como el dueño
de este cuerpo alborotado,
tembloroso, febril, anhelante,
que en el alma se ha quedado.

Y en este mi desvarío
olvidarme de la dama
que por serlo se ha perdido
el encuentro con la llama
de dos cuerpos encendidos.
Y en este momento, solo mío
gozar el instante de tu desafío.

Dejar que tus manos, paseen
por mi vientre, que opriman
consistentes, mis nalgas y
mi cintura, arqueando movimientos
en abierta cobertura.
Que en tornándose duna,
forma y empuja al viento
a penetrar virulento, derramando
afluentes de torrentes nacarados,
de estallidos que provocan,
el éxtasis,
de una sonrisa placentera
por haber gozado una vez más,
de su posible y real quimera.

Raquel Herrero

PROVOCADA MUTACIÓN




Provocada mutación

Poseída, demente, tal vez loca,
me estoy mordiendo las ganas
de acercarme hasta tu boca...
De saborear tus labios,
de comerte a besos,
de voltear fluidos
de jugosos filamentos.

Poseída, demente y loca,
me estoy guardando la gana
de robarte, cual ladrona...
para esconderte en mi cama;
Encadenarte a mi pecho y
amamantar cual leona las
ansias de tu sexo.

Y es que me quita el sentido,
tus ojos amarronados, tu porte,
porteño, el cálido ensueño de
sentirte como el dueño
de este cuerpo alborotado,
tembloroso, febril, anhelante,
que en el alma se ha quedado.

Y en este mi desvarío
olvidarme de la dama
que por serlo se ha perdido
el encuentro con la llama
de dos cuerpos encendidos.
Y en este momento, solo mío
gozar el instante de tu desafío.

Dejar que tus manos, paseen
por mi vientre, que opriman
consistentes, mis nalgas y
mi cintura, arqueando movimientos
en abierta cobertura.
Que en tornándose duna,
forma y empuja al viento
a penetrar virulento, derramando
afluentes de torrentes nacarados,
de estallidos que provocan,
el éxtasis,
de una sonrisa placentera
por haber gozado una vez más,
de su posible y real quimera.

Raquel Herrero



Provocada mutación

Poseída, demente, tal vez loca,
me estoy mordiendo las ganas
de acercarme hasta tu boca...
De saborear tus labios,
de comerte a besos,
de voltear fluidos
de jugosos filamentos.

Poseída, demente y loca,
me estoy guardando la gana
de robarte, cual ladrona...
para esconderte en mi cama;
Encadenarte a mi pecho y
amamantar cual leona las
ansias de tu sexo.

Y es que me quita el sentido,
tus ojos amarronados, tu porte,
porteño, el cálido ensueño de
sentirte como el dueño
de este cuerpo alborotado,
tembloroso, febril, anhelante,
que en el alma se ha quedado.

Y en este mi desvarío
olvidarme de la dama
que por serlo se ha perdido
el encuentro con la llama
de dos cuerpos encendidos.
Y en este momento, solo mío
gozar el instante de tu desafío.

Dejar que tus manos, paseen
por mi vientre, que opriman
consistentes, mis nalgas y
mi cintura, arqueando movimientos
en abierta cobertura.
Que en tornándose duna,
forma y empuja al viento
a penetrar virulento, derramando
afluentes de torrentes nacarados,
de estallidos que provocan,
el éxtasis,
de una sonrisa placentera
por haber gozado una vez más,
de su posible y real quimera.

Raquel Herrero

Provocada mutación




Provocada mutación

Poseída, demente, tal vez loca,
me estoy mordiendo las ganas
de acercarme hasta tu boca...
De saborear tus labios,
de comerte a besos,
de voltear fluidos
de jugosos filamentos.

Poseída, demente y loca,
me estoy guardando la gana
de robarte, cual ladrona...
para esconderte en mi cama;
Encadenarte a mi pecho y
amamantar cual leona las
ansias de tu sexo.

Y es que me quita el sentido,
tus ojos amarronados, tu porte,
porteño, el cálido ensueño de
sentirte como el dueño
de este cuerpo alborotado,
tembloroso, febril, anhelante,
que en el alma se ha quedado.

Y en este mi desvarío
olvidarme de la dama
que por serlo se ha perdido
el encuentro con la llama
de dos cuerpos encendidos.
Y en este momento, solo mío
gozar el instante de tu desafío.

Dejar que tus manos, paseen
por mi vientre, que opriman
consistentes, mis nalgas y
mi cintura, arqueando movimientos
en abierta cobertura.
Que en tornándose duna,
forma y empuja al viento
a penetrar virulento, derramando
afluentes de torrentes nacarados,
de estallidos que provocan,
el éxtasis,
de una sonrisa placentera
por haber gozado una vez más,
de su posible y real quimera.

Raquel Herrero

Provocada mutación

Provocada mutación


Poseída, demente, tal vez loca,
me estoy mordiendo las ganas
de acercarme hasta tu boca...
De saborear tus labios,
de comerte a besos,
de voltear fluidos
de jugosos filamentos.

Poseída, demente y loca,
me estoy guardando la gana
de robarte, cual ladrona...
para esconderte en mi cama;
Encadenarte a mi pecho y
amamantar cual leona las
ansias de tu sexo.

Y es que me quita el sentido,
tus ojos amarronados, tu porte,
porteño, el cálido ensueño de
sentirte como el dueño
de este cuerpo alborotado,
tembloroso, febril, anhelante,
que en el alma se ha quedado.

Y en este mi desvarío
olvidarme de la dama
que por serlo se ha perdido
el encuentro con la llama
de dos cuerpos encendidos.
Y en este momento, solo mío
gozar el instante de tu desafío.

Dejar que tus manos, paseen
por mi vientre, que opriman
consistentes, mis nalgas y
mi cintura, arqueando movimientos
en abierta cobertura.
Que en tornándose duna,
forma y empuja al viento
a penetrar virulento, derramando
afluentes de torrentes nacarados,
de estallidos que provocan,
el éxtasis,
de una sonrisa placentera
por haber gozado una vez más,
de su posible y real quimera.

Raquel Herrero

viernes, 20 de marzo de 2009

Y LA VIDA



Y LA VIDA

Y la vida sigue,
por mucho que yo le pida,
que le ruegue una parada.
Un camino, una huella
que me guie hasta tu alma.
Y la vida sigue,
por mucho que yo quiera
se detenga
y me lleve hasta tu estancia.

La vida continúa…
Y bien poco le importa
mi desgracia o mi fortuna.
Mis ganas de abrazarte,
mis lágrimas bajo la luna.
La vida continúa y nada sabe,
aun que lo sabe todo,
de este amor que amar no puede,
de este amor que amar no sabe,
por que nadie lo ha enseñado
A querer sin abrazarse.

La vida continua…
Y otro día se ha perdido en
Alas del infortunio.
Nadie sabe ni sabrá nunca,
de la profunda agonía
cuando el alma se derrumba;
Porque no hay cuerpo que lo cobije,
ni hay cuerpo que lo cubra.
Porque no hay cuerpo que lo recoja,
Mientras vencido, abatido, cansado y dolorido;
Sucumbe al invierno frío
Desquebrajándose como escarcha.

Y sigue la vida,
con su alegre mirada
Y mi sonrisa triste.
Su piel mutando y mi piel ajada
de tanta fatiga de tanta añoranza,
por ver si nacía el aliento nuevo
desde mis entrañas.
Y sigue la vida…
Y renazco de muertes en cada alborada
Porque espero verte. Si no es hoy,
será mañana??

Raquel Herrero

jueves, 19 de marzo de 2009

FLOTA EN EL AÍRE



Flota en el aíre

Flota en el aire,
se palpa, se huele.
Fragancias extrañas,
se escucha el silencio,
se paralizó el reloj
del que nada obtiene.

Efluvios, marejadas,
torrentes, vendavales;
Cristales que se rompen,
latidos inconstantes
Confundidas mentes,
en temidos duelos.

Creencias arraigadas
con seguridad a prueba.
Metas trabajadas, soñadoras
en un instante se esfuman,
se alejan, se evaporan,
queda mortecina la piel.

Túnel oscuro tenebroso.
Fantasmas que aparecen,
ángeles endemoniados,
derrumbe y acoso...
Acude el dolor generoso.

Mordazas, grilletes, cadenas
que dejan cicatrices,
qué ahondan en la pena
quebrando los vocablos
de aquellas melodías
que huyen, despavoridas.

No queda inspiración,
no perfuma la rosa,
el sol se apagó...
No llegan las caricias,
se escondió el amor
En un pozo sin fondo
todo, todo, se precipitó.

Raquel Herrero

FLOTA EN EL AÍRE




Flota en el aíre

Flota en el aire,
se palpa, se huele.
Fragancias extrañas,
se escucha el silencio,
se paralizó el reloj
del que nada obtiene.

Efluvios, marejadas,
torrentes, vendavales;
Cristales que se rompen,
latidos inconstantes
Confundidas mentes,
en temidos duelos.

Creencias arraigadas
con seguridad a prueba.
Metas trabajadas, soñadoras
en un instante se esfuman,
se alejan, se evaporan,
queda mortecina la piel.

Túnel oscuro tenebroso.
Fantasmas que aparecen,
ángeles endemoniados,
derrumbe y acoso...
Acude el dolor generoso.

Mordazas, grilletes, cadenas
que dejan cicatrices,
qué ahondan en la pena
quebrando los vocablos
de aquellas melodías
que huyen, despavoridas.

No queda inspiración,
no perfuma la rosa,
el sol se apagó...
No llegan las caricias,
se escondió el amor
En un pozo sin fondo
todo, todo, se precipitó.

Raquel Herrero

SE DETUVO


SE DETUVO

Se detuvo el tiempo impío. La memoria
enajenada, niega en rotundo dar un solo
paso en dirección contraria. El túnel es
oscuro, tenebroso, traicionero…
En aquel lugar, aún queman las brasas
que los malditos fantasmas, justicieros
endemoniados, continúan atizando con
cruel y denodado empeño.
Ellos, le borraron la sonrisa a latigazos
Mordiendo su lengua con saña, enmudecieron
sus gritos, sus palabras. Su garganta, soporta
la acidez del fluido envenado, que obligada,
hubo de digerir sin masticar.
El hedor nauseabundo de aquellos amargos
tragos regurgitan bocanadas de amenazas
despiadadas, empujes, codazos, patadas.
Ungidas y babosas bofetadas, aplastamientos
cerebrales…mientras el eco de ruego eterno,
titila a ritmo acelerado.
¡Ven a buscarme dama negra! ya estoy
preparada, que no le cabe a mi cuerpo
Ni una más de sus puñaladas. Qué
Desollaron-me viva, que mi cuerpo es despojo.
Que la imagen que el espejo me devuelve,
huye despavorida, con terror en la mirada
de ver como hicieron presa, de carne tierna
y jugosa en sus primeros abriles…
Desvirgando la viña confinada a morir o
a lo peor; vivir con esa lacra.
Nadie escuchó sus quejidos ni lamentos,
nadie acudió, para sanar sus heridas.
No hubo jueces, ni testigos, ni clemencia.
Los verdugos, se jactaban en su ausencia
Siempre al acecho, siempre satisfechos
de impartir su condena.
Aullaban los lobos en la noche, perdidos
de su manada, cuando la nena, quiso
también perderse en busca de su alborada.
Lamiendo sus heridas, escondiendo su mirada,
huyo furtivamente, aquella madrugada
en busca de una mano que no la maltratara.
Desconociendo derechos, ignorando su sino,
el abuso de su cuerpo dejó de ser desatino.
No me golpees, no lo hagas y te ofrezco;
Por una sonrisa… un beso, por un beso, una
mirada, por una mirada… un mundo. Por una
suave caricia…yo entrego hasta mi alma.

Raquel Herrero

martes, 17 de marzo de 2009

CAMINOS





CAMINOS


Vagar por caminos de arenas y vientos
Se escuchan pisadas, palpando momentos
Y las huellas infundadas, son quejidos
son silencios.
Hay ausencias, distancias como abismos
Sombras aferradas que persiguen ser
Un sueño; que se arrastran de puntillas
Que se adhieren como lapas.

Y son los caminos de forja y vidriado
Caminos ferrosos, espejos mojados
Que nublan los ojos, que quiebran costados
La mente es despojo de tiempos pasados.
Danzar por caminos de acopio y sonatas
De ácidos vinos, de pan mohecido, de ruido
Estridente, de campos vacios, de frías fogatas
No hay techo ni abrigo en danza macabra.

Y son los caminos de fe y esperanza
Excelsas llanuras de verdes trigales, trino
De jilguero, aromas de azahares, baladas
Al viento, rosas con esencia, vitales latidos
Susurros, querencias…
Caminos asemillados de miradas sin cordura
De amantes enamorados, de aventuras locas
Que a la luz de la luna, muerden bocas
Asiendo cinturas, amagando cuerpos, se
Despejan dudas.
El camino es pasional, ¡Bendita cura!

Raquel Herrero

viernes, 13 de marzo de 2009

CANSADA


Cansada
Voy a marchar, lo haré desde el silencio
Demasiadas veces, toqué la misma puerta
Para obtener la mudez de una respuesta.
Fui la niña ciega de Gardel
La sorda melodía de Beethoven
El lamento mudo de un campo santo
El secreto de los versos de Cyrano
Marcharé sin rencores ni reproches
Con lo bello acontecido en la memoria
Agradecida por un tiempo compartido
Entre los bellos sueños y la gloria.
Fueron muchas las batallas enfrentadas
Defendidas con la pluma de mi espada
Me mantuve erguida y alentada, pude
Resucitar de morgues en cada alborada
Hoy levanto la vista y son tan tristes
Las miradas… Hoy me cuesta tanto
Continuar… Hoy estoy muy cansada.

Raquel Herrero

CANSADA




Cansada


Voy a marchar, lo haré desde el silencio
Demasiadas veces, toqué la misma puerta
Para obtener la mudez de una respuesta.
Fui la niña ciega de Gardel
La sorda melodía de Beethoven
El lamento mudo de un campo santo
El secreto de los versos de Cyrano
Marcharé sin rencores ni reproches
Con lo bello acontecido en la memoria
Agradecida por un tiempo compartido
Entre los bellos sueños y la gloria.
Fueron muchas las batallas enfrentadas
Defendidas con la pluma de mi espada
Me mantuve erguida y alentada, pude
Resucitar de morgues en cada alborada
Hoy levanto la vista y son tan tristes
Las miradas… Hoy me cuesta tanto
Continuar… Hoy estoy muy cansada.

Raquel Herrero

miércoles, 11 de marzo de 2009

JARDINERO





Jardinero

Semilla la tierra jardinero
y no olvides, día por día
regarla con un ¡te quiero!

Verás cómo esa tierra
agradecida, se llenará
de lilos, de rosales,
de mieles dulces
y de azahares.

Cuando tus lágrimas,
como gotas de rocío
amamanten los campos
sedientos, de frutos
reverdecidos

Raquel Herrero

SOMOS





Como trotamundos de la vida
vagamos por caminos inventados
a pies descalzos, a pecho descubierto.
Con las manos abiertas abrazamos,
cargamos en la mochila, sueños
gastados. Lo malo, lo bueno,
lo peor y lo mejor de un tiempo
fenecido y transitado.
Somos, peregrinos solitarios
que van de vez en cuando
usurpando en soledades,
pregonando sus carencias,
al juzgo sentenciados.
Profanando territorios que nos
son inalcanzables, rozando pieles
que son de nadie. Finas, sedosas
de tacto inigualable.
Somos pasajeros sin destino,
Corazones errantes. Paz y guerra
sublimes estandartes de desérticas
tierras, donde habita inclemente
un estrépito muro de lamentos
en un silencio constante.
Nos cansa el descanso, la parada.
Los tropiezos nos derrumban para
vernos levantados. Acusadores y
acusados, sintiendo incomprensible
los gritos y candados, mientras
los propios grilletes son fieles
aliados de la insistencia cruel
en amar y ser amados.
Vagabundos de éste, nuestro
mundo imaginado, nadamos
a contracorriente porque no
queremos, morir ahogados.
Raquel Herrero

SOMOS




martes, 10 de marzo de 2009

ESCÚCHAME


ESCÚCHAME

Me está matando amor.
Amor;
Tu amor me está matando.
Me estoy muriendo amor.
Amor;
Por ti, siento que muero.
Soy, como barco a la deriva
Que apenas se mantiene
en este mar de agonía.
De lágrimas gruesas y saladas
Son tantas
y tantas… derramadas.
Yo renací de un útero enclaustrado
Justo el día en que te conocí
Y ahora, siento se me va la vida
lo mismo que siento,
que ya te perdí…
¡¡Ten piedad de mí!!
¿Que pecado he cometido?
Si no es amarte amor mío
Más, que a esta vida pueril.
¿Que puede reclamarme la existencia?
Si todo lo entregué por tu presencia
por tenerte, cerquita de mí.
Escucha, ¡mi grito de terror!
Tengo miedo, tengo, tanto miedo…
Por lo que más tu quieras,
sácame de esta prisión.
Ven a buscarme.
Abrázame fuerte, muy fuerte
que yo sienta tu calor.
Dime, que jamás me has olvidado
que tan solo es un receso
Que te sientes obligado, que
el mundo nos traicionó.
Dime, que te espere esperanzada
que te mueres por besarme.
Que estaremos juntos… Mañana.
No quiero que la demencia
me acompañe, no quiero saber
que será la locura, la que cure
mi amargura…
Cuando ciega de dolor,
ya siquiera te alcance a ver.
Cuando en mi noche gris, no
te pueda sentir, no pueda llorar,
ni reír…
Ni pensarte, ni pensar, ni soñarte
ni soñar.
¡Oh creador del universo!
No vuelvas, a mortificarme más.
Amor, dame tu mano, ven a regalarme
tu sonrisa, estréchame en tus brazos
y llena mi cuerpo yerto, de caricias…
Devuélveme a la vida;
Que no quiero morir ahora.
Necesito, por una vez, una sola vez
besar tus labios, rozar tu boca.
Por unos minutos, por unas horas
y después, con la fragancia
de esa rosa;
Caer bajo esa losa y descansar.

Raquel Herrero

lunes, 9 de marzo de 2009



Te pienso,
y en cada pensamiento me nacen los deseos,
Mientras un temblor febril viene por mí,
apoderándose de mi cuerpo.
Ignoro,
en que momento te hice nido en mis adentros
Ignoro,
los motivos de este profundo tormento
por solo imaginar que no has llegado,
que no te tengo.
En este estado de perturbación,
las manos recorren poseídas
todo el averno de este cuerpo
que arde de pasión.
Mis manos van en busca de otras manos,
Que cómplices de mi lujuria me ayuden
A recorrer el volcánico desierto que nace
Dentro de mi ser
Soy como hembra enjaulada, encelada de varón,
Sedienta de unos labios, prostituidos de amor,
Victima y victimaria de este fuego que me
Arrasa, que cubre de calentura la locura de
Sus ansias.
Te pienso,
Y te juro por lo que mas quiero que ha de
Llegar el momento,
Y será entonces, en ese único e indescriptible
momento.
Cuando esta agitación, este padecer que tengo
Encuentre la gloria, el éxtasis y el firmamento.
Porque vas a desearme, aún mas, mucho mas;
De lo que yo ahora te deseo.


Raquel Herrero

TE PIENSO

Te pienso,
y en cada pensamiento me nacen los deseos,
Mientras un temblor febril viene por mí,
apoderándose de mi cuerpo.
Ignoro,
en que momento te hice nido en mis adentros
Ignoro,
los motivos de este profundo tormento
por solo imaginar que no has llegado,
que no te tengo.
En este estado de perturbación,
las manos recorren poseídas
todo el averno de este cuerpo
que arde de pasión.
Mis manos van en busca de otras manos,
Que cómplices de mi lujuria me ayuden
A recorrer el volcánico desierto que nace
Dentro de mi ser
Soy como hembra enjaulada, encelada de varón,
Sedienta de unos labios, prostituidos de amor,
Victima y victimaria de este fuego que me
Arrasa, que cubre de calentura la locura de
Sus ansias.
Te pienso,
Y te juro por lo que mas quiero que ha de
Llegar el momento,
Y será entonces, en ese único e indescriptible
momento.
Cuando esta agitación, este padecer que tengo
Encuentre la gloria, el éxtasis y el firmamento.
Porque vas a desearme, aún mas, mucho mas;
De lo que yo ahora te deseo.

Raquel Herrero

domingo, 8 de marzo de 2009

GUARDIAN DE LA MEMORIA


Guardián de la memoria

Lento, muy lento pasa, cae el tiempo
Como el rocío de la mañana, lento, muy lento
Empapa con suavidad hasta calarte los huesos
Lento muy lento, como el rocío en la mañana
Silencio, triste, amargo silencio, silencio
Que solo rompe el tic, tac de mi reloj
Que solo rompe el plof, plof, de gotas de rocío
Sumergidas en mi corazón…
Quiero sonidos, quiero su voz,
Quiero un latido fuerte, contundente;
que rompa el cruel silencio de mi voz…
Conjuros, brebajes, hechizos, de torpe hechicera
que espera del milagro que calme
su angustiosa espera.
Torpe y soñadora señora que implora
demostrar como se siente ahora,
ahora que no estás.
Señora que busca refugio en palabras que tal vez
solo ella alcance a comprender…
Señora que explora el camino,
de sueños emprendidos, sueños queridos
sin rumbo fijo, sin garantías…así es la vida
sanadora de heridas, preludio de dolor
calma del alma y del cuerpo agitación.
Promesas expuestas como manjares en la mesa.
Promesas que son deseos con ecos de lejanía
Promesas que siguen presas de un destino.
A medias elegido, asumido a medias,
a medias querido.
Restringido sin encontrar modo o manera de ensanchar
esas fronteras de anhelos y suspiros…
¿Qué te digo? Guardián de mi memoria.
¿Qué te cuento?..
que no hayas escuchado en esta historia…
Para o gira la noria, y llévame al lugar
donde al menos, si no es el cielo,
encuentre el consuelo de la gloría.
Para, para, o gira la noria…

Raquel Herrero