Diplomada Internacional en Estudios de Psicología Infantil
domingo, 25 de marzo de 2018
jueves, 15 de febrero de 2018
PORQUE SOY
Porque soy un remanso en el agua
Una pira vacía, una ley que reclama
Un error en tu vida, una fuerza sanada
Espejo en el que miras, una tumba sagrada.
Porque soy, una piel sin abrigo
Un enjambre que brama
Un grito sin testigo, una boca arañada
Un silencio que cruje, la sábana arrugada.
Porque soy, lo que nunca has querido
Huella que te señala, paritorio de madre
Ave azul enjaulada, sombra que te recoge
Halo misterioso, bocanada humana.
Porque soy, lo que has despreciado
La mano que no engaña, el ocaso sin rostro
La luz de tu mañana, el filoso espadín
Una puerta cerrada, el principio del fin.
El fulgor y la calma, porque soy
Tu ceguera y mirada, tu lustro soñado
La fe y la palabra, el regaño que oculta
La bestial alimaña, que un destino siniestro
Me dejo tras la almohada.
Porque soy, tránsfuga de un relato
Lo que siempre has amado
Destruido mil veces, corazón succionado
Porque soy tu equipaje, Pobre y triste infeliz
Enamorado.
Raquel Herrero
viernes, 5 de enero de 2018
QUISE SALIR
La gran
avenida, sus bifurcaciones
El hombre
que camina, sus
razones
Así se
enfrenta cada mañana
marcando el
paso de sus
estaciones
En esta
inmensidad, en esta
urbe
nos encontramos,
nos enfrentamos,
pasamos de
largo y en
ocasiones
algún saludo,
alguna sonrisa, algún
agrado
aunque las
prisas reduzcan este
tiempo
manejado por
un reloj desaforado,
inoportuno, que
decide acelerar su
paso.
Deambulan juntos
la victoria y su fracaso.
Quise con
calma detener el
rumbo.
Observar cada
semblante uno a uno.
Descifrar, hacer
balance, desglosar
lo que
se muestra detrás
de aquella
máscara del infortunio.
Quise y
casi no pude
más que temblar
al contemplar cómo los rostros
desdibujados
derretían el
asfalto, mientras sutiles
los pies
aceleraban su
paso.
De qué
color son tus
ojos, me quedé
pensando.
Y tu
sonrisa…, en qué
lugar, en qué
zaguán
la has
olvidado.
Parálisis de
la piel en
este rostro empañado.
Tal vez,
solo tal vez
sea el momento
de cambiar
los pasos, de
meditar,
de darle
nuevo rumbo a
este universo literal
que camina
a su pesar
tan solitario…
No hemos
nacido para vagar;
Sellando nuestras
bocas, ocultando la
mirada
cerrando nuestras
manos, ávidas de
tantas cosas.
Quiero, alcanzar
cada sueño que
retuvo la memoria
Abrazar hasta
sentir como se
funden
la piel
desnuda de tu
cuerpo y de
mi cuerpo.
Elevarme, volar,
divisar este paisaje
que nos invita
a gozar.
Salirme de
este averno que
tanta pena me da.
Surcar el
firmamento y con el mismo
sentimiento
amar, amarte;
Por toda la
eternidad.
Raquel Herrero
martes, 6 de junio de 2017
SIBILANCIAS
SIBILANCIAS
Tan querido y
tan lejano
Tan obvio el
amor que embelesa
y se mantiene
presa de un
destino falaz
Qué hacer cuando
es groso el
reclamo
y otro amor
esclavo le obliga
a soñar
Sin tiempo, sin
latitud, sin aspereza
Tan solo con
el alma envido
y presa
esperando lo que
nunca volverá
Cuánto amor se
ha perdido en
la contienda
Cuanto beso furtivo
se ha negado
a besar
Aun sabiendo que
un rictus de
labios
humedece la piel
que procrea
Que unos senos
amamantan la herida
y en esa
mezcolanza, se oculta
su disfraz
Se debate el
querer en su agonía
Se rebela, se
impone, se niega
Se llora como
al duelo de
la morgue
Se impone la
ceguera por no
mirar atrás
¡Ay!, hombre, varón
que se enfrenta
como fiera
Que huye del
mal que han
provocado
quizás, su elevada
voluntad y su
soberbia
Déjalo estar…, no
le pongas más
candados a esa
reja
Calma esa furia,
escucha la sibilancia
de aquella que
dices querer sin
igual
No permitas que
agonicen
esas tus ansias
de amar.
Raquel Herrero
CUANTO MIEDO
CUANTO MIEDO
Cuantos miedos nos
quiebran el alma
cercenando la luz
de la vida
escondiendo
murallas de hielo
que furtivas no
alcanzan la calma
Cuanta lucha de
hierros candentes
que invisibles por
dentro te abrasan
Cuanta pena y
heridas silentes
dualidad de una
misma comparsa
Suena un quejido
rasgando vestiduras
y un latido
persevera en su
tic tac
Dice el anciano
que no existe
la quimera
y en la
vieja escuela se
repite su compas
No estreches el
abrazo apasionado
ni tiendas tu
mano si no
hay caridad
Abre tus ventanas
al siervo y
al amo
Revisa el arado
antes de sembrar
No quiero caminar
hacia el olvido
ni mezclar el
rocío con un
llanto falaz
No quiero que tu desnudez
sea mi abrigo
ni el odio
enemigo perjurio de mi paz
Sigue pues sin
condena tu camino
que ya el
mismo sino será
olvido
y puesta de
largo esta nueva
verdad.
Raquel Herrero
PRECISO
PRECISO
Es preciso que
despunte el alba
Que llegue el
nuevo día de
mañana
Que se acomode
la tristeza en
mi sonrisa
y la brisa
suave envuelva mi
alma.
Mis ganas de
llorar, mi lejanía
El opaco absurdo
de la soledad
Este titilar de
los sentidos
y este fluido
que no quiere
navegar.
Preciso de las
manos amigas
De aquellas incapaces
del ahogo y
la traición
Preciso que recuerdes
el color de
mi equipaje
y el aliento
constante que te
entrega mi voz.
Se que alejada
estoy de ser
cobarde
Que la sangre
me arde en
un fuego de
a dos
Que jamás se
ha derretido la
última vela
Que mi espera
es entera, devota
y en flor
No comprendo lo
insensible de la
vida
Ni el porqué
la mentira se
hizo paso entre
nos
Mis ojos ya
cansados no adivinan
y un negro
presagio es congojo
y dolor
Y es que preciso
darle vuelta al
reloj
Parar este tiempo
de angostada quimera
Mirarnos de frente
encontrar la razón
Memorizar la senda
tranquila y serena
y en un
abrazo inclusivo fundir
este amor.
Preciso ni me
niegues, ni me
robes la palabra
Porque acaso sea
ella quien decida
un encuentro para
dos
………….
Raquel Herrero
miércoles, 3 de mayo de 2017
VISITAS INESPERADAS
VISITAS INESPERADAS
Visitas inesperadas… Ella
se encontraba en
la casa junto
a su madre
y alguno de
sus hermanos. De
pronto una llamada
a la puerta
de la casa,
le hizo levantarse
del incomodo sillón
y abrir la
puerta. Aparecía de improviso otro
hermano ya emancipado
y felizmente casado.
Ella, su cuñada,
no estaba; sin
embargo el hermano
no llegaba solo…
Uno, dos, tres
jovencitos, casi niños
lo acompañaban. Eran los
hijos de otra
mujer, de la
mujer con la
que el hermano
fiel y feliz,
convivía… a saber
desde cuando ni
porqué. Allí estaba
presentando a una
parte de su
nueva familia.
La madre de
todos, también de
ella, no parecía estar
muy asombrada, ninguna
pregunta, ningún gesto
de acritud, aceptación
total ante aquella
situación anómala.
En esa algarabía,
de nuevo sonaba
el timbre de
la casa que
por cierto hubo
de sonar varias
veces hasta ser
escuchado.
Esta vez sería
la propia Madre,
quien abriera la
puerta y diese
entrada a un
completo desconocido para
ella. Pero lo
dejó pasar…, llegaba
de visita para
ver a su
hija, a Claudia.
Como uno más
de la familia,
se acomodaba en
el sillón, esperando
a que Claudia
apareciera en El
Salón. Mientras lo
hacía, la Dueña
y Señora Madre
preguntaba con cierto
tono entre curioso
y desconfiado… ¿Quién
eres, de dónde
vienes? Llego de
muy lejos Señora...
ya, pero…¿Quién eres?
Soy el Espíritu
Santo…
No se escuchó
ni una palabra
más… Entraba en
el salón Claudia,
avisada por algún
hermano de los que
allí se encontraban.
Al pronto, Claudia
no le reconoció,
habían pasado algunos
años desde su
último encuentro en
el que se
despedían quizás para
siempre. La extrañeza
fue momentánea… Rápidamente
Claudia conoció al
hombre que tanto
hubo significado para
ella en otros
tiempos. Estaba cambiado,
sí, ciertamente cambiado…
Qué haces aquí,
le preguntó ella…y
sin esperar respuesta
le dijo, <vámonos,
salgamos de aquí>
No se cómo
mi Madre no
te ha reconocido,
¿quién le dijiste
que eras?
Una sonrisa iluminó
su rostro ante
la pregunta de
Claudia y seguidamente
llegó la respuesta…Le
dije que era “El Espíritu
Santo”…
Claudia despertó de
su siesta liviana…
Miró a su
alrededor, no había
un alma…tímidamente esbozó
un sonrisa.
Raquel Herrero
lunes, 1 de mayo de 2017
ES VITAL
ES VITAL
Es preciso vislumbrar
el dolor para
sanarlo
Contener la ira
hasta quebrarla
Llorar por la
herida mientras sangra
Recomponer el compás
de la vida
Mirar en los
espejos
de nuestra imagen
y semejanza
Inclinarnos ante el
gesto dolorido
Acariciar hasta rozar
el alma
de aquel que
sufre en propias
carnes
el desabrido de
un continente malparido
el trueque vil
de los farsantes
La estructura del
hombre es quebradiza
Pura ciencia creativa
la levedad del
ser
El tiempo que
acompaña nuestra sombra
un tic tac
de reloj, un
latir al mismo
son
hasta que un
gastado corazón nos
dice adiós
mientras Gaía madre luce su
semblante
Hoy Cerceno el
terror de las
batallas
Lo insufrible que
tantos infantes soportaron
Se violaron sus
derechos, se mancillaron
Sus cuerpos infantiles…
y hasta las
balas
atravesaron su vientre
por no dejar
testigo
de tanta ignominia
entre pasado y
presente
Pero aun le
pongo fe a
la esperanza
y creer en
el hombre… del
horror me salva
Nuevos
aconteceres nacerán mañana
Enséñame desde la
cuna. No permitas
que conozca siquiera
el filo de
la espada
No me muestres
el poder de
la violencia
ni cómo hermanos
contra hermanos
se enfrentan, se
hieren, se matan
y, los gritos
como aullidos de lobos
condenan por siempre
a la palabra
En tus manos,
mujer y hombre
sabios
está mi futuro…
en esa tierra
de todos
y de nadie.
Raquel Herrero
jueves, 27 de abril de 2017
A veces perderse entre las letras resulta necesario…
No, ya no
me llama, escribirle
al amor en
su agonía
en esa súplica
perenne, en su
constante mentira.
No, ya no
me llama el
sufrimiento, ni el
cruel tormento
padecido por ese lance feroz
de aquel que
nunca quiso
saber de lealtades
ante un inmenso
amor.
No seré yo
quien desgarre vestiduras,
ni voltee esa
locura
de amarrar a
un Ruiseñor que
ante las dudas
dejaste encadenado,
pernoctando en su
prisión,
agitando sus alas dolorosas, víctimas
de una traición.
No, no seré
yo, quien espere
de perdones acerados
que mancillaron nombres
sin ninguna compasión.
Las heridas profundas
que ya se
han desangrado
no permiten la
huida, ni el
olvido, ni la
falsa concesión.
Hay un grito
inexplicable, un quejido,
un cruel aguijón
clavado en el
alma de quien ama, tan
solo ama
y tan solo
reclamaba un pedacito
de amor…
No, ya no me llama,
describir fidedigna su
piel nacarada,
sus senos erectos
y, esa almohada
humedecida de tanto
deseo y de
tanta lágrima.
Ya no me
llama ese recorrer
los tajos en
arroyos nacientes
impregnados de vigilia…
noches de lujuria
viva y ardiente.
No, ya no
me llama ser
pasto de las
llamas;
ni subir a
campanarios rogando escuches
mi llamada.
Mil veces perdida
en laberintos, mil
veces añorada.
Mil veces te
hablaron mis ojos,
mil veces tu
mirar callaba.
He trasformado la
jauría de tus
nombres
en dársena fortificada,
donde solo fondeará
mi espejo,
mi cuerpo desnudo
y mi alma
liberadas.
Raquel Herrero
jueves, 20 de abril de 2017
TINTA DERRAMADA
TINTA DERRAMADA
Ríos de tinta
derramados
sobre manteles de
injusticias
Letras que se
engullen
entre papel mojado
Borrón y cuenta
nueva
Todo o casi
todo inacabado.
Eterna y fugaz
escribanía
Sellando lapsos de
verdad impía
Palabras que se
dijeron a destiempo
Leídas pero no
escuchadas
Ignominioso
memorándum
Sarcasmo propio y
recaída.
Qué valor le
dieron hoy
a tanta frase
rota por la
herida
A esa extraña
nebulosa de conjuros
que nos va
oprimiendo el alma,
que se consume
anhelando
ser vergel lleno
de vida.
Fueron otros los
maestros
de este abecedario
que hago mío
Tomando prestado su
prestigio
que por siglos
recala su efemérides;
Equilibrio
marcado con un don
Ágora que controla
su eufemismo.
No le llamen
poeta al escribano
ni farsante al
que vive en
la poesía
Personajes
fecundos que agonizan
Perfiles de suma
osadía
Mentes en cuyas
letras cuentan
a veces grandes
verdades y en
otras
pulula alegre su
instinto de vida.
Raquel Herrero
DIPLOMADA¡¡¡
No es un poema, ni un
relato, ni un cuento, ni un texto
literario, pero es mi orgullo y mi
alegría y mi esfuerzo y mi recompensa
y es lo mucho aprendido y lo
mucho que agradezco lo recibido.
Quería compartirlo en este hogar
que ya va tomando colores plateados
en la sien...
Quería compartirlo con todos mis
compañeros y amigos y lectores a los
que estaré siempre profundamente agradecida.
Raquel Herrero
domingo, 26 de marzo de 2017
REDUCTO COMPLEJO
REDUCTO COMPLEJO
Desde siempre con
el miedo a
las espaldas
Temiendo la hondonada
de la herida
que ya ni
siquiera sangra
pues ya no queda flujo
en esa muerte de vida.
Transgresora la conciencia
admite pecados que
fueron mentira.
Escudos para el alma
liviano,
gritos contenidos,
dualidad fingida.
Cuan inclemente es
la apertura de
lo humano
Cuanto fracaso, hincada
la rodilla
Cuanta la levedad
del hombre
en este laberinto
que busca la
salida;
y horadada de
engaño
nos vuelve a
la misma vía.
Permíteme
claudicar en la
experiencia
Ser la voz
de los que llaman.
De los que
piden auxilio y
a su vez
son portadores de
pertinaz sordina.
Ser víctima y
victimaria
en esta escuela
cuya secuela no se olvida.
Vivo, creyente de
la fe debida.
En angustiosa espera,
recalando
que todo acontecer
me pertenece
cuando se hacen
luz y sombra
la falacia y propiedad de
quien la estima.
Y vuelvo a
repetirme en el
discurso.
Y le nace
algún vocablo a
mi poesía.
Y lloro sonriente,
mientras amamanto
lo que yo
he parido y adoptado
como dogma sagrado
en esta cultura
morbosa y atrevida.
Rindo tributo y
alargo hasta que
rompa
mi agonía.
Raquel Herrero
domingo, 29 de enero de 2017
FURTIVA LÁGRIMA
FURTIVA
LÁGRIMA
Furtiva lágrima que escapa de estos ojos
cómo darle la espalda a la nostalgia
cómo frenar el dolor cuando te embarga
Que tú sí que importas me decía
vuelve grácil a calzar tus botas blancas.
cómo darle la espalda a la nostalgia
cómo frenar el dolor cuando te embarga
Que tú sí que importas me decía
vuelve grácil a calzar tus botas blancas.
Y
apelo a la divina providencia
y riego entre matices la distancia
no para que crezca, si no,
para no olvidarla.
y riego entre matices la distancia
no para que crezca, si no,
para no olvidarla.
Busco insomne en esta noche larga
sendas que no admitan las murallas
brazos que se expandan en un ruego
manos dulces que acaricien sus miradas
sendas que no admitan las murallas
brazos que se expandan en un ruego
manos dulces que acaricien sus miradas
Que no sea esta lucha pueril
que no se empuñe más
el arma destructor lleno de balas
que el hambre no haga crecer el hueso
que el hombre defienda al hombre
con su grito y su palabra
que no se empuñe más
el arma destructor lleno de balas
que el hambre no haga crecer el hueso
que el hombre defienda al hombre
con su grito y su palabra
Perdóname si no comprendo
porque sigues aun en la batalla
con esa lengua filosa
con esa ira descarnada
porque sigues aun en la batalla
con esa lengua filosa
con esa ira descarnada
Anda, "levántate"
prepara tus manos...retira la escarcha
labra la tierra que te vio nacer
semilla los surcos...
que el sol y la lluvia despejen tu alma
prepara tus manos...retira la escarcha
labra la tierra que te vio nacer
semilla los surcos...
que el sol y la lluvia despejen tu alma
Él me lo dijo; deja de apenarte por tus penas
y prepara el camino hacia el mañana
y prepara el camino hacia el mañana
Yo estaré ahí, para ungir la llaga
Raquel Herrero
jueves, 27 de octubre de 2016
QUÉ PASARÁ MAÑANA
QUÉ PASARÁ MAÑANA
Qué pasará mañana
Cuando
desnudemos el alma
Y dejemos abierta
la servidumbre que nos llama
a gritos, casi
siempre silenciosos.
A gritos, desesperados,
cubiertos de enojo.
A gritos, rogándole
fidelidad a las quimeras
y qué, en
esa ensoñación
la lengua filosa
y fiera
calle…y no lastime
más al corazón.
Qué pasará mañana
si no alcanzamos
el extremo de
la hoguera.
Si este fuego
que nos quema,
hace aguas
y se derrama como
amante traicionera.
Qué pasará mañana
si no puedo
definirte, si no
encuentro la respuesta
a, esta noche,
apagada, triste;
Si no puedo
presentar tus credenciales,
Si desde añares,
el verbo se
conjuga entre la
fuga
sin presente, sin
futuro, ni pasado
indefinido;
Triste…, de nuevo
triste y oscuro.
¡Ay!, qué pasará
mañana
si las lágrimas
inundan el camino
si a marchas
forzadas nos empuja
el destino.
Será que no
somos nada
entre lo terreno
y lo divino.
Será que nacimos
para gozar un
lapso breve
y después ser
apenas partículas
de un mundo
florecido,
donde brota y
resiste, donde nace
y persiste
la belleza eterna
de un espacio
natural;
vestido ahora, de
ocres, verdes, azules
y grises.
Qué pasará mañana
si este amor
negado e insurgente
Cual si fuera
raíz… resiste
Raquel Herrero
domingo, 16 de octubre de 2016
ABISMO Y NECEDAD
ABISMO Y NECEDAD
A ti,
que caminas como
ebrio entre las
sombras.
Cabizbajo,
suplicante, adolorido, intransmutable.
A ti,
que dejaste bajo
la suela las
heridas de los
otros
sin apenas siquiera
notar la pena
de haber perdido
un tiempo tan leal.
A ti,
que imaginas ser
la unicidad de
los temblores.
Ser el óseo
elemento donde acaban
y comienzan
el dolor y
los rencores.
A ti,
protagonista de las
más bajas acciones;
Consumista de un
mundo que ya
sin emociones
causa la ruptura entre
delirio y locura,
negándole al instinto
febril toda cábala
que aun se posicione.
A ti,
cuyo orgullo te
arrastra a las
tinieblas,
a esa justiciera
soledad que ha
sido impuesta
por un necio
sentido de valentía
falaz.
¡Ni un paso
atrás!
Así muera en
mi sutil majadería
y encuentre
mi nombre en
la solapa de
un disfraz.
Así van tus
pasos por la
vida… explayada de mentiras
que aun perduran
en ti, como
verdad.
A ti,
que me rompes
el alma, que
me humillas
que pretendes no
vea la luz,
tras esa oscuridad.
A ti,
que lástimas mi
credo y embargas
mi ego
queriendo
destruir mi nacida
humanidad.
A ti te
digo:
Dejo en este
pliego, esta lástima
veraz.
No te condeno,
ni te juzgo,
ni de ti
reniego
El cuerpo enfermo
puede sanar…
Y es así
que lo siento
y, presiento
estar al borde
de un abismo
que no me
engullirá.
Raquel Herrero
martes, 27 de septiembre de 2016
VIENTO ENAJENADO
VIENTO ENAJENADO
Me pregunto qué se espera
de mi
ahora que el
incendio lo ha
arrasado,
ahora que tan
solo las cenizas
emiten chispeantes una
muerte anunciada,
un declive, un terraplén directo
a los infiernos.
Averno abrasivo que
yaga la piel.
Me pregunto, dónde
queda el ayer
para creer aun
en la presencia omnipotente
revertida en una
sombra vana, tan ufana
que niega ser
reflejo de la
nada, ostentando
finura, siendo tosco
alfiler.
Irreverente, le niega
el adiós a
la bravura
o, tal vez
sea que la cordura se
olvidó de él
y campa su
delirio en contrabando,
aferrando ido, los
hilos de un
ayer
¡Oh! Señor de
lo infinito, cuanta
demencia
se amaga en
nuestro finito ser.
¿Porqué regresas, para
no volver?
Si el camino
transitado da paso
a la vejez;
Cómo ha de
ser esa muerte
prematura
que grita, sufre,
llora, se acongoja
y ríe estrepitosa
sin saber cómo
ni porqué.
Raquel Herrero
martes, 6 de septiembre de 2016
UN ADIOS DE POETA
UN ADIOS DE
POETA
Lo veo morir
y me estremece
su pasiva actitud
Su pulcritud, negando
su presencia
indemne
bajado de la
cruz.
Lo veo morir
y ya no
sé si duele
o, es lastimero
este reguero
de sombras y
de luz.
Qué pasó, qué
fue de aquel
bardo poeta
de su humana
senectud
Le cerró la
puerta a la
vehemencia
Clavó puñales en
lo más profundo
de un alud
Rastrero,
cobarde y justiciero
Mató a traición
hasta su ego
No supo medir
lo intempestivo
de su acritud.
Lo veo morir
y no lo
reconozco en este
duelo
Ignoro qué extraño
ser infranqueable
se ha quedado
ahí
En un féretro
de agudas espinas
de hierro filoso
que permite que
sangren estos ojos
cuya infinita ternura
ha tocado a
su fin.
Si es verdad
que el tiempo
todo cura
Si es verdad
que aquél delirio
fue locura
Si existe la
esperanza ante la
duda
No ha de
quemarme su lava
En lo abrupto
de su volcán.
Comienza pues el
principio del fin
en este duelo
preciso y notorio, enlutado y
servil.
Un adiós pernoctado
ya sin pena
ni gloria
un adiós que
redime esta pena
causal
por un poeta
moribundo
que alguna vez
fue leal.
Raquel Herrero
SER Y NO SER
SER Y NO SER
Algún día será
eco del silencio
Fin de la
desgarradura
Plantel vacuo de
esta tristeza que
embarga
cualquier solicitud
de complacencia.
Algún día la
ciencia encontrará a
buen seguro
la alquimia perfecta
para adentrarse en
la memoria y
borrar
cualquier historia terminada
que se acople
en la voz
de la conciencia.
Algún día el
corazón quebrantado
obtendrá la sutura
que hoy no
cicatriza
Los verbos crecerán
significantes
dejando pasado y
presente en el
averno.
Allá donde dicen
se agitan las
maldades
hasta hacerse ceniza
y semilla después
de un tiempo
nuevo.
Algún día la
temida vejez
ha de llegar
a nuestro encuentro
Tal vez sea
entonces que olvidemos
y sane la
herida y se escabulla este
miedo
y la paz
de una vida finiquitada
deje solo en
nuestra mente
lo mejor de
los recuerdos.
Esos que ahora
se agolpan en
mi pensamiento
y duelen mientras
sonríen
y lloran sin
un lamento.
Esos, que no
permiten apartarse del
camino,
que acongojados pululan
ebrios
en esta orbita
terrestre que hace
lustros
Confina a sus
vetustos herederos.
Ser y no ser…, ahí queda
la clave
de tanto sufrimiento.
Raquel Herrero
sábado, 5 de septiembre de 2015
TOLERANCIA CERO
No me roces
No me beses
No me mires
No me abrigues con tus abrazos de hiel
No te acerques a la piel que difumina
el Lirio de su ojera,
sintiendo la culpa
de este mal querer.
¡Maldita bestia animal!
Que deshoja sin pudor la flor de la anatema
Maldito quien consume la sangre de otro ser
Malditas las heridas que se graban en el alma
Maldita la tortura de cada anochecer.
No me hables
No me agobies
No me robes
No jures en vano que yo lo busqué
Me duele la vida que tú me has quemado
Me escuece ésta herida, me amarga tu sed
Vete…, marcha de una vez.
!Maldita bestia animal!
Que golpea con saña la madre de la entraña
Esa que un día, llorosa y emocionada
te vio nacer
Tú no sabes querer.
Hoy me arranco el celaje de tanta telaraña
En estos ojos ciegos que ya no pueden ver
Lengua perversa y afilada
Que todo el peso de la justicia
Caiga sobre tu piel.
Raquel Herrero
LA CULTURA DEL MIEDO
Hay una cultura arraigada en el hombre, o mejor dicho en el ser humano, sea hombre o mujer. La Cultura del miedo.
Y es que todos, sin excepción tenemos miedos. Miedos que nos atenazan, Miedos que nos paralizan, que conviven con nosotros día tras día, Miedos a los que hacemos frente de mil y una formas. “pretendiendo” que los mismos desaparezcan de nuestra vida y nos acerquen a esa Felicidad tan perseguida, tan cercana y tan lejana a la vez. El hombre, el ser humano y su eterna lucha por un estado de bienestar que le complemente sin asumir su vulnerabilidad, su sensible armadura, su meditada compostura, creyendo que sus pasos son, esos, los adecuados, para por fin ser feliz.
Pero; ¿Qué es Ser Feliz, qué autodominio ejerce sobre nosotros la palabra Felicidad que tanto anhelamos?
Su existencia es tan enorme como su resistencia. Ajena a nuestros deseos se evade, elude toda responsabilidad, nos marca como sujetos que en verdad no han comprendido la evidencia de una palabra utópica cuyo cometido es invitarnos a luchar, a trabajar por ese estado de bienestar que reclamamos, pero que ni de lejos se encuentra en ese calificativo de un estado inherente del hombre, persiguiendo mientras teme el camino a recorrer tras esa utópica Felicidad.
Sustento de los hombres y Mujeres que buscan desde el principio de la vida un halo de libertad donde nadie merodee en la intimidad de sus espacios, donde no primen más que sus deseos, donde cualquier mentira o falsedad se vuelva coherente y verdadera, donde cada deseo reprimido se convierta por arte de magia en una realidad.
La actitud ante ese miedo, ante esos temores, dirige nuestras vidas sin que apenas nos percatemos de su poderío.
Por ese ente circundante en nuestra existencia somos capaces de los actos más inverosímiles.
Pretendemos por esa cultura tan arraigada que de forma temeraria nuestro miedo se vaya, desaparezca cuando infundimos miedo en otro semejante. Creemos de forma errónea que nuestro poderío, rebajando al otro, nos permitirá alejarnos a su vez de nuestros fantasmas, de nuestros espectros, de nuestros demonios interiores, aquellos que en algún momento de la vida otros nos cedieron con la nada loable intención de salvarse a sí mismos.
Con esa misma Cultura, las personas débiles, las personas vulnerables, se humillan, se rebajan, se dejan hacer, porque temen que de no hacerlo, perderán la estima, el cariño, o el amor de los otros.
Paradoja de un destino… Temo perder y por ello estoy dispuesto a no tener…
Y ese miedo que nos paraliza, que nos deja indefensos, que nos hacen caminar torcido
Es el reflejo de una enseñanza permisiva que jamás dejará un rastro positivo en los seres humanos. El miedo es aquella coraza que de manera subversiva nos condiciona, nos arrastra.
Desaprender lo aprendido quizás nos lleve algún día, a:
¡Vivir sin Miedo!
Raquel Herrero
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