martes, 27 de noviembre de 2018


25 DE NOVIEMBRE
Día Internacional contra la Violencia de Género o Violencia machista.

Para mí, hoy también es un día especial e inolvidable, porque genera vida. Mi primer hijo varón, nació un 25 de Noviembre. La vida y la muerte se confabulan hoy para unir tristezas y alegrías.
Cualquier lugar es bueno para alzar nuestra voz cómo escritores, denunciando, gritando un: ¡Basta ya! de tanto maltrato físico y psíquico a mujeres y niños por parte de hombres brutos, hombres necios, que rompen el equilibro de la vida, matando precisamente a quien lo genera. La mujer.
Sin olvidarnos de ese mundo pequeño que son nuestros niños y niñas que sufren al igual que sus madres, la sinrazón de aquellos a los que indignamente llamamos seres humanos.
Un año más aporto mi granito de arena en este Evento realizado en Las Rozas (Madrid) junto a otros compañeros y compañeras de letras en esta ardua tarea que implica a toda la Sociedad en busca de un final para esta lacra social que a todos nos avergüenza.
A poco más de un mes para que termine el año, nos encontramos con que son 45 las mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas. Son 973 mujeres asesinadas por la violencia machista desde que se hicieran públicas las estadísticas en 2013.
Son 27 menores, tres de ellos este mismo año los niños asesinados desde ese mismo 2013.
Sabemos que son más. Muchos más. Sin olvidar aquellas mujeres y niños que salvaron su vida pero que hoy padecen secuelas muy diversas, algunas irreversibles.
Participamos de manera solidaria con este libro: ¡QUE ENTRE LA LUZ¡ En él participamos escritores de muchos puntos de España. Solo uno, faltará a la cita, Enrique Laso, que nos dejó su juventud y su gran obra literaria. Por ello en este día también recibe un pequeño homenaje de sus compañeros, amigos y muy especialmente de su familia, presente en este acto.
La recaudación de la venta de este libro ¡QUE ENTRE LA LUZ! será donada a dos ONGS que trabajan con personas víctimas de la violencia machista.


Raquel Herrero

miércoles, 6 de junio de 2018



GUATEMALA
Mundo
Allá  donde  el  dolor  se  hace  llaga
Cenizas  de  cuerpos  y  de  nombres
Olvido  de  un  hoy  para  mañana
Mundo
Que  lisonjero  derrite  la  llama
Sonrisas  etéreas,  perfidia  humana
Polvorín  en  estallido  fugaz
Como  el  oprobio  sin  alma
Mundo
Enceguecido  de  ira  constante
Lavatorio  de  lava  abrasadora
Paisaje  desolador  y  desolado
Se  perdió  la  vida  en  un  instante
Mundo
Huido  de  temblores  y  de  hambre
Pisadas  grises  que  no  dejaron  huella
Testigos  silentes,  mares  de  lodo
Eco  lejano  opaco  e  indiferente
Mundo
Allá  donde  los  óleos  se  bendicen
Y  se  reza  suplicante  a  la  agonía
Anoche  me  quedé  sin  patria
Sin  hermanos,  sin  hijos,  sin  padres
Anoche,  quise  reclamar  a  la  mentira.

Raquel  Herrero

martes, 29 de mayo de 2018


BÚSQUEDA  PERENNE

Me  pregunto
Qué  persigue  el  hombre
cuando  cegado  por  la  ira
“se  enfrenta  al  hombre”
Me  pregunto
Qué  corazón  de  acero
hacer  latir  los  sentidos
con  la  bala  de  un  mortero
Me  pregunto
Donde  reposa  el  odio
enemigo  de  lo  ajeno
fábrica  del  disparate
necedad  ganada  a  fuego
Me  pregunto,  en  qué  momento
el  mundo  se  ha  olvidado
del  dolor  de  tanto  infierno.

Somos  efímeros,  trashumantes
Nuestro  paso;  apenas  un  reflejo
Porqué  destruir  la  huella
soterrándola  con  hierro
Me  pregunto,  qué  distancia
impide   un  caminar  certero
donde  los  brazos  se  unan
en  un  abrazo  fraterno.

Somos  materia  perecedera
Porqué  bregar  a  contraviento
No  has  visto  cómo  conviven
árboles,  ríos  y  vientos
Cómo  la  montaña  erguida
le  da  sombra  eterna  al  cuerpo
y  un  solo  Sol  nos  alumbra,
y  praderas,  valles  y  campos
entre  la  paz  y  el  silencio
nos  entregan  su  equipaje
fuente  de  nuestro  sustento.

¡No  grites,  si  no  es  de  júbilo!
La  vida  siempre
sale  al  encuentro.

Raquel  Herrero

viernes, 11 de mayo de 2018





DESANGELADO
Tu ofrenda;
Cómo relámpago prendido
en medio de la tormenta
Tu ofrenda;
Cómo pájaro herido
al que cortaron sus alas
y un rico mendigo
en su jaula de oro afinó
queriendo que del vuelo fuera olvido
aquél ave de herido y triste trino
¡Tanto!, qué el alma lloró.

Tu ofrenda;
Cómo testigo
de un malaje sin otro sentido
que de ser gloria o estandarte
de un poder que se ha perdido-
No..., no le regales flores
de esencia moribunda
a quien besó tus lagares;
A quien, de aquellos tus lugares
hizo su máxima expresión
ennobleciendo esa palabra, ese concepto
del que tú nada sabes
porque quizás tus raíces
muerden el polvo de la aflicción
y triste y lastimosamente
nada sabes del amor.
Tu entrega de plata y oro
me resulta tal cual, “una quimera”
de purpura y lucinaje plateado
No..., no me gusta el paisaje
que tus pies y los míos han errado.
Es posible, que recoja mi equipaje
y tras un largo viaje
resuelva ser ofrenda
en aquel empedrado que alguna
que otra vez, a ciencia cierta
no me tomó como esclavo
si no cómo ángel alado
que a su vera por un tiempo floreció.
Raquel Herrero

martes, 8 de mayo de 2018




NO  SER  Y  SER

Desdoblo  la  imagen
No  puedo  estar  ajena  al  sentimiento
En  su  rostro  se  dibujan   los  celajes
de  un  tiempo  a  la  intemperie
carente  de  maquillaje.
Sin  protección  al  apego
de  guardar  su  bella  imagen.
La  entrega, 
parece  haber  gastado  su  equipaje.
El  brillo  de  sus  ojos,
su  sonrisa  interminable
Ay,  si  los  demás  no  juzgaran
un  tiempo  inacabable
para  aquel   que  ha  entendido  la  vida
como  punto  de  encuentro
como  estrategia  compartida
siendo  pueblo  y  ciudadano
voz  y  voto,  apertura  de  la  mano,
Rosa  qué  sin  espinas,  no  fuera
más  que  una  copia  barata
de  un  perfume  sin  esencia.
Vi  su  rostro  cansado…
Y  un  corazón  que  día  y  noche
todo  lo  puebla.

Raquel  Herrero

martes, 1 de mayo de 2018

A veces perderse entre las letras resulta necesario…

No, ya no me llama escribirle al amor en su agonía
en esa súplica perenne, en su constante mentira.
No, ya no me llama el sufrimiento, ni el cruel tormento
padecido por ese lance feroz de aquel que nunca quiso
saber de lealtades ante un inmenso amor.
No seré yo quien desgarre vestiduras, ni voltee esa locura
de amarrar a un Ruiseñor que ante las dudas
dejaste encadenado, pernoctando en su prisión,
agitando sus alas dolorosas, víctimas de una traición.
No, no seré yo quien espere de perdones acerados
que mancillaron nombres sin ninguna compasión.
Las heridas profundas que ya se han desangrado
no permiten la huida, ni el olvido, ni la falsa concesión.
Hay un grito inexplicable, un quejido, un cruel aguijón
clavado en el alma de quien ama, tan solo ama
y tan solo reclamaba un pedacito de amor…
No, ya no me llama describir fidedigna su piel nacarada,
sus senos erectos y, esa almohada humedecida de tanto
deseo y de tanta lágrima.
Ya no me llama ese recorrer los tajos en arroyos nacientes
impregnados de vigilia… noches de lujuria viva y ardiente.
No, ya no me llama ser pasto de las llamas;
ni subir a campanarios rogando escuches mi llamada.
Mil veces perdida en laberintos, mil veces añorada.
Mil veces te hablaron mis ojos, mil veces tu mirar callaba.
He trasformado la jauría de tus nombres
en dársena fortificada, donde solo fondeará mi espejo,
mi cuerpo desnudo y mi alma liberadas.

Raquel Herrero

domingo, 22 de abril de 2018

LÍRICO DESCONCIERTO

Claridad de pensamiento
Lenguaje definido, seguridad
Nulo desconcierto
Gravamen que arroja
su tanto por ciento
Nada es capaz de obnubilar
el camino elegido,
la mueca regia de un testigo
incierto
Si pretendes doblegarme
busca refugio, corre ligero
Ni dúctiles ni maleables
son mis órganos terrenos
Hay una escuela de ateos
donde tuve mil maestros
Por ello, no me reclames
saber de ningún averno
ni de cielos terrenales
mientras mire al firmamento
La cordura, es la locura
que reclamando, los necios
elevan en su pedestal
de acrónicos epilépticos
No me vengas con reclamos
de porqué un destino incierto
baila sobre las espinas
de rosales fraudulentos
La ebriedad no descompone
un camino que está yerto
Asumo mis pesadillas
Crujo en el quebrantamiento
de una osamenta parida
en el fondo de este abismo
donde ahora me reconozco
Sintiéndome… ¡tan lejos!

Raquel Herrero