sábado, 11 de agosto de 2012

INCREPAR DE LA CONCIENCIA

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INCREPAR  DE  LA  CONCIENCIA




Veo  pasar  el  tiempo  indiferente

en  este  tropel  de  adversidades

donde  se  esconden  las  verdades

y  parecen  triunfar

los  más  cobardes.

Hay  un  mudo  grito

que  martillea  en  su  yugo

celebérrimo  proscrito

Nadie  escucha  la  fragua

Nadie  se  acerca

a  este  fuego  oculto  de  un  eterno  rito

Alguna  ráfaga  de  cordura

penetra  en 

después  de  tanta  hartura

por  seguir  al  hombre,  al  hombre

y  sus  locuras

¿A  dónde  queda,  la  cura?

¿Dónde,  tanta  herida,  sana?

Cuando  hay  veneno  en  la  sombra

y   negrura  en  las  entrañas

¡Despierta!   estatua  de  hielo

¡Mezcla  de  arcilla  y  alambre!

Despierta  de  tu  letargo

Son  demasiados  los  besos,

los  brazos  que  no  diste  a  nadie

Son  demasiados  los  sueños

que  se  regaron  con  sangre.

Despierta,  reo  de  la  oscura  noche

Mañana…, 

puede  ser  que  sea  muy  tarde.



Raquel  Herrero

sábado, 2 de junio de 2012

CÓMO LAVA DE VOLCÁN




 

 

 

 

 

 

 

 

   

   

   

   

   

   

   

   

 

 


sábado, 12 de mayo de 2012


INTEMPORAL

Devuélveme  el  minuto
en  el  que  mi  delirio  extrajo  la  cordura
y  juré  amor  eterno  en  plenitud
Para;  de  una  vez  y  por  siempre
ese  maldito  reloj  que  has  conjurado
con  un  extraño  brebaje   
No  quiero  más  dosis,  de  la  una  a  las  tres
Me  produce  insomnio,  temblor  febril
Olvida  mi  nombre
para  que  yo  pueda  olvidarme  de  ti

Se  ha  helado  el  curso  de  mis  venas
su  rojo  color  se  ha  vuelto  añíl
Si  en  algo  me  valoras
libérame  de  sus  cadenas
y  a  mi  conciencia  plena
déjala  partir

Ya  no  guarda  su  equilibro
Cómo  junco   en  vendaval  se  tambalea
Dejemos  el  celibato,  para  clérigos  de  escuela
Bebo  la  vid  de  la  vida
reniego  de  este  contrato
Ya  no  quiero  ser  reo,  ni  juez
ni  víctima  de  un  victimario

Aun  estoy  desvelada
y  pasaron  las  tres.

Raquel  Herrero
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martes, 8 de mayo de 2012

ES POR ESO


ES  POR  ESO

Te  hablaré  del  amor
en  el  correcto  lenguaje  del  silencio
desde  aquél  designio  perdurable
que  dejo  oculto  entre  mis  sueños
Te  hablaré;
 de  aquellos  amores  que  sin  dueño
son  luz  en  el  infinito
y  pueblan  y  marcan  todos  los  tiempos

Hoy  estoy  predispuesta
a  renegar  de  aquél  lírico  verbo
a  penetrar  de  puntillas
en  el  oscuro  túnel  que  venció  mis  miedos
y  rozar  su  boca  purpurina
mientras  nacen  las  estrellas
en  este  lúcido  espejismo
que  decora  el  firmamento

Hoy;
que  se  alejaron  los  testigos
y  de  nuevo  mi  mundo  se  ha  quedado  quieto
Vuelvo  a  retomar  el  rumbo
donde  dejar  ocultos,  la  magia
y  sus   secretos

Hoy  te  hablo  del  amor
engarzando  las  cuentas  del  misterio
Calló  tu  boca  y  la  mía  se  negó
Cómo  necios,  cómo  locos,  cómo  ciegos

La  senda  de  la  vida
 relegó  a  otro  momento,  encuentros  y  partidas
¡Silencio!,  grita  el  aliento
y  el  aíre  sin  coraje  enmudeció
Más  el  amor;  no  cede,  ni  se  escabulle
Es  por  eso  que  mi  pluma  no  calló.

Raquel  Herrero

viernes, 6 de abril de 2012

HILDA BREER "LEYENDA VIVA" ¿SOY PUTA..?

ROMANCERO SILENTE

ROMANCERO SILENTE




Qué tiene ella que no tenga yo

Que me bebo la lágrima cubierta de sales

que la espina y la rosa se hacen flor de azahares

y en tu boca yo juego a ese fuego de amor

espejado en cristales de la más bella flor.



Nativa entre tus mares.

Agua, caracola y sal

Agua, oleaje marino, sirena, tempestad

Agua, armonía, delirio, agua

Que tu sed y la mía

Quieren calmar.



Mírame marinero

Resuelve esta porfía, este te quiero

Mírame marinero

Que por un abrazo de amor sincero

Me quema el fuego de la vida

Y por un beso

!Ay marinero¡, por un beso tuyo

Qué no diera yo.



Qué tiene ella, que yo no tenga

Pregúntale si el espanto,

o el quebranto de tu voz

me alejaría y, bien sabes vida mía

Que más horror o, más lastimero llanto

no le cabe

a esta sangre mía

A mis venas presentes

A mi amor indulgente

A mi palabra jurada hasta el confín o la muerte.



Mi te quiero;

Es ampliamente silente

Tenlo presente

Pero siéntelo.



Raquel Herrero

CLAMOR DE LA TARDE

CLAMOR DE LA TARDE




Hay una cierta tristeza en mi memoria

y los versos, de conseguir despegar

lo harían a contraviento de las olas

Hoy, en algún lugar

se ha quedado perdido mi capitán

el que refuerza mis horas

el que vela, e iza esta vela para

que mi barca de gastados remos

no deje de navegar.



En una tarde, macilenta y solariega

siento vencidos, valores que se empeñan

en elevar razones tras pendientes venideras

u otras, que desde que el mundo es mundo

se apropiaron de pendientes traicioneras

donde a cada paso, otro paso subversivo pisotea.



En esta guerra en calma

que por minutos mi alma desasosiega

queda interino el tributo

que ignoro por qué, he de pagar a la tierra.



Siento debilitada mi prestancia

Mi castillo de sueños, derruido, en quiebra.

No me alcanza la luz de los ojos

para cegar al bruto que ahonda en la tristeza.

Quise salir, volar, huir…

De este cuerpo mío, que me mantiene presa

Quise llegar, al justo reparto de una justicia

que por justiciera, no mira al hombre como hombre

y a la rotura de sus bolsillos

le hace zurcidos con hilo de piedra.



No, no es la desidia mi compañera

sino esta artera soledad que todo puebla

El silencio de las horas y su voz y su mirar

que en verdad ignoro, si esperarme quieran.

No sé tan siquiera

Si he de conseguir llegar

A sorber la lágrima, a quemar la espuela

A, ahogar ese grito que escucho maldito

tras de cada puerta.

Dicen, que las paredes oyen;

Más este abril de primavera

Me mantiene muda, sorda y ciega.



Ay, “poetisa lastimada y lastimera”

Tus versos claman por vivir otra quimera.



Raquel Herrero

miércoles, 14 de marzo de 2012

TODO, MENOS LA TRAICIÓN


TODO,  MENOS  LA  TRAICIÓN

Quédate  ahí

Burbujeando  alrededor  de  este  nido

Quédate

Aunque  no  digas  nada

Aunque  tus  alas  ya  no  sean  mi  cobijo

Quédate,  no  quiero  marcar 

la  huella  de  la  ausencia

Ni  tu  olvido

Ni  aquellas  horas  que  nos  convertimos

En  águilas  en  pos  de  la  carroña

No  puedo,  ni  quiero  cambiar

El  instinto  que  protege

Esta  enorme  soledad  en  las  alcobas

La  tuya,  la  mía

Perennes,  débiles,  como  la  rama

De  un  arbusto  cercano  al  otoño

Que  jamás  será  hoja,  ni  flor,  ni  retoño

Pero  es  raíz,  y  como  tal

Renace,  en  cada  principio  del  fin

Quédate,  engalanando  el  espejo

Observando,  aprendiendo  qué

No  está  huérfano  mi  jardín

Que  a  cada  paso

Tengo  el aroma,  la  fragancia  de  otras  rosas

También  de  dalias,  de  calas,  de  claveles  y  jazmín

Observa,  que  la  lluvia  hizo  nacer  otra  reserva

Para  no  morir.

Presagio,  destino,  sueños  o  quimeras

Todo  cabe  hoy,  en  esta  pedregosa  senda

Todo…  menos  la  traición

De  arrojarte  hacia  el  olvido.

Quédate



Raquel  Herrero

miércoles, 22 de febrero de 2012

AGORA/INAUGURACIÓN/GETAFE/MADRID

AGORA/INAUGURACIÓN/GETAFE/MADRID

QUEDA EL AYER



QUEDA  EL  AYER

 Como  recuerdo  permanente

Quedan  imágenes,  encuentros

Momentos  vividos  y  divididos

Quedan

Mil  y  un  verso  de  marasmo  entretejido

Queda  la  piel,  la  arrogancia

La  cruda  e  irresoluble  distancia

Queda  el  ayer

Con  sus  bocas  hoy  cosidas

Lamentando  el  silencio

De  un  griterío  desarropado

Desamparado,  febril

Queda  un  sentimiento  que  no  se  anima

A  ponerle  fin

Qué  niega,  la  posible  existencia

De  un  olvido

Caminar  sola,  entre  tanta  soledad

Es  recorrer  la  senda

Hacía  el  más  cruel  de  los  delirios

Qué  permuta  no  pagué

Qué  castigo  se  me  infringe

Después  de  recorrer  la  ruta

De  todas  las  estaciones  que  quedaban  por  vivir

Aprendí  a  ser  feliz

Mientras  un  vuelo  de  paloma 

Se  hacía  presencia  en  el  solaz  de  mi  alcoba

Entregándome  un  alma



Que  vagaba  entre  las  olas

De  un  mar  y  amar  profundo

Tutelado,  fecundo

Cuan  ancha  es  la  boca  del  abismo

Me  arrojarán  mis  vencidos  territorios

O,  persistirán  en  esta  lucha  desigual

La  entrega  total  y  su  falaz  egocentrismo.



Raquel  Herrero

domingo, 12 de febrero de 2012

FIGURANTES

FIGURANTES


Ofrendar una lágrima

no parece gran cosa

y sin embargo

Yo, que deambulo entre tus cosas

Me la juego a, adivinar

que aquella lágrima es una rosa

Es mortal, esta lucha cotidiana

Es parafrasear

palabras de Neruda

• Acaso palabras de algún angelical

• poeta; que bien sabe diseñar

• entre su letras

• el agridulce camino del verbo amar

• No sé, quién guía nuestro destino

• Ni sé, porqué extraño conjuro

• uno se afana, en lo más difícil del vivir



Entre las sombras, todo o casi todo parece oscuro

Más es posible, imaginar lo imposible

Pues qué duda cabe de este amor

que alado, quiso llegar hasta ti.





Se desgastaron las suelas

Y recordar los juegos en la escuela

ya no me hace feliz

El optimismo, quedó pisoteado

por las vocales de alguna ancianidad

que ha presentado

Su Viten Currículum y al leerlo

Todo mi ser, mi cuerpo, quedó conmocionado



¡¡Vaya, qué historia!!



No sé, si será posible, guardarla en la memoria

O, mejor qué cada uno

asuma la suya propia

La mía, amado mío

es querer desde el más absoluto silencio

Quererte

Deseando para ti, la mejor suerte

Será, la penúltima palabra

parangón de la osamenta carcomida

pero…, ¿y la última?

esa última vocal y consonante

¿qué osado figurante la perdió?



Raquel Herrero

viernes, 10 de febrero de 2012

REVISTA VIRTUAL DE UNIVERSOSLITERARIOS "LETRAS Y ARTES"

domingo, 15 de enero de 2012

ENIGMA

ENIGMA


Hay un enigma dentro mío

que no soy capaz de resolver

y siento, que como el cauce de los ríos

en algún mar me perderé

Es este torrente que todo lo arroya

Este tiempo y espacio

que derrota los minutos y las horas

Es este vendaval, que ruge como remolino

en la pericia fútil de su tempestad

Cómo alcanzar el ansiado metal

sin quebrar la densa roca

Cómo dividir el cielo

cuando las nubes lo arropan

Cómo separar el cuerpo

de esta larga y penosa sombra

Cómo se ríe, mientras lloramos

cómo llorar, cuando reímos

Cómo degustar la uva

sin arrancarla de su racimo

Enigma, perenne

Callejón sin salida

antes la muerte,

qué provocar la más leve herida

En este oscuro callejón

enmudece la boca

no hay riego, ni saliva

Que laberinto de hiedras

engarzadas a la vida

Cadenas que me sujetan

que me atrapan en esta tierra

he mirado tanto, hacía el abismo

que veo el fruto de mi ceguera

He aprendido a olvidar

cómo se olvida que soy

la más amante prisionera.



Raquel Herrero

EMBATES

EMBATES


No te encuentro

en las horas bajas de mi carne, de mi alma

No, no te encuentro, cuando en diálogo cadencioso

no me llegan tus palabras

Negación a la apariencia

ahí, se resume mi constancia

No te encuentro

En la mano que busco, en esa caricia

que tantas y tantas veces se ha regalado

sin temor ni causa

No, no te encuentro en esa intimidad

que gozan los que aman

En su secreto, en el fragor de la llama

No encuentran mis labios el elixir

que humedece…, se paladea y calma

la sed perpetua de mis madrugadas

No, no encuentro en ti ese crepúsculo

que riegue de luz, la oscuridad de esta ensenada

Que llene el vacio de una copa rala

No te encuentra la brisa, ni la ira, ni la calma

El sentimiento es testigo, de un fracaso por iguala

Y aun con todo, le agradezco a la vida

tu presencia inusitada

Porque te llevo tan dentro

que no tengo que buscarte

Y aun resisto los embates de la nada.



Raquel Herrero

DESDE DENTRO

DESDE DENTRO


Qué no daría yo, qué no daría

por tomar tus manos esta noche

por refugiar mi pecho entre tu pecho

por poder penetrar

por el canal oscuro, estrecho, largo

que me impide llegar hasta ti

y abrazar tu figura

en este lecho desecho.

Frio tengo en la piel,

ausencia de calor en los sentidos

temor, de no cumplir este sueño

que se hizo mi dueño

en una tarde de abril.

Estás en esta herida que no cierra

herida que cumple su fin

desertora de la conciencia

bálsamo que ayuda a mi sentir

Porque juro que en esta llaga abierta

te intuyo, te siento

calmas mi tormento

aun que escueza el aliento

que me llega de ti

Qué no daría yo, qué no daría

por ser vena que recorre

el flujo de tu corazón

latiendo día tras día

para sentir la savia de tu vida

sin haber perdido la razón.



Raquel Herrero

CREPÚSCULO DE AMOR

CREPÚSCULO DE AMOR




Porqué me llegas, crepúsculo amoroso,

sublime

Con este tu amor de madrugada

Porqué llamas a mi extravío

con tus vencidos ojos,

cubiertos por la lágrima

Qué buscas en mí;

Pretensión desaforada

Locura ciega, en ésta ciénaga

que te advierto es mi alma

No puedo tomarte

ni me es posible consolar tu aflicción

La nimiedad de mi persona

resulta muralla infranqueable

Nunca hubo valía en mis palabras

Dedica tu tiempo a escuchar

los que otros hablen.

No me persigas...;

Ya no es posible acunarte entre mi pecho

guardar tu aroma

desviar el rumbo hacía mi lecho

Fantasías y quimeras

Tristemente, amado amor, hoy son un hecho

No me desveles más

te juro, que en mi ternura

voy a guardarte como cálido secreto

Más; compréndelo

No debo torturarte más

No debo, exprimir la última gota

Vuela amor de nadie, vuela

Vuela, reo desconsolado, corazón de hiedra

Hoy quiero llorar tu soledad.



Raquel Herrero

BÚSCAME

BÚSCAME


Búscame en la linde que une los océanos

En ese puente colgante de idas y venidas

de miradas y pisadas divergentes

Búscame entre las sombras de la gente

Entre pisadas y huellas, en la esquina

que no oculta sus raíces peregrinas

Búscame, en el efecto óptico

de un espejismo consumado

con perfume a clavelina

Con el agua de rosas, regando tus manos

Si tú quieres, búscame

en el suave aleteo que dibuja en el aire

su mejor aroma

Entre el vaho que desprenden

mis sábanas de raso, su almohada,

mi alcoba

Búscame en el aliento que descifra el misterio

de un amor que devora

En el manjar de tu mesa, en la noche estrellada

que penetra a deshoras

Busca en el hechizo de la sangre

que va derramando gota a gota

el oculto placer de los sentidos

La lascivia de una dermis que alborota

toda ingravidez que se ha parido

En esta inmensidad de un alma loca

Búscame, donde tú sabes que te sigo.



Raquel Herrero

jueves, 22 de diciembre de 2011

DESDE LA SOMBRA

DESDE LA SOMBRA


A la sombra de un árbol deshojado


se han posado dos pájaros sin alas


Llovía entre sus ramas;


Llovía


en el espasmo de un latido acelerado.


El furtivo cazador


Quizá de pronto fuera el cazado


Escuchaba el canto del ruiseñor


¡Ay!, ruiseñor


Tu melodía me ha desarmado.


Si yo pudiera desafilar el filo


de ese viento que te corta y arrastra


Si yo pudiera;


Ser el nido de tu alma desolada.


Me buscas, me dices, me llamas


y el clamor de tu boca


en mi boca se derrama.


Quisiera ser ave nocturna


y por el día;


La silente caricia que acompaña.


Es tan bello ese cisne


que insuficiente navega los pantanos


Su mirada se cristaliza


y la mía, reprime su reclamo.


Hay una luna de plata


y un juramento elevado


Ave, que el ave te otorga


ser huésped para siempre


en éste, su corazón;


Qué por ti


se ha enarbolado.



Raquel Herrero

lunes, 12 de diciembre de 2011

ENIGMA

ENIGMA


Hay un enigma dentro mío

que no soy capaz de resolver

y siento, que como el cauce de los ríos

en algún mar me perderé

Es este torrente que todo lo arroya

Este tiempo y espacio

que derrota los minutos y las horas

Es este vendaval, que ruge como remolino

en la pericia fútil de su tempestad

Cómo alcanzar el ansiado metal

sin quebrar la densa roca

Cómo dividir el cielo

cuando las nubes lo arropan

Cómo separar el cuerpo

de esta larga y penosa sombra

Cómo se ríe, mientras lloramos

cómo llorar, cuando reímos

Cómo degustar la uva

sin arrancarla de su racimo

Enigma, perenne

Callejón sin salida

antes la muerte,

qué provocar la más leve herida

En este oscuro callejón

enmudece la boca

no hay riego, ni saliva

Que laberinto de hiedras

engarzadas a la vida

Cadenas que me sujetan

que me atrapan en esta tierra

he mirado tanto, hacía el abismo

que veo el fruto de mi ceguera

He aprendido a olvidar

cómo se olvida que soy

la más amante prisionera.



Raquel Herrero