sábado, 12 de marzo de 2011
ENSOÑACIÓN
ENSOÑACIÓN
Ensoñación, que lleva cada noche
A estrenar el nuevo lecho
A tomar por asalto compartido
Las mieles, los jugos, los besos
Plenilunio de la imaginación
Qué desata la quietud, que busca
Qué intuye cada movimiento
Como dos ramas azoradas, cuando
Vibran y se rozan, remontadas por el viento
Ensoñación, que decide para el tiempo
Favor, predispuesto
El olor a Jazmín, impregnando los cuerpos
Llenando la estancia, apagando el eco,
La llamada, dejando paso a la piel
A las caricias soñadas.
Hay un sueño que despierta
A la débil compostura del ansia rezagada
Desenfreno voluptuoso, sin pecado
Lejos del arrepentimiento, deseado
Urgente, complejo
Antiguo como génesis del los tiempos
Qué no muerda el polvo
Lo que me resta en este proceso
Impúdico el verbo, se regocija
Una tarde de ensoñación, llama
Desnudando su misterio.
Raquel Herrero
martes, 8 de marzo de 2011
NECESITO AL HOMBRE
NECESITO AL HOMBRE
Sabes, mujer
Yo necesito al hombre a mi lado
Necesito al varón, qué
Cuando vea mi tristeza, seque mi llanto
Al hombre que vele junto a mí
La ternura de un recién nacido
Que no se olvide, que por él
Y nuestro amor, lo parí,
Lo engendramos, lo quise
Sin saber cómo era, hombre
Mujer, hijo, sencillamente
Que de mis venas se alimenta
Sí, yo necesito al hombre
Que me escuche, que comprenda
Y que no dude, que si algo necesita
En mí, en mi cariño, está la mejor apuesta
Que llore como hombre y que ría
Cuando la vida le sonría, que sepa
Que no es más hombre, el que por pura
Y orgullosa “fe de vida”, decide negar
Que el hombre, es sensible…,
Decide negar qué
dentro de su sabiduría esconde
La humildad,
aquella que lo engrandece como hombre
Porque ése es el hombre, que a mí me ganará
Sabes mujer,
Me valgo sola, se defenderme, trabajar
Mirar a la vida de frente, caminar
Se llorar, maldecir, se amar.
Más te digo qué
Quiero y necesito al hombre
Como compañero, como un igual
Varón que me satisfaga, que llene mi piel
De versos y palabras
Varón que redima, las ansias de mi morada
Varón, que gime, varón que brama
Varón qué, por pura pasión
Llena y difunde, esa luz…, esa costumbre
De entregar amor, mucho amor
Cada mañana.
Raquel Herrero
Sabes, mujer
Yo necesito al hombre a mi lado
Necesito al varón, qué
Cuando vea mi tristeza, seque mi llanto
Al hombre que vele junto a mí
La ternura de un recién nacido
Que no se olvide, que por él
Y nuestro amor, lo parí,
Lo engendramos, lo quise
Sin saber cómo era, hombre
Mujer, hijo, sencillamente
Que de mis venas se alimenta
Sí, yo necesito al hombre
Que me escuche, que comprenda
Y que no dude, que si algo necesita
En mí, en mi cariño, está la mejor apuesta
Que llore como hombre y que ría
Cuando la vida le sonría, que sepa
Que no es más hombre, el que por pura
Y orgullosa “fe de vida”, decide negar
Que el hombre, es sensible…,
Decide negar qué
dentro de su sabiduría esconde
La humildad,
aquella que lo engrandece como hombre
Porque ése es el hombre, que a mí me ganará
Sabes mujer,
Me valgo sola, se defenderme, trabajar
Mirar a la vida de frente, caminar
Se llorar, maldecir, se amar.
Más te digo qué
Quiero y necesito al hombre
Como compañero, como un igual
Varón que me satisfaga, que llene mi piel
De versos y palabras
Varón que redima, las ansias de mi morada
Varón, que gime, varón que brama
Varón qué, por pura pasión
Llena y difunde, esa luz…, esa costumbre
De entregar amor, mucho amor
Cada mañana.
Raquel Herrero
NECESITO AL HOMBRE
NECESITO AL HOMBRE
Sabes, mujer
Yo necesito al hombre a mi lado
Necesito al varón, qué
Cuando vea mi tristeza, seque mi llanto
Al hombre que vele junto a mí
La ternura de un recién nacido
Que no se olvide, que por él
Y nuestro amor, lo parí,
Lo engendramos, lo quise
Sin saber cómo era, hombre
Mujer, hijo, sencillamente
Que de mis venas se alimenta
Sí, yo necesito al hombre
Que me escuche, que comprenda
Y que no dude, que si algo necesita
En mí, en mi cariño, está la mejor apuesta
Que llore como hombre y que ría
Cuando la vida le sonría, que sepa
Que no es más hombre, el que por pura
Y orgullosa “fe de vida”, decide negar
Que el hombre, es sensible…,
Decide negar qué
dentro de su sabiduría esconde
La humildad,
aquella que lo engrandece como hombre
Porque ése es el hombre, que a mí me ganará
Sabes mujer,
Me valgo sola, se defenderme, trabajar
Mirar a la vida de frente, caminar
Se llorar, maldecir, se amar.
Más te digo qué
Quiero y necesito al hombre
Como compañero, como un igual
Varón que me satisfaga, que llene mi piel
De versos y palabras
Varón que redima, las ansias de mi morada
Varón, que gime, varón que brama
Varón qué, por pura pasión
Llena y difunde, esa luz…, esa costumbre
De entregar amor, mucho amor
Cada mañana.
Raquel Herrero
Sabes, mujer
Yo necesito al hombre a mi lado
Necesito al varón, qué
Cuando vea mi tristeza, seque mi llanto
Al hombre que vele junto a mí
La ternura de un recién nacido
Que no se olvide, que por él
Y nuestro amor, lo parí,
Lo engendramos, lo quise
Sin saber cómo era, hombre
Mujer, hijo, sencillamente
Que de mis venas se alimenta
Sí, yo necesito al hombre
Que me escuche, que comprenda
Y que no dude, que si algo necesita
En mí, en mi cariño, está la mejor apuesta
Que llore como hombre y que ría
Cuando la vida le sonría, que sepa
Que no es más hombre, el que por pura
Y orgullosa “fe de vida”, decide negar
Que el hombre, es sensible…,
Decide negar qué
dentro de su sabiduría esconde
La humildad,
aquella que lo engrandece como hombre
Porque ése es el hombre, que a mí me ganará
Sabes mujer,
Me valgo sola, se defenderme, trabajar
Mirar a la vida de frente, caminar
Se llorar, maldecir, se amar.
Más te digo qué
Quiero y necesito al hombre
Como compañero, como un igual
Varón que me satisfaga, que llene mi piel
De versos y palabras
Varón que redima, las ansias de mi morada
Varón, que gime, varón que brama
Varón qué, por pura pasión
Llena y difunde, esa luz…, esa costumbre
De entregar amor, mucho amor
Cada mañana.
Raquel Herrero
NECESITO AL HOMBRE
NECESITO AL HOMBRE
Sabes, mujer
Yo necesito al hombre a mi lado
Necesito al varón, qué
Cuando vea mi tristeza, seque mi llanto
Al hombre que vele junto a mí
La ternura de un recién nacido
Que no se olvide, que por él
Y nuestro amor, lo parí,
Lo engendramos, lo quise
Sin saber cómo era, hombre
Mujer, hijo, sencillamente
Que de mis venas se alimenta
Sí, yo necesito al hombre
Que me escuche, que comprenda
Y que no dude, que si algo necesita
En mí, en mi cariño, está la mejor apuesta
Que llore como hombre y que ría
Cuando la vida le sonría, que sepa
Que no es más hombre, el que por pura
Y orgullosa “fe de vida”, decide negar
Que el hombre, es sensible…,
Decide negar qué
dentro de su sabiduría esconde
La humildad,
aquella que lo engrandece como hombre
Porque ése es el hombre, que a mí me ganará
Sabes mujer,
Me valgo sola, se defenderme, trabajar
Mirar a la vida de frente, caminar
Se llorar, maldecir, se amar.
Más te digo qué
Quiero y necesito al hombre
Como compañero, como un igual
Varón que me satisfaga, que llene mi piel
De versos y palabras
Varón que redima, las ansias de mi morada
Varón, que gime, varón que brama
Varón qué, por pura pasión
Llena y difunde, esa luz…, esa costumbre
De entregar amor, mucho amor
Cada mañana.
Raquel Herrero
Sabes, mujer
Yo necesito al hombre a mi lado
Necesito al varón, qué
Cuando vea mi tristeza, seque mi llanto
Al hombre que vele junto a mí
La ternura de un recién nacido
Que no se olvide, que por él
Y nuestro amor, lo parí,
Lo engendramos, lo quise
Sin saber cómo era, hombre
Mujer, hijo, sencillamente
Que de mis venas se alimenta
Sí, yo necesito al hombre
Que me escuche, que comprenda
Y que no dude, que si algo necesita
En mí, en mi cariño, está la mejor apuesta
Que llore como hombre y que ría
Cuando la vida le sonría, que sepa
Que no es más hombre, el que por pura
Y orgullosa “fe de vida”, decide negar
Que el hombre, es sensible…,
Decide negar qué
dentro de su sabiduría esconde
La humildad,
aquella que lo engrandece como hombre
Porque ése es el hombre, que a mí me ganará
Sabes mujer,
Me valgo sola, se defenderme, trabajar
Mirar a la vida de frente, caminar
Se llorar, maldecir, se amar.
Más te digo qué
Quiero y necesito al hombre
Como compañero, como un igual
Varón que me satisfaga, que llene mi piel
De versos y palabras
Varón que redima, las ansias de mi morada
Varón, que gime, varón que brama
Varón qué, por pura pasión
Llena y difunde, esa luz…, esa costumbre
De entregar amor, mucho amor
Cada mañana.
Raquel Herrero
domingo, 6 de marzo de 2011
TE BUSCO POETA
TE BUSCO, POETA
Qué ha sucedido poeta
Que ya no le escribes al amor
Acaso tu corazón, se hizo roca
Dura piedra
O acaso…, miedo al fracaso
lo has empeñado sin compasión
Qué ha sucedido poeta
Que ya no buscas estrellas
Que iluminen, oscuras noches
Veladas de tristeza
Dime poeta sabio
Porqué, no llega tu esencia
Las calas se han escarchado
No hay jazmín de primavera
Donde has dejado poeta
Ése, tu desvarío
Locura siempre perenne
De inigualable cadencia
Poeta del desafío
Donde has dejado la apuesta
De versar a las pasiones
De dulcineas secretas
No ves que lloran, poeta
Quien, te apartó de la vereda
No ves qué inquieta su alma
Vaga en busca de tus letras
Vuelve, poeta de vida
Retoma la sed primera
Bebe, de este cántaro sin nombre
Comparte su jugoso néctar
Que ha sucedido poeta…
Te espero… en la misma senda
Raquel Herrero
Qué ha sucedido poeta
Que ya no le escribes al amor
Acaso tu corazón, se hizo roca
Dura piedra
O acaso…, miedo al fracaso
lo has empeñado sin compasión
Qué ha sucedido poeta
Que ya no buscas estrellas
Que iluminen, oscuras noches
Veladas de tristeza
Dime poeta sabio
Porqué, no llega tu esencia
Las calas se han escarchado
No hay jazmín de primavera
Donde has dejado poeta
Ése, tu desvarío
Locura siempre perenne
De inigualable cadencia
Poeta del desafío
Donde has dejado la apuesta
De versar a las pasiones
De dulcineas secretas
No ves que lloran, poeta
Quien, te apartó de la vereda
No ves qué inquieta su alma
Vaga en busca de tus letras
Vuelve, poeta de vida
Retoma la sed primera
Bebe, de este cántaro sin nombre
Comparte su jugoso néctar
Que ha sucedido poeta…
Te espero… en la misma senda
Raquel Herrero
NO TE ATREVAS
NO TE ATREVAS
Este hondo suspiro sin eco
Este amor sin medida, sin freno
Qué hice, por merecer tanto lamento
Genero impotencia, desconsuelo
Me arde la sangre, mientras vibra
Uno a uno, cada hueso
Te pasaste, de dañar con esa saña
Te burlaste, de un amor sereno
Y ahora;
Gimen la rabia, la impotencia
Gimen, al promulgar este duelo
No vengas a llamarme
Si piensas seguir mintiendo
No, no vuelvas a buscarme
Porque he decidido, acabar este reto
No merezco el escarnio
Del que tan solo tú, eres dueño
No supiste quererme, dime entonces
Para qué te quiero.
De mi carne mordiste
Hasta dejarme el pellejo
Espero, que sepas aprovecharlo
Espero, que ancho y azul sea tu cielo
Pero no te permitas asomar siquiera
A este mi desconsuelo
En algún momento,
No quedará ni una lágrima
No aparecerá, ni un solo recuerdo
Que embargue, que usurpe, que dañe
Mi universo
Entre versos te juro, no mencionar el secreto
Que me alzaba hasta la cumbre
Hasta que tú,
Tristemente tú;
Me has arrojado al suelo
Definitivamente vete, ya no eres, ya no lloro
Ya no veo.
Cegada estoy por este amor que ha decidido
Morir, morir, alzar el vuelo
He de matarlo, para revivir, ahora lo entiendo
Eso hiciste tu conmigo…en paz estamos
Adiós.., amor de nadie, amor… tan ciego
Raquel Herrero
Este hondo suspiro sin eco
Este amor sin medida, sin freno
Qué hice, por merecer tanto lamento
Genero impotencia, desconsuelo
Me arde la sangre, mientras vibra
Uno a uno, cada hueso
Te pasaste, de dañar con esa saña
Te burlaste, de un amor sereno
Y ahora;
Gimen la rabia, la impotencia
Gimen, al promulgar este duelo
No vengas a llamarme
Si piensas seguir mintiendo
No, no vuelvas a buscarme
Porque he decidido, acabar este reto
No merezco el escarnio
Del que tan solo tú, eres dueño
No supiste quererme, dime entonces
Para qué te quiero.
De mi carne mordiste
Hasta dejarme el pellejo
Espero, que sepas aprovecharlo
Espero, que ancho y azul sea tu cielo
Pero no te permitas asomar siquiera
A este mi desconsuelo
En algún momento,
No quedará ni una lágrima
No aparecerá, ni un solo recuerdo
Que embargue, que usurpe, que dañe
Mi universo
Entre versos te juro, no mencionar el secreto
Que me alzaba hasta la cumbre
Hasta que tú,
Tristemente tú;
Me has arrojado al suelo
Definitivamente vete, ya no eres, ya no lloro
Ya no veo.
Cegada estoy por este amor que ha decidido
Morir, morir, alzar el vuelo
He de matarlo, para revivir, ahora lo entiendo
Eso hiciste tu conmigo…en paz estamos
Adiós.., amor de nadie, amor… tan ciego
Raquel Herrero
lunes, 28 de febrero de 2011
TRUNCADA VOLUNTAD
TRUNCADA VOLUNTAD
Vive en ese cuerpo fragmentado
La coyuntura de sus huesos
Es apenas el equilibrio que sostiene
Un organismo desembocado
Una entidad, cuya personalidad
Debió de quedar en algún lugar alado
Deambulante, de destino quieto
Y a la par tan inconstante
Paradoja de este cuadro sin paisaje
Obtusa la mente, cree saber
Lo que no comprende
Confusa, viaja por lugares diferentes
Busca, reconoce y desconoce…
Su aptitud es discernir, alcanzar la luz
Es la cara y la cruz, hemisferios cerebrales
Que se entrecruzan sin vocales
Enigma sin rostro, ocultando verdades
Capacidad, discapacitada,
A groso modo
Voluntad truncada…
Hallar el modo de sentirse alguien
Cuando en el intento
Sigue sintiéndose la nada.
Raquel Herrero
sábado, 19 de febrero de 2011
MUTAR DE PIEL
MUTAR DE PIEL
Pobre y salvaje animal,
que descubre en su ignoto raciocinio
como es capaz, de mutar su piel
de vestirla de harapos y congregar
a nobles y plebeyos, dispuestos a
decapitar, desacato inmoral
con su máscara ideal, para crujir el fracaso
que nuca quiso, ser aliado de la honestidad
Pobre ser anodino,
Capaz de hacer jirones la propia piel
Para sembrar “sus razones” por doquier
Sagaz y avariento, encelado de maldad
Corta el viento, pisotea el tiempo
Se arrastra como víbora infernal
Vive, muriendo de celos, siempre ajeno
A la verdad
Miente, corroe cada firmamento
Analítico voraz, bien afilados los dientes
Arrogante e inclemente, morir o matar
Deficiente mental para quien nada
Resulta suficiente, la carroña no es manjar
Pobre animal, llamado hombre
Humano sin humanidad, que destruye
La luz de las auroras, la brisa serena
La barca, su playa, su arena, ay, hombre
Que hasta su piel, sabe a hiel, y su lengua
Arroja elixires venenosos, amargos como cicuta
Prostíbulo de ruta donde, lobos infernales
marcan con sus vocales la pérfida lucidez
de mutar de piel a ritmo de sus caudales
pobre acaudalado, que todo lo tienes
y tan poco vales.
Raquel Herrero
Pobre y salvaje animal,
que descubre en su ignoto raciocinio
como es capaz, de mutar su piel
de vestirla de harapos y congregar
a nobles y plebeyos, dispuestos a
decapitar, desacato inmoral
con su máscara ideal, para crujir el fracaso
que nuca quiso, ser aliado de la honestidad
Pobre ser anodino,
Capaz de hacer jirones la propia piel
Para sembrar “sus razones” por doquier
Sagaz y avariento, encelado de maldad
Corta el viento, pisotea el tiempo
Se arrastra como víbora infernal
Vive, muriendo de celos, siempre ajeno
A la verdad
Miente, corroe cada firmamento
Analítico voraz, bien afilados los dientes
Arrogante e inclemente, morir o matar
Deficiente mental para quien nada
Resulta suficiente, la carroña no es manjar
Pobre animal, llamado hombre
Humano sin humanidad, que destruye
La luz de las auroras, la brisa serena
La barca, su playa, su arena, ay, hombre
Que hasta su piel, sabe a hiel, y su lengua
Arroja elixires venenosos, amargos como cicuta
Prostíbulo de ruta donde, lobos infernales
marcan con sus vocales la pérfida lucidez
de mutar de piel a ritmo de sus caudales
pobre acaudalado, que todo lo tienes
y tan poco vales.
Raquel Herrero
viernes, 11 de febrero de 2011
DESDE LA SOMBRA
DESDE LA SOMBRA
Van en busca de la sombra, el perro y su amo
Va el campesino a mitad de su jornada
Con su bota de vino, su pan y su calma
Buscando el descanso, remanso para
Su cuerpo cansado
Reposa entre la hierba fresca
Bajo el altivo roble qué, por noble
Ya cumple los cien años.
Buscan la sombra los canteros
Que a destajo, bajo un sol de justicia
Rompen piedra tras piedra
Buscando, extrayendo, el noble metal
Que se oculta en sus adentros.
Es dura la vida y fatigoso el sendero
La sombra, el alivio para el jornalero
Nada sabe el hambre de soles ardiendo
Regando de sudores, hasta quebrar el aliento.
Y a la sombra, viven también los sentimientos
Esa entrega total que camina a paso lento
Para que no se escuchen quejidos o lamentos
Quedan en la sombra los cariños ciegos
Del hijo que cada día a su madre nombra
Y encuentra cama y mantel, qué lucen para él
Mientras ella, queda en la sombra.
En la sombra se quedan los besos amantes
Las caricias, los te quiero y ese aliento constante
Qué da, quien decide la ofrenda silenciosa
Porque procede y debe, enjugar las lágrimas
De los pobres, de los tristes, de los marginados
De los débiles, de los de tez morena
Y también, “Cómo no”, aquellos de rostro pálido.
Desde la sombra todo es vehemencia
Para el ser amado que prodiga su cariño
Tal vez, con un gesto, tal vez, con un guiño
Y ella, la entrega toda, la dama sin mundo
Sin horas, la diosa de los sueños, la aurora
La que nada pide y en silencio implora
Se reconforta con la fe, de que algún día
Alguien se decida a sacarla de la sombra.
Raquel Herrero
Van en busca de la sombra, el perro y su amo
Va el campesino a mitad de su jornada
Con su bota de vino, su pan y su calma
Buscando el descanso, remanso para
Su cuerpo cansado
Reposa entre la hierba fresca
Bajo el altivo roble qué, por noble
Ya cumple los cien años.
Buscan la sombra los canteros
Que a destajo, bajo un sol de justicia
Rompen piedra tras piedra
Buscando, extrayendo, el noble metal
Que se oculta en sus adentros.
Es dura la vida y fatigoso el sendero
La sombra, el alivio para el jornalero
Nada sabe el hambre de soles ardiendo
Regando de sudores, hasta quebrar el aliento.
Y a la sombra, viven también los sentimientos
Esa entrega total que camina a paso lento
Para que no se escuchen quejidos o lamentos
Quedan en la sombra los cariños ciegos
Del hijo que cada día a su madre nombra
Y encuentra cama y mantel, qué lucen para él
Mientras ella, queda en la sombra.
En la sombra se quedan los besos amantes
Las caricias, los te quiero y ese aliento constante
Qué da, quien decide la ofrenda silenciosa
Porque procede y debe, enjugar las lágrimas
De los pobres, de los tristes, de los marginados
De los débiles, de los de tez morena
Y también, “Cómo no”, aquellos de rostro pálido.
Desde la sombra todo es vehemencia
Para el ser amado que prodiga su cariño
Tal vez, con un gesto, tal vez, con un guiño
Y ella, la entrega toda, la dama sin mundo
Sin horas, la diosa de los sueños, la aurora
La que nada pide y en silencio implora
Se reconforta con la fe, de que algún día
Alguien se decida a sacarla de la sombra.
Raquel Herrero
sábado, 29 de enero de 2011
AY, QUIEN PUDIERA
AY, QUIEN PUDIERA
Viajan los versos, acunados, consentidos,
Demacrados, tristes, tantas veces
y, otras tantas, tan alegres…
Viajan los verbos, van y vuelven
Canción y olvido, retahíla perenne
Viajan,
Con su maleta llena de recuerdos
Franqueando cualquier destino
Le roban alas al viento, amarras a ese mar
Embravecido
Se ocultan en los vagones del viejo tren
navegan calmos o agitados,
por el curso de los ríos
Su sustento; lo que sus ojos ven
Así son ellos,
Tomándose la vida a su libre albedrio
Cómo las luces cuando titilan
Cómo el campanario llamando al gentío
Cómo el flautista de hamelín
O aquel jilguero y su melódico trino
Viajan los versos del poeta herido
Del enamorado, de aquél pobre infeliz
que cuenta entre versos, su mal vivir
Poeta de los mil y un sueños
Poeta, Trovador, juglar, Bardo, Rapsoda feliz
Ay, quien pudiera vivir así
Ser viento, ser brisa, ser cometa
Ser linda flor, violeta, ser tulipán, acacia,
enredadera, ser primavera, o nubes
donde reposan satélites y estrellas
Ay, quien pudiera, ser poro de la piel
Que tanto anhela.
Raquel Herrero
miércoles, 26 de enero de 2011
INAPELABLE
INAPELABLE
Torbellino de palabras que pasan por la mente
En este presente que no encuentra su lugar
El acomodo ya resulta indiferente
Mientras hierve la sangre en su reposar
Será que esta vida, sólo es para valientes
No para insurgentes decididos a vagar
El curso de los ríos, bifurca sus afluentes
Pero ser diferente, no permite navegar
Cómo adaptarse al frenético rumbo que nos mueve
Negándole el paso a la mínima ilusión
Cuando la terca avaricia es la que todo promueve
Y candamos la salida al propio corazón
Hay que pisar fuerte, te gritan los humanos
aunque bajo la suela muera el embrión
Se ha creado escuela sobre lo sobrehumano
Látigo y espuela si has nacido gorrión
Y en esta jerga qué casi bailamos todos
No hay lugar ni caso para la aflicción
Somos triunfadores o somos fracasados
Aun me queda; Decidir mi condición.
Raquel Herrero
Torbellino de palabras que pasan por la mente
En este presente que no encuentra su lugar
El acomodo ya resulta indiferente
Mientras hierve la sangre en su reposar
Será que esta vida, sólo es para valientes
No para insurgentes decididos a vagar
El curso de los ríos, bifurca sus afluentes
Pero ser diferente, no permite navegar
Cómo adaptarse al frenético rumbo que nos mueve
Negándole el paso a la mínima ilusión
Cuando la terca avaricia es la que todo promueve
Y candamos la salida al propio corazón
Hay que pisar fuerte, te gritan los humanos
aunque bajo la suela muera el embrión
Se ha creado escuela sobre lo sobrehumano
Látigo y espuela si has nacido gorrión
Y en esta jerga qué casi bailamos todos
No hay lugar ni caso para la aflicción
Somos triunfadores o somos fracasados
Aun me queda; Decidir mi condición.
Raquel Herrero
lunes, 17 de enero de 2011
VAHO EN EL ESPEJO
VAHO EN EL ESPEJO
Frente al espejo, me desprendo de ropajes
Lentamente, como si mis manos fueran brisa
Y las telas vaporosas su equipaje
Me descubro, descubro el paisaje
Y siento apetecible su calor, la tibieza
La suavidad que se desprende de la carne
Entonces, me miro, susurro, sonrío
y el brillo de mis ojos anuncia qué
no puede renunciar a su delirio
Busco de nuevo en el espejo, con sigilo
Cada curva, cada pliegue, cada recóndita
Humedad que exuda bajo la epidermis
Me sonrojo, me deleito, me altero
Me aparto del mundo, me olvido, me libero
Todo son caricias, todo ansiedad y fuego
Todo goce, todo roce, todo gloría que renace
Tras un largo y gélido invierno
Entras de puntillas, silencioso cómo el aire
Te acercas, me cubres, me besas, me amas
En el espejo, nuestro aliento todo lo empaña
Estamos solos, nadie, vislumbra nada
Nadie.
Raquel Herrero
Frente al espejo, me desprendo de ropajes
Lentamente, como si mis manos fueran brisa
Y las telas vaporosas su equipaje
Me descubro, descubro el paisaje
Y siento apetecible su calor, la tibieza
La suavidad que se desprende de la carne
Entonces, me miro, susurro, sonrío
y el brillo de mis ojos anuncia qué
no puede renunciar a su delirio
Busco de nuevo en el espejo, con sigilo
Cada curva, cada pliegue, cada recóndita
Humedad que exuda bajo la epidermis
Me sonrojo, me deleito, me altero
Me aparto del mundo, me olvido, me libero
Todo son caricias, todo ansiedad y fuego
Todo goce, todo roce, todo gloría que renace
Tras un largo y gélido invierno
Entras de puntillas, silencioso cómo el aire
Te acercas, me cubres, me besas, me amas
En el espejo, nuestro aliento todo lo empaña
Estamos solos, nadie, vislumbra nada
Nadie.
Raquel Herrero
"VÁLGAME DIOS"
“VÁLGAME DIOS”
Todo pasa mi vida, todo pasa
Hasta, éste amor que me llegó a doler
Cuando sumisa, a tus pies
Miraba desde tus ojos, sentía desde tu piel
Dormía entre tus sueños, hasta qué ciega quedé
Quise entonces apoyarme en tu bastón
Seguir cómo hasta entonces
Al aguardo, en un sombrío rincón
Por si de algo te servía esa inútil condición
De existir desde otra vida, condenando mi razón
Fui derramando por cada esquina
Llantos, quebrantos, lamentos, frustración
Después de haberlo entregado todo
Cuando jamás tuve tu amor
Todo comienza vida mía y acaba
Cuando el sol se oscurece, cuando ya no hay camino
Cuando a cara o cruz se ha jugado la suerte
Y es la dolorosa cruz la que ha vencido
Quise retenerte entre mis manos
Manos de amor, manos ardientes, manos pacientes
Pero escapaste, como escapa la corriente
Te volviste mar bravío, sin cauce, sin continente
Y ahora acepto el desafío, de ser de nuevo
Sangre de tu río, de que el aullido de mi plegaria
No quebrante otra vez mi desvarío
Ese que resucita de muertes, soñando
Imaginando, qué lo que el tiempo se llevó
Vuelva a caminar, cómo Lázaro lo hizo
“Válgame dios”… al lado mío.
Raquel Herrero
Todo pasa mi vida, todo pasa
Hasta, éste amor que me llegó a doler
Cuando sumisa, a tus pies
Miraba desde tus ojos, sentía desde tu piel
Dormía entre tus sueños, hasta qué ciega quedé
Quise entonces apoyarme en tu bastón
Seguir cómo hasta entonces
Al aguardo, en un sombrío rincón
Por si de algo te servía esa inútil condición
De existir desde otra vida, condenando mi razón
Fui derramando por cada esquina
Llantos, quebrantos, lamentos, frustración
Después de haberlo entregado todo
Cuando jamás tuve tu amor
Todo comienza vida mía y acaba
Cuando el sol se oscurece, cuando ya no hay camino
Cuando a cara o cruz se ha jugado la suerte
Y es la dolorosa cruz la que ha vencido
Quise retenerte entre mis manos
Manos de amor, manos ardientes, manos pacientes
Pero escapaste, como escapa la corriente
Te volviste mar bravío, sin cauce, sin continente
Y ahora acepto el desafío, de ser de nuevo
Sangre de tu río, de que el aullido de mi plegaria
No quebrante otra vez mi desvarío
Ese que resucita de muertes, soñando
Imaginando, qué lo que el tiempo se llevó
Vuelva a caminar, cómo Lázaro lo hizo
“Válgame dios”… al lado mío.
Raquel Herrero
jueves, 13 de enero de 2011
LA ILUSIÓN SE HA CONVERTIDO
LA ILUSIÓN SE HA CONVERTIDO
En este cajón desastre, en esta Irónica vida
Hoy, más que nunca, necesito aferrarme
A esta tabla de salvación,
La ilusión se ha convertido en poderosa razón
Vinculo permanente, causa mayor.
No, hoy no quiero vagar sola, por cada estación
Ni sentir el balanceo de las olas, meciéndole
A solas, a este ingrato corazón
Su aflicción es como argolla perforando
Como el lento caminar a la prisión
De un reo condenado a su fracaso
Agotando la vida sin una ilusión.
No, no debo de seguir sus pasos
Hoy el cielo esta raso, iluminando mi pasión
No es grato el cenit de color grisáceo
Que cubre de espanto y desgano mi vivir
He de mantenerme a flote sostenida por su mano
Mientras espero el regreso del principio del fin.
No he de quedarme en las puertas del calvario
Con este sudario, tan raido y tan gris
No he de pasar más las cuentas del rosario
Los rezos y plegarias consumaron su festín
Verás vida de mi vida que no hay agravio
Que tan solo deseo volver a vivir.
“Ilusión”
Si así lo deseas, sigue mis pasos
O, por pura honestidad, aléjate de mí.
Raquel Herrero
En este cajón desastre, en esta Irónica vida
Hoy, más que nunca, necesito aferrarme
A esta tabla de salvación,
La ilusión se ha convertido en poderosa razón
Vinculo permanente, causa mayor.
No, hoy no quiero vagar sola, por cada estación
Ni sentir el balanceo de las olas, meciéndole
A solas, a este ingrato corazón
Su aflicción es como argolla perforando
Como el lento caminar a la prisión
De un reo condenado a su fracaso
Agotando la vida sin una ilusión.
No, no debo de seguir sus pasos
Hoy el cielo esta raso, iluminando mi pasión
No es grato el cenit de color grisáceo
Que cubre de espanto y desgano mi vivir
He de mantenerme a flote sostenida por su mano
Mientras espero el regreso del principio del fin.
No he de quedarme en las puertas del calvario
Con este sudario, tan raido y tan gris
No he de pasar más las cuentas del rosario
Los rezos y plegarias consumaron su festín
Verás vida de mi vida que no hay agravio
Que tan solo deseo volver a vivir.
“Ilusión”
Si así lo deseas, sigue mis pasos
O, por pura honestidad, aléjate de mí.
Raquel Herrero
lunes, 3 de enero de 2011
QUISE SALIR
QUISE SALIR
La gran avenida, sus bifurcaciones
El hombre que camina, sus razones
Así se enfrenta cada mañana
Marcando el paso de sus estaciones
En esta inmensidad, en esta urbe
Nos encontramos, nos enfrentamos
Pasamos de largo y en ocasiones
Algún saludo, alguna sonrisa, algún agrado
Aunque las prisas reduzcan este tiempo
Manejado por un reloj desaforado
Inoportuno, que decide acelerar su paso
Deambulan juntos la victoria y su fracaso.
Quise con calma detener el rumbo
Observar cada semblante uno a uno
Descifrar, hacer balance, desglosar
Lo que se muestra detrás
De aquella máscara del infortunio
Quise y casi no pude; más que temblar
Al contemplar, cómo los rostros desdibujados
Derretían el asfalto, mientras sutiles los pies
Aceleraban su paso
De qué color son tus ojos, me quedé pensando
Y tu sonrisa…, en qué lugar, en qué zaguán
La has olvidado
Parálisis de la piel en este rostro empañado.
Tal vez, solo tal vez sea el momento
De cambiar los pasos, de meditar,
De darle nuevo rumbo a este universo literal
Que camina a su pesar, tan solitario…
No hemos nacido para vagar
Sellando nuestras bocas, ocultando la mirada
Cerrando nuestras manos, ávidas de tantas cosas.
Quiero, alcanzar cada sueño que retuvo la memoria
Abrazar hasta sentir como se funden
La piel desnuda de tu cuerpo y de mi cuerpo
Elevarme, volar, divisar este paisaje que nos invita
A gozar
Salirme de este averno que tanta pena me da
Surcar el firmamento y con el mismo sentimiento
Amar, amarte; por toda la eternidad.
Raquel Herrero
La gran avenida, sus bifurcaciones
El hombre que camina, sus razones
Así se enfrenta cada mañana
Marcando el paso de sus estaciones
En esta inmensidad, en esta urbe
Nos encontramos, nos enfrentamos
Pasamos de largo y en ocasiones
Algún saludo, alguna sonrisa, algún agrado
Aunque las prisas reduzcan este tiempo
Manejado por un reloj desaforado
Inoportuno, que decide acelerar su paso
Deambulan juntos la victoria y su fracaso.
Quise con calma detener el rumbo
Observar cada semblante uno a uno
Descifrar, hacer balance, desglosar
Lo que se muestra detrás
De aquella máscara del infortunio
Quise y casi no pude; más que temblar
Al contemplar, cómo los rostros desdibujados
Derretían el asfalto, mientras sutiles los pies
Aceleraban su paso
De qué color son tus ojos, me quedé pensando
Y tu sonrisa…, en qué lugar, en qué zaguán
La has olvidado
Parálisis de la piel en este rostro empañado.
Tal vez, solo tal vez sea el momento
De cambiar los pasos, de meditar,
De darle nuevo rumbo a este universo literal
Que camina a su pesar, tan solitario…
No hemos nacido para vagar
Sellando nuestras bocas, ocultando la mirada
Cerrando nuestras manos, ávidas de tantas cosas.
Quiero, alcanzar cada sueño que retuvo la memoria
Abrazar hasta sentir como se funden
La piel desnuda de tu cuerpo y de mi cuerpo
Elevarme, volar, divisar este paisaje que nos invita
A gozar
Salirme de este averno que tanta pena me da
Surcar el firmamento y con el mismo sentimiento
Amar, amarte; por toda la eternidad.
Raquel Herrero
jueves, 30 de diciembre de 2010
MANOS VACIAS
MANOS VACIAS
Siento el esfuerzo temible,
De no tener otro remedio que alejarme
De esta insufrible pena que me embarga
Siento, que he de tomar distancia
De aquellos días en los qué, magnifiqué
La grandeza de un nombre y su figura;
Los soles y las sombras en aquellas amanecidas
En las qué tanto adoré a un ser, nacido
Entre espejismos claro oscuros de la Luna
Sintiendo qué
He de devolverle, su condición de humano
Junto a todos los triunfos y fracasos
Aciertos y errores, confusas y claras confesiones
Difusas madrugadas entre claros anuncios qué
A borbotones, se enarbolaban como Bandera
Regresando como golondrinas al llegar la primavera
------
Presiento qué, mis prófugas reflexiones
No son el anuncio, ni apuntalan
Marchas o despedidas sin retorno, sin salida o llegada
Intuyo que tal vez, solo sean la guía hacía esa estela
Su pequeña luz, la estrechez de su vereda, la huella
Concreta que ilumine, como relámpago sagrado
La oscura tonalidad en este desdibujado cuadro
Pincelado hasta la saciedad de arcoíris fragmentado.
--------------
Ha llegado el momento de, descrucificar al buen soldado
Sanar sus heridas, extraer cada clavo, lavar en agua clara
Los restos de la derrota, que no es tal, si se redime
Su enferma dependencia a la entrega toda.
-----
Brotarán de sus lagrimales, óvalos cristalizados
Fundiéndose en las olas de algún mar,
Para que hoy al despertar, de comienzo
Una nueva gruta y se dejen de escuchar
Murmullos y lamentos de un angosto caminar.
-----------------
Hombre,
Guardo tu nombre en mi cofre artesanal
Algunas palabras que ya no voy a pronunciar…
Hombre,
No prejuzgues esta verdad como osadía
Jamás hubo perjurio ni mentira
Sólo palabras que enmudecieron, en el cruce de la vía
Cuando elegimos marchar… con estas manos vacías
Vacías de tanto amar.
Raquel Herrero
domingo, 26 de diciembre de 2010
DIFERENTE
DIFERENTE
Todo es extraño, diferente en este invierno
Que no parece tener final
El túnel se me antoja oscuro y largo
No se, si he de poderlo transitar
Ni se, que sombras recorren su camino
Ni se, que brazos me acogerán
Solo se, que ni memoria ni olvido ganarán
En esta partida donde se anuncia oscuridad.
Tal vez en un deseo atrevido, el ánimo
Quiera soñar
Tal vez a pocos pasos del final de mi camino
Pueda llegar
Por ilusa y de ilusión me he convencido
Que soy capaz de llegar hasta el final
Capaz de vivir el único y verdadero amor
Que jamás hube sentido
Un amor primero, que se niega a ser efímero
--------
En esta nebulosa que intuyo ha de ser mi destino
Seré el último de tus amores, antes de que Baco
Rebase su copa de buen vino
Antes de que mi dermis agrietada, marque profundo
El surco de la tierra, donde descansa la osamenta
Después de pasar la vida…esta vida tan inquieta
---------
Que se unas las aguas encauzando los océanos
Que las mismas sales bañen nuestros cuerpos
Que te quedes al abrigo de éste
Enternecido y eternizado invierno.
Raquel Herrero
miércoles, 15 de diciembre de 2010
Te invito a ver Infórmate sobre la situación de los refugiados de Palestina - Cadena de Ayuda Humanitaria para los niños de Gaza - UNRWAce en http://www.yotambienmesumo.org/informate-sobre-palestina
sábado, 11 de diciembre de 2010
RECLAMO DE INVIERNO
RECLAMO DE INVIERNO
Este frío en la piel, esta boca reseca
Esta lengua, que muere de sed
Palabras, palabras, que no llegaron antes
Y esperaban un después
De par en par se abrieron los ventanales
De par en par, el frio vaho
Contaminando sus cristales
Y detrás, justo detrás, el cristalino brillo
De los mismos lagrimales.
No hay pereza en este caminar
Que a cada paso más y más se aleja
La frontera entre la única verdad y la quimera
Resulta, tan angosta, tan fiera…
Nada tiene, a quien nada le falta
Son sus bienes, engendrados desde la matriz
Regurgitando en su garganta
Uñas incrustadas en su espalda, recordando
Cuál era su herramienta en aquel jardín de infancia
El oxido corroe, el filo de la hojalata
Al peso, tal vez obtengas un arillo de plata
¡Cuidado con ese filo!, qué lo que no cura, mata
Y otra vez este frío, que no calma el desvarío
En esta boca de nácar
En estos senos ungidos de mermelada y escarcha
Pechos que antes fueran néctar
Pechos que hoy no amamantan, síndrome
De insuficiencia entre manos plateadas
Son otras las delicias
Qué a su vera van guardadas, mientras
El cuerpo sucumbe ante una sola mirada
La ruta de los espejos, viaja desnuda…
Ingenua, melodiosa, libidinosa y clara
Raquel Herrero
domingo, 5 de diciembre de 2010
UNA ESPAÑA QUE DUELE
UNA ESPAÑA QUE DUELE
Hoy me duele esta visión
Que a mi ojos enceguece
Hay una España perdida
Con metas, pero sin caminos
Una España que aun se crece
De enarbolados remolinos
Laberintos sin salida
Aguas, entre ríos tintos
Hoy me duele el sentimiento
De una España madre que ha parido
Mientras sus hijos vagan,
Deambulan, como peregrinos
Sorteando suertes
Macerando las vides de sus vinos
Antes de sembrar el grano
Donde siquiera la cava ha florecido
Hoy me duele esta España
Que se ha colmado de excesos
Sin ninguna garantía
Sin trabajo, sin esfuerzo, buscando
El refuerzo de la moneda herida
Una España que baila,
Mientras la otra suspira,
tratando de arrancarle al aire
sustento para su agonía
un mendrugo de pan
una techumbre sombría
un pecho qué amamante
la sed que arrastran de por vida.
Hay una España que se rebela
Acostumbrada a la buena vida
Y hay otra España que vela
La incontinencia de su mentira
Una España desde niña laboriosa
Cuando el hambre rondaba en cada esquina
Y ahora esta España me duele
Pasado el tránsito de aquellos días
Hijo…, Queda mucha tierra virgen
Hijo…, Busca la senda perdida
Hijo…, Labra tu fecunda tierra
Hijo…, Elige bien la semilla
Hijo…, Esa, será tu cosecha
Raquel Herrero
martes, 30 de noviembre de 2010
SIN CERTEZA
SIN CERTEZA
Embebo mis días, algunos demasiado aprisa
Para que no ahoguen, para que no dañen
Para alejar de mí, la tristeza infinita
Que tanto sabe; Qué me embarga,
Que me sabe amarga. Esa tristeza
Qué, con la ilusión acaba
La apatía, es el giro precursor en esos días
Donde sin manear tus movimientos, todo gira
Circulo vicioso que enrarece la porfía
De aquellos espíritus malignos
Que dentro nuestro, sin perecer anidan
Embebo las horas desde la puesta de Sol
Al albor del nuevo día
La incertidumbre se hace costumbre
Incómoda compañía de renombre
Pues lo mismo que tu nombre, es mi pan
Ese pan… “de cada día”
Ya, me embebí media vida y,
En este Ecuador que marca mi horizonte
Los días a veces, explosionan mi alegría
Cuando pasas por mi puerta, cuando sales
A la vida y me devuelves entre vocablos de poesía
La razón serena, la brizna de esperanza, la fe
Cuando me envuelves al fin, con tu compañía
Embebo las estaciones tras la esquiva sabiduría
Que desprenda conclusiones, que me lleve
A retomar esa vereda, que en el algún momento
Me dejó perdida
Embebo el firmamento y bajo mis pies
Hasta la tierra deja surcos de recuerdos,
Huellas que son solo mías
Para qué, construir una morada, para qué
Caldear éste fogón
Si no puedo embeber lo que más quiero
Un pedacito… De su exento corazón.
Raquel Herrero
viernes, 12 de noviembre de 2010
OPIO PARA CONTINUAR
OPIO PARA CONTINUAR
Anoche fue la noche
De los penares profundos
De la insuficiencia vital
De aquellos terrores nocturnos
Que el insomnio, no quiso olvidar
Ayúdame a desandar los caminos
A obviar que llegando a la meta
Se rompió el destino
Que nunca la espera fuera cierta
Sino el incierto de la Soledad
Ayúdame a comprender cómo, después
De haber bregado tanto, será solo el llanto
Quien acompañe a mis pies
Te pido exoneres mis fracasos
Y de mi mente anules, la fuerza y la fe
Cómo hacer ahora, para perdonarme
Cómo sostenerme en pie.
Después de saber que ya elegiste
Que has preferido lo palpable ante tus pies
Ante la promesa de un deseo inquebrantable
Que a punto estuvo…antes de fenecer
Ya no me ilusionan los Febreros
Aniversario dispuesto a la continuidad
Rompiendo el orden de sus afectos
Creyente desprotegido que no esperan en su altar
En mi delirio, busco el curso de la ebriedad
Necesito perder el sentido
Y no volverlo a recuperar.
No encuentro otro modo, de romper un destino
Empeñado siempre, en mi piel dañar
Dignamente, permíteme que el olvido
De muestra de mi honestidad
Nada quiero ya…, más que opio para mis latidos
Y que este dolor latente y atrevido
Deje de respirar.
Raquel Herrero
Anoche fue la noche
De los penares profundos
De la insuficiencia vital
De aquellos terrores nocturnos
Que el insomnio, no quiso olvidar
Ayúdame a desandar los caminos
A obviar que llegando a la meta
Se rompió el destino
Que nunca la espera fuera cierta
Sino el incierto de la Soledad
Ayúdame a comprender cómo, después
De haber bregado tanto, será solo el llanto
Quien acompañe a mis pies
Te pido exoneres mis fracasos
Y de mi mente anules, la fuerza y la fe
Cómo hacer ahora, para perdonarme
Cómo sostenerme en pie.
Después de saber que ya elegiste
Que has preferido lo palpable ante tus pies
Ante la promesa de un deseo inquebrantable
Que a punto estuvo…antes de fenecer
Ya no me ilusionan los Febreros
Aniversario dispuesto a la continuidad
Rompiendo el orden de sus afectos
Creyente desprotegido que no esperan en su altar
En mi delirio, busco el curso de la ebriedad
Necesito perder el sentido
Y no volverlo a recuperar.
No encuentro otro modo, de romper un destino
Empeñado siempre, en mi piel dañar
Dignamente, permíteme que el olvido
De muestra de mi honestidad
Nada quiero ya…, más que opio para mis latidos
Y que este dolor latente y atrevido
Deje de respirar.
Raquel Herrero
martes, 9 de noviembre de 2010
VOY BUSCANDO
VOY BUSCANDO
Entre mis manos retengo las tuyas
Porque acaso contengan el calor
Que desde que alcanza la memoria
Vengo buscando
En mis ojos, nublados de agua salina
Repongo tu mirada, cuando el recuerdo
Me pone frente a ti, como ese Sol
Que se alza en la montaña
Entre mis labios, tiemblan las palabras
Aquellas que nos dijimos y las otras
Que surgen como el secreto de un amor
Que se desgrana
En mi pecho, tengo el tacto de tu torso
Cuando abrazados, quedó el ángulo perdido
Nada cabía, más que el calor de nuestros cuerpos
Para quedar encendidos
En mis oídos aun resuenan los ecos tu voz
La voz conciliadora que anuncia mis desvelos
Quiero escuchar en silencio tus te quiero
Tu llamada, es luz de mi cielo
Desde el mismo centro de mi corazón
Me quedo acogiendo tu latente tintineo
Va fluyendo la sangre en su círculo viajero
Llega…, te quedas, me quedo.
Raquel Herrero
Entre mis manos retengo las tuyas
Porque acaso contengan el calor
Que desde que alcanza la memoria
Vengo buscando
En mis ojos, nublados de agua salina
Repongo tu mirada, cuando el recuerdo
Me pone frente a ti, como ese Sol
Que se alza en la montaña
Entre mis labios, tiemblan las palabras
Aquellas que nos dijimos y las otras
Que surgen como el secreto de un amor
Que se desgrana
En mi pecho, tengo el tacto de tu torso
Cuando abrazados, quedó el ángulo perdido
Nada cabía, más que el calor de nuestros cuerpos
Para quedar encendidos
En mis oídos aun resuenan los ecos tu voz
La voz conciliadora que anuncia mis desvelos
Quiero escuchar en silencio tus te quiero
Tu llamada, es luz de mi cielo
Desde el mismo centro de mi corazón
Me quedo acogiendo tu latente tintineo
Va fluyendo la sangre en su círculo viajero
Llega…, te quedas, me quedo.
Raquel Herrero
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