DESARRAIGO
Qué es el amor
Si no esta pena, encadenada al alma mía
La torre de un castillo amurallado
En cuya almena, queda escondida la pena
Esta pena, pena mía.
Qué es el amor
Si no sangre y espuela
¿Desde dónde se divisa?, ¿hasta dónde llega?
Su perfume, su melancolía, su esencia
Dama, de versos y quimeras
Qué es el amor
Si no duelo y condena
Savia virgen, de andrómedas hechiceras
Gestación dolorosa, prematura estela
No hay alcance, no hay ribera
Qué es el amor
Más que silencio y entrega
Baco embriagado, surtidor de la gema
Piedra preciosa, que engalana y puebla
Poemas que desgarran, que quiebran
Qué es el amor
Si no dulce amagado, opio que envenena
Vísceras con sabor a sal, huidas de la quema
Delirio, tortura y flema
Piel febril en un abril, sed de una sed perpetua
Fucsia, morado y gris, toda mi alcoba llenan
Qué es el amor
“Por dios”, ¡cerradle la puerta!
Raquel Herrero
domingo, 16 de octubre de 2011
VERSOS AL DESENFADO
VERSOS AL DESENFADO
Pensar en ti, es como cabalgar
A lomos de un potro desbocado
Sujetando la crin
No sea que por un desliz
Me vea a horcajas de un caballo alado
¡Ay!, “ pobre de mí”
Qué bebo los vientos que te llevan y traen
Que mi sustento, está en tu manantial
Que mi grial, dejó de ser sacramento
Y juro y perjuro, que será el final
De estos tiempos que no fueron buenos
Alejada siempre de mi libertad.
Pensar en ti, es como soñar
Un universo donde nadie habita
Más que tú, más que yo
Y esta pila de mármol y agua bendita
Que me indulta de pecados y pudor
Cuando acudes a la cita
Sin trenes, sin vías, sin estación
Viajando entre lamentos y risas
Subidos a una nube de algodón
Que nos aleja de cualquier prisa
Por apearnos de su vagón.
Pensar en ti, es como crear
Un manto de estrellas bajo la brisa
Caminar descalzos en su halo de luz
Ronronear despacio, desabrochar la camisa
Gozar palpando, degustar paladeando, besar
Ungir los labios, silentes de cualquier agravio
Morir mil veces y despertar
Dulcificando la vida, obviando el sonrojo
De vergüenzas paridas
Entregarse sin más, como se entregan
Las almas dubitativas
Pensar en ti…
Es una apuesta sin final.
Raquel Herrero
Pensar en ti, es como cabalgar
A lomos de un potro desbocado
Sujetando la crin
No sea que por un desliz
Me vea a horcajas de un caballo alado
¡Ay!, “ pobre de mí”
Qué bebo los vientos que te llevan y traen
Que mi sustento, está en tu manantial
Que mi grial, dejó de ser sacramento
Y juro y perjuro, que será el final
De estos tiempos que no fueron buenos
Alejada siempre de mi libertad.
Pensar en ti, es como soñar
Un universo donde nadie habita
Más que tú, más que yo
Y esta pila de mármol y agua bendita
Que me indulta de pecados y pudor
Cuando acudes a la cita
Sin trenes, sin vías, sin estación
Viajando entre lamentos y risas
Subidos a una nube de algodón
Que nos aleja de cualquier prisa
Por apearnos de su vagón.
Pensar en ti, es como crear
Un manto de estrellas bajo la brisa
Caminar descalzos en su halo de luz
Ronronear despacio, desabrochar la camisa
Gozar palpando, degustar paladeando, besar
Ungir los labios, silentes de cualquier agravio
Morir mil veces y despertar
Dulcificando la vida, obviando el sonrojo
De vergüenzas paridas
Entregarse sin más, como se entregan
Las almas dubitativas
Pensar en ti…
Es una apuesta sin final.
Raquel Herrero
A VECES
A VECES
A veces siento la vida rota
Cómo, se me escapa entre las manos
Cómo, siendo yo, he de ser otra
A veces no alcanzo, no comprendo
El devenir de las horas
Platicando en vano, ajustando el tiempo
Lustrando cada cristal,
mientras amainan los vientos
Y ese lamento que a mi pesar
Vaga errabundo, por aldeas y templos
Llamo a la cordura y, yo misma me abstengo
La duda me corteja y sin temor asiento
Me daña tanta pureza,
encubierta en los espejos
En esta vía láctea, caen las estrellas al suelo
Fenece la mirada culta
El rastrojo se hace heno
Llegan los himnos cobardes
De los que gritan al Cielo
Y un pésame señor exponen
Apuntalando a su clero
¡Desahucio para los pobres!
Eterna paz, para los muertos
La gran muralla se desquebraja
Y yo al temple me sostengo
Mientras mis miedos tiritan
Y ahogo el grito de adentro
La vida se va escapando
Entre túneles mugrientos
Tengo hambre de sentirte vida
Y vivo tengo, todo mi empeño.
Raquel Herrero
A veces siento la vida rota
Cómo, se me escapa entre las manos
Cómo, siendo yo, he de ser otra
A veces no alcanzo, no comprendo
El devenir de las horas
Platicando en vano, ajustando el tiempo
Lustrando cada cristal,
mientras amainan los vientos
Y ese lamento que a mi pesar
Vaga errabundo, por aldeas y templos
Llamo a la cordura y, yo misma me abstengo
La duda me corteja y sin temor asiento
Me daña tanta pureza,
encubierta en los espejos
En esta vía láctea, caen las estrellas al suelo
Fenece la mirada culta
El rastrojo se hace heno
Llegan los himnos cobardes
De los que gritan al Cielo
Y un pésame señor exponen
Apuntalando a su clero
¡Desahucio para los pobres!
Eterna paz, para los muertos
La gran muralla se desquebraja
Y yo al temple me sostengo
Mientras mis miedos tiritan
Y ahogo el grito de adentro
La vida se va escapando
Entre túneles mugrientos
Tengo hambre de sentirte vida
Y vivo tengo, todo mi empeño.
Raquel Herrero
sábado, 24 de septiembre de 2011
ESA MIRADA
ESA MIRADA
Me estremece esa mirada de arcoíris apagado
entre nubes rojizas, de un cielo quebrado
Se ausenta de mi ego, la inusitada terquedad;
La absurda creencia,
de que solo lo que vimos fue verdad.
¿Y qué, de lo que sentimos?
Acaso, sin rozar la piel, ¿no llegaron otras manos?
¿Acaso el temblor febril, en una noche de Abril,
no le dio paso a la entrega,
a las mil y una caricias, que vadeaban
con un mismo fin?
¿Y qué, de lo que sentimos?
¿Acaso, no llegó la lengua muda,
a humedecer esos labios?
¿No dejó su huella el nacarado marfil?,
mordisqueando una boca
en aquella noche loca…, noche de Abril.
Me estremece esa mirada, que le ha puesto fin
a la infinitud de dos estrellas en cruzada
Se rindieron las armas y, en esa quietud
No habrá noches que embelesen su alborada
Ni melódicos gemidos
que musite aquél laúd.
¿Y qué, de lo que sentimos?
¿Acaso, no se fundieron, fuego y escarcha;
frio y calor que anhelantes se buscaban?
Risas en el corazón y dádivas sorpresivas
Que dejaron de atender otra razón.
La muerte en Soledad se llenó de vida
¿Y qué, de esa mirada…?,
Reflejada en el espejo, a plena luz.
Raquel Herrero
Me estremece esa mirada de arcoíris apagado
entre nubes rojizas, de un cielo quebrado
Se ausenta de mi ego, la inusitada terquedad;
La absurda creencia,
de que solo lo que vimos fue verdad.
¿Y qué, de lo que sentimos?
Acaso, sin rozar la piel, ¿no llegaron otras manos?
¿Acaso el temblor febril, en una noche de Abril,
no le dio paso a la entrega,
a las mil y una caricias, que vadeaban
con un mismo fin?
¿Y qué, de lo que sentimos?
¿Acaso, no llegó la lengua muda,
a humedecer esos labios?
¿No dejó su huella el nacarado marfil?,
mordisqueando una boca
en aquella noche loca…, noche de Abril.
Me estremece esa mirada, que le ha puesto fin
a la infinitud de dos estrellas en cruzada
Se rindieron las armas y, en esa quietud
No habrá noches que embelesen su alborada
Ni melódicos gemidos
que musite aquél laúd.
¿Y qué, de lo que sentimos?
¿Acaso, no se fundieron, fuego y escarcha;
frio y calor que anhelantes se buscaban?
Risas en el corazón y dádivas sorpresivas
Que dejaron de atender otra razón.
La muerte en Soledad se llenó de vida
¿Y qué, de esa mirada…?,
Reflejada en el espejo, a plena luz.
Raquel Herrero
lunes, 19 de septiembre de 2011
LO BUSQUÉ
LO BUSQUÉ
Busqué su nombre en esta bendecida tierra
Lo busqué, en cada piedra del camino
En cada senda
Bajo el agua del caudaloso rio, en el hastío
de mis tardes somnolientas, lo busqué;
Desgastando mis suelas
Escalando la empinada roca. Delirando,
Tal vez loca…
Busqué la huella de lo que toca, su mirar,
sus andares, la palabra rota
Su cabello, su esfinge, su boca
Sí, lo busqué
En partículas de viento, en todo momento
Bajo el sauce entristecido, entre mis dedos
de frío, ateridos
En aquel invierno infernal. En primavera
Cuando las aves parecen regresar
Lo he buscado en las esperas, en la voz primera
En el aliento que su aliento me da
Entre ensueños y quimeras
Entre sábanas de raso. En mi triunfo
En mi fracaso
Al ocaso de Sol, a la luz de un farol
Entre risas y llantos, melodías y cantos
Notas ociosas de un viejo acordeón
Lo busqué, en inhóspitos lugares
Entre lagares
En la prisión donde duerme
lo que alguien condenó.
Entre gestos amables, en el fruto deseable
En el perfume de una flor
Lo busqué;
En el tiempo omnipresente, entre la gente
Y en este latido silente
Qué, agonizando siente, que busca un nombre
Que jamás existió.
Raquel Herrero
Busqué su nombre en esta bendecida tierra
Lo busqué, en cada piedra del camino
En cada senda
Bajo el agua del caudaloso rio, en el hastío
de mis tardes somnolientas, lo busqué;
Desgastando mis suelas
Escalando la empinada roca. Delirando,
Tal vez loca…
Busqué la huella de lo que toca, su mirar,
sus andares, la palabra rota
Su cabello, su esfinge, su boca
Sí, lo busqué
En partículas de viento, en todo momento
Bajo el sauce entristecido, entre mis dedos
de frío, ateridos
En aquel invierno infernal. En primavera
Cuando las aves parecen regresar
Lo he buscado en las esperas, en la voz primera
En el aliento que su aliento me da
Entre ensueños y quimeras
Entre sábanas de raso. En mi triunfo
En mi fracaso
Al ocaso de Sol, a la luz de un farol
Entre risas y llantos, melodías y cantos
Notas ociosas de un viejo acordeón
Lo busqué, en inhóspitos lugares
Entre lagares
En la prisión donde duerme
lo que alguien condenó.
Entre gestos amables, en el fruto deseable
En el perfume de una flor
Lo busqué;
En el tiempo omnipresente, entre la gente
Y en este latido silente
Qué, agonizando siente, que busca un nombre
Que jamás existió.
Raquel Herrero
sábado, 17 de septiembre de 2011
MEDITABUNDA
MEDITABUNDA
Quiero hablar;
De aquellos sentimientos que me habitan
Desde aquél lugar que mi memoria alcanza
Sostengo con rigor apasionado, con nostalgia
Aquellos, cuya sentida huella,
Quedó grabada en la piel, bajo la piel
Y en este músculo latente, que hizo frente
A la súbita muerte, descortés y falaz
Quiero contar
Que he caminado, por anchas avenidas
Por caminos bifurcados,
por sendas pedregosas, por atajos espinados
He caminado entre pétalos de rosa
y entre copas de vino amagado
He tomado la vid de la vida y el aire contaminado
He sentido cómo escuece la herida
Cómo duele si ahondan en la llaga
He visto sus cicatrices cubiertas de sal
Salmuera conservera, mientras la vida se va
Quiero decir
Que fueron mis pasos, titubeantes,
Que algo más tarde, aprendieron
Paso firme y hacia adelante, paso ligero
Llegaron otros pasos, que creo se perdieron
En algún momento, en algún lugar…,
esos pasos quedaron ciegos. O amarrados a un disfraz
O, encadenados a su carcelero.
Quiero creer
Que vivir son estaciones renovadas
Que he aprendido a tejer alegrías
Y a esconder, alguna que otra lágrima
Que amé y fui amada; Sin elección me abandoné
a esa entrega total que busca el alma
Qué he ardido en el averno de su cuerpo
Qué su mirada traspasó mi soledad
El, es mi abrigo en las frías madrugadas
Es, el sueño del que nunca desperté.
Raquel Herrero
Quiero hablar;
De aquellos sentimientos que me habitan
Desde aquél lugar que mi memoria alcanza
Sostengo con rigor apasionado, con nostalgia
Aquellos, cuya sentida huella,
Quedó grabada en la piel, bajo la piel
Y en este músculo latente, que hizo frente
A la súbita muerte, descortés y falaz
Quiero contar
Que he caminado, por anchas avenidas
Por caminos bifurcados,
por sendas pedregosas, por atajos espinados
He caminado entre pétalos de rosa
y entre copas de vino amagado
He tomado la vid de la vida y el aire contaminado
He sentido cómo escuece la herida
Cómo duele si ahondan en la llaga
He visto sus cicatrices cubiertas de sal
Salmuera conservera, mientras la vida se va
Quiero decir
Que fueron mis pasos, titubeantes,
Que algo más tarde, aprendieron
Paso firme y hacia adelante, paso ligero
Llegaron otros pasos, que creo se perdieron
En algún momento, en algún lugar…,
esos pasos quedaron ciegos. O amarrados a un disfraz
O, encadenados a su carcelero.
Quiero creer
Que vivir son estaciones renovadas
Que he aprendido a tejer alegrías
Y a esconder, alguna que otra lágrima
Que amé y fui amada; Sin elección me abandoné
a esa entrega total que busca el alma
Qué he ardido en el averno de su cuerpo
Qué su mirada traspasó mi soledad
El, es mi abrigo en las frías madrugadas
Es, el sueño del que nunca desperté.
Raquel Herrero
miércoles, 14 de septiembre de 2011
TAN SOLO, LO ADIVINO
TAN SOLO, LO ADIVINO
Una palabra, una expresión,
un concepto primitivo, una razón
Un motivo que motiva, un verbo
que nombra, que nace en la sombra;
Que oculto se acuna
en el mismo centro de tu corazón
Un átomo invisible, un señuelo,
una prisión
Un pájaro que vuela libre, una condena
Una pena, un dolor
Un tamiz, un tapiz, un deseo, un color
Una audacia en la noche, un derroche
El canto alegre de mi ruiseñor
Un huella perseguida, una herida
La elegía del veto, el duro reto
La quimera y fantasía
Alegoría de tantos desencuentros
Cuento, simple. Simple cuento
Invento que atajando soledades requería,
gritar silencios, callar verdades
Alzar júbilos al viento, vendimiar los olivares
Damisela que canta a Cupido y sus bondades
La flecha sin tino, marcando un destino
Desamor en los lagares, cosechas de ácido vino
¿Qué es el amor?, ¿alguien lo sabe?
Yo, tan solo lo adivino…
Raquel Herrero
Una palabra, una expresión,
un concepto primitivo, una razón
Un motivo que motiva, un verbo
que nombra, que nace en la sombra;
Que oculto se acuna
en el mismo centro de tu corazón
Un átomo invisible, un señuelo,
una prisión
Un pájaro que vuela libre, una condena
Una pena, un dolor
Un tamiz, un tapiz, un deseo, un color
Una audacia en la noche, un derroche
El canto alegre de mi ruiseñor
Un huella perseguida, una herida
La elegía del veto, el duro reto
La quimera y fantasía
Alegoría de tantos desencuentros
Cuento, simple. Simple cuento
Invento que atajando soledades requería,
gritar silencios, callar verdades
Alzar júbilos al viento, vendimiar los olivares
Damisela que canta a Cupido y sus bondades
La flecha sin tino, marcando un destino
Desamor en los lagares, cosechas de ácido vino
¿Qué es el amor?, ¿alguien lo sabe?
Yo, tan solo lo adivino…
Raquel Herrero
domingo, 4 de septiembre de 2011
“CÓMO TE TEMO”
Cómo te temo palabra, cómo te temo
Cómo temo a este silencio que me embarga
Prefiero mil veces a un águila voraz
Al viento que ruge y se agita en la tormenta
O, a las bravías olas que embisten en la mar
Alguna vez tuve temor de dios
Tuve miedo de mi desnudez, miedo a la muerte
O, la vejez.
Miedo a penetrar en mi morada, miedo de él
Tuve miedo de dormir callada,
de aquel grito en la garganta
Que nunca pronuncié.
Tuvo miedo, mi alma desangelada
Tuvo miedo mi niñez
Y hoy te temo palabra
Guadaña que hacía mí misma lancé
Desnuda de anarquías o marañas
Fuiste como lengua extraña
Dejando mi boca coagulada de sed
Y desde esta mudez
Se lapidaron muertos que la memoria empaña
Ríos de roja tinta derramaron su ayer
Y te llamo en silencio cada madrugada
Y tú, palabra que me diste tu palabra
Dime, cómo de mi encarnadura
Arranco tu figura
Si la palabra engaña y desde esta España
Temo decir palabras que me maten otra vez.
Raquel Herrero
viernes, 2 de septiembre de 2011
INFLUENCIA DE SABINA II, “Tanto que, no conté”
INFLUENCIA DE SABINA II, “Tanto que, no conté”
Tanta historia que aun no conté
Tanto cuento infernal, con murallas
abruptas de arena y de cal
Tanta sal en los ojos que ayer fueran mar
donde pude mirar el sol amanecer
Sin dañarme la piel sin quebrarse el disfraz que apañé
Para ser admirada en la playa de piras y pirañas,
que danzaban hasta enloquecer.
Fue ayer, con bikini de rayas y una cita a las tres,
en la que me acompañas; hasta el amanecer.
Me dormí, suspirando por su filigrana
Su imagen que empaña mis versos de sed
Y otra vez, vamos a la deriva…
En esta tabla esquiva de mi timidez.
Sonreiré, si me alegras la vida
Con el ancla que anida en un puerto de barcas perdidas
Donde toda diatriba se resuelve al querer
Izar velas al viento y, a contraviento;
Navegar otra vez.
Quiero ser, de tu ser, la pirata o corsario
Lamiendo las cuentas del viejo rosario
De ese dios que inventé, imitando al sagrado
Al que acuden los necesitados, los hambrientos de fe
El enfermo de amor exiliado, el viejo amargado
que ha perdido su aquél y pretende ser exonerado
pidiendo clemencia para Lucifer
Dónde fue, que enlazadas tus manos, mis manos
Decidimos nadar, en un mar agitado, hasta que
Me soltó de la red y emigró, como pájaro alado
Y sentí perpetrar el dolor, en este, mi costado
Y me ahogué en ese mar…,
de un amar sin amor que quedó naufragado.
Raquel Herrero
VEN ENTONCES
VEN ENTONCES
Tengo preparado mi equipaje
Mi traje de piel, su forraje
Que para entonces ha de ser
Suave blonda de algodón
Ligera como el aire
Sé, donde queda la última estación
Ese último adiós
Que ya no escucha nadie
Pero antes; quiero sentir la vida
Quiero que ella me aguarde
Entre sus alas quizá ralas, cobijarme
No es necesario volar
Para que llegues en esta tarde
Tarde, que suma a la suma de otras tardes
Tarde, donde la lluvia deje de mojarme
Estoy segura, tranquila, confiable
Me eximen de culpas dos calas gigantes
Aquellas que guardaron el exilio de la carne
la que fue manjar, de dientes encomiables
Hoy, me redime lo no condenable
Usurparon una niñez, de nada soy culpable
Creció la niña, parió su hambre
Ser vida, ser mujer, ser alguien
Si de mi entrega recojo, semilla en los trigales
Una flor con la esencia de mi fe constante
Si recojo, el recuerdo de un amor
Entregado a raudales
La vida será plenitud
Ven entonces, dama enlutada
Ven…, ven a buscarme.
Raquel Herrero
jueves, 1 de septiembre de 2011
HUIR HACIA NINGUNA PARTE
HUIR HACIA NINGUNA PARTE
Tengo que huir de tus palabras
Por no romperme en pedazos
Esconder el abrazo y acallar esta voz
Cerrar los ojos, presionar los labios
Tengo que morir despacio
Por no perder la razón
Tengo miel entre las manos
Cadenas en el corazón
Un delirio que me puebla
Un rellano, una prisión
Un cántaro que se ha llenado
De ese néctar de ilusión
Que amanecía temprano
Como el canto de mi ruiseñor
Tengo que nacer de nuevo
O, no haber existido jamás
Para olvidar qué, quise ser
Cuna para tu regazo
Pozo donde arrojar cada fracaso
Y acaso, quise ser
Mujer humilde de pueblo llano
Que oculto, deja su parecer
Para que luzca el nombre del enamorado
Y no fluyan los fantasmas, que habitan en él
Tengo que arrojar la piedra
Sin esconder estas manos
Piedra que desangró mis venas
Piedra que aplastó mi carne
Tengo que huir, hacía ninguna parte.
Raquel Herrero
miércoles, 31 de agosto de 2011
Y SIN EMBARGO
Y SIN EMBARGO
Debiera de escribirle al amor
Pues soy amada
Mis noches de pasión velan el alba
Cada célula de piel es humedad
Cada caricia desvelo de un amante sin igual
Debiera de hablarle al amor
Pues sé que soy bien amada
No hay flor que no perfume
Mi rostro sobre la almohada
Ni manos que no resuelvan
La geométrica de mi espalda
Ni dedos que no acorten del deseo la distancia
Debiera sentirme plena
En esta luna cerrada
Que esconde cada misterio
De este alma enamorada
Dicen, que todo mal se oculta
Dicen, que el amor todo lo sana
Dicen que querer…es poder
Dicen…. Aquellos que lo alcanzan
Debiera entonces creer
Que no hay mujer que ame más
Ni hembra más bien amada
Debiera de ser feliz y sin embargo
En esta plenitud
Todo es vacio, dolor y escarcha.
Raquel Herrero
martes, 30 de agosto de 2011
INFLUENCIA DE SABINA, tu y yo
INFLUENCIA DE SABINA, tu y yo
Tu y yo, compañeros del mal y del bien
Con la piel arrugada y canas en la sien
Tu y yo, en cualquier estación
Bajaras, subiré
Subirás bajaré, qué más da
Si el destino final es volver
Quedaré, marcharás, lloraré llorarás
Marcharé a otro lugar
Y el desván, nos verá florecer, renacer la razón
Sin otra condición que un nuevo resbalón
Para vernos volver
Tu y yo, pasajeros de un vuelo ilegal
Sudorosos y escasos de paz
Buscando aquel, otro andén
Un jardín, un retén, el aroma a jazmín me hace bien
Huele a ti, a caminos que no he de correr
Me cansé de seguir y al final vuelvo a ti
Soñarás, soñaré
Si el destino es morir eso haré, pero al fin
Encontré aquel abrazo, que rompe los fracasos
Y también mis zapatos de cinc, plomo gris
Que me eleva en este estrellato
Que no decidí
Tu y yo, lamiendo las heridas de gato
El arcén que oculta este retrato
Un pincel que alejé de mi enfado
Por saber más que tú, más que yo
De tanto desengaño
Besaré una a una tus uñas y esas manos
Tomaré como cada verano, cambiando la estación
De un tiempo que fue vano
Corazón, que reclama volver, por la última gota
De un cristal que arrojado en la mar se derrota
Y flotando se va a otra costa
A costa de mi soledad
Tu y yo; ahora te pediré
Que desnudos de ayer, junto al amanecer
Hagamos el amor por penúltima vez
La escasez de tu voz y mi voz
Esos pechos caídos y este falo que ayer
Quiso ser brabucón y aprendió a conocer
Que no queda valor, más que el beso y la flor
Que regala un rincón en este anochecer
Nunca quise decir un adiós, por creer que algún dios
A tu puerta llamaba otra vez y está vez
Sin causa ni aflicción, se ha cerrado el cordón
Que presiona un latido de dos, un gemido…
Y el último tañido que nos encontró
Con los labios ceñidos…, ya sin aire ni voz.
Raquel Herrero
Para quienes no conozcan a Joaquin Sabina, Cantautor, les dejo un pequeño resumen de su trayectoria. Mi poema en este caso, digamos que lleva esa influencia "Sabinista", que tanto me gusta cuando escucho sus canciones.
Le falta evidentemente la música jajaja, pero hasta ahí no llego.
Gracias por leerme.
Raquel
Paseo por la vida de Joaquín Sabina (Datos de Internet)
Joaquín Sabina celebró el 12 de febrero de 2005 56 años de vida. Joaquín Ramón Martínez Sabina nació en 1949 en Úbeda, donde estudió con las monjas Carmelitas y los sacerdotes Salesianos, en una época en la que escribía versos y leía a Fray Luis de León, Jorge Manrique y José Hierro mezclados con Proust, Joyce y Marcusse.
Con un grupo de adolescentes que imitaban a Elvis, Chuck Berry y Little Richard, el joven Joaquín formó su primera banda llamada Merry Youngs. Más tarde, se graduó de la Universidad de Granada en Filología Románica y colaboró en la revista “Poesía 70″. Pronto sus inclinaciones políticas lo pusieron en aprietos cuando, tras poner una bomba molotov en la sucursal de un banco, huyó a Londres, Inglaterra, e inició su andadura de exiliado político, bajo el nombre de Mariano Zugasti.
En este país comenzó a escribir sus primeras canciones, colaboró con el Club Antonio Machado, uno de los centros frecuentados por emigrantes y exiliados, y montó polémicas obras teatrales como “La excepción de la regla”, de Bertol Brecht y “El cepillo de dientes”, de Jorge Díaz.
En 1975 publicó el libreto de canciones “Memorias del exilio”, y comenzó a abrir conciertos para Paco Ibañez, Lluís Llach, Pi de la Serra y Elisa Serna, ante la colonia de exiliados ingleses, para más tarde producir la banda sonora de la serie “The last crusade”. Más tarde editó “Inventario”, su primer elepé, y en 1979 comenzó a cantar en el café “La Mandrágora”, junto a Javier Krahe y Alberto Pérez, lugar al que acudió Fernando García Tola y los invitó a su programa “Esta Noche”.
Luego de trabajar varios años para la CBS, Sabina editó “Malas compañías” y “Juez y Parte”, también participó en las fiestas pro referéndum para la salida de la OTAN y estrenó “Si te he visto no me acuerdo”. Pronto consolidó su éxito con la venta de 400 mil copias de “Hotel, dulce hotel” e inició una gira por México, Argentina y Venezuela, para presentar “El hombre del traje gris”, que incluyó la banda sonora de la película “Sinatra”, de Francesc Betríu.
Antes de presentar el álbum “Mentiras piadosas”, durante la Guerra del Golfo Pérsico, Sabina escribió, junto a otros artistas e intelectuales en el “Diario por la paz”; también participó en actos de protesta. En los 80 produjo los álbumes “Física y Química”, “Sacrificio de Dama”, “Esta boca es mia” y “Yo, mi, me, contigo”, material que vendió 80 mil copias en su primera semana en el mercado, para más tarde realizar 30 conciertos en compañía de Los Rodríguez.
Durante la gira “Sabina, viuda e hijos, en paños menores”, el español recuperó la tradición folk de los días de “La Mandrágora” y más tarde ganó el galardón al mejor autor pop rock en la primera edición de los Premios de la Música de España.
En 1999 publicó “19 días y 500 noches”, disco del cual se vendieron más de medio millón de copias en España y que le hizo ganar cuatro de los Premios de la Música de la SGAE 2000, además del de “Ondas 2000″ a la mejor canción. En 2002 aparecieron “Con buena letra”, recopilación de sus letras e ilustraciones y el disco “Dímelo en la calle”, considerado por la crítica como uno de los álbumes más importantes de ese año, y que se dio a conocer con el disco “69 punto G”.
Con varios años de trayectoria a cuestas, la creatividad del cantautor le permitió editar “Diario de un Peatón”, álbum con un fondo tecno, cuya letra está basada en dos sonetos suyos, y que además incluyó “A vuelta de correo”, tema inédito, y una pista multimedia con el video de “69 punto G”.
Se reeditó en 2003 “Malas Compañías”, “Ruleta Rusa” y el mítico “La Mandragora”, en el pack “Parece que fue ayer”, los primeros trabajos del músico español; después salió a la venta “Motivos de un sentimiento”, el disco del Himno del Centenario del Atlético de Madrid.
El siguiente fue un año muy ocupado para el cantautor, pues participó como invitado en numerosas producciones, como “Qué grande es esto del amor!” del grupo Café Quijano, “Neruda en el corazón”, “Ciudad naufragio”, y en “…Y todo es vanidad”, homenaje a Javier Krahe, entre otras.
También se estrenó como crítico en la columna semanal “Esta boca es mía”, para la revista “Interviú”, y en cine participó en la película “Isi & Disi”, dirigida por Chema de la Peña, con la canción “La Rubia de la Cuarta Fila”
Ese mismo año, creó con unos socios el restaurante “La Cantina de la Mordida”, en Madrid, España, participó en el Festival Mexicano de la Palabra y editó otro material recopilatorio, “Todos hablan de ti”.
Curiosidades de Joaquín Sabina
Tiene 2 hijas, Carmela (1989) y Rocío (1991). Por otro lado, su padre, comisario de policía, le detuvo a los 19 años por pertenecer al Partido Comunista.
En 1974, el ex beatle George Harrison le dio una propina de 5 libras cuando Sabina tocó para él en su cumpleaños, y el propio Bob Dylan le prohibió tocar la versión paródica que hizo del tema In the beginning, que él llamó Con su bikini.
El director de la discográfica CBS le ofreció su primer contrato con la referencia de una canción suya que sonaba entonces por TVE, “¡Qué demasiao!”: la cantaba Pulgarcito en el “Popgrama” de Carlos Tena.
La canción Pongamos que hablo de Madrid fue grabada por Antonio Flores antes que por Sabina, y alcanzó el número 1 en los 40 Principales.
En 1997 le recibió Fidel Castro, con quien conversó durante cinco horas.
sábado, 27 de agosto de 2011
ROJA TINTA
ROJA TINTA
Poblado de misterio el mundo
Hoy detecto la mente enajenada
La pérdida…un cambio de rumbo
Como ilusa, construyendo mi mañana
Diviso en el horizonte, pájaros negros
Que antes parecieran, palomas blancas;
Mientras lloran estos ojos, imaginando
Como se derraman otras lágrimas
Me oculto, en la penumbra del rincón
Negándole a luz, penetre en mi ventana
Sé, que el Cielo sigue siendo azul
Como sé, que se llama locura, mi compaña
No siento ganas de dar pelea
Me ciega este dolor que me acompaña
Y esa mirada que anida en los espejos
Es delirio, fantasmal… es grito, es llaga
Qué haré, si lucida la mente se resbala
Si no hay anochecer, ni crepúsculo, ni mañana
Si no puedo comprender, si desconozco
A quien pretende arrullar mi alma
Hay un viejo puente, gastado de pisadas
De huellas, de nombres inclementes
¿Qué hacer?, Si sus pasos no me dicen nada
No quiero volver, ni estar parada
Presagios y demonios, fuentes que no manan
Semillas secas, arropadas entre los rastrojos
Cuerpo y alma calcinadas. No hay arrojo
Se visten de luto camelias y crisálidas
Se ha secado el arroyo
De tanta roja tinta derramada.
Raquel Herrero
jueves, 11 de agosto de 2011
TE PIDO
TE PIDO
Acompáñame
Ponle una chispa de luz a mi mirada
Te he seguido por caminos viejos
Por sendas de apariencia equivocada
He rastreado tus huellas
Entre riscos, peñascos, montañas
He visto tu sol apagarse
Y el ocaso de mi vida temblar, tambalearse
En túneles oscuros
Quedaron mis retinas ciegas
Y a tientas perseguí la luz
Que me llevara hacia tu estela
Acompáñame hoy
Hoy, que me embarga la pena
Regálame tu hechizo
La ebriedad, que penetra mis venas
El pecado loable, que redime y conversa
Que afloja esta soga
Que oprime y agrieta
Una piel que emana, amor y tristeza
Quédate conmigo
En esta Luna rota, de esplendida belleza
Reflejo en la laguna
De una mente inquieta
Tu pecho latiendo, mi cama desecha
Y una verde explanada que aguarda al acecho
Bajo un manto de estrellas
Los cuerpos se funden
Mendigos de esta tierra
Entrégame un sueño, que me alimente
Que calme la sed,
El hambre de la única simiente
Que germina dentro mío
Quiero parir el verbo…,
“Hoy he vuelto a renacer “
Raquel Herrero
MATIZANDO COLORES
MATIZANDO COLORES
Mi negro
El que agita mi cordura
El que pone todo empeño y su bravura,
cuando empuja, cuando apura
Cuando frena marcando compostura
Mi negro, dueño y señor del reflejo,
del espejo que marca la desnudez de su figura
y la mía
Cuando rompiendo el verbo
del fracaso y de la duda
Los gemidos aúllan, porque queda el momento
y más,
para perdurar en el tiempo de la hambruna.
Así es mi negro, así esta locura
Que absorbe cada poro
Que rasga con finura
Que derrota lo indeleble
Que besa, humedece, mordisquea y perdura
Blanco y negro, se fusionan
En esta perenne caladura
Él penetra y yo me explayo y abro su tallo
Y bebo de su angostura
Deliro, deliramos
Mientras otros, envidian, ungidos por el rebaño
Al que siguen como lacayos, esclavos de su aledaño.
Maldice… lacayo cobarde
Maldice
Mientras gozan dos cuerpos, que jamás
Fueron extraños
El jugo de la vid, es flujo nacarado
De dioses terrenales, que danzan febriles
Alborozados
Hasta el fin de sus confines
Bailan los enamorados
Son afines y su baile es descarado
No intentes perturbarlo, no son de este mundo
No saben del fracaso
Aléjate, o admira como gozan
Su delirio ilimitado.
Raquel Herrero
jueves, 4 de agosto de 2011
UHMMMMMM¡¡¡¡
UHMMMM¡¡
Me apetece navegar entre tus ríos
La hembra que tú llamas, de instantes y latidos
Hoy es presa, “nada fácil” de tus muecas y gemidos
¡Uhm…! por estar contigo
Cambié la ruta de mi viaje
Y de mi equipaje dejé cordura y olvido
Los dioses paganos
Los traje conmigo, son…, tan leales
Tan bellos y, tan atrevidos
Que de mi piel todo lo saben
Juegan conmigo, me increpan, me besan
Provocan mis sonidos
Me llevan, hacia la luz de tu luna
Donde mi cuerpo es espuma
Grácil, blanca, ¡cómo ninguna!
Busca en mi boca
La humedad de su laguna
Rema, bardo poeta
Hasta encontrar, ésa duna
Llena de secretos.
Porque advierto, ¡yo soy como ninguna!
La de vuelo ligero,
La de esencia regia y pura
La que guarda, en el mismo centro de su pecho
Tu aliento, su comisura, el verbo
Que se adentra en su follaje y explora
E implora
Poseer la llave, la clave, de….
Tú,….ya lo sabes.
Raquel Herrero
Me apetece navegar entre tus ríos
La hembra que tú llamas, de instantes y latidos
Hoy es presa, “nada fácil” de tus muecas y gemidos
¡Uhm…! por estar contigo
Cambié la ruta de mi viaje
Y de mi equipaje dejé cordura y olvido
Los dioses paganos
Los traje conmigo, son…, tan leales
Tan bellos y, tan atrevidos
Que de mi piel todo lo saben
Juegan conmigo, me increpan, me besan
Provocan mis sonidos
Me llevan, hacia la luz de tu luna
Donde mi cuerpo es espuma
Grácil, blanca, ¡cómo ninguna!
Busca en mi boca
La humedad de su laguna
Rema, bardo poeta
Hasta encontrar, ésa duna
Llena de secretos.
Porque advierto, ¡yo soy como ninguna!
La de vuelo ligero,
La de esencia regia y pura
La que guarda, en el mismo centro de su pecho
Tu aliento, su comisura, el verbo
Que se adentra en su follaje y explora
E implora
Poseer la llave, la clave, de….
Tú,….ya lo sabes.
Raquel Herrero
PALABRAS Y MÁS PALABRAS
PALABRAS Y MAS PALABRAS
Qué será de su tallo, de su talle
De sus pasos calmos, pisando el asfalto
Recorriendo sus calles
Qué será de sus miedos y los míos
cuando no encuentren donde alojarse
En esta tarde macilenta, pegajosa, delirante
la cigüeña, retoma el nido; sus polluelos tienen hambre
la llaman, con su leve graznido
mientras se acerca el Ocaso, y este sol de justicia
camina tras de la noche a buscar remanso
La propiedad austera decide en vano
Calmar sus posiciones, dormir, soñar
Alejar las pasiones…Decide, que ahora es tiempo de parar
Para mañana, quizás; retomar las ilusiones
De un destino sin hogar.
Qué será de su limbo, de su valle
De esos tiempos que recorren otros tiempos
Volteando nuestro ánimo
Qué será de sus misterios y los míos
Sin en aquella vereda, ya, no queda nadie
Espejismo de la memoria y del olvido
Abismo, que no encuentra su final
Desierto perfumado, de rosas y de vino
llamando a lo divino en su ebriedad
¡Ay! extravío…, “aleja este puñal”.
Raquel Herrero
Qué será de su tallo, de su talle
De sus pasos calmos, pisando el asfalto
Recorriendo sus calles
Qué será de sus miedos y los míos
cuando no encuentren donde alojarse
En esta tarde macilenta, pegajosa, delirante
la cigüeña, retoma el nido; sus polluelos tienen hambre
la llaman, con su leve graznido
mientras se acerca el Ocaso, y este sol de justicia
camina tras de la noche a buscar remanso
La propiedad austera decide en vano
Calmar sus posiciones, dormir, soñar
Alejar las pasiones…Decide, que ahora es tiempo de parar
Para mañana, quizás; retomar las ilusiones
De un destino sin hogar.
Qué será de su limbo, de su valle
De esos tiempos que recorren otros tiempos
Volteando nuestro ánimo
Qué será de sus misterios y los míos
Sin en aquella vereda, ya, no queda nadie
Espejismo de la memoria y del olvido
Abismo, que no encuentra su final
Desierto perfumado, de rosas y de vino
llamando a lo divino en su ebriedad
¡Ay! extravío…, “aleja este puñal”.
Raquel Herrero
jueves, 28 de julio de 2011
GROTESCA VISIÓN
GROTESCA VISIÓN
Lo he mirado a los ojos
y en ellos, he visto reflejado
el espejo del mundo
La miseria que esconden
nuestras manos vacías
El horror…,
qué trasmitimos y, trasmutamos
para obviar, “que hay dolor”
Se ha clavado su mirada en mi mirar
y en sus ojos cristalizados,
he visto los despojos
de un mundo que ha roto, su humanidad.
Combativa, género entre versos
Ríos de lava, que fluyen y arrasan
Este continente empobrecido
No, no queremos ser testigos
de la miseria humana
De los huesos sostenidos a la piel
Es grotesco mostrar su investidura
Que desfigura mi lucido semblante
El lacado de mis uñas,
Mis oropeles y, esa otra piel
que engalana mis vestiduras;
Marcando el rango de mi buen hacer
He visto comisuras de labios silenciados
Lo parco e inanimado de su ser
Esqueletos derrotados
Sin futuro, sin presente, sin ayer
He visto el alma desnuda
El corazón helado, calvicie en la sien
He visto sus cuerpos amortajados
¡El hombre ha fracasado!
Construyendo en vano riqueza y placer
Sin saber proteger lo más cercano
Hermanos que mueren de hambre y de sed.
Raquel Herrero
lunes, 25 de julio de 2011
VUELO A RAS
VUELO A RAS
Has volado muy alto compañero
Y aunque bien pudiera
He decidido, no alcanzarte
Me quedo en el subsuelo
Donde siempre estuve
Y alzando mis brazos
Yo, podía hallarte…
No me compensa ser paloma
Surcando vientos de desaire
Fuiste Gavilán y, al ascender
Un águila desafiante
Vino a besarme, a quemar mi piel
Soy dúctil, maleable,
Mas de mi raíz, no asoma
La cicuta del mal querer
Quizás, te lleguen quejidos de las caracolas
A ellas, entre las olas, les confesé
Que soy capaz de amarte,
Hora tras hora
Más, si en ese recorrido
La tristeza me devora, te olvidaré
No adelantes la hora
Vuelve, aunque mientas otra vez.
Mantengo con el orgullo herido
Que te quiso ¡esta mujer!
Es obvio, que tú, no sabes
Te olvido, para morir después
Raquel Herrero
Has volado muy alto compañero
Y aunque bien pudiera
He decidido, no alcanzarte
Me quedo en el subsuelo
Donde siempre estuve
Y alzando mis brazos
Yo, podía hallarte…
No me compensa ser paloma
Surcando vientos de desaire
Fuiste Gavilán y, al ascender
Un águila desafiante
Vino a besarme, a quemar mi piel
Soy dúctil, maleable,
Mas de mi raíz, no asoma
La cicuta del mal querer
Quizás, te lleguen quejidos de las caracolas
A ellas, entre las olas, les confesé
Que soy capaz de amarte,
Hora tras hora
Más, si en ese recorrido
La tristeza me devora, te olvidaré
No adelantes la hora
Vuelve, aunque mientas otra vez.
Mantengo con el orgullo herido
Que te quiso ¡esta mujer!
Es obvio, que tú, no sabes
Te olvido, para morir después
Raquel Herrero
QUE LLEGUE HASTA MI
QUE LLEGUE HASTA MÍ
Entrégale al viento tus labios sedientos
Tus besos en flor
Tus noches oscuras
Mi piel, su amargura
Tu aliento y mi voz
Entrégale al viento
Cada juramento, que el alma dejó
Cada herida abierta,
Cada puerta secuestrada
La sed de mis madrugadas
Y la luna clara cantando al amor
Entrégale al viento
Secretos y llamas
Incendios que claman
Cordura y pasión
Dimes y diretes
Frescura lozana
Zarzamora en rama
Frescas pinceladas a la luz del sol
Entrégale al viento
Versos que engalanan
Rosas de seducción
Tu boca y mi boca color grana
Tu esfinge morena, fletando el calor
Tu cruz, mi condena
El ánima en pena
Ahogando el dolor
Entrégale al viento
Saciedad para el hambre
Caricias para mi piel
Humedad de latido constante
Gemidos de antes, locura y placer
Gozo y alborozo
Enojos desenojados
Paridos en otro ayer
Manos que ansían manos
Próceres para un querer
Reclamos que buscan amo
Te espero y te llamo
Entrégale todo al viento
Que en este advenimiento
Cada fibra tuya ha mutado hasta mí ser
Raquel Herrero
Entrégale al viento tus labios sedientos
Tus besos en flor
Tus noches oscuras
Mi piel, su amargura
Tu aliento y mi voz
Entrégale al viento
Cada juramento, que el alma dejó
Cada herida abierta,
Cada puerta secuestrada
La sed de mis madrugadas
Y la luna clara cantando al amor
Entrégale al viento
Secretos y llamas
Incendios que claman
Cordura y pasión
Dimes y diretes
Frescura lozana
Zarzamora en rama
Frescas pinceladas a la luz del sol
Entrégale al viento
Versos que engalanan
Rosas de seducción
Tu boca y mi boca color grana
Tu esfinge morena, fletando el calor
Tu cruz, mi condena
El ánima en pena
Ahogando el dolor
Entrégale al viento
Saciedad para el hambre
Caricias para mi piel
Humedad de latido constante
Gemidos de antes, locura y placer
Gozo y alborozo
Enojos desenojados
Paridos en otro ayer
Manos que ansían manos
Próceres para un querer
Reclamos que buscan amo
Te espero y te llamo
Entrégale todo al viento
Que en este advenimiento
Cada fibra tuya ha mutado hasta mí ser
Raquel Herrero
AMIGO MÍO
AMIGO MIO
Amigo,
No encuentro peso ni medida del querer
Pero hice acopio de mi fantasía
E inventé esa balanza
Que se declina compartiendo recuerdos
Del mal y del bien
En ella puse lo recibido y lo entregado
No me cabían los porqué
Luego; el acierto, o el error
No pude, ni quise saber
Sin fueron equivocados
Al azar dejé entonces…
Lo que resulte ser
Balance semifinal, después de sopesar
Cada camino, coronado de espinas
Cada decisión que ignoro si fue nuestra
O, concretada por el destino
Igual me ánimo
A resolver, este crucigrama
De casillas, senderos y ventanas
A los que asoma, mi corazón
También mi alma
Y esa extraña búsqueda de la razón
Que desde siempre, poco me ha preocupado
quizás deba decir, que sea, nada
Mis pasos, fueron dictado
Nombre, pronombre, adjetivo
Verbo y predicado.
Ortografía y gramática
Con un amplio y comprometido resultado.
Versos, cual hechizo dominó
Lo más ambiguo de este mundo equivocado
Debo llamarlo sentimiento, compañero
Que mi piel ha secuestrado
Fuente que cada día emana; Reguero
Savia y jugo de la vida
Querer porque yo quiero.
Y así,
Cuando imito el poder de la balanza
Confiada, a su centro me arrimo
Para que quede, dulcemente equilibrada
Si en ese mismo tiempo,
Ambos tendimos nuestras manos
La amistad quedó lacrada
Que el tiempo sea quien decida
El Cuándo, el cómo y el dónde
De nuestro próxima tenada
Raquel Herrero
Amigo,
No encuentro peso ni medida del querer
Pero hice acopio de mi fantasía
E inventé esa balanza
Que se declina compartiendo recuerdos
Del mal y del bien
En ella puse lo recibido y lo entregado
No me cabían los porqué
Luego; el acierto, o el error
No pude, ni quise saber
Sin fueron equivocados
Al azar dejé entonces…
Lo que resulte ser
Balance semifinal, después de sopesar
Cada camino, coronado de espinas
Cada decisión que ignoro si fue nuestra
O, concretada por el destino
Igual me ánimo
A resolver, este crucigrama
De casillas, senderos y ventanas
A los que asoma, mi corazón
También mi alma
Y esa extraña búsqueda de la razón
Que desde siempre, poco me ha preocupado
quizás deba decir, que sea, nada
Mis pasos, fueron dictado
Nombre, pronombre, adjetivo
Verbo y predicado.
Ortografía y gramática
Con un amplio y comprometido resultado.
Versos, cual hechizo dominó
Lo más ambiguo de este mundo equivocado
Debo llamarlo sentimiento, compañero
Que mi piel ha secuestrado
Fuente que cada día emana; Reguero
Savia y jugo de la vida
Querer porque yo quiero.
Y así,
Cuando imito el poder de la balanza
Confiada, a su centro me arrimo
Para que quede, dulcemente equilibrada
Si en ese mismo tiempo,
Ambos tendimos nuestras manos
La amistad quedó lacrada
Que el tiempo sea quien decida
El Cuándo, el cómo y el dónde
De nuestro próxima tenada
Raquel Herrero
lunes, 18 de julio de 2011
HAY OTRO VERBO
HAY OTRO VERBO
Me pides, que te quiera como siempre
Como antes
Y no te das cuenta, de que
Me pides un imposible
Que yo, ya no siento, lo que antes sentía
Que, ese cariño, ha quedado distante
Me dices, que todo cambia
Que tú, ya no piensas como antes
Que la gente cambia
Y los sentimientos, varían
Se revuelven o difuminan como el aíre
Me dices, que donde hubo empatía
Ahora, puede haber desaire, olvido
Tiempo pasado y hasta una carga pesada, llamada hastío
Y pretendes, “que te quiera como antes”
Que no arroje ése cariño en el olvido
Que mantenga, la curtida piel de mi equipaje
Aquella, que fue presencia al decidir
Que te tomo o acepto como amigo.
Más todo cambió
No sé bien en qué momento
Ni al abrigo de qué, orgulloso o cruel destino
Yo no pretendía cambiar mi sino
Me bastaba con ser lo que había sido
La amistad, es un lujo compartido
De extraña procedencia,
De inigualable cadencia
Cuando dos seres deciden afrontar
Que por más que el mundo se lo impida
No se reniega, de la amistad
Y aquí me tienes, obviando su quimera
Caminando, por donde nunca pensé caminar
Tú, pretendes, que yo igual te quiera
Y yo te increpo, frente a la única verdad
Desde siempre, como quieres, te he querido
Pero he traspasado el verbo
Querer, ya no tiene sentido
Ahora; Indago, investigo, cómo te digo
Que hay otro verbo,
Lo llaman; Amar, amar…amar
Raquel Herrero
Me pides, que te quiera como siempre
Como antes
Y no te das cuenta, de que
Me pides un imposible
Que yo, ya no siento, lo que antes sentía
Que, ese cariño, ha quedado distante
Me dices, que todo cambia
Que tú, ya no piensas como antes
Que la gente cambia
Y los sentimientos, varían
Se revuelven o difuminan como el aíre
Me dices, que donde hubo empatía
Ahora, puede haber desaire, olvido
Tiempo pasado y hasta una carga pesada, llamada hastío
Y pretendes, “que te quiera como antes”
Que no arroje ése cariño en el olvido
Que mantenga, la curtida piel de mi equipaje
Aquella, que fue presencia al decidir
Que te tomo o acepto como amigo.
Más todo cambió
No sé bien en qué momento
Ni al abrigo de qué, orgulloso o cruel destino
Yo no pretendía cambiar mi sino
Me bastaba con ser lo que había sido
La amistad, es un lujo compartido
De extraña procedencia,
De inigualable cadencia
Cuando dos seres deciden afrontar
Que por más que el mundo se lo impida
No se reniega, de la amistad
Y aquí me tienes, obviando su quimera
Caminando, por donde nunca pensé caminar
Tú, pretendes, que yo igual te quiera
Y yo te increpo, frente a la única verdad
Desde siempre, como quieres, te he querido
Pero he traspasado el verbo
Querer, ya no tiene sentido
Ahora; Indago, investigo, cómo te digo
Que hay otro verbo,
Lo llaman; Amar, amar…amar
Raquel Herrero
CAMINAR, CAMINAR
CAMINAR, CAMINAR
Camino por la ciudad oscura
La ciudad de mis sueños
Todos duermen, “yo, sólo sueño”
Camino a ciegas en mi ciudad de Luna
Donde dejé prendidas todas mis respuestas
Hoy sus calles vacías de mí se adueñan
El viejo asfalto,
tal vez conserve alguna huella
Quizás me reconozca y permita
Que camine de nuevo, buscando a ciegas
Hay una calle larga, muy larga…
y al doblar la esquina late mi corazón
que me lleva a otra, más oscura y estrecha
veo una sombra desdibujada que infunde temor
pero no es no es más, que un mendigo que dormita
bajo la tenue luz de aquel farol.
Me puede la emoción
No sé si encuentre un enjuto portalón
Se asemejan todos, “tanto”
No quiero volver a la vieja estación
Ni regresar al lugar que ignora mi cruda soledad
Voy a pararme en cualquier campanario
Que marque las horas del reloj
Donde acuden los fieles e infieles
A rezar su oración
A ellos, les preguntaré… si saben
Dónde habita, a quien por una caricia
Y un beso tierno como la flor
Dejé, hipotecada la vida y, este músculo que sangra
Perdido; de sol a sol.
Raquel Herrero
SIENES DE PLATA
SIENES DE PLATA
En algún momento frente a frente
Observaremos nuestras sienes plateadas
El espejo entonces quedará a nuestra espalda
Escucharemos el trinar de algún jilguero
a la grulla grajear, cual fea urraca
Tras los ventanales, en estricto silencio
podremos escuchar, cómo nos llega el eco…
el oleaje de la mar
y ahí, recordaremos que fuimos presos libres
libres presos, del infinito verbo amar
Alguna lágrima resbalará por las mejillas
Cuando de cada capítulo
que seamos capaces de recordar
Enfrentemos nuevamente a la cordura
y locura que tuvimos…, meditando en soledad.
No habrá distancias, que rompan el camino
Ni siquiera el deseo de regresar
El tiempo pasado se cubrirá de lamento
cuando decidamos olvidar
Olvidar para vivir de nuevo
Caminando hacia la recta final
De nuestra vida toda, aún rescataremos
Un libro de memorias, de versos, de oratorias
Sonreiremos cuando capote en mano
seamos capaces de darle un requiebro
a tan singular historia
Dos bocas, se llenaran de besos
mientras se aferran cuatro manos temblorosas
Aprendimos a navegar contracorriente
Y, a contracorriente expido
Que no he de morirme sin haber cumplido
Lo que de toda nuestra vida…,
Ha quedado sin resolverse.
Raquel Herrero
En algún momento frente a frente
Observaremos nuestras sienes plateadas
El espejo entonces quedará a nuestra espalda
Escucharemos el trinar de algún jilguero
a la grulla grajear, cual fea urraca
Tras los ventanales, en estricto silencio
podremos escuchar, cómo nos llega el eco…
el oleaje de la mar
y ahí, recordaremos que fuimos presos libres
libres presos, del infinito verbo amar
Alguna lágrima resbalará por las mejillas
Cuando de cada capítulo
que seamos capaces de recordar
Enfrentemos nuevamente a la cordura
y locura que tuvimos…, meditando en soledad.
No habrá distancias, que rompan el camino
Ni siquiera el deseo de regresar
El tiempo pasado se cubrirá de lamento
cuando decidamos olvidar
Olvidar para vivir de nuevo
Caminando hacia la recta final
De nuestra vida toda, aún rescataremos
Un libro de memorias, de versos, de oratorias
Sonreiremos cuando capote en mano
seamos capaces de darle un requiebro
a tan singular historia
Dos bocas, se llenaran de besos
mientras se aferran cuatro manos temblorosas
Aprendimos a navegar contracorriente
Y, a contracorriente expido
Que no he de morirme sin haber cumplido
Lo que de toda nuestra vida…,
Ha quedado sin resolverse.
Raquel Herrero
miércoles, 6 de julio de 2011
SOPLAN VIENTOS EXRAÑOS
POEMA AL EXTRAVIO
Soplan vientos extraños
Donde se busca de la vida el fundamento
Ese oligoelemento que trasmita
La paz, la alegría de un encuentro
Que nos calme el lamento y ese
Sabor amargo, o agridulce,
Que marca nuestra propia realidad.
Hoy es buen momento
Para discernir o acordar
Hasta que punto nos marcan los recuerdos
De qué materia indisoluble
Se forjaron aquellos sentimientos
Que nadan a contracorriente
Casi siempre enfrentados
A extremados aires turbulentos
El cielo y el averno
Son muros perdurables
Que nos acogen a ras de este suelo
Imposibilitados a elevarnos
Y a la espera de que en un momento
Para nosotros, se abra la caverna
Donde queden los huesos derrotados
Después de dirimir los porqués
De esta soga que tanto nos aprieta
Es inconcurrente navegar a ciegas
Más no hay otro modo de encontrar la luz
Sumergida en el fondo de la ciénaga
El mundo, el hombre y sus miserias
El absurdo de tanta rogatoria
De tanta vela encendida
De tanta y tanta penitencia
Mendigándole al amor, migajas de clemencia.
Se oculta el Sol un día más
Y en cada rayo, se lleva las respuestas
Acudo entonces a mi interior
Desgranando la única fortaleza
Que no me ha negado, penetre su rueca
De ella extraigo, después de conformar
Un corazón dividido, un dolor desde la ausencia
Que soy capaz de seguir el rumbo
Mientras dentro mío, sepa que a mi lado
Vaga siempre tu presencia.
Raquel Herrero
Soplan vientos extraños
Donde se busca de la vida el fundamento
Ese oligoelemento que trasmita
La paz, la alegría de un encuentro
Que nos calme el lamento y ese
Sabor amargo, o agridulce,
Que marca nuestra propia realidad.
Hoy es buen momento
Para discernir o acordar
Hasta que punto nos marcan los recuerdos
De qué materia indisoluble
Se forjaron aquellos sentimientos
Que nadan a contracorriente
Casi siempre enfrentados
A extremados aires turbulentos
El cielo y el averno
Son muros perdurables
Que nos acogen a ras de este suelo
Imposibilitados a elevarnos
Y a la espera de que en un momento
Para nosotros, se abra la caverna
Donde queden los huesos derrotados
Después de dirimir los porqués
De esta soga que tanto nos aprieta
Es inconcurrente navegar a ciegas
Más no hay otro modo de encontrar la luz
Sumergida en el fondo de la ciénaga
El mundo, el hombre y sus miserias
El absurdo de tanta rogatoria
De tanta vela encendida
De tanta y tanta penitencia
Mendigándole al amor, migajas de clemencia.
Se oculta el Sol un día más
Y en cada rayo, se lleva las respuestas
Acudo entonces a mi interior
Desgranando la única fortaleza
Que no me ha negado, penetre su rueca
De ella extraigo, después de conformar
Un corazón dividido, un dolor desde la ausencia
Que soy capaz de seguir el rumbo
Mientras dentro mío, sepa que a mi lado
Vaga siempre tu presencia.
Raquel Herrero
domingo, 3 de julio de 2011
COMPLICIDAD
COMPLICIDAD
Tú, me haces bella
Cuando tus manos pasean por mi piel
Enlazándose a mis caderas
Jugando por resolver
Como delinear su geografía
Hasta alcanzar ese Edén
Que te provoca y ansías
En este cuerpo de mujer.
Tú, me haces bella
Cuando tus labios sedientos
Van en busca de mi boca
Y bebes de su manantial
Perdiéndote entre las olas
Saboreando el placer
De una ansia que te devora
En esta gruta de mujer.
Tú, me haces bella
Cuando en tu mirada veo
Lujuria, deseo y prisa
Y con calma voy jalando
Los botones de tu camisa
Y tú te enredas queriendo
Soltar la red que aprisiona
Los senos ardientes, la cumbre o la cima
Que se adivina…,
en este cuerpo de mujer.
Tú, me haces bella
Cuando siento mío, y solo mío
Tu estado febril, tu virilidad, tu debilidad,
Tu resonancia magnética
Que cubre completo el aforo
De mi deseo carnal
Tu y solo tú, amado mío
Eres cómplice intelecto
de ésta, mí voluntad.
Raquel Herrero
Tú, me haces bella
Cuando tus manos pasean por mi piel
Enlazándose a mis caderas
Jugando por resolver
Como delinear su geografía
Hasta alcanzar ese Edén
Que te provoca y ansías
En este cuerpo de mujer.
Tú, me haces bella
Cuando tus labios sedientos
Van en busca de mi boca
Y bebes de su manantial
Perdiéndote entre las olas
Saboreando el placer
De una ansia que te devora
En esta gruta de mujer.
Tú, me haces bella
Cuando en tu mirada veo
Lujuria, deseo y prisa
Y con calma voy jalando
Los botones de tu camisa
Y tú te enredas queriendo
Soltar la red que aprisiona
Los senos ardientes, la cumbre o la cima
Que se adivina…,
en este cuerpo de mujer.
Tú, me haces bella
Cuando siento mío, y solo mío
Tu estado febril, tu virilidad, tu debilidad,
Tu resonancia magnética
Que cubre completo el aforo
De mi deseo carnal
Tu y solo tú, amado mío
Eres cómplice intelecto
de ésta, mí voluntad.
Raquel Herrero
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